![]() |
Mabouchita La reina de los resúmenes |
¡Colabore aquí! |
| Home Resúmenes Elenco Derechos Músicas Envía un Mensaje | |
| Cap#111 <- - -> Cap#113 | |
El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO Los hermanos sean unidos, MARTIN FIERRO CAP# 112: lunes 26 de diciembre de 2005 – ¡CORAZONES ROTOS! Cóctel. -¡No
crea que me siento muy tranquila con la muerte de Andrés! -Le
cuenta Isabel a Salvador- ¡yo sé perfectamente que esto me
va a traer muchas complicaciones! -Y lo mira con ojos llenos de amor-
lo sé... ¡pero también estoy segura de que
saldré muy bien librada! Salvador
la mira con ojos bien negros -¡De cualquier manera, yo pienso que
usted es demasiada confiada doña Isabel! -le advierte Salvador. -¡Si! Está segura de todo -se burla Salvador- ¡incluso de mí! -¿Y si alguien nos separa? -La prueba Salvador. -¡Ese alguien no existe! -Le asegura Isabel y lo mira con desesperación -¡nunca existió! -¿Y
si existiera? -Salvador frío y calculador -¿si existiera
y en el momento menos pensado alguien nos separa? Isabel mira lo lejos y en sus ojos se reflejan dudas y desesperación. -¿Qué haría? -Sigue implacable Salvador -¡respóndame! Isabel vuelve a la cordura y lo mira y simplemente niega con la cabeza. -¡Perdonen
que los interrumpa, pero el doctor Garcés quiere decir algunas
palabras y sería bueno escucharlo! -Les interrumpe Elvio
Ramírez- ¿quieren acompañarme? -¡Como usted diga! -Dice Ramírez y se aleja. Salvador
va detrás de Ramírez y e Isabel queda sola y mirando a la
nada de una manera muy extraña... perdida. Mansión. Valeria
se acerca al piano que le regaló Isabel y lo acaricia. En ese
momento se escucha la puerta de su cuarto que se cierra de un golpe
detrás de ella y se sorprende. Rebeca
entra con cara agria y malvada - ¿Estás
despidiéndote de tu piano, cómo lo hiciste con el estudio
del difunto Donoso? -Le reclama Rebeca con los brazos cruzados y con la
voz cortada por el llanto -¿verdad que eres rara muchachita, muy
rara? ¡Así que te despides de los objetos, pero no de las
personas con las que has vivido todo tu vida, porque ya me imagino que
piensas largarte, sin siquiera decirnos adiós, ni a tu prima
Isabel ni a mí! -¡No entiendo a qué te refieres tía! - miente Valeria. -¡Lo
entiendes perfectamente! -Le reclama Rebeca llena de odio
-¡pequeña hipócrita! -Y luego se pone a buscar en
la habitación y encuentra su maleta -¿y ahora, y ahora?
¡Me vas a negar que vas a marcharte, me lo niegas! Valeria no responde y está a punto de llorar llena de pena. -¡La
niña inocente, pobrecita! -Se acerca Rebeca- ¡la
huerfanita traumatizada, porque sus papacitos se murieron en un
horrible terremoto! Inocente criatura que estuvo encerrada en un
sanatorio y que hubiera muerto... ¡me oyes, hubieras muerto si
Isabel no te rescata! Valeria trampa traga saliva tratando de retener las lágrimas. Rebeca
le clava las largas uñas en la cara al tomarla del mentón
y la obliga a mirarla -¡Mi sobrinita Valeria! -La suelta. -¡Tía por favor! -¡Tu historia es tan cruda y conmovedora, en otro tiempo me hubiera hecho llorar! Valeria llora, las lágrimas le ruedan por las mejillas en silencio -¡Tía por favor! -Repite en un susurro. -¡Por
favor nada! ¿Eh? -Y luego le dice llena de odio-
¡encontraste a tu príncipe azul! Como Blancanieves, como
Cenicienta... ¿lo encontraste verdad, lo encontraste? - le dice
temblando de rabia, de odio, despecho, celos, frustración y
vejez -¡y por supuesto que no es Simón, no claro que no,
ese idiota no! -y luego la mira a los ojos llena de ese odio terrible
