|
Libretos: Jose Fernando Perez y Julio Castaneda.
Co-escritora : Aida Naredo
Asesor Literario: Roberto Stopello.
CAP#111: jueves 19 de mayo 2005 - la salvada de Luzmila
Academia: Detrás de Luzmila entran Marcos y Baritza.
-Y por favor, entiende algo, ¡no quiero que te acerques a Maritza Ferrer! ¿entiendes?
Pedrito le muestra atrás que Baritza y Marcos la escucharon.
Luzmila se da vuelta y mira con pavor a Baritza. Baritza la mira con
odio pero disimula porque Marcos está a su lado.
-Luzmila, se puede saber ¿por qué le estas diciendo eso a Pedrito? - dice Marcos muy triste.
-Esto es cosa de Juliana, mi amor - dice Baritza abrazandose a Marcos.
-No, no, no, ¡ella no tiene nada que ver!
-¿Ah no? - dice Baritza desconfiando.
-¿Por qué le estas diciendo que no acepte ningún
regalo de Baritza, qué es lo que pasa? -continua Marcos.
-Es que... yo (vamos Luzmi, una de tus mentiritas, please) no quiero
que Pedrito se malacostumbre a las cosas que yo no le puedo dar,
compadre -dice Luzmi, Marcos pone cara de pesar - Y... amiga,
¿me perdonas, si? tu mejor que nadie sabe que nosotros somos
pobres.
-No, Luzmila, si Pedrito puede tener cosas que le gusten, no veo la
razón para negárselas, aparte Maritza y yo somos sus
padrinos y lo hacemos con todo el cariño del mundo.
-Si mamita -dice Pedrito.
-¡Yo sé que algo te pasa conmigo! ¿Qué te
molesta Luzmila? ¿hum? -interviene Baritza con algo amenazador,
sopecha. Luzmila la mira disimulando el miedo.
Mientras tanto...
En el laboratorio de Juliana, el detective Rosales la encuentra bañada en lágrimas.
-Le repito la pregunta señorita, ¿qué hacía hoy visitando a Pedro Baraja? Usted estuvo ahí.
-Si... yo fui -dice Juliana inaudiblemente.
-¿A qué fue? -sigue muy duro el detective Rosales.
Pero Juliana llora a mares y el detective se derrite... (hehehe )
-Ay... ¡no lo soporto más! ¡esto es horrible Dios mío!
-¿A qué se refiere? -dice suavemente el detective Rosales
- ¿Qué puede ser tan malo para que usted se sienta
así?.
-Yo no quiero que le hagan daño a mi mamita, ni a la gente del barrio, ni a nadie -dice Juliana, llorando.
Y en este momento mis queridos amig@s (jejeje , ¡cuidado Marcos,
ponte las pilas! ) el detective Rosales se acerca a Julianita, le pone
las manos sobre la espalda, y la abraza confortándola.
-¿A qué le teme Juliana? - la conforta Sherlock Rosales.
-Nunca debí desear ser otra mujer - dice incoherentemente Juliana -Nunca.
-Todos deseamos ser mejores, eso no tiene ningún pecado - la consuela.
-Y ahora él está lejos de mí y tengo que ver
cómo ella se aprovecha de él y de mi -llora Juliana
dejando más que perdido a nuestro Sherlock.
-¿Quién se aprovecha de usted? confie en mí
Juliana. Yo la puedo ayudar - y la mira profundamente -
¿Quién la está molestando?.
Pero Juliana solamente llora. Sherlock la abraza otra vez.
Mientras tanto... Paco sigue patético tratando de convencer a Regina.
-Regina ¿por qué te dejaste deslumbrar por una noche con
Gabriel Mutti? yo he estado contigo toda la vida. ¿Por
qué sólo me ves como a un hermano?
Regina le ruega que ya no le pregunte, Paco trata de convencerla de que le de una oportunidad.
-Yo amo a Gabriel desde el primer día, desde esa noche que
hicimos el amor -le dice Regina - Paco, yo conocía todo sobre
Gabriel, que era un hombre amable, varonil, inteligente... cuando un
hombre es amable uno siente que le importa.
-Pero él no fue amable contigo. ¡Acuerdate! cuando tu
fuiste a decirle que estabas esperando un hijo de él, ¡no
quiso que hablaran!
-¡El me había dicho que no podía tener hijos! y esa
tarde cuando fui a decirle que estaba esperando un hijo suyo, llegaron
corriendo dos niños que le dijeron ¡papá! y yo
sentí que Gabriel me había mentido.. yo no sabía
que eran adoptados... yo viví toda mi vida pensando que Gabriel
me había mentido. Nunca había sentido por un hombre lo
que siento por Gabriel.
-¡No! ¡Esa es una obsesion! -se desespera Paco. Si lo
piensas bien te darás cuenta de que no tiene ninguna
lógica que vivas aferrada a ese señor.
-Paco pero.. dime ¿cómo puedes defender el amor?, es algo
que pasa, no puedes evitarlo. El corazón es como locos, no le
pone atención a nadie y hace lo que se le dá la gana. Y
hace muchos años decidió que el amor de mi vida es
Gabriel Mutti.
Paco llora.
