Mabouchita Mabouchita
La reina de los resúmenes
¡Colabore aquí!

Home Resúmenes  Elenco  Derechos  Músicas Envía un Mensaje
Cap#115 <- - -> Cap#117

El Cuerpo del Deseo

Una historia Original de JULIO JIMENEZ

Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO

Todo lo que tiene fin es breve.

San Agustín

*

 
CAP# 116: lunes 2 de enero de 2006 – ¡ESTA POSEIDO!

 

Salvador conduce con cara sombría, súbitamente golpea con rabia el volante -¡Se acabaron las ilusiones Isabel! -Dice con voz de ultratumba- ¡se acabaron! - y luego dice con ojos muy negros donde se lee rabia y frustración- ¡regresé por ti y viviré para ti! -promete- ¡Aceptaré mi destino al lado tuyo, ya sea para bien o para mal!

*

Casa de Gaetana.

Esa noche Salvador vuelve a tener pesadillas, en sus sueños ve al verdadero Salvador cayendo fulminado bajo una luz pálida de luna. El nuevo Salvador se despierta en la cama respirando asustado... mira para todos lados perdido y luego llama con una voz con acento campesino -¡Cantalicia!

*

Apartamento de Felipe.

Cantalicia se despierta de un salto y responde a su llamado -¡Salvador! -Y luego se pone gritar- ¡Salvador volvió, Salvador volvió!

El pobre Moncho se levanta asustado y prende la luz.

-¡Salvador está aquí! -Le dice Cantalicia mirando como una loca -¿porque no puedo oírlo ni tocarlo? -Y se pone a llorar- ¡Salvador!

Moncho se desespera -¡Mamacita! ¿Qué le pasa? ¡Despiértese!

-¡No, Salvador está aquí, está ahí mero, ahí está!

Moncho mira a ese lugar dónde apunta Cantalicia -¡No mamacita, allí no hay nadie, usted está dormida!

-¡No! -Se niega Cantalicia.

-¡Y papacito está muy lejos! -Trata de convencerla Moncho.

Cantalicia se pone llorar desesperada y a gritos.

-¡Por favor duérmase! -Moncho trata de acostarla de vuelta.

Pero Cantalicia solamente gime -¡Salvador!

*

Casa de Gaetana.

Salvador, con perlas de sudor frío en la frente, se deja caer en la cama -¡Ay! ¿Qué me está pasando Dios mío? -dice con su voz educada- ¿Qué me está pasando?

Un nuevo día amanece.

Salvador, Gaetana y Matilda desayunan, mientras Lupe les acompaña.

Gaetana cuenta algo y luego pregunta  -¿Qué opina Salvador?

Salvador no le contesta y mientras se sacude con espasmos come, mejor dicho devora lo que hay en la mesa. Las tres mujeres lo miran asombradas.

-¡Salvador, mi vida! ¿Escuchas o estás en la luna? -Le reclama Matilda.

Salvador habla con la boca llena -¡El tal Evaristo de quiere comprar el bar!

-¡No, qué comprar ni que nada Salvador, el ya es dueño de la casa, ahora quiere apoderarse del bar! -le repite Gaetana mirándolo con extrañeza.

-¡Quieren asociarse con mi jefecita, no se da cuenta que usted es el que manda Salvador! -Dice Lupe.

-¡Te quiere sacar del negocio guapito, dice que la única que está en el contrato de alquiler es Gaetana, por lo tanto tú no tienes velas en este entierro! -Dice Matilda.

-¡La verdad es que yo estoy pagando pero mi nombre no figura en ningún documento! ¿Usted llegó a un acuerdo con él Gaetana?

-¡No, yo solamente hago tratos con usted, yo no voy a llegar a ningún arreglo sin hablar con usted!

-¿Pero le interesa llegar a un acuerdo con él? -Pregunta Salvador apenas mientras se sigue atiborrando de comida.

-¡Para nada Salvador, yo con ese hombre no llego a la esquina, yo solamente me entiendo con usted, ya dije!