-¡te piensas de escapar con un hombre, con otro hombre! -¡Tía, no pienso marcharme con nadie! -Miente cobardemente Valeria sin ponerla en su lugar. (Por qué miente? -¿No
piensas marcharte con nadie, a ver, dime la verdad, porque
tendrías tú que hacer algo así? -Y la sacude-
¡cuéntame, cuéntame! -Le grita. -¡Bueno, estoy muy nerviosa por la muerte de Andrés, y lo que quiero es alejarme por un tiempo! -Se separa Valeria. -¡No,
lo único que tu quieres es largarte con ese hombre! -Y de pronto
tiene un ataque de histeria- ¡no me mientas, yo lo sé
todo, absolutamente todo idiota! -Tiembla gritando. * Cóctel. -
¡Estoy seguro de que con su esfuerzo y con su apoyo esta empresa
seguirá siendo una gran empresa! -Discursea el doctor
Garcés. Lo
escuchan el señor Ramírez, Simón, Salvador,
Isabel, Ángela y Antonio, en medio de otros ejecutivos de la
empresa. Todos aplauden y Salvador es el primero en acercarse a saludarlo. -¡No quiero decepcionarlo, las cosas conmigo pueden cambiar en cualquier momento! -¡Mañana lo sabrá, no se preocupe! -Salvador condescendiente le pone una mano sobre el hombro. -¡Todo va a seguir marchando igual doctor, no se preocupe! -Le asegura Salvador. -¡Pero no entiendo Salvador! ¿Por qué me habla de cambios? -¡No
se alarme doctor, y créame que estoy agradecido por su ayuda y
también debería saber que el señor Donoso no se
equivocó en confiar en usted! -Dice de manera misteriosa-
¡es un profesional como ningún otro! Y Salvador se aleja dejando al doctor Garcés intrigado. En ese momento se acerca Isabel que pregunta al ver partir a Salvador -¿Por qué se fue? Mansión. La discusión entre Valeria y Rebeca sigue. -¡Tía,
deja de decir tantas cosas, te juro que no se de qué demonios me
estás hablando! -Y sale al pasillo. Pero Rebeca la persigue y la agarra del pelo violentamente-¡Valeria, detente!
-¡No existe ningún hombre, por favor entiende que no existe! -niega tontamente Valeria. -¡Grandísima
descarada, puedes mentir con el mayor cinismo del mundo Valeria! -y le
vuelve a agarrar del pelo -¡puedes mentir, eres una mujerzuela! -¡No me insultes! (nooo... -¡Eso
es, eso es lo que eres, una mujerzuela! -repite la tía-
¡nos engañaste a Isabel y a mí todo el tiempo!
¡No perdiste ningún minuto! ¿Verdad? -tiembla toda
entera de rabia -¿así que era tu pasión por la
música verdad? -se burla- ¡Pasión mientras te
revolcabas con ese hombre al que nunca debiste mirar! -se le tuerce la
cara- ¡a ese maldito no debiste mirar nunca, infeliz! -¡No
sabes de quién se trata, no sabes lo que dices, no me puedes
acusar de absolutamente nada! -dice tontamente Valeria. Rebeca
ríe cruelmente-¡Claro que lo sé, cómo no lo
voy a saber! -Y la vuelve a agarrar del pelo- ¡estás con
el mugroso de Salvador Cerinza, Valeria, te vi besándolo,
besándolo asquerosamente! (Asquerosamente? -¡A
él, a él era el único con el cual no te
podías meter, con Salvador! -Rebeca grita fuera de sí-
¡con Salvador! * Cítricos Donoso. Salvador
sale del cóctel y cruza la fábrica solitaria y se dirige
a la oficina del doctor Garcés, donde deja un sobre cerrado. Vuelve a guardar el mensaje en el sobre,
* Mansión. -¡Suéltame
tía, suéltame por favor, no tienes ningún derecho
de tratarme así! -Se debate Valeria. La
tía Rebeca la ataca violentamente -¡Cómo quieres
que te traten después de la cochinada que acaba de hacer! - y la
empuja contra la pared con todas sus fuerzas -¿qué
quieres, que te aplauda después que te acostaste con ese
asqueroso chofer? -Y con todas sus fuerzas empuja a Valeria al suelo
mientras le sigue gritando- ¿quieres eso? Valeria
se levanta del suelo con la agilidad de sus jóvenes años
