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El Cuerpo del DeseoVersión Modificada por: MABOUCHITA
* Desesperación No puedo dormir. Esa noche nos despertó ¿Qué te pasa,
mija?, le rogaba Horas duramos, ella entre
mis brazos * CAP# 144:
jueves 9 de febrero de 2006 – LA PELEA CON GAETANA Ángela
le arregla el traje a Antonio y le dice que está muy guapo pero que se ve muy
cansado. -Estoy
pensando en mamá, si no fuera por el compromiso que tengo con Salvador, pienso
que preferiría estar con ella. -Si mi
amor, pero no fue sola, fue con Simón, y sabes que mañana a primera hora ya
estarán aquí. -Me
hubiera gustado ver donde está enterrado mi papá. -Mi
amor, te prometo que iremos a verlo, pero por ahora échale ganas –y resignada
ante este marido que le tocó se acaricia la panza. -¡Nos
vemos a la noche! Salvador debe estar esperándome –se marcha arrastrando los
pasos. Ángela
suspira. * En el
pasillo Rebeca da uno de sus espectáculos habituales- ¡Qué pretenden! Acabar
con mi paciencia y hacerme sentir que no tengo ningún derecho en esta casa…
¡pues están equivocadas! –grita desaforada- ¡a mí me respetan! -No le
estamos faltando el respeto doña Rebeca –Norita. -¡Claro
que si! Miren si no tienen oportunidad para ultrajarme –y de un gesto le lanza
una ropa arrugada- ¡miren lo que han hecho con esta ropa! ¡A ver si la arreglan
bien! –dice con desprecio- ¡porque si fueran esos oportunistas no tendrían
ningún problema! ¡a ellos se les trabajan (sic) hasta de rodillas! -¡Con
usted no tengo nada de que hablar! –le contesta Rebeca- ¡arregla eso (sic) y lo
plancha bien por favor! –le grita a Norita- ¡y si no sabe me lo dice para
mandarla a la Lavandería. Norita
sale corriendo. -¡No es
necesario que se disguste con las empleadas! –Antonio- ¡si las trata bien ellas
la servirán gustosamente! Igual que a los oportunistas que usted menciona. (y
bueno… -¡Usted
no me intimida! Ustedes solamente son unos abusivos que se han ido apoderando
poco a poco de lo que no les pertenece. -¡Cuide
sus palabras doña Rebeca! Pero
esto es invitarla al juego -¡No son más que unos codiciosos que dejaron morir
miserablemente a su padre, alejado, tirado como un perro! ¡lejos de su familia!
–lo mira como si fuera un gusano- ¡y solamente están interesados en apoderarse
de la fortuna del viejo Donoso! -¡Señora
ni nada! –se burla Rebeca- ¡no me diga que siente dolor! Confiese que están muy
contentos de haberse podido liberar de ese vagabundo inútil. -¡Ni
una palabra más! –grita Antonio fuera de sí- ¡no voy a permitir que le falte el
respeto a mi papá! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/3OddS2Tqg2V8osV9.jpg Salvador
aparece y los escucha atentamente sin intervenir. -¡Usted
es amargada y venenosa! –grita Antonio - ¡si no fuera mujer le respondería como
se merece! (y esto Antonio? ahora violento? -¡Respóndame
como quiera! –ríe Rebeca- ¡yo no tengo miedo Antonio! Pero
Salvador interviene con frialdad- ¡Yo le voy a responder! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/6p8IUHLr1_KFteE3.jpg Rebeca
salta como si le hubiera mordido una cobra- ¡Usted no puede hablar ni una sola
sílaba! -¡Pues
le voy a aclarar de una vez y por todas quien es la oportunista y la que no
tiene derechos en esta casa! –y le señala las escaleras- ¡venga conmigo! Pero
Salvador la toma del cuello con brusquedad y la arrastra a pesar de sus gritos. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/PO902lWnsOk52ihL.jpg -¡Suélteme
maldito, suélteme! Antonio
asustado los ve partir sin mover un dedo. (como siempre * Salvador
arrastra a Rebeca del cuello hasta la sala, donde Vicky y Juanita los miran
alucinadas. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/YHpAlV1rvDbYv7gw.jpg -¡Suélteme!