Salvador hace un esfuerzo para tragar todo lo que tiene la boca -¡Pues en ese caso, lo mejor es llegar a un acuerdo y salir de aquí! -dice con una actitud miedosa y respirando de manera poco educada- ¡buscaremos algún otro lugar dónde mudarnos!

Gaetana asustada toma las manos de Lupe.

-¡Ay no, mi lindo no me hagas eso!, no me vas a renunciar a todo esto ahora que yo estoy aquí -suspira Matilda asombrada.

-¡Mejor evitar problemas! -Dice un Salvador irreconocible mientras sigue comiendo y tomando jugo de naranja -¡lo más sensato es llegar a un acuerdo! -Y diciendo esto se levanta y las deja plantadas.

-¡Salvador! -llama Lupe sorprendida.

-¡Salvador!, mi vida espera -grita Matilda.

Pero Gaetana se da cuenta que algo no marcha bien y la detiene- ¡Cállate! ¿No ves que esto no está bien? ¡Anda de malas pulgas! -Y luego mira los restos de comida que Salvador ha dejado por todos lados -¡hay algo muy raro y no me gusta para nada!

*

Salvador entra a su habitación y se dirige a tomar el saco del traje para ponérselo. De pronto se detiene y se huele a sí mismo con horror... una y otra vez se huele horrorizado, luego con un esfuerzo descuelga el saco y se lo pone.

( El famoso saco con de forro rojo )

Gaetana entra preocupada detrás -¡Salvador!

-¡Esta noche hablaremos de eso Gaetana, ahora tengo asuntos más importantes que atender! -trata de no mirarla a la cara.

-¡Pero si eso es precisamente lo que me preocupa, los problemas que pueda tener hombre! ¿Qué pasó anoche, logró hablar con Valeria?

Salvador suspira - ¡Valeria es un sueño, que se rompió de un momento a otro! -y luego le anuncia fríamente- ¡mi vi obligado a renunciar a ella!

Gaetana suspira- ¡Ahora entiendo, si pudiera hacer algo ayudarlo hombre! - y lo mira espantada al ver que Salvador sigue teniendo espasmos incontrolables.

Salvador trata de hacerse la corbata pero tiembla.

-¡Amaneció tan extraño hoy! -Se asusta Gaetana.

-¡Es que no solamente son mis problemas sentimentales Gaetana! -dice Salvador haciendo un esfuerzo para ponerse de traje -¡también es ese dolor que me taladra el cerebro! -le confiesa- ¡me estoy sintiendo muy extraño últimamente!

-¿Usted cree que es algo nervioso?...

Salvador la enfrenta con la mirada -¡No sé que me está pasando! -le cuenta preocupado- ¡anoche soñé otra vez con esa mujer, con Cantalicia!

-¡Ay Salvador, no me asuste! -Gaetana retrocede asustada

Salvador suspira toma aire y luego le dice -¡Si no confío en usted, en quien mas!

-¡Tiene razón, disculpe! -Responde Gaetana temblando- ¡hizo bien en contármelo! Más bien, si vuelve a sentirlo, por favor no dude en contármelo, por favor.

-¡Estoy sudando en las manos! -se desespera Salvador- Nos vemos luego Gaetana -y toma su maletín y se marcha.

Gaetana se queda temblando de terror.

*

Salvador se dirige al auto caminando inestablemente, cuando de pronto las rodillas le fallan y por poco cae al suelo. Respirando agitadamente se apoya en el auto y se queda mirando inciertamente a la distancia... de pronto tiene un terrible espasmo que lo hace doblar en dos y luego temblando compulsivamente, se queda sin aire. Cuando levanta la cabeza, da vueltas sobre sí mismo como un animal salvaje, lleno de miedo. Como para despertarse se sacude la cabeza, se saca el pelo de la cara y huele alrededor suyo como un animal respirando profundamente. Se huele a sí mismo con horror y luego con un tic que le hace cerrar el ojo izquierdo explora el lugar desesperado buscando ayuda.