y la enfrenta sorprendida -¡Aunque tengas razón, no tienes
ningún derecho de tratarme así! -Por fin se atreve a
decirle- ¡yo soy libre de hacer con mi vida de lo que se me venga
en gana, y no voy a permitir que nadie me lo impida! -Y luego le dice
una gran verdad- ¡mucho menos una vieja amargada y déspota
como tú! Rebeca
le da tremenda bofetada y luego trata de seguir pegándole pero
Valeria la detiene -¿Qué te pasa? -Se sorprende Valeria. -¡Maldita! -Rebeca grita histérica mientras trata de pegarle. -¡Tranquilízate por Dios! -Llora a Valeria mientras trata de detener sus golpes -¡tranquilízate! Por fin Valeria la empuja. Rebeca
la mira con odio -¡óyeme bien Valeria, prefiero ser una
vieja amargada cómo dices tú, que una de generada como
eres tú! -Le dice completamente fuera de sí- ¡una
bandolera, una sinvergüenza! ¿Cómo pudiste hacerlo,
cómo pudiste sacar esas uñas de gata? -Y luego la vuelve
a tomar de los brazos y a empujarla de un lado a otro
-¿cómo? -¡Suéltame tía! -Empieza a llorar Valeria sin defenderse mientras Rebeca la maltrata. -¡Por el amor de Dios, que está pasando aquí! -Llegan Abigail y Vicky y separan a Rebeca de Valeria. -¡No se metan en esto, no se deben meter! -grita histérica Rebeca. Valeria llorando corre y se refugia en los brazos de Abigail como si fuera una niña pequeña. -¡Cuidado con defender a esta loca! -amenaza Rebeca- ¡Mucho cuidado! Pero
a Abigail a su juego la llamaron - ¡Si cree que vamos a permitir
que trapee el piso con la señorita Valeria, está usted
muy equivocada! -La defiende Abigail como una fiera. -¡Y
mientras yo esté presente usted no le vuelve a poner un solo
dedo encima! -Amenaza Vicky- ¡que no estoy manca y soy capaz de
aplastarla contra el piso vieja insulsa! Rebeca
se toma la cabeza entre las manos- ¡A ver! ¿quieren saber
qué pasó? ¡A ver, cuéntaselo,
cuéntales ahora mismo por qué te estoy castigando! -Le
grita Rebeca- ¡dilo porque no tienes agallas suficientes para
decirlo, zorra descarada asquerosa! Valeria sigue llorando sin decir palabra. -¡Por Dios señorita Valeria! -se asusta Abigail- ¿Qué fue lo que sucedió? Pero
Valeria no se atreve a hablar y prefiere echar a Vicky y a
Abigail-¡Abigail, por favor retírense, esto es un problema
personal! -De pronto dice Valeria- ¡retírense por favor! -¡De ninguna manera la vamos a dejar aquí sola! -se niega Abigail. Valeria
tiene un ataque de histeria -¡Te digo que se retiren,
retírense ya por favor! -Grita histérica y las echa de
mala manera. Rebeca también llora. Abigail muy sorprendida que Valeria la eche llama a Vicky y se retiran. Las dos mujeres, Valeria y Rebeca se enfrentan. De pronto Rebeca la toma del brazo con violencia y la mete al cuarto. -¡Tía,
tranquilízate por favor, suéltame tía! -gime
Valeria que es mucho más fuerte y alta que Rebeca. Rebeca
la tira la cama con todas-¡Ya, aquí vamos a esperar a
Isabel, porque le voy a contar toda la verdad! ¡Toda la asquerosa
verdad, lo va a saber todo, todo! -Le grita con el rostro bañado
en llanto. (Sinceramente, qué escena tan estúpida... * Bar de Gaetana. Salvador llega y lo recibe Lupe -¡Llegó un poquito tarde, está de fiesta! -Ríe. -¡Estaba trabajando! ¿Ustedes hace mucho que cerraron? -¿Gaetana, ya se retiró a dormir? -¡Bueno Lupe, hasta mañana! -¡Hasta mañana mi Salvador, que pase buena noche! -lo despide Lupe y sigue trabajando. * Casa de Gaetana. Gaetana espera a Salvador. -¡Pensé que ya estaba dormida! –entra Salvador. )Gaetana
ríe nerviosa -¡Es que me entretuve haciéndole la
maleta, para que salga a la madrugada, que es dentro de un rato! -y se
pone aún más nerviosa- ¡pero ya está lista!