–grita Rebeca a todo pulmón- ¡le digo que me suelte, no me toque más! Salvador
la suelta- ¡Si padece de amnesia le voy a refrescar la memoria! ¿recuerda cómo
llegó a esta casa? http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/JPrVSvbV4kfuT3Jb.jpg Rebeca
lo mira furiosa- ¡Desde luego! ¡Isabel me pidió que viniera a acompañarla! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/y4XOYl4orKnjPGb_.jpg -¡Eso
no es cierto! –la contradice Salvador- ¡usted se apareció de un momento a otro
y don Pedro le permitió quedarse porque no sabía que usted era mala gente! -¡Ay!
Él sabía que yo era una dama de clase. -¿De
clase? –se burla- ¿Cuál clase? ¡usted era una vieja amargada que vivía en un
pueblo aislada de la civilización, ignorada por su familia! Y se acercó a
Isabel porque quería aprovecharse de la fortuna que ella recién había
adquirido. Vicky y
Juanita los escuchan con los ojos como platos. -¡Eso
es una falsedad! –le grita Rebeca furiosa, con unos de víbora. -¿Es
una falsedad señora? –Salvador mira hacia Vicky y Juanita- ¡aquí todos en esta
casa la conocen, incluyendo a los empleados! –y la vuelve a mirar- ¡usted es
una ambiciosa calculadora y sobre todo hipócrita! –y luego la acusa con rabia-
¡usted no quiere a Isabel, sólo le interesan los beneficios que de ella
obtiene! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/O6UHDZO0gg9DUdQU.jpg Rebeca
tiembla de pies a cabeza de la rabia y la furia- ¡Por qué no se calla infeliz,
no tiene por qué insultarme delante de estas…! –y mira a las empleadas buscando
la palabra- ¡gatas! (bueno,
no sé si entendí bien, pero gatas??? Salvador
levanta una ceja sorprendido (o a punto de reír creo yo!! Vicky
enojada sigue su trabajo golpeando los sillones con un trapo. (los actores se vuelven a concentrar -¡Usted
sí puede insultar a Antonio como acaba de hacerlo! Salvador
la sacude (demasiado real!!! Rebeca
llorando sale gritando al jardín- ¡Maldito! Salvador
muy nervioso mira a las empleadas, se arregla la camisa y se rasca la barba
preocupado. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/fmJHzV780bw3P3ia.jpg * Afuera
Isabel estaciona la camioneta y mira para la casa cuando ve salir a su tía toda
descompuesta y llorando. -¡Isabel,
Isabel! –llora a gritos Rebeca mientras junta las manos en ruego- ¡ya no
aguanto más! –le suplica- ¡Isabelita por favor ayúdame! -¿Qué
te pasa? –se asusta Isabel. -¡Ya no
aguanto más Isabel! –llora- ¡no aguanto más humillaciones de Salvador, quiero
irme! -¡Quiero
irme lejos! –sigue llorando- Yo no aguanto, no puedo soportar que me tengo que
tropezar con él Isabel –y de pronto la mira como su fuera su ultima tabla de salvación-
¡por favor dame una cantidad de dinero para poder apartarme de esta casa!
–sigue gimiendo- ¡te juro que me voy hoy mismo! ¡no aguanto más! -¡No te
voy a dar nada de dinero! –se enoja Isabel- ¡no te vas a ir de esta casa! ¿me
entendiste? –y trata de entrar. (Ayyy Isabel... Pero
Rebeca se lo impide-¡Por favor dame la suma que le ofreciste a Valeria! ¡dámela
a mí! –le ruega. Isabel
fastidiada mira a lo lejos- ¡Tía, déjame en paz! ¿quieres? -¡Isabel,
te juro que si me dejas voy a enloquecer con todo lo que me humilla y grita
Salvador! ¡es muy atrevido, me está recriminado y me echa en cara los favores
que recibo como si él fuera Pedro José Donoso!