(Bravo Mario Cimarro!! muy buena actuación ¡Excelente! )

En ese momento se acerca una camioneta roja. De ella baja Evaristo, el nuevo dueño de la casa de Gaetana. Salvador como un ser primitivo, asustado, baja la cabeza.

-¡Usted y yo te tenemos que hablar! -Dice el nuevo dueño al bajar del auto con tres matones -¡supongo que doña Gaetana lo habrá puesto al tanto de todo! ¿No es así? -Se burla- ¡ya sé que usted es muy peligroso, pero yo no me quiero pelear con usted!

El pobre Salvador mira para todos lados buscando cómo escapar.
foto
-¡Quiero hacerle una propuesta antes de enviarle mi abogado! -y luego al ver que Salvador mira al cielo perdido- ¿y a este tipo qué le pasa? -le pregunta a sus matones que ríen a carcajadas- ¡amigo, quiero tener una conversación formal con usted acerca del bar! ¿No le comentó doña Gaetana que estoy interesado en asociarme con ustedes?

Salvador trata de escapar pero los dos matones se lo impiden. Salvador trata de empujarlos pero los otros no se dejan.
foto
En ese momento detrás de Evaristo, el nuevo dueño de la casa, aparece un hombre que mira al suelo.

-¡No se ponga agresivo, no le conviene pelearse! -Lo presenta Evaristo- ¡porque hoy vengo acompañado de mi amigo el Látigo!

Y el Látigo se acerca amenazador.
foto

 (¡Es un latiraña... porque el hombre tiene bracitos de araña! )

Salvador no tiene salida.
foto
-¡Él es experto en artes marciales y no creo que Ud. quedaría muy bien parado! -Sigue Evaristo-¡lo puede aplastar de un solo golpe!

Evaristo se separa y el Látigo se acerca. Salvador trata de golpearlo torpemente, pero el hombre simplemente lo esquiva ágilmente. Salvador vuelve a tratar de golpearlo otra vez de manera muy torpe, y el Látigo aprovecha para golpearlo fuertemente.
foto
Evaristo y sus matones ríen muy divertidos.
foto
Durante varios minutos la pelea sigue y a pesar de que Salvador trata de defenderse a pura fuerza bruta, el otro hombre no se lo gana de lejos con las artes marciales.
foto
En un gesto desesperado Salvador trata de ahorcarlo pero nuevamente el experto en artes marciales gana.

Entre las carcajadas de todos, toman a Salvador de los brazos y lo muelen a patadas.
foto

*

Apartamento de Felipe.

Mientras tanto Cantalicia y Moncho desayunan tranquilos con Felipe. Felipe enseña a Moncho a manejar los cubiertos y a no poner los codos sobre la mesa. Cantalicia mientras tanto moja su pan en el café y no les hace caso, Felipe se da cuenta -¿y usted por qué tiene esa cara de acontecida Cantalicia? ¿Tiene retorcijones en la barriga?

-¡No, nada don Felipe! -Dice Cantalicia mientras sigue comiendo con los dos codos sobre la mesa y atajándose el mentón.

-¡Volvió a soñar con mi papá! -Cuenta Moncho a pesar de que Cantalicia se enoja.

-¡Me lleva el tren! -Se enoja Felipe- ¡yo le ordené Cantalicia sacarse a ese hombre de la cabeza!

(Bueno Felipe... se puede lograr eso? )

*

Casa de Gaetana.

Mientras tanto, a ese hombre lo siguen pegando. En ese momento llega Camilo que trata de intervenir pero al ver a los tres matones sale corriendo a pedirle ayuda a Lupita.

*

-¡A lo mejor ese tal Evaristo no es tan mala gente como todo mundo piensa!  -dice en ese momento Matilda dentro de la casa.

-¡Es una lacra de lo peor y nadie en el barrio habla bien de él! Además aprovecha de que tiene dinero para hacer y deshacer.

En ese momento entra Camilo pidiendo ayuda. Mientras Lupe llama a la policía Gaetana y Matilda salen a defender a Salvador. Y entre los tres lo defienden. Los matones sueltan a Salvador que cae lentamente al suelo.
foto
En ese momento Evaristo ordena que paren la pelea y se marchan.