¿Por qué no se va a dormir? -¿Que
manía de enredarlo verdad? ¡De esa mujer de armas tomar no
queda ni la sombra, porque ahora por cualquier tontería me pongo
llorar como una vieja debilucha! -Y se pone a llorar otra vez. -¡Ay
Salvador! -Gaetana trata de calmarse y le acaricia el
rostro-¡cuídese mucho! ¿si? Porque yo realmente no
sé qué pueda pasar con usted, si llega a sentir algo
raro, no deje de buscarme ¡recuerde que yo soy la única
que puede ayudarlo! -¡Todo va a salir bien, todo saldrá bien! -le asegura Salvador seguro de sí mismo. Pero
Gaetana duda -¡Yo no quiero ser ave de mal agüero, pero...
yo tengo un presentimiento muy fuerte aquí! -y se muestra el
corazón -¡algo me dice que las cosas no le van a salir
como usted planea hombre! Salvador toma un pañuelo y le seca las lágrimas con cariño -¡Esas son suposiciones, nada más! Pero Salvador simplemente la mira y sonríe. * Mansión. Abigail espera mirando por la ventana, muy preocupada cuando se le acerca Vicky. -¡Imaginé que estaba todavía levantada Abigail! ¿No piensa descansar? -¡Ay Vicky, tú estás en las mismas, a poco crees que no te oigo de arriba para abajo! -¡Es
que estoy muy preocupada por la señorita Valeria Abigail! No
quiera Dios, que esa bruja de la Rebeca la vaya a despedazar. -¡Por Dios Vicky! -¡Sí,
esa vieja sangrona es capaz de eso y mucho más! ¿no vio
la cara que tenía cuando estaba golpeando a la pobre chamaca!
¡Parecía una loca furiosa! -¿Ya no has vuelto a escuchar nada? -¡Hace
rato estuve por allá, tratando de escuchar, y estaba todo
tranquilo, pero yo no me confío! ¿A qué horas
llegará esa gente de la fiesta? -¡Ay
no sé, yo no pensé que fueran a llegar tan tarde, pero de
todos modos no quiero que Simón ni Antonio se entrometan en
esto, la que debe arreglar el asunto es la señora Isabel! -y
mira su reloj -¡ay por Dios, no llega! -Se desespera Abigail. * Habitación de Valeria. Rebeca
sigue torturando a Valeria -¡A ver, dime, te quiero decir que va
a decir Isabelita cuando sepa que su adorada primita, su dulce
palomita, no es más que una desvergonzada, maldita! -Y vuelve a
acercarse y sacudirla -¡que no merece su confianza,
dímelo! -Y le agarra del pelo bruscamente -¡y tú no
eres mejor que Salvador, eres más falsa que él! ¡A
ver, cuéntame! ¿Desde cuándo están juntos?
-le grita histérica- ¡respóndeme, responde
descarada! Valeria solamente llora y la mira horrorizada. -¿Desde cuándo te estás revolcando con ese asqueroso? -la sigue torturando con morbo- ¡Dímelo! -¡Tía, déjame en paz, no pienso contestarte! -Y Valeria se levanta para irse. Rebeca
la detiene -¡No, cómo que no me vas a contestar! -la sigue
desbocada- ¡Ahora mismo me vas a contestar! -y Rebeca llora
histérica- ¡responde! ¿Quién fue,
empezó él, ese degenerado o fuiste tú con tus
coqueteos? ¡A ver! -¿Sabes
qué pienso? -De pronto le grita Valeria- ¡que a ti no te
importa que me vaya con un hombre, a ti lo que te importa es que se
trata de Salvador! Rebeca
se queda callada y pálida y luego le contesta -¡Tienes
mucha razón, mucha, pudiste escoger cualquier otro, menos
él! -Y la vuelve a atacar físicamente -¡es un
despreciable! ¿no lo sabes? ¡es una rata peligrosa, que
hay que a aplastar antes de que siga haciendo daño!
