Mabouchita
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Cap # 127 <--> Cap # 129

Libretos: Jose Fernando Perez y Julio Castaneda.
Co-escritora : Aida Naredo
Asesor Literario: Roberto Stopello.

CAP#128: Y MARCOS HACE LO CORRECTO 

 
Casa Regina: Juliana le cuenta la verdad a su mamita y Paco y Luzmila lo confirman.

-¡Ay Dios mio! –Regina incrédula- Pero si eres tú misma... ¿por qué nos quieres hacer tanto daño?
-Mami... mamita... YO ERA MARITZA FERRER PERO AHORA MARITZA ES... BARBARA MONTESINOS.

Regina se queda sin habla.
-¡Ayyy! –reacciona de repente- ¡me va a dar algo! Esto no puede ser.

-Doña Regina –Luzmila- usted nos prometió que iba a ser fuerte.

-Paco –se sorprende Regina- ¿tú lo sabias todo, todo?

-Sí Regina, yo lo sabía todo, todo, todo.  Yo sé que parece una locura pero es cierta.  Primero Juliana se convirtió en Maritza Ferrer, después Bárbara Montesinos descubrió su secreto y lo utilizó en su beneficio.  Y ahora Bárbara Montesinos es Maritza Ferrer.

-Ay Dios mío –se quiere morir Regina- y yo sin saber nada.

-Lo más importante es que el detective Rosales la va atrapar –afirma Luzmila.

-No lo puedo creer... esto es demasiado para mí- Regina reflexiona- ¡Así que fue el espejo de la tía Mercedes! ¡Ha! Con razón jamás me dejaba acercarme al laboratorio... guardaba ese secreto con tanto celo... ¡ha! –se sorprende- ¿y dónde está el espejo?

-Se rompió mamá –Juliana- ¡Bueno, esa mujer lo rompió! Quedó convertida en Maritza Ferrer para siempre.

-¡Qué calvario el tuyo! –se apena Regina y Juliana asiente- Has debido sufrir mucho diciéndoles mentiras a todo el mundo para que nadie te descubriera. ¡Pobrecita mi niña! –y de repente se le hace la luz- ¿Y Marcos? ¿él sabe todo esto?

-No, no mamita, él no lo sabe. El cree que está casado con la antigua Maritza.

-Entonces –hace cuentas Regina- cuando él estaba enamorado de Maritza Ferrer... ¡te amaba a ti! –y le sonríe.

-Si mamá –admite Juliana- pero él no sabe lo del cambio así que... – y suspira triste- ¡lo perdí para siempre!

Y Luzmila la abraza.

 

Academia: Marcos le pasa el fajo de billetes a Ginger.

-¿Me vas a dejar con la mano estirada... o es qué ya no quieres vender el collar? –se impacienta Marcos.

-Pues... –duda Ginger- lo que pasa es que este collar es... finísimo... y vale un poco más de quinientos dólares.

 (jejeje cómo si Marcos no lo supiera)

 -¡Fíjate que te escuché hablar con Juliana y lo estabas ofreciendo por 400 dólares! –la mira Marcos y guarda el dinero- Está bien... ni modo- y hace amago de marcharse.

-¡No, no, no! ¡Espérate, ven! –se asusta Ginger- no sabía que habías escuchado la conversación con Juliana –se desprende el collar y se lo pasa- Trato hecho, ¡tómalo!.

Y Marcos toma el preciado tesoro en sus manos.

-¡A Julianita le va a dar un patatús cuando sepa que lo vendí!... –ríe Ginger- bueno... puro si no es mucha ‘entremetidez’ ¿se puede saber cuál es el rollo con ese collar? –se le acerca zalamera- ¿para qué lo quieres?

-La verdad que no sé qué voy a hacer con él –dice lentamente Marcos- pero lo justo es que esté en su lugar... ¡gracias! –la deja plantada.

-¡Muack! –le manda un beso sonoro Ginger y se queda contando su platita.

 

Empresas Mutti: Baritza vestida de violeta.

-¿Qué me quiere decir?... ¿finalmente resolvió lo de Juliana? –lo mira - ¿Qué le dijo Doña Regina?

-Hablamos y lo aclaramos todo.