Matilda, Gaetana y Camilo se acercan a Salvador que está desmayado en el suelo.
foto
Tratan de hacerlo reaccionar.
foto
foto

*

Apartamento de Felipe.

-¡Todos tenemos nuestro corazoncito! -Le dice Cantalicia -¿cómo cree que me voy a olvidar del Salvador? Si desde anoche lo siento como si lo tuviera pegadito a mí.

-¡Tiene la cabeza calenturienta! -Concluye Felipe - ¡no le da vergüenza con su hijo Cantalicia! -Y en ese momento se da cuenta de que Moncho a vuelto a tomar mal el tenedor -¡Moncho, por favor agárralo bien y bajas el codo!

-¿Por qué me va a dar vergüenza sí es su papá? Anoche volví a verlo don Felipe pero el pobrecito estaba asustado y angustiado.

Felipe la mira espantado.

-¡Era como si estirara las manos pero yo no le podía agarrar!

Felipe se enoja y se levanta.

-¡Se lo juro que lo vi de verdad don Felipe, se lo juro que era de verdad! -Le grita Cantalicia y luego se santigua -¡Ay virgencita, algo muy malo debe estar pasándole a su papá mi hijo! ¡Algo muy malo!

Moncho, apenas Felipe se marcha, vuelve a tomar mal el tenedor y a apoyar ambos codos sobre la mesa.

(Ah!!!  será que este tiempo con Felipe le servirá de algo a Moncho? espero que sí! )

*

Casa de Gaetana.

Lupe sale corriendo de la casa y dice que no pudo llamar a la policía porque no hay línea.
foto
Entre los cuatro tratan de meter a Salvador a la casa
foto
pero éste de repente reacciona violentamente y los empuja -¡no les conozco a nadie aquí! -Les grita con acento campesino- ¡sáquense, no se me arrimen! ¡Sáquense!

-¡Ay Salvador! ¿Por qué nos habla de esa manera? -Se asusta Lupe.

-¡No se dónde ando! Me quiero largar -grita Salvador.
foto
Matilda, Gaetana y Lupe se miran espantadas.
foto
-¡Salvador! ¿Dónde va? -Camilo trata de detenerlo.
foto
Pero Salvador lo empuja violentamente.

Matilda se enoja -¡Los gorilas no lo golpearon y tú si lo haces!
foto

Gaetana trata de abrazarlo pero Lupe le advierte -¡Mi jefecita, no se le acerque, parece que está poseído!

Salvador empuja a Gaetana

-¡Salvador! ¿Usted no me va a hacer daño, verdad? Yo lo aprecio mucho, usted no va a levantarme la mano a mí.
foto
Salvador la mira con miedo, odio y desconfianza.

-¡Doña Gaetana, tenga cuidado! -grita Camilo- ¡es como dice Lupita está poseído y no podemos confiar en él!

-¡Yo tengo que confiar! tengo que confiar, yo voy a ayudarlo Salvador, muchacho, tranquilo.

Pero Salvador la rechaza violentamente.

-¡Yo soy la única que puede ayudarle mi hijo, yo no voy a hacerte daño! Puedes confiar en mí, tú lo sabes -Gaetana trata de convencerlo.

Salvador la mira con desconfianza

*

Cítricos Donoso.

El doctor Garcés le cuenta a Ramírez que su oficina se la va a dejar a Salvador.

-¡Es bueno que cuente con su despacho propio! -Opina Ramírez

-Yo también pienso lo mismo, aunque Salvador es una persona que se adapta muy fácilmente... El tiempo que hemos compartido la oficina hemos tenido una relación excelente, por cierto que extraño -y mira su reloj- siempre llega primero que todos y aún no ha llegado

-¡Habrá tenido algún problema, no es un hombre que duerma más de la cuenta y menos en un lunes!

*

Casa de Gaetana.