¡Entiéndelo! -¡Él me ama sinceramente y me ha pedido que nos casemos! -le grita Valeria. Rebeca
sufre esta verdad como si le hubieran dado un golpe en el
estómago -¿Ese infeliz, te propuso matrimonio? -se ahoga
con la voz anudada en la garganta -¿a ti? -y abre los ojos
incrédula. (Ay vieja bruja y tonta!... -¡En
repetidas ocasiones tía, y siempre me negué! ¿Pero
sabes qué? ¡Voy a encontrarme con él antes de que
Isabel se entere de la verdad! -de pronto decide Valeria. (Un poco tarde Valeria -¡Estás loca si vas a hacer esto! Valeria toma su pesada maleta y trata de arrastrarla a la salida, Rebeca se le tira encima. -¡Tía, suéltame! Pero Rebeca se lo impide y lucha con ella. -¡Déjame! -pelea Valeria. Rebeca se cuelga de la maleta -¡Dame esa maleta maldita! Y ambas se ponen a pelear por la tonta maleta. (Bueno esta escena está como para reírse a carcajadas... De pronto Valeria abandona la maleta y sale corriendo. (Ah!!! me escuchó!!! Rebeca la persigue -¡Valeria, no trates de escapar! -La persigue en las escaleras- ¡Valeria! En
la sala, abajo, Walter detiene a Valeria, le agarra de los brazos y le
impide salir -¿Dónde va a usted señorita? -¡Suéltame Walter! -¿En serio? -se niega Walter. Valeria le da tremenda bofetada y tira Walter al suelo. Rebeca se le tira encima a Valeria. -¡Regresa a tu cuarto o no respondo de mi! -¡Yo tampoco respondo de mí, si me obligas a defenderme, te juro que lo haré tía! (Hazlo de una vez y dale un buen sopapo por favor, -¡Encontraste las agallas para desafiarme! -grita Rebeca. Walter se levanta y se acerca por detrás de Valeria para ayudar a Rebeca. -¡Atrévete a golpearme, atrévete! -le grita Valeria. Y
Rebeca le lanza una bofetada a Valeria, pero Valeria se agacha y la
bofetada la recibe Walter en plena cara y cae al suelo aparatosamente. Walter las mira desde el suelo. Rebeca toma a Valeria del pelo. En
ese momento entra Isabel que se encuentra con todo el
espectáculo y grita horrorizada-¿Qué demonios
está pasando aquí? -y le ordena a Rebeca-
¡suéltala! -¡Quiere fugarse de la casa Isabel! -Le grita Rebeca histérica. Valeria corre a refugiarse en los brazos de Isabel. -¡Te atreviste otra vez a atacarla y no te lo voy a perdonar! -Isabel es una fiera. Walter
mira las escenas sentado en primera fila y se acaricia la mejilla
adolorida. Isabel se da cuenta de su presencia y baja la voz-¡Lo
voy a entender cuando me expliques que pasó! -E Isabel abraza a
Valeria para consolarla. -¿Qué
pasó? -Ríe Rebeca histérica y la señala con
el dedo -¡esta asqueroso se quiere ir, se quiere ir Isabel, se
quiere ir! Walter la mira como si Rebeca se volviera loca. -¡Mira
tía, me vas a explicar! -e Isabel mira a Walter preocupada-
¡pero allá arriba, en privado! ¿De acuerdo?
¡Tranquilícense ya! -¡Asquerosa, maldita! -Susurra Rebeca. -¡Fuera
de los ojos de quien no nos conviene! -sigue Isabel mirando fijamente a
Walter- ¡vamos, vamos tía! -y sube las escaleras. * Abigail
encuentra a las empleadas espiando -¿Por qué andan
fisgando y metiendo las narices donde nadie las llama? ¡La dos a
su cuarto, a dormir! -las envía a dormir y luego se queda sola
con Vicky -¿siguen discutiendo, verdad? -¡Discutiendo! -se burla Vicky - ¡andan gritándose y dándose en su puritita mandarina! -¡Ay
Vicky, a mí estas cosas no me gustan para nada! yo la verdad
aunque la señorita Valeria no esté de acuerdo creo que
voy a intervenir! -¡No,
no hace falta Abigail, ya llegó la señora Isabel y ella
se va a encargar de controlarlas! -la ataja Vicky. -¡Es
que yo no sé que mosca de habrá picado a doña
Rebeca, está incontrolable, yo nunca le había visto
así de agresiva! -se asusta Abigail. * La habitación de Valeria. Rebeca
abre la maleta de Valeria y saca sus pertenencias rosas y las tira
sobre la cama-¡Aquí está la prueba de lo que te
digo, esta mosquita muerta planeaba escapar y si yo no hubiera
intervenido Isabel, a esta hora estaría muy lejos de aquí!
Valeria se queda callada y empieza a llorar en silencio. -¿No tienes el valor para ayudarme como yo te lo pedí? -le pregunta Isabel. -¡Por favor me digas esas cosas Isabel! -Suplica Valeria. -¡Mira
Valeria, si tú no crees en mi inocencia yo no te voy a obligar a
que me defiendas! -sigue Isabel y suspira profundamente, luego con
cariño Isabel pone una mano sobre la mano de Valeria. -¡Isabel!