-Y me imagino que esa mujer le dijo que Juliana es su hija –fastidiada Baritza.

-Bueno... Regina me dijo que NO. Que era un malentendido.

-¡Ah! –suspira aliviada- me lo imaginé... ¡yo lo sabía!

-¿Qué venias a decirme? –la mira con sospecha.

-Es algo ¡terrible! Don Gabriel... algo que no le va a gustar para nada... precisamente es de Juliana.  Afortunadamente, ya descubrió que no era su hija.

-Siéntate por favor... te escucho.

-Juliana hizo algo terrible... me citó para venderme la fórmula que le quitó a ustedes –Y Gabriel la mira con horror- me dijo que la comprara para que Empresas Marbella la fabricara, ¡es iuna atrocidad! –finge estar ofendida.

 

 

Academia: Nino y Nelson salen a la calle a arreglar una vieja bicicleta. Alberto los vigila atentamente.

 

Casa Regina: Regina todavía no puede creer todo lo que le contaron.

-Si... –le repite Juliana- y Marcos no sabe todo lo que pasó, he tratado de decírselo varias veces, pero... ¡cómo el día de su boda! Pero nadie me creyó y todos pensaron que yo estaba loca.

-¡Ay no...! pobrecita mi niña –Regina – pero ahora que lo sé todo te prometo que voy a dejar se de ser una preocupación para ti .... ¡no me voy a separar de Martín un solo instante! Te lo prometo.

 (ejjeje... y yo tampoco)

 Luzmila le pide que no meta la pata y que Maritza no se entere que ella y Paco saben la verdad.  Juliana le pide que tenga mucho cuidado de lo que diga delante de ella.  Regina le dice que Gabriel le juró que no le iba a decir nada a nadie, ni siquiera a Maritza.

-Espero que cumpla con su palabra –Juliana- eso nos va a dar más tiempo.

-Juliana... yo supe que ese collar apareció... y me imagino que es muy importante para ti.

-Mamá, Marcos me lo regaló cuando yo era Maritza.

-Julianita... yo fui la que me llevé el collar –le confiesa- yo lo vendí.

Ante la sorpresa de Juliana, Luzmila lo confirma.

-Hija... ¡pérdoname por favor!

-Si mamita, no te preocupes... ¡lo voy a recuperar!

-Ahora cuéntanos que pasó con Maritza –Luzmila.

-No... no, no... lo peor de todo es que Marcos llegó por casualidad a ese restaurante y esa bruja inventó que yo le estaba vendiendo la fórmula que le quité a las Empresas Mutti.  En este momento Marcos lo único que debe sentir por mí odio y rabia. ¡No se imaginan la cara que hizo cuando me obligó a decirle que era verdad!

Y Juliana llora de rabia.

 

Nido de amor de Nino y Antonia: Marcos llega a ver a Antonia muy triste.

-Hola

-¡Hola! –feliz Antonia lo abraza- qué rico que me visites. MIra esta es mi nueva casa... ¡ha! No es mucho pero Nino la arregló con mucho amor.

Marcos se sienta como un fantasma.

-¿Y esa cara? –se asusta Antonia.

-Nada –le dice Marcos y luego la mira y se descompone- ¡Estoy muy mal Antonia! Estoy muy confundido –y suspira muy triste- no me siento bien... estoy sin rumbo –y la mira desesperado- ¡necesito ayuda!
-Yo nunca te había visto tan mal –se compadece Antonia.

-Porque nunca me había sentido así.

-Y yo aquí encerrada y sin enterarme de nada.

-¡No! –la calla Marcos- ¡Estas bien! Estas con tu esposo, con el hombre que amas como debe ser... Antonia ¿sabes? Yo te aprecio mucho y ¡te admiro! Eso que hiciste de irte de la casa teniendo todas las cosas que querías y no te importó... te fuiste a cualquier sitio... ¡eso si! Con el hombre que amas a tu lado sin importarte nada... ¡que bueno! –pausa- en cambio yo... estoy mal.

-Mal de amores... y yo que pensé que era lo de Juliana con mi papá y que ya habían confirmado la noticia. Pero por lo que veo esa carita tiene que ver con Maritza... ¿verdad?