-¡Te golpearon mucho muchacho! ¿Te duele? -Le pregunta Gaetana mientras le cura las heridas.
foto
-¿Y cómo sabe mi nombre? -Salvador pregunta con su acento campesino- ¡Yo a usted no la conozco!
foto
-¿De verdad no me conoces?

-¡Nunca la he visto, no sé quién es!
foto
-¡Yo sí te conozco a ti y por eso te voy a ayudar muchacho!

Pero Salvador la mira con desconfianza -¡A mí usted me está enredando! No quiero estar aquí... ¡me quiero ir! -y mira desesperado- ¡me quiero ir!
foto
Gaetana insiste-¡No te estoy mintiendo, yo conozco a Cantalicia! siéntate... y tu hijo Moncho.

Salvador se calma -¿De verdad los conoce?
foto
-¡Si! -sigue Gaetana.

-¿Y dónde andan?

-¡Bueno, si me haces caso en todo lo que yo te diga, te prometo que muy pronto los verás!

-¡Al menos dígame dónde ando yo y por qué traigo estos trapos!

-¡Estás haciendo muchas preguntas al mismo tiempo y no las puedo contestar todas! pero con calma si, se lo iré contando todo. Lo importante es que ahora te sientas seguro y sepas que estás entre amigos.

Salvador la mira asustado -¿Y por qué los amigos que estaban afuera me golpearon?

-¡No, esos no son amigos pero nosotros sí!

Lupe entra y extrae unos calmantes.
foto
-¡Quiero que te tomes estas pastillas! -dice Gaetana con su más falsa sonrisa.
foto
-¡Yo no trago esas porquerías!
foto
-¡Tienes que hacerlo, prometiste obedecer si quieres ver a Cantalicia y a Moncho!
foto
Salvador la mira con desconfianza y respirando con dificultad acepta tomarse dos pastillas.
foto

-¿Me va a llevar dónde Cantalicia y Moncho? -pregunta con ilusión.

foto

-¡Vas a ver a Moncho que está hermoso! -le promete Gaetana.

foto

 *

Una vez que Salvador se duerme Gaetana y Lupe van a la sala donde las esperan Camilo desesperado y Matilda jugando a las cartas.

-¿Cómo sigue? -asustado Camilo.

-¡Creo que está mejor! -Dice Gaetana.
foto
-¡Yo no diría eso mi jefecita, yo creo que a mi Salvador se le zafaron los tornillos y está como loco! -dice Lupe.

-¡Esta nervioso pero loco no!

-¡Pero es que se comporta muy raro, parece otra persona! -Lupe.

-¿Por qué no arreglas la casa de Lupe? -dice Gaetana para cambiar de tema.

-¡No olvides que debes ayudarme a mi tratamiento de belleza! -interviene Matilda

-¿Qué tratamiento? -pregunta Gaetana.

-¡De barro y algas marinas, es perfecto para la piel! Puedo resignarme a no tener marido, ¡pero a envejecer ni muerta mi amor! -y Matilda se lleva a Lupe arrastrada.

Cuando quedan solos Camilo se acerca -¡No me oculte las cosas doña Gaetana, usted sabe qué puede confiar en mi! Dígame qué está pasando con Salvador.

Gaetana lo mira y le dice temblando -¡Algo terrible! podemos perder a Salvador.

-¡Salvador ya no es el mismo de antes, es otro, es un hombre diferente!

Gaetana lo mira asustada -¿Te diste cuenta verdad?

Camilo asiente -¡Me cuesta creerlo, pero por lo que estoy viendo no me queda de otra!

Gaetana se pone llorar.

Camilo le toma las manos -¿Y no habrá alguna manera de ayudarlo?

-¡No sé, no sé! -Llora Gaetana- ¡pero yo tengo que encontrar la manera de recuperarlo, porque además Camilo si no lo logro, vamos a estar metidos en serios problemas!

-¡No es por nada doña Gaetana, pero todo esto me está poniendo muy nervioso! -Dice Camilo temblando- ¡muy nervioso!