-grita Rebeca histérica -¡Isabel por favor, no te
confundas, entiende que en todo esto hay de por medio un hombre! -y
luego mira a Valeria llena de odio- ¡confiésale! -grita. -¿Cómo
puedes confiar en una zorra solapada como ella? -Sigue gritando Rebeca
mientras Isabel le aprieta fuerte la mano a Valeria para
apoyarla-¡ha sido capaz de engañarnos, está
enredada con un degenerado! Isabel
se toma la frente con la mano derecha cansada de los gritos de la
tía mientras con la izquierda sigue confortando a Valeria. -¡Está enredada con Salvador Cerinza! -suelta la bomba Rebeca. Isabel se queda paralizada por un largo momento.
-¡Te
estoy hablando de la verdad Isabel, de la verdad! -Sigue Rebeca-
¡ella está enredada con él, se las ingenió,
se las ingenió para ocultarlo! -¡Ándale, dile toda la verdad! -Le reclama Rebeca a Valeria que simplemente calla. -¡Eso es una mentira! -consigue por fin balbucear Isabel. Valeria niega con la cabeza. -¡Ya cállate! -le corta Isabel a Rebeca. -¡Es verdad, son unos miserables! -No se calla Rebeca. Isabel lentamente se levanta de la cama mirando a Valeria con espanto. -¡Su
amante no es Simón, sino Salvador! ¿Entiendes Isabel?
-sigue histérica Rebeca- ¡Entiende por favor, se
revolcaban en nuestras propias narices! Isabel sigue mirando Valeria sin poder reaccionar. -¡Eso no es verdad tía! -dice Valeria por fin. -¡Acompáñame! -De pronto dice Isabel- ¡acompáñame, levántate! -¡Isabel por favor! -Le ruega Valeria. -¡Este
asunto lo vamos a arreglar tú y yo a solas, nadie más! -y
luego enfrenta a Rebeca con hielo en la mirada- ¡te voy a
suplicar que no te acerques a mi cuarto si yo no te llamo! -e Isabel
toma del brazo a Valeria -¡acompáñame! -¡Por favor Isabel, déjame explicarte! -suplica Valeria. Isabel se lleva a Valeria del brazo. * En el pasillo Isabel arrastra del brazo a Valeria. -¡Isabel por favor! -Sigue gimiendo Valeria- ¡suéltame! Isabel abre la puerta de su cuarto y hace pasar a Valeria y luego entra ella. * En el cuarto de Isabel. Isabel
prende la luz de su lámpara y se apoya sobre su mesita para
darse fuerzas y se queda callada un rato y luego pregunta simulando
calma-¿Hace cuánto que te entiendes con él? -sin
mirarla. Isabel se da la vuelta lentamente y la enfrenta. -¡Te hice una pregunta! -Isabel empieza a temblar- ¿desde hace cuánto tiempo que te entiendes con él? -¡El
me respeta! -dice orgullosa Valeria- ¿Y sabes qué?
¡Lo único que quiere es casarse conmigo! Isabel
mueve la cabeza asintiendo con amargura-¿Y tú crees que
porque no se ha acostado contigo te respeta estúpida? -con sorna
- ¿dime una cosa, si es en realidad tan puro, tan grande ese
amor, por qué demonios me lo ocultaste? -¡Claro,
porque tiene demasiadas razones para desconfiar de todo el mundo!
-Grita de pronto Isabel - ¡si por eso te exigió que lo
callaras! ¿qué no lo entiendes? -y luego la mira
horrorizada- ¡es el hombre más calculador y más
asqueroso he conocido en mi vida! -Y agrega con rabia- ¡yo dudo
que en esta tierra exista un hombre tan bajo como él! Valeria la mira sin responder, pero evidentemente duda. -¡Mira
Valeria, te advierto y te aconsejo que no lo hagas! -le dice Isabel
sincera y amenazadoramente- ¿Sabes por qué? ¡porque
yo también tengo algo muy importante que confesarte! -a Isabel
le tiembla la voz. Isabel
sonríe con amargura y dolor -¡Que yo también tengo
mi amante secreto! -le espeta- ¡Que yo también tengo mi
amor prohibido! Valeria la mira con burla y triunfante de sí misma. -¡E
intenso! -Sigue Isabel con voz ronca- ¡un hombre que me ha hecho
sentir como ningún otro hombre me había hecho sentir
jamás! -¡Isabel por favor! -exclama Valeria que no desea escuchar su confidencia. -¡Pero
a diferencia de ti, yo no soy tan reprimida como tú! -le
confiesa Isabel- ¡yo no me detengo!... ¡yo sí
entregue mi cuerpo! -se le llenan los ojos de lágrimas y rabia-
¡yo sí entregué mi cuerpo y entregué toda mi
alma! ¿me entiendes? -Y la voz de Isabel se quiebra al
confesarle algo terrible- ¡y por él he sido capaz de hacer
las cosas que jamás imaginé que llegaría a hacer!