-y enojada pero con miedo mira
para la casa. -¡El
mismo viejo Donoso, si viviera, no se habría atrevido nunca a ofenderme como
ése! –lo apunta Rebeca- ¡te juro que me siento incapaz de soportarlo Isabel, te
lo juro, no aguanto más! -¡Está
bien tía! –le corta Isabel- ¡yo también me siento incapaz de aguantar esta
situación! Pero la tengo que resolver de una vez… -se promete más para sí misma
que para los demás- ¡pero la voy a resolver de una vez! Y de
pronto ante la cara asombrada de Rebeca, Isabel vuelve sobre sus pasos, sube al
auto y se marcha. -¡Isabel
no te vayas por favor! –grita Rebeca- ¡no me dejes aquí Isabel, espérate! * Isabel
conduce nervioso y a punto de un ataque de nervios, a alta velocidad. * Mansión. Rebeca
se refugia en su cuarto llorando cuando llega Walter a consolarla-¡No, no se
deje vencer doña Rebeca, vamos! ¡échese animo y levante la cabeza, así! -¡Ay
Walter! Por favor –llora Rebeca desconsolada- ¿Cómo me voy a levantar si me
tiene completamente desvastada! –y se abraza a uno de sus horribles almohadones
rojos- Esto ya se terminó ya… ¡no tiene sentido que yo siga viviendo en esta
casa Walter! –apenas puede pronunciar las palabras. -Recuerde
que usted no tiene dónde ir –le dice Walter con pena- ¡y va a ser muy difícil
que encuentre una casa tan confortable como ésta! -¡En
este momento renunciaría al mejor de los palacios! –dice con rabia. -¡Vamos,
vamos doña Rebeca! –y Walter se acerca a ella, se sienta a su lado y le toma
los pies y se los masajea. Rebeca se calma sorprendida pero se deja. (Lo habrán planeado o el actor improvisó? -¡Présteme
sus piececitos! –le dice con aprecio- ¡ahora escúcheme! ¡yo sé que ese maldito
es un perfecto diablo! –y la mira con
ojos de puerco marrano- ¡pero usted no me puede dejar solito a mí en esta casa!
No, no, no… ¡no tengo en quien confiar doña Rebeca! –y le sigue masajeando los
pies. -¡Walter!
Yo me voy a largar –promete Rebeca llena de odio- ¡pero antes le voy a decir a
Isabel y a los demás todo lo relacionado con el cuarto del sótano! -¡Doña
Rebeca por favor! –mientras sigue el masaje. -¡Y
también le voy a contar lo de las joyas! Usted me tiene que ayudar Walter…
¡Ayúdeme! -¡No a
mí no me va a poner usted entre la espada y la pared! –y se levanta asustado-
¡no, ese hombre puede tomar represalias contra mí! Rebeca
agudiza su voz- ¡Pero que más da! Ya no tenemos nada que perder… ¿no se da
cuenta Walter? ¡nada! ¡Ayúdeme Walter, por favor Ayúdeme! Walter
la mira asustado, y luego asiente lentamente. * Isabel
llega a la casa de Gaetana y entra furiosa y fuera de sí entra al bar sin pedir
permiso, pero se detiene ante la puerta de entrada y golpea furiosa. -Toc,
toc –una y otra vez hasta que Gaetana abre la puerta y la enfrenta sorprendida. -¡Usted
y yo tenemos que hablar Gaetana! –murmura ronca Isabel. Gaetana
la mira altiva, dos escalones arriba. * Mansión. Ángela
desayuna con tranquilidad- Definitivamente no sé lo que pasa en esta casa
Vicky, siempre tiene que pasar algo malo. -Yo sé
que no es bueno burlarse de la desgracia ajena –Vicky- ¡pero esta vez me alegro
y mucho! Por todo lo que le está pasando a la señora Rebeca. -¡Pues
Salvador debió tratarla muy mal! Porque desde mi cuarto alcancé a escuchar los
gritos, y tuve que aguantarme para no intervenir. -¡Pues
que bueno que no lo hizo porque el problema era con Antonio! -¿Cómo?
–se sorprende- ¿doña Rebeca también se peleó con él? -¡Pues
le cuento que le ofendió bien feo! –Vicky feliz con el chisme- ¡y fue cuando
Salvador la puso en su lugar! Ella salió como gallina clueca a contárselo todo
a doña Isabel que venía llegando en ese momento. -¡Y
obviamente se agravó el problema! -¡No!