-Paco, yo miro a mi Julianita y me recuerda al amor tan grande que siento por Gabriel.
Juliana encuentra un admirador
En otro lurgar de la Academia... Luzmila sigue tratando de disimular que conoce el secreto de Baritza.
-No, a mí no me molesta nada Maritza, yo no estoy enojada
contigo. Tú mejor que nadie sabes que eres como mi hermana.
-¿Entonces por qué le dijiste al niño que no
acepte mis regalos y que yo ya no era su madrina? -dice gritando Baritza
-Mi amor... por favor ¡cálmate! -Marcos
-Lo dije.. porque tu sabes que somos pobres y lo de la madrina lo dije
porque... -Luzmila piensa y por fin.. - ¡ay! ¡por
qué si estoy enojada contigo! hoy cuando estabamos juntas no me
quisiste prestar tu celular para llamar a alguien que recogiera a
Pedrito en la escuela.
Baritza pone cara de que no había pensado en eso.
-Perdóname Luzmila, pero esa no es razón para que le
estés hablando mal a Pedrito de su madrina, y tu no eres una
mujer rencorosa ¿o sí?
-Tienes razón compadre. Amiga... ¿me perdonas? es que
últimamente ando un poco nerviosa -dice Luzmila fingiendo una
sonrisa desde lejos.
-¿Así? no.. las mejores amigas ¿así? -
sorprende Marcos y las obliga a acercarse -venga acá, un abrazo,
olvidemos lo que acaba de pasar y ¡yaa! Por favor...
Tanto Luzmila como Baritza tienen asco de acercarse pero disimilan
entre las dos y se dan un abrazo lo más corto posible frente a
Marcos.
-¡Qué bien! -dice Marcos como siempre en la luna y sin
darse de cuenta de nada - Comadre, vine porque necesito hablar con
Juliana ¿tú sabes algo de ella?
Baritza controla los gestos de Luzmila, pero esta mirándola y fingiendo dice:
-No, yo no la he visto.
-Tu que eres su amiga... deberías ayudarla.. ella está muy mal -le pide Marcos ante la mirada malvada de Baritza.
[música de alta tensión]
En el piso del laboratorio, Juliana sigue llorando. El detective se sentó a su lado y la mira embobado.
-¿Ya se siente mejor?
-Si -Juliana, limpiandose las lágrimas con el puño de la
camisa que le llega hasta los dedos - si... qué pena con
usted... no.. ¡no debí ponerme así! pero... es que
usted vino en un momento...
-Todos sentimos que a veces el mundo se nos viene encima -le sonrie Rosales- es normal ¿no?.
(hummm, está muy guapo este detective, tal vez Marquitos tenga un rival)
-¡Hasta los polícias sentimos eso a veces! - bromea Rosales.
Esto hace sonreir a Juliana.
-¡Qué bien se ve cuándo ríe! -dice nuestro Sherlock sonriendo también.
Juliana sonríe más y baja los ojos.
-Así me gusta -dice seriamente Rosales - que no esté triste.
Hace una pausa.
-¿Ahora sí podemos hablar de Pedro Baraja? La verdad es
que no me explico cómo una muchacha como usted puede ir a
visitar a un delicuente como ese tipo.
(y la mentira empieza).
-Si.. es que Pedro - hesita Juliana - Pedro secuestró a mi
mamita y a su propio hijo y ha tratado muy mal a mi amiga Luzmila y
pues yo quise ir hasta allá para decirle sus cuatro verdades.
Y... es que él ha sido muy fatal, un miserable y quería
decirle que me alegraba mucho que le dieran ese castigo porque se lo
merece.
-¿Y eso es todo? -Rosales -Juliana...míreme a los ojos.. ¿de veras no tiene nada más que decirme?
Y Luzmila se salva
En la Academia, Paco sigue tratando de cambiar su destino y unirlo al de Regina ...
-Julianita, la única verdadera de Gabriel Mutti, también
es para mí como mi propia hija. ¡Yo te ayudé a
criarla Regina! y te dí todo mi apoyo desde que nació.
-¿Y ahora qué? -se enoja Regina- ¿me vas a echar
en cara lo que hiciste con Juliana? -y más molesta -
¿tú pensaste que ayudandome a criar a mi hija ibas a
ganarte mi corazón Paco?
-¡No Regina! ¿Cómo se te ocurre? Yo lo
habría hecho mil veces, porque como te dije para mí
Juliana es como mi propia hija. Regina... -suplica-
¡Olvídate de Gabriel Mutti! para tí es una
obsesión, ese hombre no es para tí, ¡pon los pies
sobre la tierra! ¿cuándo lo vas a entender? - le grita
Paco.
-Puede ser... -dice tristemente Regina- pero yo tengo que dejar las
cosas en claro contigo porque no puedo hacerte daño -seriamente-
Tienes razón, a lo mejor estoy obsesionada con Gabriel Mutti...
pero yo a tí... NUNCA voy a poder mirarte de una manera distinta
a la de un hermano.
-No...
-¡Perdóname! Tenía que decírtelo así
me odies. Paco ¡perdóname! pero yo no gobierno mi
corazón -Regina lo abraza, se levanta y se va dejando a Paco
gritando.
-Regina.. ¡Regina!
