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El Cuerpo del DeseoVersión
Modificada por: MABOUCHITA
* Paúl Valery * CAP# 104: martes 13 de diciembre de 2005 – ¡El descenso al Infierno!
Walter
atiende a Andrés como si fuera un niño, lo viste
mientras
se queja amargamente -¡Me parece absurdo lo que la
señora
Isabel quiero ser con usted! ¿Cómo va a dejarlo
ahí aislado, en vez de llevarlo a un hospital para que
reciba
ayuda médica? -Y Walter dice proféticamente-
¡me
parece más desequilibrada que usted! Pero
Walter tiene un ataque de rabia al ver la expresión ida de
su
patrón -¡Don Andrés, reaccione, si
usted no
reacciona se lo van a llevar! (Si... De pronto se le cae algo y al mirar bajo la cama se asusta al encontrar el rifle con mira telescópica escondido. Se dispone a tocarlo cuando golpean a la puerta. -¡Walter!
¿Puedo pasar? -pregunta Rebeca. -¡Adelante!
-Walter le abre la puerta. Rebeca
entra y habla susurrando -¿Está preparado
Andresito? -¡Si!
-Gruñe Walter y se dirige a terminar de hacer las maletas. Rebeca
se acerca y mira a Andrés con miedo -Nada que reacciona. -¡Continúa
en silencio y con la mente totalmente en blanco como si no se diera
cuenta de lo que ocurre alrededor de él! ¿Por
qué
no convence a su sobrina para que no se lo lleve a esa zona tan
alejada? Usted se imagina que le dé un ataque de esos como
últimamente le dio ¿que van a hacer ella y la
señorita Valeria? ¡Nada! Es un disparate. -¡Hice
todo lo posible para hacerla cambiar de opinión pero
está
empecinada en hacer ese viaje Walter! -Se queja Rebeca-
¡menos
mal que se lleva a la tonta de Valeria y no me exigió que yo
le
acompañara! -Dice mirando a Andrés con miedo. -¿Usted
sabe dónde lo van a llevar? -¡No!
No tengo la menor idea Walter, pero créame que me
aterraría estar ahí corriendo, quién
sabe Dios,
cuántos peligros ¡indudablemente Isabelita
está
cometiendo un grave error Walter! Y
mientras los dos miran asustados Andrés sigue mirando hacia
la nada. * Habitación
de Valeria. -¡Esto
es un verdadero error! ¿Cómo es posible que
Isabel tomara
una decisión tan poco práctica? -¡Nada
le va a hacer cambiar de opinión! -Dice Valeria mientras
prepara
su maleta -¡cuando algo se le mete entre ceja y ceja no hay
poder
humano que la haga cambiar! -¡Sí
Valeria, pero si tú no quieres ir, ella no puedo obligarte!
Y
mucho menos en las condiciones en que se encuentra Andrés. -¡Isabel
me necesita y no puedo dejarla sola! -Y de pronto suspira amargamente-
¡lo único que lamento es faltar a mi palabra y
fallarle a
una persona! -¿A
quién? -Se sorprende Ángela. -¡No,
no me hagas caso Ángela! -Sonríe mintiendo de
Valeria-
¡mi obligación es estar al lado de Isabel y la voy
a
acompañar adónde ella me necesite! * Habitación
de Isabel. Isabel
prepara su maleta con la mirada ida, lentamente... Momentos
más tarde las empleadas ayudan a sacar las maletas y
meterlas al auto. Walter lleva a Andrés del brazo. -Si
tomé esta decisión, ¡no la
tomé por gusto!
Yo voy a agotar cualquier posibilidad para que Andrés se
recupere sin tener que meterlo en una clínica. -¡Es
que lo más conveniente sería internarlo! -¡Yo
lo sé, pero no confío en esos sanatorios! Y si
Andrés no responde favorablemente, entonces sí lo
traeré de inmediato y haré caso a sus consejos. -¡Le
deseamos toda la suerte del mundo doña Isabel! - le dice
Abigail. -¡Gracias,
confío en que así será! En
ese momento Andrés parece despertar de su somnolencia. Pero
Azur empieza a ladrar furiosamente, muy enojado... ¡como
echándolo de la casa! Andrés
mira primero a Azur con miedo y luego mira a la casa... ¡como
si fuera la última vez! Valeria
con cara de entierro sube en el lugar del acompañante.