–dice Vicky con aire sorprendido- ¡la señora Isabel simplemente decidió no
entrar y se fue! Quien sabe para dónde… ¡pero se fue! Ángela
la mira sorprendida. * Casa de
Gaetana. Isabel
es dinamita a punto de explotar, nerviosa, vestida de rosa con una cartera
rosa, muy bella. -¡A
usted y a mí nos cuesta mucho entendernos así que yo no sé de qué podemos
hablar! –Gaetana la enfrenta. -¡Dígame
todo lo que sabe de Pedro! –le ruega. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/IX5NN0jJgpvJFN0P.jpg Gaetana
abre los ojos bien grandes y con las manos en la cintura le responde- ¿Qué
puedo decirle yo que usted no sepa señora! -¡Es
verdad que yo he investigado! Pero yo estoy segura que usted sabe muchísimo más
–le tiembla la voz. -¡Señora
por favor! –condescendiente- ¡usted está muy nerviosa! Mejor se calma y no siga
averiguando más, yo no puedo contestar sus preguntas. -¡Por
supuesto que sí puede! –con un hilo de voz- ¡porque usted ha estado involucrada
desde un principio con Pedro y ahora con Salvador! -¡Yo
francamente no quiero hablar de eso señora! –cruza los brazos y le da la
espalda. -¡A mí
Pedro me lo confesó todo! –Isabel le cuenta con terror en la mirada- ¡a mí me
lo dijo todo Gaetana! –tiembla toda- ¡a mí me aseguró que tenía miedo a la
muerte! –llora- ¡me dijo que había recurrido a usted para que le ofreciera esta
paz mental que tanto necesitaba! –y tiene un llanto histérico- ¡solamente le
estoy suplicando que me diga qué tanto platicaban en el estudio! ¡qué tanto
hacían encerrados allí! Gaetana
la ve tan nerviosa que tartamudea de los nervios y trata de no dar importancia-
¡él quería tranquilizarse y aceptar la muerte! -¡No!
–se enoja Isabel y le suplica- ¡por favor confiéselo Gaetana! -traga aire- ¡ustedes fueron muchísimo,
muchísimo más allá –y le dice llena de terror- ¡alguna práctica tuvieron que
realizar para prolongar la existencia de Pedro! -¡Pero
señora por el amor de Dios! –ríe Gaetana- ¡míreme! ¡yo soy una mujer simple que
practica el espiritismo pero no un Dios capaz de alargarle la vida a alguien
que está en las puertas de la muerte! -¡Qué
no me lo niegue Gaetana! –le grita histérica y fuera de sí- ¡le voy a suplicar
que no me niegue! –y vuelve a tragar aire- ¡que no me niegue que hacían eso!
¡que no me niegue que Pedro regresó en el cuerpo de otro hombre! –llora
desconsolada y desesperada- ¡no me lo niegue por favor! Gaetana
la miar boquiabierta y sin decir palabra. -¡Es en
el cuerpo de Salvador! –termina Isabel. Gaetana
trata huir. Pero
Isabel la detiene con sus preguntas- ¿Quién era? ¿Quién era Salvador Cerinza? Gaetana
sigue callada. -¡Un
ignorante campesino que vivía con su mujer y su hijo nada más! –y la mira
acusadoramente y habla entrecortadamente- ¡un pobre diablo que de buenas a
primeras se despierta y se ve convertido en Pedro José Donoso! –y abre los
brazos con desesperación- ¡por Dios! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/YeMGdQieD5WkWkzZ.jpg
-¡Usted
lo sabía Gaetana! –le acusa gritando y la apunta con el índice - ¡por eso
regresó Salvador a refugiarse cuando salió de las Cruces! –fuera de sí. -¡Señora,
por favor, usted está equivocada! Eso no es cierto. -¡Bajo
su complicidad Gaetana! –las palabras entrecortadas por el llanto- ¡Pedro José,
mi Pedro José regresó a esta vida a engañarnos a todos! –con rabia- ¡y por
supuesto usted lo manipulaba! ¿cree que no lo sé? Gaetana
grita- ¡Por el amor de Dios yo no tengo ese poder señora! -¡Claro
que lo tiene! –solloza histérica- ¡por supuesto que lo tiene Gaetana! –y de
pronto empieza a romper todo lo que encuentra a su paso- ¡usted dígame qué es
esta casa! –y empieza a tirar las botellas- ¡que es este maldito bar! ¿qué es esto desgraciada? ¡este lugar
simplemente es una fachada para esconder lo que en realidad aparenta (sic)!