(¡Wow! qué valiente Regina )
En la habitación de Luzmila:
-¿Juliana está mal? -dice Luzmila y mira a Baritza como si no entiendiera.
-Ella... ella está muy tensa -Baritza mirando a Luzmi-
¡Pero no creo que la vayas a encontrar ahora! ¿verdad mi
amor? -mirando a Marcos.
-No, no creo que la vaya a encontrar, al rato voy y hablo con ella
-dice Luzmi y envía a Pedrito a cepilllarse los dientes, se
acerca a Baritza, la abraza, Baritza pone cara de fuchi -
¡Comadre! ya se está haciendo de noche... ya llegó
el momento de transformarte en Juliana -en secreto - ¡Apurate
antes de que Marcos te descubra!
-Claro... -dice Baritza de mala gana- mi amor, me tengo que ir- y lo besa lascivamente frente a Marcos.
-Bueno - y Marcos se queda con Luzmila - Comadre, por favor no te
olvides de buscar la manera de hablar con Juliana, me preocupa mucho
cómo está, está bastante mal... ¿me lo
prometes?
-Sí, yo te lo prometo compadre.
Vuelve Baritza a buscarlo.
Luzmila explota cuando se queda sóla.
-¡Grrrr! esa mujer.. ¡es el demonio en persona!
Y Juliana sigue mintiendo
En el laboratorio, Sherlock Rosales sigue consolando a Juliana...
(me hubiera encantado que Marcos entrara y los viera... jejeje )
-Puede confiar en mí Juliana, ya se lo dije. ¿Quiere decir algo más?
-¿Qué más tendría que decirle?
(ay!!!! tonta, retonta)
-No se, ¿le llevó, le dieron alguna información cuando visitó a Pedro?
-No. Nada. Se lo asegura (mentirosa).
-No se angustie, yo la entiendo.
-Perdóneme, perdóneme que me ponga así pero... le
aseguro que yo no soy tan llorona -sonrie mientras las lágrimas
se le escapan- es solamente que... hoy ha sido un día muy
difícil.
Detective Rosales se vuelve a derretir... (jejej)
-A ver... pero si ya estaba bien - y se levanta, la abraza y la arrulla.
Y en ese momento...entra...
(no amig@s, no es Marcos)
entra Luzmila y los interrumpe.
-Hola Luzmila. Bueno, no la molesto más -se corta Rosales
-aquí están mis datos, si me necesita, cualquier cosa,
solo llámeme.
Luzmila se lo queda mirando con ojitos picarones y dice.
-Humm, ese.. señor es muy amable -pero en ese momento mira a
Juliana y se da cuenta que todo anda mal- ¡Ay no! Comadre,
entonces era cierto lo que me dijo Marcos, que estabas mal. El se acaba
de ir con la bruja esa.
-A... - Juliana dice algo inentendible por el llanto - Yo no sé
cómo voy a hacer para vivir con esta angustia, no se -y llora y
Luzmila la abraza.
Apto. Alberto: Xiomara con un negligé negro habla con Altamira y
se entera que la policía busco y no encontró a
Bárbara en las empresas Mutti. Se lo cuenta a Alberto. Este dice
que es muy extraño, se pone el saco y le dice que sale a
averiguar una información.
Academia: Marcos le cuenta a Baritza que aunque mucho buscaron en la empresa no encontraron a Bárbara.
-Esa mujer debería desaparecer del mapa - se burla Baritza-
-Tienen que encontrarla -dice Marcos- en primer lugar por el
daño que te hizo, y en segundo por la traición tan infame
que le hizo a mi papá. Esa mujer no tiene derecho a vivir y
¡tienen que encontrarla a cómo dé lugar! -se
exhalta Marcos ante la mirada y sonrisa burlona de Baritza - Pero ya -
se calma- olvidemonos de eso.
-Mi amor... por qué no hablamos de nosotros... ya que Xiomara te
firmó el divorcio, ¿cuándo nos casamos?
-Pues te tengo una sorpresa -dice feliz Marcos y Baritza sonríe
triunfadora- mi hermana y Nino se van a casar y Nino planteó la
idea.. no sé... -Baritza cambia de cara- si tu quieres hacer la
ceremonia aquí... y la fiesta.
-¿No estarás hablando en serio mi amor? -se espanta
Baritza- yo... yo quiero que nuestra boda sea por todo lo alto
¡yo no me pienso casar aquí!
-Como todo el mundo te quiere tanto aquí, yo pensé que te
iba a gustar, pero sino no importa... ¡no te pongas así!
-Si tienes razón -se controla Baritza- mi amor... pero
déjame pensarlo.. no está bien que nos casemos tan cerca
de Juliana. Ella no está bien de la cabeza.
Marcos pone cara de pena.
-Es más, sinceramente, creo que lo mejor es que ¡la encerremos en un hospital! -dice Baritza.
Marcos pone cara de que no puede creer que Baritza esté diciendo eso.
En el laboratorio, Juliana sigue llorando con Luzmila.
-Es espantoso depender de lo que se le ocurra a esa mujer tan perversa.