-y ahora Isabel simplemente llora. -¡Te
cuento todas estas cosas porque lo tienes que saber! -Isabel le grita
exasperada- ¡porque por él he traicionado, por él
he mentido, por él he sufrido! -Isabel llora descompuesta-
¡por él hecho todo lo que jamás pensé que
llegaría a hacer! -le repite y luego agrega con rabia y
humillación- ¡porque me rendí a sus pies! -Y le
toma la cabeza en sus manos- ¡porque me dejé dominar por
él totalmente! -Y lágrimas de humillación y rabia
le corren libres por las mejillas- ¡por él estoy luchando
por mi felicidad, por mi libertad, porque yo me quiero casar con ese
hombre! -Le grita. -¡No
te quiero escuchar! -Se niega Valeria- ¡tu relación no
tiene nada que ver con la mía, son muy diferentes! -¡Nada
que ver! -Repite Isabel mordiendo cada palabra -¡absolutamente
nada que ver! -Y hace una pausa -¡sólo hay una cosa!... -y
desvía la mirada y mira lo lejos con un profundo dolor-
¡una sola cosa!... -repite- ¡en común Valeria!... Valeria la mira atónita. Isabel
la mira con pena y dolor -¡Y esa cosa... en común...! -Y
se le acerca un poquito y cierra los ojos y pronuncia su nombre por
fin- ¡se llama Salvador! Valeria
explota de rabia -¡No, eso no puede ser cierto, tú me
estás mintiendo! -se niega- ¡Tú quieres protegerme
y quieres que no me haga daño, pero eso no puede ser verdad! -¡Se llama Salvador Cerinza! -dice llorando Isabel. Pero Valeria tiene un ataque de histeria -¡Me estás mintiendo Isabel! -¡El hombre que me trae loca, el hombre que me hace hacer tantas estupideces! -¡Eso no puede ser, no! -grita histérica Valeria. Valeria es presa de un ataque de histeria total y empieza a llorar desesperada -¡No, no! Isabel le toma del brazo y repite -¡Se llama Salvador! Isabel llora y la mira con pena. Una carretera. Antonio conduce de regreso en la camioneta. -¡Pues
a mí no me pareció buena idea haber ido a ese club! Me
hubieran hecho caso de regresar a la casa en cuánto salimos de
la fábrica. -¡No me digas que no te divertiste! Te vi bailando muy animado con una amiga que te presenté -dice Ángela. -¡Por
educación, pero no por gusto! Se estaba poniendo de lo
más pesada, me tenía bailando como un trompo. -¡Pero sigues teniendo mucho éxito con las mujeres! -Ríe Antonio. -¡Sabes que no es cierto, acelera que quiero ir a la casa! -¡No nos vamos a matar por tu culpa! ya estamos cerca -dice Ángela. * Mansión. Valeria
completamente descompuesta se sienta en el sofá -¡Es que
no puede ser cierto, no puede ser cierto, no puede ser cierto! -Repite
una y otra vez. -¡No
es cierto, no es cierto, no es cierto! -Sigue repitiendo Valeria y se
balancea con un ataque de histeria y golpea el apoyabrazos del
sofá. Isabel
con las mejillas bañadas en llanto mueve la cabeza en un gesto
de profundo dolor y decepción. Mira al suelo -¿Entonces
por qué te prohibió que me lo contaras todo? Isabel
comienza llorar de nuevo y mira al techo -¡Si en realidad, no
tenía nada que esconder!... ¿por qué pensaba
escaparse sin dar la cara? Valeria la mira con la boca abierta. -¡Eres tan ingenua que rayas en la estupidez! Valeria llorando se levanta para salir de la habitación. -¿Te das cuenta de lo que me estás haciendo? -La detiene Isabel. Valeria se detiene y la mira. Isabel
levanta su rostro bañado en lágrimas y la mira
-¡Siempre te he querido y protegido! -Le dice Isabel con el
corazón destrozado- ¡toda mi vida, y mira cómo
demonios me pagas! -Y la mira desecha, es una piltrafa- ¡cuando
menos me lo espero me traicionas y te conviertes en mi peor enemiga! -Y
se pone a llorar desconsoladamente. -¡Isabel, es que esto no puede ser cierto, no puede estar pasando por Dios! -Llora Valeria. -¡Sabes
perfectamente que no nada más eres mi prima! -Isabel con
él rostro bañado en llanto se le acerca -¡lo sabes!