-Tiene que ver con Maritza... tiene que ver ¡con Juliana! Tiene que ver con todo... yo estoy muy confundido y no sé como explicarte.

-Vamos a hacer una cosa... cierra los ojos.

-No... yo no...

-¡Gato por favor! Cierra los ojos, respira profundo, pon la mente en blanco... ahora sin pensarlo mucho, dilo lo primero que se te viene a la mente... ¡ya!

-Todo lo mágico que había entre Maritza y yo se acabó – y Marcos abre los ojos y la mira y sabe que lo que dijo es cierto, muy cierto.

 
Empresas Mutti: Gabriel enojado.

-¡No puedo creer que Juliana te ofreció los derechos de la crema!
-Si –Baritza muy ofendida supuestamente- pero yo ¡me negué rotundamente! Y lo peor... es que ella pretendía que ustedes no se enteraran. ¡Ay! Pobre Marcos, todo esto le cayó como un balde de agua fría. Es que eso no se hace.

-Pues si.. ¡me imagino la reacción de Marcos.

-Si... ¿Y Don Gabriel de qué quería hablarme?

-¡Ah! voltea a ver el televisor.

Y pone el video de Romero.

-¡Ah! ese es Romero aquí en la empresa –Baritza disimula su sorpresa.

-Y esa es la entrada del laboratorio –la acusa.

-Humm... lo sé –Y Baritza mira a otro lado buscando afanosamente alguna coartada.

-¿No tienes nada que decirme Maritza? –le dice Gabriel con rabia y acusador- Recuerdo perfectamente el día que te encontré con ese mensajero en el laboratorio.  Dime la verdad... ¿era o no era Romero?

Y Baritza calcula qué contestar y cómo salirse de esta.

 

Academia: En la calle Nino y Nelson trabajan, y cuando Nino entra a buscar unas herramientas Alberto aprovecha para acercarse y preguntarle a Nelson si él es amigo de Don Néstor Fonseca.

 

En algún lugar: en algún lugar Refugios (lentes de botellas) cuida a Don Néstor.

 (disculpen tengo que hacer este comentario, Don Néstor Fonseca aparece en un lugar muy pobre... pero eso sí con los famosos tubitos en la nariz)

 
-Tiene que tomar agüita –le suplica Refugios- ¡El médico lo dijo bien clarito! ¿usted si me oye Don Néstor? –y lo mira desesperada y luego le susurra- yo me voy a ir para la Hacienda... lo voy a dejar con Escandulfo, es que de pronto llega la doña y su asistente el calvo y no quiero que sospeche.  Usted no se angustie que yo me sé cuidar de ellos.

 Y Refugios se marcha a tientas.

 

Casa Regina: Juliana viene de hablar por teléfono con el detective que quiere verla para que le rinda cuentas.

-¡Juliana yo te prometo que voy a trabajar muy duro con Chela para juntar dinero y recuperar ese collar!

-Mamita, no te preocupes, Chela ya me dijo que las ventas van muy bien... lo vamos a recuperar.

-Juliana –se da cuenta Regina- tú no deberías preocuparte por dinero... Gabriel me dijo que habían abierto una cuenta dónde te habían depositado el dinero que te correspondía por la crema cuando ellos la tenían.

-No mamita, escúchame, yo no voy a tocar un solo centavo de ese dinero.  Ahora que les quité la crema... eso no.  ¡Soy la persona que más daño les he hecho en la vida!
-¡Ay no Juliana! –Luzmila- ya no digas más eso, por favor, tú eres la mujer más buena de este mundo, ¡la bruja de este cuento es la Bárbara esa!

-No me puedo sacar de la cabeza que en este momento Marcos me debe estar odiando... ¡imagínate! Yo le regalé esa fórmula con tanto cariño.

 
Nido de amor Nino y Antonia:

-Me pediste que de dijera lo primero que me viniera a la cabeza y eso fue... ¡y es la verdad! –y de repente se da cuenta- ¡es la verdad!

-¡Pero se acaban de casar! Yo siempre los veía felices. ¿Qué fue lo que pasó?

-Te advertí que era muy difícil de explicar – y se le llenan de lágrimas los ojos- son emociones... son sensaciones... ¡son muchas cosas Antonia! Son... es raro que me escuches hablar así... ¿es cierto?