¡para esconder lo que en realidad practica en esta casa maldita bruja! –y de
pronto la mira y le dice desconsolada- ¿qué no se da cuenta que me ha
destrozado la vida? http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/Vo5P8pkRbh0oLpSY.jpg -¡Usted
está completamente loca! –le grita Gaetana. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/uapB2hei_YHMwKE8.jpg -¡Si
estoy loca es por su culpa! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/GWyPRVEy8HeHqWlz.jpg Isabel
no responde. -¡Y si
hay algo que la persigue y no la deja vivir en paz es su conciencia! -¡La
voy a destruir Gaetana! –le responde Isabel llena de odio- ¡se lo juro que la
voy a destruir! –traga aire profundamente- ¡aunque sea lo ultimo que yo haga en
esta vida! ¡cueste lo que me cueste! No he conocido a ser más despreciable y
peligroso que usted. Gaetana
se ríe burlonamente-¡Yo peligrosa! ¡y mire quien lo dice! –se pasea de un lugar
a otro- ¡Isabel Arroyo! –y la acusa- ¡la asesina! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/CykP319K2rpji9ML.jpg -¡Usted
es el verdadero peligro para quien se le acerque señora! – Gaetana se acerca-
¡y la prueba está en que usted asesinó a sus dos esposos anteriores! Isabel
cierra los ojos. -¿O me
va a negar que usted envenenó a Pedro José Donoso? – le acusa Gaetana. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/o62bkHc7J2jnnRhV.jpg Isabel
mueve la cabeza negativamente en silencio. -¡Y
luego asesinó a Andrés Corona en un accidente que jamás ocurrió! –sigue
implacable- ¡porque usted es una asesina! –le grita- ¡una vulgar asesina! ¡una
codiciosa! De
pronto Isabel reacciona violentamente-¡Ya cállese! –y le pone las manos en el
cuello y trata de estrangularla- ¡ya cállese! ¡ya cállese! –la zarandea
violentamente. Y ambas
luchan a gritos. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/RIxUW_kt2mhEf1lv.jpg Ante
los gritos aparecen Matilda y Lupe que corren a separarlas. -¡Isabel
trate de calmarse! –le grita Matilda. Isabel
tiembla como una hoja llena de odio y rabia. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/DciHhXvIm8SVdHLB.jpg - ¡Le
prohíbo que vuelva a mencionar mi nombre siquiera! ¡ni usted ni nadie de los
que habitan en esta casa! Porque si ustedes creen que seran ustedes las que me
van a destruir… ¡no! ¡están muy equivocados! –y trata de calmar su llanto- ¡no
hay manera de acabar con Isabel Arroyo! –solloza- ¡no lo es! –y se marcha
llorando. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/j3TuyI7D2DIYFPTU.t.jpg -¡Jefecita!
–la abrazan Lupe y Matilda. Gaetana
apenas empieza a toser. ( * Isabel
sube a su auto y maneja de manera histérica, hasta que se da cuenta y sale de
la ruta y detiene el auto. Golpea el
volante- ¡Maldita, maldita, maldita! - Respira agitadamente- ¡no, no me van a
enloquecer! ¡no! ¡a mí no! ¡conmigo no lo van a lograr! –se promete- ¡no lo van
a lograr! –y calma su respiración y vuelve a arrancar el auto. Ahora
conduce de manera segura. * Casa de
Gaetana. Gaetana
se sienta en una silla y sigue dándole aire a sus pulmones, tosiendo como si
estuviera a punto de morirse. -¡Yo la
veo muy ahogada! –se asusta Matilda. -¡Vamos
a llevarla a su cuarto! –Lupe. -¡No!
Agüita… -susurra con voz ronca Gaetana. -¡Yo
jamás pensé que doña Isabel podía enloquecer de esa manera! –se desespera
Matilda- ¡si parecía una garrapata prendida a tu cuerpo mujer! Lupe
viene corriendo y alcanza un vaso de agua- ¡Tómeselo despacito! –y de pronto se
enoja-¡Maldita! ¡mire el cuello como se lo puso Dios mío! ¡vieja condenada! -Lupe…
¡quería acabar conmigo! –solloza Gaetana- ¡quería matarme la muy asesina! -¿Pero
por qué? –se escandaliza Matilda- ¿qué le hiciste para reaccionara de esa
manera tan horrible? Gaetana
la mira enojada. -¡Toda
una señora como es ella! -¡Qué
señora! –le grita Gaetana- ¡esa no es una señora, es una bestia! -¡Jefecita,
escúcheme, esto no puede quedarse así! –Lupe- ¡tiene que denunciarla a la
policía! -¡Matilda!
–le corta Gaetana y se levanta como una fiera- ¡tú no vas a hacer absolutamente
nada! ¡me oyes! –le grita y luego se acuerda de toser otra vez- ¡llévatela por
favor! –le ordena a Lupe. (No me
parece justo que maltrate a Matilda! Apenas
Lupe y Matilda se alejan, Gaetana toma el teléfono y disca- ¡Esto no puede
seguir así Salvador! ¡no puede! –y repite mientras escucha el tono de llamada-
¡no puede! * Llega
la noche y llega un taxi a la mansión Donoso. Del
taxi bajan Simón y Abigail. Los
recibe Vicky- ¡Qué bueno que llegaron! Vicky
los abraza y los ayuda con las maletas.