-Y le toma los hombros y llora desesperadamente. ¿sabremos la verdad?)Valeria
trata de acariciarla pero Isabel se separa bruscamente y la mira con
horror-¡No me toques! -y de pronto decide- De acuerdo, te voy a
demostrar... ¡estoy dispuesta a demostrártelo, pero
necesito que me lo platiques todo! -Y a pesar de que le cuesta hablar
hace un esfuerzo- ¡a qué hora se iban a ver, en
dónde se iban a ver! -Mira a la distancia ida, muy cerca de la
alienación. -¡No pienso decirte absolutamente nada! -Se niega Valeria. -¡Sí, sí me lo vas a decir, me lo vas a decir! -le exige Isabel llorando. -¡No te voy a decir ni una sola palabra, aunque me mates! -Se niega Valeria. Isabel
se lanza desesperada y se pone en la puerta -¡No vas a salir de
este maldito cuarto! ¿Entendiste? -y se descompone llorando-
¡no vas a salir hasta que me cuentes absolutamente todo, todo! Valeria la mira también llorando. * Antonio, Ángela y Simón llegara la casa. Simón se sigue quejando de que es muy tarde -¡mi intención no era trasnochar! -¡Tranquilo Simón, mañana es sábado! -Dice Ángela. -¿Y
qué importa Ángela, de todas formas tengo que ir a
trabajar ya me comprometí con el señor Ramírez! -¡Qué responsable, antes eras un parrandero de tiempo completo y te sacábamos arrastrando de las fiestas! -¡Sí, pero ahora es diferente, que pasen buenas noches! -Simón se despide. -¡A
veces se pone insoportable! -suspira Ángela- tú
también estuviste muy serio toda la noche ¿qué
pasa? -¡Estoy preocupado por algunas cosas que me dijo Salvador! -¿Qué te dijo? -¡Habló muy raro, como si se estuviera despidiendo y pudiera marcharse de un momento a otro! -¡Mi amor no me angusties, no me digas eso, ahora más que nunca lo necesitamos! * Habitación de Isabel. La conversación entre Isabel y Valeria sigue... Isabel está acurrucada del suelo al lado de la puerta. -¡Isabel, ya te lo conté todo! -gime Valeria cansada- ¡toda la verdad! Por favor déjame salir. Pero Isabel mira a la distancia y se acurruca y se abraza a sí misma-¡No me soportas! -¡Lo que no soporto es esta situación! -¡Pues
vas a tener que aguantarla hasta el final! -Le dice Isabel
todavía llorando- ¡porque aquí todavía no
termina! Valeria la mira asustada. -¡Porque
en cuanto amanezca, dentro de poco -Isabel mira a lo lejos siempre
temblando- ¡y cuando Salvador venga por ti, se van a aclarar
muchas cosas! -Y sigue llorando silenciosamente. -¿Pero qué ganarías con eso? -Le pregunta Valeria. Isabel
la mira desesperada- ¡Yo! -se sorprende sinceramente-
¿ganar yo? -Isabel se ríe con una amargura que rompe el
corazón- ¡nada! ¡Absolutamente nada! -Y la mira con
una profunda pena- ¡En este juego ninguno de nosotros va a salir
ganando! -Y mueve la cabeza mientras las lágrimas le siguen
rodando- ¡los tres saldremos perdedores Valeria! Valeria llora. -¡Ninguno va a ganar! -repite Isabel y se toma la cabeza. * Y la enorme luna llena da paso a un sol resplandeciente que da paso a nuevas ilusiones. * Casa de Gaetana. Salvador se baña
FIN DEL CAPITULO
(Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme |
|
| Cap#111 <- - -> Cap#113 | |
| Home Resúmenes Elenco Derechos Músicas Envía un Mensaje | |