Isabel conduce. Andrés
mira la casa por última vez y suspira profunda y tristemente. Ángela,
Abigail y Vicky se retiran juntas mientras Rebeca y Walter se quedan
solos mirando partir el auto. * -¡Me
preocupa mucho Valeria! -Dice Ángela al entrar a la casa-
¡ella no tenía ganas de ir! -¡Yo
la verdad que hubiera preferido que los acompañara Walter!
Ay,
no sé por qué, pero todo esto me parece muy
extraño. Azur,
en el jardín, sigue ladrando como loco. -¡A
mí se me enchina el cuero con esto de don Andrés!
-dice
Vicky- ¡yo no lo estimo ni esto, pero sentí bien
gacho
cuando lo vi salir de la casa! Azur
sigue ladrando. Vicky
suspira preocupada -¡Y ese perro otra vez ladrando! -¡Se
pone muy nervioso con don Andrés, nunca lo ha querido! -¡Sí
Abigail, pero no es sólo eso, es que a mí me da
reteharto
miedo cuando el perro sigue ladrando así de esa forma,
porque
pareciera que presintiera peligro! Las
tres se miran entre sí preocupadas. * En
una carretera. Isabel
conduce. Valeria mira preocupada hacia el asiento trasero
dónde va a Andrés que mira a la distancia. Valeria mira
a Andrés que completamente loco mira perdido por la
ventanilla. Isabel conduce decidida. * Bar
de Gaetana. -¡Ay
Salvador, por favor piense bien lo que va a ser! -Le ruega Gaetana
mientras le arregla el traje. -¿Qué
lo piense bien? - le reclama Salvador- ¿y quien me
aconsejó que me olvidara del fantasma de Pedro
José
Donoso y comenzara a vivir como Salvador Cerinza? -¡Yo!
-le dice Gaetana pero con cara preocupada. -¡Eso
es lo que quisiera hacer Gaetana, y quiero salvar a Valeria
de su prima Isabel, alejarla de ella! (Bueno...
Gaetana
abre sus enormes ojos y lo mira sorprendido -¡Hombre, a la
verdad! ¡A esa verdad que puede enloquecerla igual que
pasó con Andrés Corona y casi pasa con Antonio! Salvador
mueve la cabeza negativamente -¡Yo no tengo por
qué
contarle la verdad! -exclama Salvador- ¡voy a ser un hombre
sin
pasado simplemente que la va ayudar a salir
adelante! Gaetana
lo mira atónita -¿Y la reacción de
Isabel Arroyo? -¡No
me preocupa lo más mínimo! -Dice Salvador
tranquilo. -¡No,
no, esa mujer no se va a quedar con los brazos cruzados cuando se
entere de que
usted la quiere dejar y que quiere separarla de Valeria!
-se ríe nerviosamente Gaetana- ¡no
señor! -¡Si
puse en su lugar a Andrés Corona, llegado el momento
haré
lo mismo con ella! -le dice Salvador seguro de sí mismo-
¡a mí lo que más me preocupa es luchar
por mi
felicidad y por la de Valeria! -le afirma demasiado tranquilo-
¡y
nada me va a detener! -y diciéndole esto se marcha-
¡Buenas noches! Gaetana
lo detiene preocupada- ¡Ay, pero Salvador, hombre, por favor
piénselo bien! Gaetana
sonríe inquieta -¡No! Y
Salvador se marcha. * Casa
de CroBergman. Valeria
baja sus maletas del auto lenta y soñadoramente cuando
aparece
Isabel preocupada -¡Valeria, no has terminado
todavía! -¡Es
que me faltaba sacar mis cosas Isabel! -¡Organízate
ya! -le dice Isabel muy nerviosa -¡ya casi es media noche por
favor! -Isabel le pone una mano cariñosa en el hombro. Valeria
de mala gana entra a la casa. * Mansión. En
la mesa Abigail se preocupa por Valeria -¡La pobre debe
sentirse muy mal y muy sola en esa casa tan alejada! -¡La
señora Isabel se comportó de una manera muy
insensible!