¡Bárbara no tiene alma amiga! (ay pero ya lo
sabíamos) Y yo ahora me la paso con miedo, aterrada de sus
amenazas. Tengo mucho miedo de que esa mujer les haga daño.
¡Yo no puedo vivir así!
-Tienes toda la razón. Por eso hay que hacer algo ¡para sacarnos a esa bruja endemoniada de encima!
-¿Pero qué? esto se pone cada vez más
difícil. Mañana yo tengo que ir con ella al notario a
escondidas de Marcos, de Don Nestor, de todos. Y mañana es la
lectura del testamento de Juan Tobías y voy a poner a nombre de
Maritza Ferrer todo lo que él me dejó. Y espero que
después de eso esa mujer desaparezca de mi vida para siempre y
¡no me amenace más! -llora desconsoladamente Juliana.
(¡ay escritores! aquí se pasaron de poner a Juliana tan
tonta, nunca se va a quitar a Baritza de encima de esta manera).
-¡Ojalá! ojalá chiquita eso sea así, pero no
quiero mortificarte, tu y yo sabemos que eso va a ser muy
difícil -dice Luzmila (¡uff! por fin alguien que habla con
inteligencia ).
Abajo, en el salón de baile, Marcos está enojado con Baritza.
-No estás hablando en serio -dice con los brazos cruzados -
¡Tiene que ser una broma! es cierto que Juliana no está
bien de la cabeza en este mometo, pero tampoco es como para internarla
en un hospital ¿qué te pasa Maritza?.
Baritza se dá cuenta de que metió la pata.
-Eh... yo no dije que la metieramos en un manicomio, eso no me lo
perdonaría nunca. Lo que yo propongo es que la llevemos a un
hospital para que vean por qué se comporta así y para que
le den el tratamiento adecuado.
Marcos suspira desilusionado. Baritza continúa con otro tono de voz.
-¡Mi amor! mi amor, no sabes cómo Juliana se estaba
comportando antes de que nos interrumpieras, y cuando tu llegaste
fingió estar muy mansita.
-Pero tampoco debiste pegarle -le reprocha Marcos.
-¡No tuve otra opción! mi amor... a mí me
dolió mucho más que a ella -falsamente- mi amor, a mi me
dolió mucho ver como ella cambia de repente. Es como si Juliana
tuviera una doble personalidad, es mas, Juliana ESTA CONVENCIDA de que
ella es Maritza Ferrer.
-Esta bien -se convence Marcos.
-Tenemos que ayudarla, mi amor, ella está muy mal, te lo juro.
-¿Sabes que pasa? que tu tambien...
Pero Marcos no puede continuar porque los interrumpe el detective Rosales que acaba de dejar a Juliana.
El encuentro de Rosales y Baritza
-¡Buenas! Ud. debe ser Maritza Ferrer, ¿no es cierto?
Detective Rosales, Feliz noche - le dice dándole la mano que
Baritza toma con asco.
-¿Cómo está? -le pregunta Marcos y se dan la mano con amistad.
-Bien.
-¿Alguna noticia? ¿Algo sobre Bárbara -interroga Marcos.
-Aún no... qué suerte tengo de encontrarla, precisamente la estaba buscando.
-¿Y cómo para qué sería? -Baritza muy seca.
-Sólo tengo que hacerles algunas preguntas.
[música de tensión]
-Mi amor.. se me había olvidado de que el detective te estaba
buscando -se excusa Marcos ante la mirada enojada de Baritza.
-Marcos, si fuera tan amable, nos puede dejar a sólas, lo que
tengo que hablar con Maritza es de carácter confidencial para la
investigación.
Marcos da un beso a Maritza y le dice que estará por ahí y los deja sólos.
-¡Vamos al grano detective! ¿De qué se trata?
-Tengo entendido, según la investigación, que usted y
Bárbara Montesinos no se soportan mutuamente. Es más, esa
mujer la odia a tal punto que quiso matarla.
-Así es detective, al igual que Don Gabriel, yo también
fui víctima de los abusos de esa mujer -se queja Baritza.
-Así es, y también descubrí que hay una tercera
persona que desea eliminarlas a ustedes dos. Un enemigo en común.
-¡Detective por favor! -se escandaliza Baritza- eso es absurdo,
por alguna extraña razón, esa mujer no pudo abrir la
puerta de la oficina dónde me quería quemar.
Rosales la mira con mucha desconfianza
-Y pasó lo que pasó -sigue Baritza- es que.. en su
investigación ¿hay alguna información sobre esa...
supuesta tercera persona?
-Es posible -Rosales, su mirada es negra de sospecha - es posible.. que
además de Bárbara Montesinos haya otra mente retorcida
detrás de todo esto.
Baritza sonrie falsamente.
-Disculpeme detective, pero... pero no le entiendo.
-Estoy hablando del asesino del guante negro.
Baritza y Rosales se miden con la mirada.
Al lado de ellos todos bailan y Ginger les dá clases MUY SENSUALES de cómo bailar el mambo.
-No, no, no, estos ritmos son... mitad técnica y mitad -y se
mueve sensualmente- piel. Se siente el ritmo, el calor y el feeling - y
aprovecha para manosear a su pareja de baile.
Se interrumpe porque ve entrar a Alberto, se disculpa y lo atiende. Pero Marcos que anda merodeando también los ve.