-¡No! Claro que no... desahógate...

-Antonia... –y llora- yo creo que ya no siento lo mismo por Maritza... ¡a lo mejor cambió ella! ¡o a lo mejor fui yo! A lo mejor me cambió el corazón... o a lo mejor el matrimonio mató la ilusión como dice Charlie. Yo no sé.

-Firmar un papel no significa nada y no cambia nada, y eso lo sabes muy bien. ¡Tiene que haber algo más!

-La diferencia esta aquí –y se toca el corazón – y aquí –y se toca la cabeza – y se le hace un nudo en la garganta- mi cabeza me dice algo muy distinto al corazón... es ¡una batalla interna! –y le ruedan las lágrimas- que me dice... y que va y que viene... pero no sé...

-¿Qué dice tu cabeza?

-Mi cabeza dice que amo a Maritza.

-¿Y tu corazón?

-¡Ah! –suspira Marcos fatigado- ¿mi corazón?... mi corazón está cansado... –y la mira con esos ojos llenos de lágrimas- mi corazón se llenó de arrugas de tanto esperar... de tanto insistir... por meses... de buscarla... de cortejarla... de enamorarla... y cuando... ¡y cuando ya la hice mi esposa me di cuenta de que no era la esposa que yo creía! –Y suspira entrecortado- Antonia yo estoy muy mal –y llora y se tapa la cara- ¡Estoy muy mal!

 (ayyayaya... amigochas... esta escena me va a matar... a ver... ¿quién se apunta para consolarlo? ¡empiecen la lista!)

 Antonia también lo mira con los ojos llenos de lágrimas y de pena por su hermano.

 

Empresas Mutti: Gabriel pone a Baritza entre la espada y la pared.

-¿Por qué te quedaste callada?

-Porque... –Baritza apenas puede hablar- ¡porque estoy muy impresionada!

-Pero dime... ¿era Romero o no?

-Si Don Gabriel –Baritza reúne toda su sangre fría y sale adelante- ¡Romero estaba conmigo ese día en el laboratorio!

 (Wow, a pesar de todo esta Baritza es realmente de armas tomar... no retrocede ante nada!)

 Y Gabriel y Baritza se miden con la mirada.  Gabriel atónito, Baritza muy fría y calculando sus próximas palabras.

 -¿Por qué no me dijiste ese mismo día que Romero había entrado en la empresa?

-Porque Romero me amenazó –finge miedo Baritza- tenía un arma y quería matarme.

-¿A qué vino?

-Vino de parte de Bárbara.

-¡Eso es obvio! ¿Para qué?

-Ella lo mandó para chantajearme –duda y Gabriel la mira- Sí... ella quería dinero, no se por qué ni para qué, pero... ella lo mandó y me pidió una fuerte suma de dinero y me dijo que era la única forma que ella no le iba a hacer daño a usted ni a su familia.

-¿Y aceptaste el chantaje?

-¡No! Por supuesto que no... yo tuve una fuerte pelea con Romero, pero en ese momento entró usted y me salvó la situación.  El se asustó mucho y se fue.

-Debiste avisarme... podíamos haberlo atrapado.

-Si Don Gabriel –suplica- pero entiéndame... yo me quedé paralizada, estaba muerta de miedo, no sabía que hacer.

Gabriel se toma la cabeza.  Tocan a la puerta y entra Archibaldo para decirle que hay pedidos de todos lados que no pueden cumplir.

-¡Esta es la catástrofe! –Archibaldo.

Gabriel lo mira preocupado y Maritza simula una sonrisa de triunfo.

 

Academia: En la calle, Alberto trata de sacarle información a Nelson pero no consigue nada en concreto.  Alberto sube a su auto. Nelson lo mira y dice que es muy raro.

 

Casa Regina: Regina piensa que Gabriel debe estar muy mal y que no pueden hacer nada porque...

-¡Si esa bruja se entera nos corta la cabeza a todos!
Luzmila le pide que se calme. 

-Julianita –ruega Regina- tú deberías hablar con Gabriel... él es tu padre hija, y esa mujer vive con ellos y ellos no saben quién es.