Gaetana trata de calmarse -¡Camilo, te imaginas! Además de perder a nuestro mejor amigo, tendríamos en la casa a un completo desconocido, que además reacciona violentamente... ¡no Camilo, yo no estoy nerviosa, yo me estoy muriendo de miedo!

*

Cítricos Donoso.

-¡La verdad es muy desconcertante señorita, no sé que está pasando con Salvador! -Le dice Garcés a Ángela.

-¡Entonces di la vuelta en balde, necesitaba urgentemente hablar con él!

-No sabe cuánto lo siento, pero es casi mediodía y Salvador no aparece no sé por qué no me avisó.

-¿No le parece muy extraño que no haya avisado?

-¡Francamente no entiendo, se me hace increíble que una persona tan responsable como Salvador se ausente de un momento a otro! Pero confiemos y que no le haya pasado nada. Dígame una cosa ¿usted sabe dónde vive?

-¡Ni idea, pero creo que el que lo sabe es Antonio!

-¡Si a la tarde no aparece, yo le agradecería que me proporcionara su dirección por favor!

-¡Tranquilo, yo hablaré con mi esposo!- Y Ángela se despide y se marcha.

Al quedar solo Garcés toma el teléfono para disculpar a Salvador con unos asociados. Al cortar se dice a sí mismo -¡Es increíble que no tengamos los datos de un empleado tan importante! -Se extraña- ¡es un gran tipo, pero muy misterioso!

*

Casa de Gaetana.

El verdadero Salvador se pasea por la casa de Gaetana y entra al baño, mira para todos lados desesperado y juega con las cosas.
foto
De pronto se descubre en el espejo
foto
 y se asusta.
foto
No le gusta la ropa que tiene puesta. Se mira los pies y se saca los zapatos,
foto
los observa asombrado, con admiración.
foto
Luego con desesperación se pregunta -¿que me pasó? -se desespera- ¿En dónde ando? -Está a punto de llorar y se vuelve a mirar al espejo y no se reconoce -¿qué me está pasando Diosito?
foto
-¿Qué me está pasando?
foto

*

Gaetana sigue llorando, y Camilo de trata de consolarla -¡Doña Gaetana, trate de tranquilizarse por favor!

-¡No puedo, tengo una ansiedad con todos los problemas, yo tengo una ansiedad, una desesperación que me está comiendo por dentro!

-¡Esto se está poniendo color de hormiga brava! -se desespera Camilo jugando con un trapo amarillo- ¡es cierto, Evaristo no va a descansar hasta sacarnos de aquí y quedarse con el bar!

-¡A mí el Evaristo y el bar me tienen muy sin cuidado Camilo! -Se desespera Gaetana -¡el majadero ese y el negocio me importan un rábano! A mí... a mí lo único que me tiene muy nerviosa a Salvador ¿sabes?

-¡A mí también me preocupa mucho, pero yo no sé cómo aconsejarlo, porque yo no sé nada de este asunto!

Gaetana llora -¡Yo tampoco! Yo que me las doy de espiritista... ¡ay Camilo, me estoy rompiendo la cabeza buscando una manera de ayudarlo pero no se me ocurre nada, nada, nada! -Se desespera- ¡y tengo que ayudarlo Camilo! - le anuncia con el índice levantado- ¡yo tengo que ayudarlo!

-¡En la empresa de Cítricos deben estar extrañándolo, no ha pensado en eso doña Gaetana! -le recuerda Camilo.

-¡Sí, deben estar buscándolo por mar y tierra! Vamos a hacer una cosa, llama a la empresa y dales una excusa...

En ese momento entra Lupe toda desesperada y sucia de pies a cabeza con barro.

-¡Estás hecha un monigotes, toda llena de barro!

-¡Es que a usted se le olvidó que yo estoy ayudando a la Matilda esa, que llevo horas y horas masajeándola con un lodo y unas algas marinas! Jefecita por favor, no es por nada ¿pero no le puede decir que ya se vaya?

-¡Lupe! -explota Gaetana-Yo no estoy ahorita para andar botando a nadie, a ninguna parte, yo te suplico Lupita, por favor mi amor, tenle un poquito de paciencia.