En calle caminan Antonia y Nino. Detrás los sigue el guardaespaldas de Antonia.
-¡Hablé con tu viejo de hombre a hombre!
-¿No, de hombre a hombre? -se burla Antonia.
-Siii.. escucha... y le dije que aunque tu familia sea de mucho
pedigree el novio soy yo y él tiene que tomar en cuenta lo que
yo digo. Y tu también. Y entonces por eso fue que decidimos
hacer la fiesta aquí en el barrio pagando ¡yo!. Pero no
sé Antonia eso de casarnos los cuatro a mí no me gusta.
-¿Y por qué no?
-Porque me salen con sorpresitas. Que si el whisky en lugar de cerveza... que si el carro pa' la novia grande...
-Nino, mi familia no es así. Y si tanto te molesta lo de mi
familia y lo mío, ¿por qué te quieres casar
conmigo?
-Porque - se queda callado - ¡Porque te amo! ¿Sabes lo que tenemos que hacer?
-¿Qué?
-Casarnos ¡pero a escondidas!
-¡Ohh! a escondidas - rie Antonia y se tapa la cara jugando.
-Si pero de verdad -dice serio Nino
-¿Cómo así de verdad? -pierde la sonrisa Antonia.
EL DETECTIVE ROSALES Y BARBARA
Dentro de la Academia Baritza finge no saber nada.
-¿El asesino del guante negro?
-Si... -Y Rosales la mira con mucha sospecha - según las notas de Andrade usted estaba al tanto de esa persona.
-No tengo idea de lo que está hablando -dice Baritza sin darse cuenta que se está cavando un pozo ella misma.
-¡Cómo que no tiene idea! -Rosales con desprecio -
señorita ¡no me mienta! -muy fuerte- en la
investigación que se hizo después de la muerte de Andrade
usted declaró que había recibido una citación
anónima. ¿No es acaso ese mismo hombre?
Baritza no sabe qué decir, evidentemente no sabe nada.
-No lo sé... ¡NO LO SE! no sabía que existía
un asesino llamado así. Pero dígame una cosa, detective,
según las investigaciones del sargento Andrade
¿mencionaba algún nombre en especial? -Baritza trata de
sacarle información.
-Bueno -se rie Rosales- eso sí no se lo puedo contestar... jeje,
pero las pistas abundan, sólo estoy esperando que ese asesino
cometa un error para poderlo atrapar, igual... sería muy bueno
atrapar a Bárbara también -dice mirándola
fijamente.
-Si es que la consigue -Baritza en tono burlón- permiso, pero tengo que irme.
-¡Un momento! solo una cosita más... de pronto no tiene
relevancia pero.. es acerca de su DOCUMENTO DE IDENTIDAD, y más
específicamente su número de identidad, no concuerda con
la edad que usted tiene, es demasiado reciente y cuando fui a los
registros encontré que no había anexos, ni su partida de
nacimiento, ni de su registro civil... ¿es extraño no?
¿Cómo consiguió ese documento -ataca Rosales.
[musica de alta tensión]
(jejeje , después de este caso nuestro Sherlock Rosales
pasará a investigar los X-files del gobierno federal! jejejej )
Baritza no sabe qué contestar y contraataca:
-¡Me está diciendo que yo falsifiqué mi documento
de identidad! ¡Por favor! ¡Eso era lo único que me
faltaba!
-Tranquila, no estoy diciendo nada -dice lentamente Rosales-
sólo estoy haciendo mi trabajo que es... investigar, indagar,
corroborar.
Baritza sonrie nerviosamente.
-Y SIEMPRE ENCUENTRO LA VERDAD -la amenaza veladamente Rosales -
sólo espero que lo que me está diciendo sea cierto.
-Me perdona -Baritza no se deja intimidar- pero siento una especie de AMENAZA en el aire.
-En los informes de Andrade SU NOMBRE APARECE REPETIVAMENTE -subraya
Rosales- lástima que lo hayan matado ese día dónde
casualmente usted estaba presente.
-¡Me está diciendo que yo.. MARITZA FERRER, tuve que ver con su muerte!
-Sólo estoy diciendo que en mi investigación usted
aparece como principal sospechosa de su muerte. Buenas noches
señorita - se despide Rosales dejando a Baritza furiosa.
GINGER SABE EL SECRETO DE JULIANA
Mientras en otra pieza Ginger se besuquea con gusto con Alberto, quien tampoco pierde el norte.
-¡Uy! qué arranque papacito -Ginger -¡no me vas a
decir que es de abstinencia! porque te encontré muy entretenido
con la rubia periteñida de la Xiomara.
-Ginger, yo no tengo porqué darte explicaciones de nada.
-Y entonces, ¿por qué me besas?
-Precisamente por eso, porque no tienes recato ni respeto a nada, pero así me gustas.
Ginger le dice que no le cree el cuento y a qué vino. Alberto le
pide que le diga lo que le iba a decir anoche cuando fue a su casa.
-Veo que te estás cayendo por tu propio peso. ¡Qué
bien! ¡eres una porquería! una porquería Alberto -
y lo toma de la solapa y lo besa -pero así me gustas
¿qué le vamos a hacer?.