-dice Antonio- ¡le va a hacer perder la oportunidad de entrar
a
esa Academia! -¡No
creo que le importe, porque de lo contrario no la hubiera obligado
acompañarla! -se enoja Simón. -¡La
pobrecita estaba a punto de llorar! -agrega Vicky a los lamentos-
¡se hizo la fuerte pero su carita estaba llena de tristeza! -¡Pues,
no debieron dejarla ir! ustedes me perdonan, pero les faltó
coraje para hacerle entender a la señora Isabel que estaba
cometiendo una estupidez. -¡Bueno
Simón! ¿Y cómo querías que
la
detuviéramos? -se molesta Ángela-
¡amarrándola! -¡No
sé, no sé Ángela, pero no debieron
dejarla ir! Es
que no me gusta que se haya ido a ese lugar -y Simón enojado
se
levanta de la mesa y sale al jardín. Antonio
corre detrás de él. * En
el jardín. -¡Simón,
espérame por favor! -le persigue Antonio
-¡Simón,
entiendo tu molestia por la situación, pero no es justo que
te
enojes así con Ángela y mucho menos con mi
mamá!
Ellas no tienen la culpa de nada. -¡Si
tan sólo supiera dónde fueron, no
dudaría en ir a buscar a Valeria! -¡No
digas estupideces! Tú no harías algo
así. -¿No
me crees capaz? Si tan sólo sospechará,
saldría
corriendo a buscarla ¡por Valeria hasta el fin del mundo
hermano! Antonio
lo mira sorprendido.
En
un restaurante Salvador llega y el mozo lo ubica en una mesa. -¡Tenía
que ser la señora Isabel, aprovechó que no
estábamos en la casa para hacer de las suyas y llevarse a
Valeria sin darnos ninguna explicación! -¡Simón,
no te hagas mala sangre, no sabemos si lo hizo a propósito! -¿Ah
no, y entonces por qué no se largó con la vieja
Rebeca o
con el pesado de Walter? ¡Él era el indicado para
cuidar
al degenerado de Andrés! -¡Bueno,
a lo mejor regresan más pronto de lo que imaginamos! Y no
hables
como si hubieras perdido a Valeria para siempre. -¡Antonio,
lo que pasa es que para mí era muy importante que estuviera
esta
noche presente! Porque precisamente hoy pensaba hablarle de mis
sentimientos... ¡decirle que fuera mi novia! -¡Debí
declararme hace mucho tiempo, yo no sé por qué no
lo hice! -sufre Simón. -¡Simón,
hay más tiempo, la vida no se acaba mañana! -¡A
veces reniego de mí mismo, presumo de valentón
pero
cuando llega la hora me comporto como un ratoncito asustado! Si no
sabes lo que daría porque Valeria estuviera conmigo esta
noche
-suspira Simón. * Casa
de CroBergman. Valeria
mira al fuego y suspira. En
el restaurante Salvador se toma una copa de vino y sigue esperando, Salvador
llama por teléfono a la mansión. * En
la mansión le atiende Vicky ante la mirada de
Ángela. -¡No,
la señorita Valeria no está, pero puedo pasarle a
la
señorita Ángela! ¿Quiere?
Espéreme tantito
-y Vicky le pasa el teléfono a Ángela. * -¿Y
por qué no le internó en un hospital? -¡Usted
sabe cómo es Isabel de voluntariosa! Consideró
que a
Andrés le convenía alejarse de la casa por un
tiempo y
emprendió el viaje con él al mediodía. -¿A
quién se llevó para que lo acompañara?
¿A Walter? Salvador
se preocupa -¿A Valeria, se llevó a Valeria? Casa
de CroBergman. Mientras
Valeria mira soñadora y triste las llamas de la chimenea, -¡Hace
frío! -Dice Isabel y se abraza- pues vete a tratar o vete a
descansar.