Abigail entra a la casa como si fuera un fantasma triste. La reciben Antonio y Ángela que la abrazan. -¿Cómo
les fue? -¡Más o
menos hijo! (y ahora el pueblo se acercó... -Mientras
se acomodan voy a ordenar que les preparen algo- Ángela los deja. Suben
escaleras arriba. * Arriba
Rebeca golpea a la puerta de la habitación de Isabel- ¡Isabel, por favor abre
hija! Walter
llega corriendo y la interrumpe- ¡Abigail y Simón acaban de llegar! -¡No me
importa Walter! –enojada Rebeca- ¡a mí lo único que me importa es Isabel! Llegó
como trastornada y se encerró –y sigue insistiendo a la puerta- ¡Isabel, Isabel
por favor! -¡Si se
niega a abrir es que algo grave le sucedió! –decide Walter. -¡Isabel!
–sigue golpeando Rebeca- ¡Isabel por favor ábreme! ¡necesito hablar contigo!
¡es algo urgente! Dentro
de habitación Isabel está tirada en la cama, mirando a lo lejos… como
completamente ida, mientras se escucha el lamento de su tía- ¡Isabel, necesito
hablar contigo! ¡te lo juro que es urgente Isabel! Pero
Isabel está muy lejos con el pensamiento y recuerda a Salvador. “-Yo
voy a cumplir mi palabra… ¿o me tienes tanto miedo que eres incapaz de
aceptarme por ti misma, sola, sin ayuda de terceros? ¿me tienes tanto miedo
Isabel?” Isabel
vuelve a la realidad e ignora los golpes desesperados de Rebeca. * Bar de
Gaetana. La
fiesta reina y la gente baila. Lupe
sirve diligente una mesa y la otra. * Dentro
de la casa. -¡No,
yo no estoy exagerando Salvador! –Gaetana- ¡esa mujer está como loca! ¡sabe
absolutamente todo! En esas condiciones puede hacer algo mucho peor. Salvador
mira por la ventana… a lo lejos- ¡Cuando la vi salir de la casa, me imaginé que
vendría para acá! –responde luego de un silencio- ¡cada día que pasa, me
sorprende más con lo que hace! –dice con un tono de admiración. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/ZR7fqyosycvOm4L8.jpg -¡Pero
la verdad es que no toda la culpa es de ella! –y lo mira acusando- ¡ella
simplemente está reaccionando a sus provocaciones! Creo que esta vez se pasó
¿no? –y se acaricia el cuello- ¡si Lupe y Matilda no llegan a tiempo yo estaría
tiesa!
Salvador
la mira con pena- ¡Lo siento mucho Gaetana, no fue mi intención meterla en
problemas! -¡Salvador!
¿Hasta cuando piensa seguir con este juego hombre? ¡por lo que más quiera pare
ya! ¡olvídese de todo esto! – le ruega- ¡han ocurrido demasiadas desgracias! Salvador
se mueve nerviosos. -Y si
usted no lo evita… ¡el desastre va a ser peor! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/bVYTiwXylMmYN_9C.jpg Gaetana
lo mira asustada http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/PKQVX7QKYXXSN4Xw.jpg y le
pone una mano en el hombro. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/bdYObWQNxdq_OnQr.jpg Salvador
la mira. Ambos se miran con horror. * Mansión. Valeria
está con Abigail. -Mi
esposo trabajaba en una mina muy alejada… ¡un hombre que solamente sabia
escribir poemas! ¿te imaginas? ¡yo no sé como pudo desempeñar ese trabajo tan
duro por tanto tiempo! ( -Bueno,
yo creo que se estaba imponiendo un castigo… ¡pobre Rodrigo! –sufre Abigail-
¡debe haber sufrido mucho alejado de la familia que lo recriminaba! -¿Dónde
lo sepultaron? -En un
cementerio (menos mal -Ya no
te atormentes más, piensa que esas cosas tienen que pasar. -¡Ya lo
sé niña! ¡ya lo sé! Si no crea… trato de no pensar para no amargarme más. (ayayaya…. -¡Este
viaje debió deprimirte mucho! (no!!!