En ese momento Marcos aparece atrás pero ellos no lo ven.
-Bueno, me lo vas a decir ¿sí o no? -se impacienta Alberto.
-Lo que te voy a decir, te va a mover el piso -dice Ginger y Marcos se
posiciona más cerca para escuchar mejor - Es algo que nadie se
imagina y tiene que ver ¡con el esperpento de Juliana Soler... y
el viejo Gabriel Mutti!.
Marcos escucha atentamente.
-Bueno, bueno, ya déjate de rodeos y dime que tiene que ver esa tipa con Gabriel Mutti -Alberto se impacienta.
Ginger va a hablar pero en ese momento por el rabillo del ojo ve a Marcos. (¡qué pena!)
-Bueno digamos que hay cosas que se hacen por amor -dice Ginger pero al
mismo tiempo se mueve para obligar a Marcos a alejarse -y otras por
dinero... -y sigue repitiendo hasta asegurarse que Marcos se fue -
otras por amor, por dinero, por poder... -se acerca a Alberto y susurra
- ¡Marcos estaba escuchando, ahí estaba!.
-¡Cómo es posible! yo me aseguré de que nadie
estuviera siguiéndome -Alberto va a controlar también
pero Marcos ya no está.
-Pero él lleva mucho tiempo en la Academia.
-Espérame tantito ¿nos oyó? -se inquieta Alberto.
-No. Cuándo lo ví hábilmente cambié la conversación.
-¡Dime! escúpelo ya entonces.
-Primero soltando el dinero.
Alberto suspirando le da un grueso fajo de billetes.
-Juliana Soler es HIJA DE GABRIEL MUTTI -dice Ginger dejando boquiabierto a Alberto.
Ginger está vestida de rosa y amarillo. Y tiene el pelo negro,
suelto, muy bonito. Alberto de traje sin corbata como siempre.
Juliana sigue llorando
En el laboratorio, Juliana sigue llorando.
-No te imaginas lo mal que sentí cuando entró Marcos -le
cuenta a Luzmila- en este momento debe pensar que yo soy una loca.
Mira, Bárbara me pegó una cachetada. - y le muestra una
marca roja en la cara.
-Noo.. ¡Dios mio! ¿Cómo es posible que exista en
este mundo un ser humano con tanta maldad? -Luzmila la consuela.
-Y cuando entró Marcos, Bárbara cambió todo y dijo que yo le había pegado primero.
-¿Cómo es posible que a esta vieja todo le salga bien? -se desespera Luzmila.
(puesss... porque ustedes se dejan... )
Luzmila le cuenta lo que pasó antes y Juliana se desespera
porque ahora Bárbara no va a dejar en paz a Luzmila. Luzmila le
dice que ella arregló la cosa y que ya no se mortifique
más.
-¡A mí esa Bárbara no me vale!
-Si mañana... después de que yo le entregue todo el dinero a esa mujer, no se va para siempre -afirma Juliana.
-¿Qué? -se inquieta Luzmila.
(y Juliana sale con otra tontería)
-¡Mi única opción es huir! es huir porque
así Bárbara no le hará daño a la gente que
yo quiero. ¡Sí! eso haré yo, ¡ya no me voy a
dejar! (¿más?). No voy a dejar que me chantajee
más. Yo sé que si Bárbara no cumple la parte del
pacto (por supuesto que no lo hará) y deja de hacer sus maldades
(por supuesto que no dejará)... yo desaparezco para siempre de
este barrio.
En la otra pieza, Alberto no cree nada de lo que le dice Ginger. Le
pregunta de dónde sacó esa información. Ginger le
dice que ella no inventa nada y que vió y escuchó muchas
cosas sobre eso, y que la madre de Juliana tiene muchas
fotografías de Papi Mutti.
-Y yo creo que todavía lo adora.
-Esperate tantito... ¡no especules! ¡Eso es absurdo!
¡Eso es imposible! ¡Eso no puede ser! Metetelo en la cabeza
Ginger, eso no puede ser -Alberto le dice impaciente- ¿Sabes una
cosa? Mejor vigila a Maritza y dime qué es lo que hace.
-¿Y se puede saber por qué todo el mundo está
detrás de los pasos de Maritza Ferrer? -explota Ginger-
¡Pedro anda igual! ¿Y sabes quién va a sacar a
Pedro de la cárcel?
-No me digas que tú.
-Ni muerta -se burla Ginger- a Pedro lo va a sacar su adorada enemiga
¡a quien ha querido matar cien mil veces! MARITZA FERRER.
-¿Qué? -se queda sorprendido Alberto- Maritza... entonces
estoy en lo cierto -se sienta lentamente- Maritza y Bárbara SON
ALIADAS.
Ginger se sienta sobre su regazo y lo besa.
En el salón de bailes Baritza encuentra a Marcos.
-¡Hola! ¿Cómo te fue con el detectve? -pregunta Marcos.
-Bien... bien... sólo me hizo algunas preguntas del día
en que asesinaron al pobre Andrade. ¿Por qué no te vas ya
mi amor? Es que tengo sueño y quiero descansar.
-Bueno... ¡voltea, voltea! -le susurra Marcos cuando ve a Alberto saliendo sigilosamente de la Academia.