Valeria
suspira triste-¡estamos en un lugar muy apartado! la verdad
es
que nunca me imaginé que estuviera tan lejos. -¡No
está lejos! De
pronto Andrés se pone a llorar y a gemir. Y
muy nerviosa mira a Valeria -¡Valeria, si tú
estás
enojada conmigo, yo prefiero que me lo digas porque no soporto verte
con esa cara, me haces sentir muy mal! -Isabel suspira- ¡es
como
si hubieras venido presionada! ¡Y no soportaría
verte
deprimida todos estos días! -¡Es
que yo creo que hubiera sido mejor idea traer a mi tía
Rebeca! ¿No crees? (¿Y
por qué Rebeca sería mejor idea que
ella? -¡Si
te pedí ti que me acompañaras es porque la en
qué confío es en ti, no en ella! Valeria
baja la cabeza disgustada. -¡Valeria,
necesito mucho tu compañía, sobre todo en estos
momentos
tan difíciles! -le ruega Isabel y mira a Andrés
que
está acurrucado acurrucado en el sofá-
¡me siento
muy mal Valeria, terriblemente mal, presionada por las circunstancias! En
ese momento suena el timbre y Valeria va a atender pero Isabel la
detiene -¡No, yo voy! -¡Pase
Gonzalo! -Isabel hace pasar al cuidador. -¡Buenas
noches señora Isabel, quería saber si se les
ofrecía algo! -Dice el cuidador que entra con un arma y una
linterna. -¡él
es Gonzalo, el mayordomo de esta casa y ella es mi prima Valeria!... y
Andrés -Isabel hace las presentaciones. -¡Mucho
gusto señorita! ¿Cómo esta? -¡Igualmente!
-contesta Valeria. -¡Gonzalo,
estamos bien, no se nos ofrece nada! - le corta Isabel. -¡Bueno,
en ese caso solamente me queda decirles que cierren las ventanas por
favor, por esta época hay muchos mosquitos que vienen de la
laguna! -¿Hay
una laguna? -Pregunta Valeria. -¡Sí,
y por cierto bastante peligrosa y profunda! Es más, yo les
recomendaría que no se acerquen por allá, y mucho
menos a
esta hora... entonces yo los dejo ¡qué pasen buena
noche!
Permiso. Antes
de salir mira hacia Andrés que tiembla y se ríe
solo. El mayordomo se retira extrañado. -¡Está
muy nervioso, prefiero llevarlo su cuarto! -Dice Isabel mirando a
Andrés Y
entre las dos se llevan a Andrés. Afuera
el cuidador se dice para sí mismo -¡Qué
mujeres tan
hermosas! Pero ese tipo está muy extraño -y
diciendo esto
sigue su ronda. * Mansión. Salvador
llega a la casa, estaciona y llama a Walter que merodea por el
jardín-¡Walter! Rebeca
los ve y viene corriendo -¡Salvador, que sorpresa
tan
agradable! ¿Qué lo trae por aquí tan
temprano? Walter
le hace un gesto de desprecio y se marcha y los deja solos. Salvador mira a Rebeca con
fastidio. -¡No
enteramos que su sobrina Isabel se marchó a una casa de
campo en
compañía de su esposo y de Valeria!
¿Usted
sería tan amable de decirnos dónde queda ese
lugar? -¿Para
qué quiere saberlo? -Le mira Rebeca con sospecha. Salvador
suspira- ¡Mire doña Rebeca, en la empresa estamos
tomando
decisiones muy importantes, nos urge localizar a doña Isabel! -¡Pues
es posible que lo sepa! -¡Si
usted lo sabe, está en la obligación de
decírnoslo! -¿Obligación?
-se burla Rebeca- ¡no Salvador, yo no estoy en la
obligación de nada! Y tampoco tengo por qué darle
ningún tipo de información.... ¿sabe?
¡Sólo se lo diría en la intimidad y al
calor de una
copa! ¿Así que esta noche me invita a salir
Salvador? De
lo contrario no le voy a decir ni una sola palabra y tendrá
que
esperar pacientemente el regreso de mis sobrinas...