-No mamita, yo no puedo hacer eso... le voy a preguntar a el detective y cuando él me autorice lo hago.

-Si... –le dice Regina y casi se desmaya.

Se asustan y Paco la ayuda a ir a su cuarto a descansar.

Cuando quedan solas, Luzmila le cuenta que Marcos escuchó todo el pleito del collar.

  

Nido de Antonia y Nino:

-Así que éste es el collar –y Antonia tiene en sus manos el famoso collar- lo que no entiendo es por qué Maritza no lo reconoció.

-Yo tampoco termino de entender qué vino a hacer ¡en manos de Ginger! –Marcos muy triste- ¡Ah! tengo entendido que Juliana quería comprarlo y me pareció que yo tenía que recuperarlo.

-¿Y qué piensas hacer con él?

-La verdad no sé... no sé –y juega con el collar- Para Maritza no significa nada, en cambio para Juliana... ¡lo defendió de una manera como si yo se lo hubiera regalado a ella! ¿lo puedes creer?

-No... ¡lo que no puedo creer que a ti se te haya olvidado lo que hizo Juliana el día de tu boda! –explota de repente Antonia- ¡tú la encerraste en ese manicomio para que la atendieran y apenas escapó lo primero que hizo fue quitarle la fórmula a mi papá! –dice con rabia- esa de Juliana de Noche.

-¡Sí pero yo la encerré! –la defiende a capa y espada Marcos- y le hicieron daño y ella piensa que fue mi culpa.

-¡Todavía la defiendes! –se sorprende Antonia.

-Pues sí –se sorprende el mismo Marcos- y ¡si te contara de lo que me enteré! –la mira- ahora resulta que le va a vender la crema Juliana de Noche para fabricarla en Marbella. ¿Puedes creerlo?

-No –con sorna Antonia.

-Antonia... ¿sabes algo? Algo me dice a mi que Juliana está haciendo eso en contra de su voluntad... algo la está haciendo... la está empujando para que nos haga daño... ¡y no sé que es! Hay algo que no entiendo y que no tengo claro.

-¡Porque no quieres entenderlo Gato! –impaciente- ¿y sabes por qué no? Porque a ti te esta pasando algo y no te has dado cuenta.

Marcos se toma de la cabeza.

-Poco a poco –continúa Antonia- Juliana se te ha ido metiendo en la mente... y en el corazón... ¡y por más locuras que ha hecho tú te has fijado mucho en ella!

-Por favor –la mira incrédulo- ¿qué estas diciendo? Yo amo a... Maritza.

-¡No! –le grita Antonia- estás obsesionado por casarte con ella y cuando lo hiciste... ya... no eres feliz... ¡tú mismo lo dijiste y ahora no haces más que hablar todo el tiempo de Juliana! Y cada vez que lo haces... tu mirada cambia.

-Eso que dices... no puede ser Antonia... ¿qué te pasa?

-¡Ay! –suspira- Gato... ¿por qué no piensas mejor las cosas? Vete para tu depa... solo, sin nadie, piensa en tu vida... en lo que sientes sin mentiras... y cuando no tengas miedo de ver la verdad, vas a ver que tu corazón te va a decir qué es lo que tienes que hacer con este collar... y con tu vida.

Le sonríe y toma el collar y se lo pone entre las manos.  Marcos trata de sonreírle de vuelta pero está demasiado confundido y demasiado triste.

 [Cuando te encuentra,

mi alma llora]

 

Empresas Mutti: Gabriel muy preocupado por la situación.

-¿Qué vamos a hacer Don Gabriel? –Archibaldo.

-¡Qué esperen un poco! Y a los que no aceptes devuélveles el dinero.

-Pero es que es muchisimo dinero y nos vamos a descapitalizar.

-Archibaldo, ¡haz lo que te digo!
-Claro, con permiso Don Gabriel.

Y de pronto los ojos de Gabriel se vuelven calculadores y fríos y mira a Baritza que finge inocencia.

-¿Por qué me mira así?

-Voy a proponerte algo Maritza.

-Don Gabriel, ya le dijo que lo de Romero...