Baritza lo ve y pone cara de mala. Marcos le cuenta que lo vio con Ginger.
-Nos vemos mañana -se despide Marcos dejando a Baritza en la Academia.
Ginger cuenta codiciosamente sus billetes cuando entra Baritza.
-¿Te pagó muy bien ese hombre?
-A mí nadie me pagó nada. ¡Esta es mi quincena! ¿Tienes algún problema con eso?
-Alcancé a ver varios billetes grandes, eso quiere decir que TE PAGAN MUY BIEN tu bailadita tan... MEDIOCRE.
-¡Ah! mira mi amor... buscate una muerte en la tina y no andes por aquí ¡buscandote accidentes bonita!
Y Ginger trata de tocarle la cara pero Baritza le hace una llave y la hace gritar de dolor y tirar sus billetes por el piso.
-Yo sé que Alberto vino a preguntarte por mí -y refuerza
la llave y la hace sufrir más - pero óyeme bien, si me
llego a enterar que le has dicho algo a Alberto sobre mi ¡te mato!
Y con eso la suelta empujándola, toma su cartera y se marcha.
Ginger queda gimiendo de dolor y rabia, recoge sus billetes del piso.
-¡Estás muy alzadita! ¿no Maritza? bueno, -dice algo inentendible- ¡y veremos!
AMANECE
Amanece...
Cueva Mutti: Báritza despierta de un baldazo de agua a Romero. Le grita que ayer estuvieron a punto de atraparlo.
-¿Por qué no contestabas ayer? ¡i.m.be.c.i.l.!
estuvieron a punto de descubrirnos. ¿O es qué pensabas
traicionarme? - y llena de furia empieza a darle cachetadas.
-¡No señora Bárbara! yo... - y se atreve a atajarle
la mano - ¡ni una más!, si usted me vuelve a dar una
cachetada nuestro negocio se muere en este mismo instante ¡Para
siempre!.
Pero Baritza no conoce límites y trata de volver a pegarlo,
pero... Romero es más fuerte y la detiene ante la mirada de loca
rabiosa de Baritza.
-Usted decide - dice Romero.
Baritza hace un esfuerzo sobrehumano para controlarse.
-¿Me estás amenazando pedazo de i.m.b.é.c.i.l.?
-No voy a aceptar que me golpee o me maltrate más.
-¡Cómo se atreve a hablarme así! ¡Es que se le olvida quien soy!
-¡No! -grita Romero- No me diga que es Bárbara -llora- No
tolero que recuerde que usted está ahora metida dentro del
cuerpo de esa mujer que tanto odio.
-Está mal Romero, ¡está muy mal! Ayer lo estuve
llamando toda la tarde, pero no me contestó... porque estaban
buscando a Bárbara en la empresa.
-Sí señora -se calma Romero -los oí llegar,
estuvieron muy cerca -se sienta en la cama- pero estos son los
sótanos viejos y no llegaron hasta aquí.
Baritza se acerca, está vestida horriblemente, como una prosti,
tiene una minifaldita escocesa, botas negras hasta la rodilla, un top
negro ajustado, maquillaje negro.
-Creo que Don Gabriel y usted son las únicas personas que
conocen este lugar -sigue Romero- y yo... porque usted me trajo hasta
aquí un día.
-Alquien me delató... ¡alguien quiere que me atrapen! -y mira con desconfianza y desprecio a Romero.
-No fui yo -se defiende Romero- hubiera sido tonto de mi parte si he
estado aquí todo el tiempo. Tal vez fue Pedro o Juliana, nadie
más lo sabe -miente Romero.
-No, Juliana no lo haría porque me teme -Baritza muy segura- y
Pedro tampoco porque sabe que me necesita. Tengo que sacarlo de la
cárcel pero yo no lo puedo hacer y usted tampoco porque es
prófugo. ¡Ay! -se desespera y mira con asco a Romero -
¡ya no me sirve para nada Romero!
Romero se queda sin aire.
-Ya le dije que no le voy a aceptar que me dé malos tratos - la amenaza.
-¿Sabe qué Romero? ¡ya no me sirve para nada! - y
lo mira de pies a cabeza - lo único que me produce es
desconfianza. Tiene que volver a ser el mismo de antes, porque se
está volviendo ¡un maldito estorbo!
Romero se enconge y Baritza se marcha.
-Así que después de que la salvé de la cárcel, resulta que ahora soy -y la imita-
¡un maldito estorbo!
El testamento
Juliana llama por teléfono a Don Nestor y lo convence de no ir a
presenciar la lectura del testamento de su hijo a pesar de la tristeza
de Don Nestor. Le recuerda que ella recibirá la herencia como
Maritza Ferrer.
(esta Juliana se pasa, cómo se atreve a defraudar a Don Nestor y
a Juan Tobías, escritores, ¿hasta cuando? )
Casa Mutti: Marcos sale del baño y se echa loción
(mostrando tableta de chocolate, jejeje) y recuerda la cachetada que le
dió Baritza a Juliana. Recuerda el llanto de Baritza y la
expresión de Juliana. Luego recuerda la propuesta de Baritza de
llevarla a un hospital. Se pone muy triste.