Si fue de fiesta! No a un entierro -¡Mucho!
–suspira Abigail- ¡pero también me sirvió para reflexionar y para agradecerle a
Dios, porque a pesar de todo nos ha dado muchas cosas! –resignada y mirando a
la distancia. Valeria
le toma la mano. * Muy
entrada la noche, Isabel cae dormida, toda vestida… duerme profundamente cuando
tiene pesadillas y recuerda a Gaetana gritándole. “-¡Miren
quien lo dice! ¡Isabel Arroyo! ¡la asesina!... ¡Usted es el verdadero peligro
para quien se le acerque señora!¡y la prueba está en que usted asesinó a sus
dos esposos anteriores!... ¿O me va a negar que usted envenenó a Pedro José
Donoso? ¡Y luego asesinó a Andrés Corona en un accidente que jamás ocurrió!
¡porque usted es una asesina! ¡una vulgar asesina!” http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/Sys7GmAP85VFhwxc.jpg Isabel
sin despertarse tiembla y se despierta gritando- ¡No, no puede ser! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/GZZ6pFhqSjx0XvUX.jpg Al
abrir los ojos encuentra a Salvado a los pies de su cama, sentado en el sillón
y leyendo tranquilo- Isabel, cálmate Isabel –le habla tranquilo. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/OJa9BVUQ9NwlKPsD.jpg Isabel
respira nerviosa. -¡Cálmate,
no va a pasarte nada! –trata de tranquilizarla- ¡no va a pasarte nada, yo estoy
junto a ti! –y le repite- ¡cálmate! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/BW10n09JhWZO0Mkx.jpg -¡No!
–se niega Isabel, pero luego obedece… se acucurra lentamente en la cama mirando
a Salvador… y se duerme. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/JzyWmwDmKEiZx8h1.jpg Salvador
sigue leyendo su libro. * Al día
siguiente. Rebeca
toda vestida de negro corre al jardín- ¡Walter! ¿no ha visto a Isabel? -Salió
muy temprano, como hace media hora. -¡No
puede ser, no me dijo nada! –se enoja Rebeca. -¡Ya
sabe que ella nunca dice dónde va! ¡No me diga que no pudo hablar con ella! Walter
mira a la casa preocupado. (otro
relleno * En la
ciudad. Isabel
tiene una entrevista con el parapsicólogo. -¡La
verdad doña Isabel! –la mira preocupado- ¡admita que su comportamiento es muy
extraño! -¡Si!
–admite Isabel- ¡lo reconozco! Ya lo estoy reconociendo –se excusa- ¡sé
perfectamente de que siempre he sido una persona muy impulsiva!... ¡pero jamás
me había portado de una manera tan agresiva como lo hice con esa señora! (bueno… -¡La
fue a buscar para darse golpes con ella! ( -Pero
es que fue una imprudencia ir a buscarla… ¡eso va a traerle problemas con su
esposo! –le advierte- porque esa mujer seguramente le contará todo lo que usted
le hizo. -¡Ya lo
debe haber hecho! -¿Le
dijo algo? -¡No!
Pero ya debe de saberlo…se lo noto en la mirada doctor… ¡en la manera de
tratarme! Ayer se burló de mí… y yo sé que goza de verme tan angustiada como
estoy. El
doctor entrecierra los ojos- ¿Doña Isabel… usted nunca ha pensado que necesita
un tratamiento siquiátrico? -sin pelos
en la lengua. Isabel lo
mira escéptica- ¡Yo! ¿Por qué me dice esas cosas? -Vino a
plantearme un asunto… un caso muy misterioso. Isabel
lo mira sorprendida y espantada. -Tal
vez inconcientemente –sigue el doctor- ¿no estará usted buscando un análisis
para sí misma y no para su esposo? –y la estudia con ojos bien negros llenos de
sospecha. Isabel
levanta la mirada al techo y le pregunta con exasperación- ¿Insinúa que estoy
loca? -¡No
por favor! No se disguste conmigo… pero si voy a serle sincero… ¡su esposo
parece más sano que usted! Isabel
lo mira decepcionada. -¡Mire!