-¡A lo que yo vine, Salvador! -Se acuerda Lupe- ¡Salvador está metiendo golpes a la puerta y está gritando que se quiere ir!

-¡Si le di un calmante y ese hombre quedó profundo!

-¡Ya se despertó!

-¡A ese cristiano no le hace efecto a nada, es más fuerte que una bestia! -y Gaetana sale corriendo- ¡y tú llama a la empresa de cítricos! -le grita a Camilo.

*

Gaetana trata de calmar a Salvador -¡Vamos Salvador!

-¡No quiero, quiero largarme aquí! -se resiste medio dormido.

-¿Adonde vas a ir muchacho? Tú no conoces este lugar.
foto
-¡Mesmamente porque no conozco, porque no sé dónde ando! Ni por qué traigo esta ropa que huele tan fuerte, me tiene mareado.

-¡Te duele la cabeza!

-¡Me da vueltas!
foto
Con mucho esfuerzo Gaetana consigue acostarlo -¡Déjeme volver a mi rancho, con mi Cantalicia, con el Moncho! -suplica Salvador.
foto
-¡Ya los vas a ver muy pronto, así no puedes ir a ninguna parte!
foto
Y Salvador se vuelve a dormir.
foto
Gaetana lo mira desesperación.

*

Mansión.

Almuerzan Abigail, Antonio y Ángela.

-¡No fue a trabajar en toda la mañana y lo más probable es que no se presente en todo el día! Mi amor, me tienes que dar su teléfono para que yo sepa que pasó con él -le exige Ángela Antonio.

Antonio, usando el tenedor y el cuchillo como si fueran banderas le responde -¡No estoy seguro de tenerlo!

-¡Por Dios Antonio, si aseguraste que lo tenías! -se exaspera Ángela.

Antonio que sigue jugando con los cubiertos -¡Mi amor, te dije que sabía dónde localizarlo, no qué tenía su teléfono!

Ángela se enoja.

-¿Que pasa contigo Antonio? -mete su cuchara Abigail- ¡primero ocultas los problemas de Salvador, y ahora que necesitamos localizarlo te haces el misterioso!

Antonio deja de tener los cubiertos como banderas y los deja sobre la mesa -¡Mamá, yo no estoy ocultando nada, es más, voy a buscar en mis papeles a ver si encuentro alguna información!

-¡Dios quiera hijo, porque es muy extraño que haya desaparecido!

-¡No sean tan exagerados! no tienen que decir que desapareció simplemente porque un día no fue a trabajar, a lo mejor el fin de semana tuvo muchos problemas y puede ser que se le presentó algún imprevisto y ya! -se levanta- Con permiso.

Antonio se marcha dejando a Ángela muy enojada.

Rebeca, muy cerca, sonríe malvada, había estado escuchando toda la conversación.

*

Habitación de Isabel.

-¿Desapareció? -Isabel levanta las cejas.

-¡Así como lo oyes, mi amor! Ángela fue a buscarlo a la fábrica y no lo encontró -ríe Rebeca- ¡desapareció sin dar ninguna explicación!

Isabel se va muy lejos con el pensamiento y recuerda "-¡De acuerdo, soy tuyo! ¡Y te juro por lo más sagrado, así como tú cumpliste tu palabra, y también cumpliré con la mía! –“

Isabel vuelve la realidad y escucha la voz aguda de su tía -¡Después de lo sucedido con la desvergonzada de Valeria no me extrañaría que desapareciera y no pudiera nunca más! –destila veneno.

Isabel se sienta lentamente la cama -¡Tú despreocúpate tía, porque aunque falte un día, o los días que él quiera, no puede escapar! -Sonríe- ¡tiene que regresar para cumplir con sus obligaciones!

Isabel se queda mirando a lo lejos con una media sonrisa.

*

Casa de Gaetana.

Camilo abre la puerta para vigilar a Salvador que duerme intranquilo. La vuelve a cerrar.

*

Mansión.

Antonio llama al doctor Garcés para decirle que no ha encontrado datos de Salvador.