-¡Qué feo todo lo que pasó con Juliana! ¿Por qué Maritza le habrá tratado tan mal?
Entra Rosita y le da un mensaje. Es una invitación para asistir
a la lectura del testamento. Marcos piensa que es de Martiza y en la
gran fortuna que va a heredar.
Academia: Nino se confía a Paco.
-Y Gabriel Mutti quería hacer las cosas a su manera -dice
despectivo - y también quería que fuera a trabajar con
él. Pero yo le dije que no.
-No le aceptes nada a Gabriel, porque él lo único que quiere ¡es enredarte! -dice de muy mala fe Paco.
(hummm... qué feo se está comportando Paco ).
Entra Ginger y les exige su quincena. Nino le va a pagar y se marcha.
Paco la llama y le pregunta si es cierto que Regina no sale de la casa
de Mutti. Ginger muy venenosa le dice:
-Claro que es verdad, yo creo que esos dos tienen ¡su buen rollo!
¿No me cree? pues ya verá que le digo la verdad... le voy
a traer pruebas - y se marcha dejando a Paco lleno de rabia y celos.
Casa Mutti: Papi Mutti y Antonia desayunan en el jardín. Marcos se despide y se va sin desayunar.
-Voy a acompañar a Maritza en la lectura del testamento.
-No sabía que era hoy- Gabriel.
-Yo tampoco, pero mejor me doy prisa.
-Marcos, no te vayas sin escolta, no hay que bajar la guardia con Bárbara suelta por ahí.
-Tranquilo, ¡chau! ¡cachorra!
Antonia le pregunta a su papá que le pasa y él le dice
que piensa en lo de ayer, en la búsqueda de Bárbara.
Antonia le dice que todo era absurdo, que Bárbara no se puede
esconder en la empresa. Pero Gabriel sigue reflexionando.
-Buscaron por todo el edificio, hasta fuimos al sótano... -y de
repente se le ilumina la lamparita - ¡no puede ser! ¡no
puede ser lo que estoy pensando!
-¿Qué?
-El edificio nuevo fue construído sobre el sótano de una antigua propiedad de mi familia. Espera.
Gabriel toma el teléfono y llama a Rosales.
-Detective Rosales, si usted está tan seguro de que
Bárbara Montesinos está escondida en las empresas
Mutti... ¡yo sé donde está!
-¿A qué se refiere cuando me dice que sabe dónde está Bárbara Montesinos?
-Acabo de recordar que Empresas Mutti está edificado sobre el
sótano de una antigua propiedad de mi familia, una vez
llevé a Bárbara a ese lugar, dónde nunca va nadie,
de hecho no he vuelto desde aquel día.
-¡Ahí está! -dice Rosales- nos vemos en unos minutos, Don Gabriel no intente nada, sólo esperenos.
Minutos más tarde la policía y Don Gabriel irrumpen en el
escondite de Romero y se quedan atónitos ante lo que ven.
-¡Por Dios! ¿Qué significa esto? -exclama papi Mutti.
(¡QUE BUENO! Por fin... Bárbara se quedó SIN CUEVA,
y ahora ¿dónde dormirá?, aunque tampoco sabemos
dónde durmió la noche anterior)
Registro de la propiedad:
-Antes de proceder a la lectura de este testamento, necesito ver su
documento de identidad señora Soler -le dice el notario y
Juliana le pasa su documento.
Baritza se le acerca y susurra.
-¿Estás segura de que no viene el viejo Fonseca?
-No viene nadie, sólo tu y yo -afirma Juliana - Nadie más.
Baritza jubila.
-Aquí tiene el poder que usted solicitó ante este
despacho para transpasar lo que herede. Luego de que se haya
leído el testamento usted puede hacer con sus bienes lo que
desee -el notario mira con extrañeza a Juliana (bueno, no
siempre alguien regala su fortuna así como así )
Pero Baritza se dá cuenta e interviene.
-¡Muchas gracias por tu gesto Julianita! somos como hermanas. Yo
voy a manejar todo lo que haya quedado a nombre de Juliana Soler -le
comunica Baritza al notario.
-¿Sería tan amable de proceder inmediatamente por favor? -se apresura Juliana.
-Entonces procedemos inmediatamente a la lectura del testamento -pero el notario desconfía de Baritza.
"Yo, Juan Tobías Fonseca, domiciliado aquí, y en uso y dominio de mis facultades..."
-¡Perdón! -irrumpe Marcos- disculpame mi amor -le da un beso a Maritza y mirando al notario- ¡Buenas!
Baritza no puede creerlo y exclama sin poder creer a sus ojos.
-¡ALBERTO!
(¿que pasó mana? te equivocaste... es Marcos).
Juliana los mira sorprendida.
Pero es Alberto que había entrado detrás de Marcos
(por una vez estoy muy contenta de verte Albertito... ojalá y le arruines la fiesta a Baritza)
[música de tensión extrema]
Bartiza mira con reproche y odio a Juliana.
¡FIN DEL CAPITULO! Esta última parte estuvo genial.
FIN DEL CAPITULO
@2005 Narración by Mabouchita! Z;D
www.mabouchita.com
Por favor no copie esta narración sin avisarme
----------------------------------------------
|