Yo estoy acostumbrado a escuchar historias extrañas… pero lo que usted me
cuenta no tiene sentido… ¡no tengo forma de estudiarlo! -¿Usted
cree que yo le he mentido todo este tiempo doctor? -Sinceramente…
mire… ¿no será este un simple pretexto para encontrar el auxilio que está
buscando? Isabel
ríe a carcajadas- ¡Perdón! Es que no lo puedo creer… ¡no puedo creer que me
esté sucediendo esto! ¿cree que todo lo que le dije es una mentira? ¿se limitó
exclusivamente a examinarme como si fuera mi siquiatra? ¡mi siquiatra! –se
escandaliza. El
doctor la mira fríamente- La verdad… ¡sí! –y se recuesta en su sillón. Isabel
recibe la verdad como una bofetada y se levanta de la silla- ¡Qué estupidez!
¡no lo puedo creer! –y se pasea de un lado a otro del consultorio- ¡me cree una
verdadera loca que necesita de su ayuda! ¿eso es lo que usted cree? –le grita. -¡Mire!
En menor o mayor grado todos necesitamos una ayuda profesional alguna vez. Isabel
se calma, suspira. - Y
usted tiene que admitir que maneja una tremenda inseguridad. -¡No,
no, no! Disculpe –se molesta Isabel y lo detiene nerviosa- ¡Nunca! ¡nunca he
dejado de ser una mujer muy segura! –pero cuando dice esto tiembla de pies a
cabeza, más insegura que nunca. -¡Pero
qué seguridad puede tener una mujer que se ha casado tres veces en un corto
tiempo! –sigue el doctor- ¡señora, sus problemas emocionales son muy fuertes!
–y se levanta- ¡déjeme ayudarla que yo sé que lo que usted necesita! El
doctor dolido se vuelve a sentar despacio y mira al techo. * Isabel
completamente sola en este mundo regresa a la casa. Detiene el Land Rover y mira hacia la casa
con aprehensión… con miedo… toma su cartera y baja. (error
de vestuario… Baja
del auto… duda y respira nerviosa antes de entrar. Mira a un lado y a otro, y toma impulso pero
se detiene y decide entrar por la entrada de servicio. * En el
pasillo de servicio se encuentra con Rebeca y Walter. -¿Por
qué entras por este lado? –la acusa Rebeca- ¡seguramente que es para no
encontrarte conmigo! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/MWJVpfCP_O_3ZJ6g.jpg -¡No!
¡no empieces a imaginar cosas tía! –se enoja- ¡estoy buscando a Valeria porque
necesito hablar con ella! Eso es todo. -¡Conmigo
es con quien debes hablar! –le grita Rebeca- ¡te estoy buscando desde anoche
Isabel! Pero parece que no quieres darme la cara. -¡Si tú
insistes en pedirme dinero para irte de esta casa! –le corta Isabel- ¡no te lo
voy a dar! ¡ya te lo dije! –enojada. -¿Se
puede saber por qué quieres retenerme? -¡No,
yo no te quiero retener tía! –la mira enojada- ¡sabes perfectamente que te
puedes ir de esta casa cuando quieras! -Bueno…
sí… claro que me iré… ¡pero antes quiero enseñarte algunas cosas que te van a
aclarar tus dudas! Isabel
suspira cansada- ¿Ahora de qué se trata? -¡Se
trata de ese hombre! De tu esposo. -¿Y tú
qué puedes mostrarme acerca de mi esposo? –con burla Isabel. -Bueno…
algo que Walter y yo descubrimos hace un tiempo… ¿quieres hacer el favor de
acompañarnos Isabel? Walter
asustado se pone tieso, con miedo mira a Rebeca. Isabel
mira a su tía con desconfianza… y luego a Walter. * -¡Qué
demonios están planeando! –dice Isabel ante la puerta del ático que da al
jardín- ¡no me digan que pretenden que yo entre a ese sótano! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/V5k6vZgy5AS7SQ8x.jpg
-¡Mejor
díganme que hay aquí adentro! ¡díganmelo de una vez! Walter
y Rebeca, con linternas en las manos le abren la puerta a Isabel que los mira
con desconfianza… pero accede a entrar… toma la linterna de la mano de Walter…
Walter le arranca la linterna a Rebeca y los tres desaparecen detrás de la
puerta. Vicky
que los espía corre con el chisme. * -¿Pero
tú estas segura de que los has visto Vicky? -Si
Abigail, vi a Walter y a doña Rebeca como llevaban a doña Isabel para meterla
allí en ese lugar. -¡Ay
qué cosa tan rara! Si nadie nunca va por ahí… ¿qué estarán buscando? -¡Quien
sabe! –Vicky cruza los brazos. FIN DEL CAPITULO
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