-No, esto no tiene nada que ver con Romero... nada. Escúchame muy bien... tú nos puedes apoyar. Necesitamos tu ayuda.  Quiero que aceptes la propuesta de Juliana. Que le compres los derechos de la crema.

Y a Baritza esto le cae como una patada al hígado porque le sale el tiro por la culata.

 

Academia: Antonia acompaña a Marcos a su auto y Marcos le promete que va a pensar las cosas.  En ese mismo momento Juliana sale de su casa y ve a Marcos.

-¡Ay no! Luzmi... yo no le puedo ver... cada vez que lo veo se me rompe el corazón –y se voltea.

Pero el corazón puede más y tímidamente lo mira otra vez.

 

[tengo el alma en pedazos,

la vida en tus manos]

 Y cómo sintiendo esa mirada Marcos se da la vuelta sin pensar y de pronto la ve y se queda mirándola flechado.

 [desde que te fuiste

veo el reflejo

de mi vida en ti.

Revela tu interior,

Muestra como eres]

 Y no pueden dejar de mirarse... ¡QUE MIRADA!

 Marcos empieza a caminar hacia ella.

 -¡No Marcos! –lo ataja Antonia del brazo- ¿En qué quedamos?

-Tu no sabes –Marcos muy nervioso- tengo que aclarar muchas cosas con Juliana, Antonia.

-¡No! ¡No! ¡No!, primero te tienes que aclarar tú. Si te le acercas ahora sin haber aclarado tu mente no vas a llegar a nada.  ¡No se lastimen más Gato! –le ruega.

-Hablas de Juliana como si fuera para mí... y eso no es lo que...

-No digas nada –le dice Antonia y le pone un dedo sobre la boca- vete para tu casa, aclara tu mente y luego hablamos... ¿bueno?

 Y Marcos vuelve a mirar a Juliana como si estuviera prendado y a contracorazón sube a su auto y se marcha haciendo chirriar sus ruedas.

 -¡Ay! Me odio Luzmila –gime Juliana- me odia y con toda la razón y por todo el daño que le he hecho y todo por culpa de esa bruja. Pero por lo menos Marcos piensa en mí, eso me dijo esa bruja.

Luzmila muy contenta y le dice que además el puesto de crema tiene mucho éxito.  Juliana sube al auto que conduce el policía Lopez disfrazado de civil.  Alberto los ve y los persigue.

  

Laboratorio:  Charlie confirma que es el padre del hijo de Giselle.  Le hace un cheque en blanco para cualquier gasto y esto despierta la ambición de Giselle quien piensa que debe separarlo de Luzmila.

 

Empresas Mutti: Baritza está verde de rabia.

-¿Qué le compre la fórmula a Juliana? ¡Pero por favor! Eso sería seguirle el juego a esa mujer que está demente.

-No... pero mira, Maritza tú se la compras y luego nosotros.

-No, un momento Don Gabriel, eso es desleal.  Ustedes son mi competencia.

-¡No lo será! –se ríe Gabriel- se la compras y luego me la vendes a mí. Mira, no es una mala idea Maritza. Nos ayudarías a recuperar esa crema, levantaríamos la empresa.  Por supuesto que te daríamos un porcentaje de las ganancias.  Nadie pierde.

-No sé, no sé si eso es correcto.

-Es completamente legal, no te preocupes por eso.

-Pero ustedes tendrían pérdida, comprarían la crema dos veces.

-Maritza por favor... ¡tú sabes muy bien que esa crema Juliana de Noche es un éxito a nivel mundial! No perderíamos un centavo... ahora todo depende de que quieras ayudarnos.

-Si... claro que sí... ¡voy a ver qué puedo hacer! –pausa- voy a tratar de convencer a Juliana... –y Gabriel la mira con sospecha- no sé si quiera vendérmela... ella cambia de opinión constantemente.  Déme un día... no le prometo nada. ¿Bueno Don Gabriel?

-Esta bien.

-Permiso – y se retira.

-¡Hay algo en ti Maritza Ferrer que no me acabas de convencer! NO ME CONVENCES.

 

Calle: López se da cuenta que Alberto los persigue... llaman a nuestro Sherlock Rosales quien le da instrucciones para despistarlos.  Alberto recibe la llamada de Xiomara dónde la avisa que los Mutti supieron que Romero estuvo en empresas Mutti.