¿Qué
me responde Salvador? Salvador
la mira dudando. * Casa
de CroBergman. Valeria
sale al porche de la casa y saluda con la mano al vigilante. * En
la habitación de Andrés, Isabel se
sienta en la cama a su lado.
* Casa
de Gaetana. -¡No
creo que Isabel haya descubierto mi relación con Valeria! -dice Salvador mirando por
la ventana. Gaetana
suspira -¡Sólo que también
podría atacar a
Valeria! ¿Y quien podría ayudarlas si
están solas
con ese loco? -¡Yo
no creo que sea capaz de llegar a tanto!
-¡Ay
Salvador, no sea ingenuo hombre! Eso es precisamente lo que ella
está buscando. Además ella haría
cualquier locura
para recuperar su libertad... ¡recuerde que usted mismo la
puso
en ese disyuntiva! -¿Usted
cree?
-¡De
cualquier manera tengo que buscar la finca del señor
CroBergman! Eso es lo que tengo que hacer. -¡En
la empresa lo deben saber! -¡Nadie
sabe nada! No lo conocen... la única persona que parece
saber su
paradero es doña Rebeca -Salvador suspira- ¡pero
tengo el
presentimiento que me está engañando para
obligarme a
salir con ella! Salvador
lo mira preocupado. * Casa
de CroBergman. Gonzalo
prepara una pequeña lancha. -¿Gonzalo,
esta laguna es muy profunda? -Pregunta Valeria. -¡Este
lugar tiene su encanto, sin embargo hay algo que no me convence!
¿El señor CroBergman viene muy frecuente? -¡No
sé por qué Isabel insistió en venir a
este lugar! -¿Le
puedo hacer una pregunta? -Si
dígame. -¡El
señor que las acompaña! ¿Es... el
esposo de doña Isabel? -¡Sí,
así es! -La
verdad es que no sé, lo vi como de lejos... y me parece que
está como enfermo. -¡Andrés
no ha estado bien últimamente, se encuentra algo trastornado! -¿Qué
pasa, está loco o medio loco? Valeria
no responde. * Dentro
de la casa, en la sala, Isabel trata de leer. * Gaetana
llama por teléfono a la mansión y pide hablar con
la señora Rebeca Macedo. -¿Y
se puede saber quién llama? -¡Pues
dijo que era una amiga! Rebeca
la mira con desprecio y va a atender el teléfono. -¡Si!
¿Qué? ¡Salvador, es usted! - se pone
muy feliz-
¡si claro, esta noche, desde luego Salvador!...
¡dónde quiera y a la hora que quiera y como quiera
Salvador! -Y corta fascinada- ¡adiós! -y se
abrazan
teléfono. * Más
tarde Rebeca baila
en la habitación de Isabel. -¡Amor,
amor, la dicha! - y se prueba las ropas de Isabel -¡me voy a
poner bellísima mi amor! Walter
asuma la cabeza y escucha lo que dice. -¡No
puedo creer que voy a salir con él esta noche! -de pronto ve
que
Walter la está mirando -¿qué hace
ahí
idiota? -¡Eso
mismo le preguntó yo doña Rebeca!
¿Qué hace usted en esta habitación? -¡Yo
hago lo que se me dé la gana! Usted no tiene derecho a
preguntarme eso... ¡no se meta en mi vida! -Le grita
-¡respete mi intimidad! -¡Tampoco
es para que me insulte doña Rebeca! -¡Lárguese
de aquí ahora mismo, y no me mire así! -Y de
pronto se da
cuenta que está en bata y se tapa rápidamente
-¡respéteme, salga!
Walter
la mira más que sorprendido y sale de la
habitación moviendo la cabeza. -¡Lárguese!
-Sigue diciendo Rebeca y elige la ropa de Isabel-
¡qué
ropa tan maravillosa, tengo que aprovechar, las joyas de Isabelita,
todo, todo me lo voy a poner esta noche! ¡Tengo que estar
bellísima para Salvador! -se ilusiona-
¡prepárate
Salvador Cerinza, esta noche te hecho el guante o me dejo de llamar
Rebequita Macedo!