Al otro lado de la línea Garcés lo tranquiliza-¡No hablé directamente con él, hablé con alguien que lo conocía, pero no se preocupe, parece que no es nada grave, amaneció un poco indispuesto y por eso no vino a trabajar! Parece que es un simple resfriado y confío que pronto lo tengamos de regreso. Bueno, le comunico cualquier cosa –Garcés corta.

*

Casa de Gaetana.

Salvador suda frío y se mueve nervioso en la cama.

*

En la sala Camilo y Gaetana hacen una sesión espiritista. Se toman de la mano -¿Me escucha? –Invoca Gaetana- ¡Don Pedro José, invocamos su presencia! –se concentra con los ojos cerrados.
foto

-¡Doña Gaetana, falta mucho! -Dice Camilo muerto de miedo.

-¡Camilo, quédate callado y concéntrate, solamente piensa en don Pedro José! -Le reprocha Gaetana.

-¡Es que yo no conozco a ese tipo! –Protesta Camilo.

-¡Tú quieres ayudar a Salvador, si o no!

-¡Claro que sí doña Gaetana!

-¡Pues entonces piensa en Salvador!

Camilo temblando cierra los ojos y se concentra.
foto
Gaetana vuelve a invocar -¡Pedro José Donoso, yo sé que su espíritu abandonó el cuerpo de Salvador Cerinza! ¿Pero dónde está, está cerca, puede establecer contacto?

De pronto, ante la desesperación de Camilo que tiembla como una hoja y que cierra los ojos muy fuerte, Gaetana tiene convulsiones y un extraño viento mueve la flama de las velas.

En su habitación Salvador se despierta horrorizado.

-¡Don Pedro José, si algo le impide comunicarse con nosotros! –Sigue Gaetana en la sala- ¿Podría mandarnos una señal? Algo que nos haga saber qué está cerca de nosotros... puede dar un golpe la mesa, en la puerta, don Pedro dénos una señal.

La mesa empieza temblar... porque el pobre Camilo está temblando incontrolablemente.

-¡Estoy recibiendo su mensaje, que se está comunicando! –grita feliz Gaetana que tiene los ojos cerrados.

En ese momento Camilo abre los ojos y en la puerta ve una figura vestida de blanco y con el rostro lleno de barro-¡Lo veo como un fantasma! –Aúlla y se arrodilla-¡piedad!
foto

Gaetana se da la vuelta… pero es Matilda que mira a Camilo espantada.

foto
-¡Es que es la desocupada de Matilda! ¿Qué haces interrumpiendo la sesión con esas fachas mujer? ¡Casi matas a este muchacho del susto!

Camilo sigue arrodillado, temblando y sin abrir los ojos.

-¡No puedo hablar, se me va a arruinar la mascarilla! –alcanza a pronunciar Matilda detrás de su máscara de barro.
foto

Gaetana le lanza un vaso de agua-¡Yo te la voy a arruinar bruja! -Y luego vacía el resto de agua sobre Camilo- ¡cobarde!

Matilda se enoja -¡Estúpida, me has arruinado mi mascarilla!

 Matilda a Gaetana se están peleando cuando Lupe entra desesperada -¡Vengan por favor, Salvador quiere escapar!

-¿Cómo que así? –grita Gaetana.

-¡Se ha vuelto como un loco jefecita, está en el cuarto y está tratando de abrir la puerta!

-¡Camilo! -Grita Gaetana y todos van corriendo a ver a Salvador.

Los cuatro entran a la habitación de un golpe y encuentran a Salvador completamente fuera de si.
foto
foto
-¡Salvador!
foto
-¡No se arrime!-grita Salvador y luego las empuja  -¡no se me arrimen, sáquense!
foto
Y Salvador las empuja violentamente y sale corriendo de la habitación.

 
*

FIN DEL CAPITULO

  (Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad)

@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme
----------------------------------------------

Cap#115 <- - -> Cap#117
Home Resúmenes  Elenco  Derechos  Músicas Envía un Mensaje