 
Apto. Marcos:

-¿Qué pasa Marcos por qué estás así? –se habla solo y se sirve un güisqui- Estas asustado, eso es... asustado porque te acabas de casar y tienes a tu lado a la mujer que amas... eso es todo – y suspira desesperado- no seas estúpido que eso no es lo que me pasa.

Y recuerda.

“¿Cómo puedes decirme que ese collar te parece poca cosa? ¿No estás hablando en serio o sí?
-¿Pero qué pasa con ese collarcito mi amor? ¿Por qué tienes esa cara?.
-¿Por qué tengo esa cara?”

 -¿Pero cómo pudo olvidarse de mi regalo de compromiso por Dios? – y se sirve güisqui.

 “No me importa... yo voy a conseguir ese dinero porque yo quiero tener ese collar... ¡es el único recuerdo de todas las cosas mágicas que vivimos con Marcos!”

 Y Marcos mira el collar.

-Y tú quieres este collar Juliana... según tú... estás enamorada de mí, pero al mismo tiempo quieres hundir a mi familia... ¿por qué? ¿por qué no puedo dejar de pensar en ti?

“Si Marcos, tú eres el único hombre que he amado en toda mi vida”

-Y yo creo que... –y se le llenan los ojos de lágrimas- que me estoy empezando a enamorar de ti Juliana.

[cuando muy lejos,

se encuentra mi alma llora,

habrá algún amor?]

 

Y Marcos sigue su soliloquio.

-No puedo seguir pensando en esto... ¡Juliana y yo no tenemos futuro! –y se toma un trago- no sé ni lo que estoy pensando.  Voy a hablar con Maritza... yo no puedo permitir que se muera así como así lo que pasó entre nosotros dos.

Y toma su celular y la va a llamar pero se arrepiente.

-A ver... ¿para qué le voy a hablar? –y se enoja consigo mismo- ¿ya ves? Soy yo... yo soy el culpable de todo lo que está pasando.  ¿Por qué esa obsesión con Juliana? ¿por qué no me la puedo sacar de la cabeza? –se desespera- al fin de cuentas te quedaste con tus fórmulas.  Nos mandaste a la ruina y... ¡tengo todo el derecho del mundo de odiarte! –y se toma otro trago- pero... NO PUEDO –reconoce- ¡NO MAS MARCOS! ¡NO MAS! Tienes que sacártela de la cabeza.  ¡Entre nosotros no puede existir nada por Dios! – y llora.

 

Suena su celular, mira quien es, es Maritza y apaga su teléfono.

-Lo siento Maritza, pero necesito estar solo y pensar.

 

Empresas Mutti: Baritza corta furiosa.

-¡Ay! Marcos apagó su celular... ¡dónde estará metido ese idiot.a! ¡Ay! –nerviosa- ¡Ay bueno que se pudra! Todo me está saliendo a pedir de boca – y se ríe- por fin estoy acabando con los Mutti... ayyy... Gabrielito sueñas... sueñas que le voy a comprar esa fórmula a Julianita para que salgas del agujero en que estás. Lo que sí tengo que hacer es quitarme de encima al maldito asesino de los Guantes Negros.  Estoy segura de que tiene el cadáver de Néstor Fonseca.  Este asesino es alguien muy cercano a mi y tengo que desenmascararlo –llama por teléfono- ¡Romero ubíqueme a pedro y dile que necesito que nos veamos esta noche!

 

 

Calle: López logra despistar a Alberto.  Baritza llama a Alberto para decirle que hay reunión de directorio de delincuentes.

 

Comisaría: Juliana le explica que hizo todo lo que le pidió. 

-¿Cómo te sientes? –Rosales.

-Rara... me siento muy rara haciendo todo esto.

-Pero vamos muy bien Juliana – y mi Sherlock Rosales le toma las manos y la mira con ojos de puerca viuda- espero que pronto... pronto todo esto se acabe.  Y puedas volver a vivir en paz.

Le deja las manos y le pregunta si Maritza le dijo algo sobre Don Néstor Fonseca, Juliana le dijo que Marcos llegó al restaurante por casualidad.