* Llega
la noche y Rebeca sabe muy elegante vestida de negro, con las joyas de
Isabel. Walter
la ve partir. * Un
restaurante. Rebeca
espera nerviosa y se sirve una copa de champaña, se pone muy
nerviosa cuando llega Salvador. Casa
de CroBergman. Valeria
se pasea aburrida de por la casa y va a ver a Isabel que
está sentada en la sala. -¿Aburrida,
estás aburrida? -le pregunta nerviosa Isabel. -¡No
Isabel! -simula mal Valeria. -¡No
te vi en todo el día, y eso fue porque te fuiste con Gonzalo
a pasear! -¿Cuánto
tiempo más vas a soportar esta situación?
Tú eres
una mujer activa, no soportaría el encierro
cuidándolo
como si fueras su enfermera. -¡Es
lo mínimo que puedo hacer antes de meterlo a un sanatorio,
lo
mínimo que puedo hacer! -Repite Isabel nerviosa. -¡Igual,
callado, no habla, una veces se ríe, otras tantas llora...
eso es todo lo que hace! -¿Y ahora se
durmió? -¡Sí,
porque le di un calmante! Mira... sabes Valeria ¡ya! -y de
pronto
la mira- ¡tú no puedes seguir
ocultándome nada, yo
te noto muy extraña, muy distante como si
extrañaras
algo! Y por favor no me vayas a salir con que es el piano porque no te
voy a creer absolutamente nada. Valeria
la mira y luego decide contarle la verdad -¡Isabel, tienes
mucha razón! Isabel
le sonríe comprensiva -¡Es el amor! -dice con
feliz por
Valeria pero con tristeza -¡es el amor! ¿No es
cierto, es
el amor? Valeria
sonríe pero luego se pone seria -¡Tú
estás
convencida de que yo amo a Simón! ¿Verdad? Isabel
le sigue sonriendo -¡Si! -¡Isabel,
prometí que no iba a ocultarte nada y te lo voy a cumplir!
Tal
vez lo que te diga te sorprenda mucho, pero sé que voy a
contar
con tu apoyo, que me vas a entender porque deseas que sea feliz. Isabel
le sonríe con cariño -¡Por supuesto que
lo
único que deseo es que seas feliz, pero ya
cuéntame! -Y
le toma las manos. En
ese momento se escucha un alarido horrible y las dos se asustan.
E
Isabel corre a atender a Andrés. Valeria se toma la cabeza
preocupada. * Isabel
entra a la habitación de Andrés y lo encuentra
retirado
en el suelo sangrando... se ha cortado la mano con un pedazo de vidrio.
Lo mira como si fuera un niño pequeño... Isabel
lo mira
con pena * En
la sala Valeria se preocupa. En
la habitación Isabel le cura la mano a Andrés
-¡Estate quieto por favor, estate quieto! Andrés
la mira con miedo -¡Ay! -Sufre- ¿por
qué te tomas
tantas molestias contigo? ¡Si quieres verme muerto! -Y con
miedo
saca la mano- ¡tú quieres libraste de mi para
unirte al
viejo! ¿Sí o no? Isabel
se levanta y le pasa unos tranquilizantes -¡Toma,
tómatela!
-¡No
me importa que quieras envenenarme! -Y Andrés toma las
pastillas
y se las traga sin agua- ¡tampoco me importa que quieras
estar
con él! Tiene más derechos que yo, fue tu primer
esposo. -¡Mira,
ven! -Isabel se llena de pena ante su delirio y le toma del brazo
-¡ven acuéstate! Andrés
se empieza a reír con locura. Isabel
le hace la cama -¡Acuéstate, debes descansar
Andrés!
-¡Amas
al viejo! -y dice al Andrés se pone violento -
¡tú
amas al viejo! - y empieza ahorcarla- ¡por eso te entregaste
a
él otra vez, tú sabías que Cerinza era
el viejo!
-Y empieza a gritar- ¡lo sabías, lo
sabías! Isabel
simplemente lo mira como si estuviera loco. FIN DEL CAPITULO
(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración
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