-Bueno, eso no es verdad, Marcos te estuvo siguiendo y luego estuvo espiándote un buen rato.

-¿Qué?  ¿Cómo que nos espió? Marcos me siguió porque me vió salir de la Academia.

-Así es Juliana, pero como ya te lo he dicho no sabemos en que bando está jugando Marcos.  Claro que lo estoy averiguando.  Lo cierto es que si Alberto Gutierrez te estaba siguiendo esta tarde es porque algo le pasa a ellos... algo les preocupa.

-Tiene que encerrar a ese hombre. Es muy mal.

El detective le dice que todavía no tiene pruebas, ni cadáver. Le pide que confía en él. Juliana le dice que su mamá ya sabe todo. 

 

Apto. Marcos:

[cuando muy lejos,

se encuentra, mi alma llora,

habrá algún amor?]

 

-Pase lo que pase voy a intentarlas de una vez por todas... ¡eso es lo que voy a hacer! – y recoge el collar y sale.

 

[¿donde me pueda llevar mi destino?]

Pieza Luzmila: Llega Giselle y le dice simplemente que quiere que se separe de Charlie, para que éste se ocupe de ella y el niño que espera.

-De lo contrario voy a dar este bebé en adopción... ya lo sabes Luzmila, en tus manos está que este bebé conozca a sus verdaderos padres.

Charlie llega feliz para festejar con Luzmila la buena nueva de que va a ser padre y se encuentra con la sorpresa de Giselle.

 

Un café: Entra Baritza, la esperan Alberto, Pedro y Romero.

-¡Se preguntaran por qué los he reunido!  -lo mira- Sé que algunos de ustedes es ¡el maldito asesino de los Guantes Negros!

Los tres se miran desconfiados.

sigue...

 

 

Academia: en el salón de fiestas Chela le entrega dinero a Juliana por la venta de las cremas. Juliana le agradece y va a ver a Ginger.

-Ginger... ¿vienes un momento?

-¡Qué quieres! –de mala gana

-Aquí te doy el dinero... éste es un abono para lo del collar, yo esta semana te completo el resto.

Ginger toma el dinero y lo cuenta y luego se lo regresa a Juliana.

-Perdiste tu turno Juliana... ¡ese collar voló!

-¡Pero si habíamos hecho un trato!

-Perdón... –se ríe Ginger- yo jamás hice un trato contigo... yo fui muy clara... yo te dije... plata en mano y negocio cerrado, pero no lo hiciste, así que vino alguien que si lo hizo.

 

Y Ginger se marcha y Juliana se queda muy triste.

 -¡Juliana! –entra Antonia y la llama- ¿puedes venir un momento? Es que alguien te está esperando.

Juliana acepta y la sigue.

 

Nido de Antonia y Nino: Juliana entra intrigada y no ve a nadie.  Detrás de ella Marcos cierra la puerta. Juliana se pega el susto de su vida.

-¿Qué haces aquí Marcos?

-Juliana quería verte porque –con voz ronca- porque decidí que –y busca algo en el bolsillo- esto... –es el collar- tenía que quedárselo alguien que le tiene mucho aprecio.

[es que siempre yo soñé]

-¡Ah! –se le va la respiración a Juliana y con la boca abierta toma el collar en la mano- Gracias Marcos –murmura.

[me imaginaba cada vez]

Y Juliana lo mira sorprendida y traga saliva... Marcos le toma la mano donde ella tiene el collar y la acerca y se acerca.

[que mi corazón latía]

Y Marcos pone la mano de Juliana, que aprieta el collar, sobre su corazón.  Cierra los ojos y la besa en la frente.

[latiría por tu ser]

Y Marcos huele el perfume de Juliana y se emborracha de amor y pasión, y con los ojos cerrados le besa en la mejilla.  Juliana cierra los ojos y lentamente sus bocas se encuentran y se besan con cariño, con dulzura y con pasión.

 

[anhelo amarte,

en contra del tiempo

anhelo amarte siempre te lo ruego

y aunque tus ojos

se pierdan sin verme

mi corazón sigue latiendo aquí]


FIN DEL CAPITULO

@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

Por favor no copie esta narración sin avisarme
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