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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO CAP# 33: Miércoles 31 de agosto 2005 VALERIA SE MARCHA (¡HOLA AMIGOS! Mansión:
PedroSal mira a todos lados antes de meterse a la casa furtivamente.
Entra por el costado y sube unas escaleras y llega a un desván.
Saca unas llaves del bolsillo y abre la puerta secreta que lo lleva al
escritorio secreto de don Pedro José Donoso. Esta
habitación es muy extraña, tiene objetos antiguos y
llenos de polvo. Detrás de un cuadro PedroSal abre una caja
fuerte secreta. Muy
cerca de él, en su habitación Isabel se pone con conjunto
para dormir rojo que le queda muy bien. Habla con su tía y no
está de acuerdo con que haya empleado al nuevo chofer. -¡Sin siquiera habérselo consultado a Angela! -Dice Isabel. (extraño... -Angela estuvo de acuerdo -se defiende la tía. -Pues claro, si tú ya lo habías contratado, no había nada que hacer. Rebeca
le dice que Walter le ha metido cuentos en la cabeza porque está
muy resentido con la llegada de Salvador -yo pienso que tiene miedo que
lo reemplacemos definitivamente, y va a ser por poco tiempo. -No creo que sea un hombre confiable porque te ha dicho que trabajó en la fábrica y que yo lo conocía. -Claro
que te conoce, mi amor, si tú misma le ofreciste que le
darías trabajo en esta casa si algún día lo
necesitaba. Esto es mucho para Isabel -¿eso te dijo? -Se asusta. -Si -dice muy tranquila Rebeca. -¡Pues
te mintió descaradamente, porque yo nunca le he dicho nada a
nadie y mucho menos a un empleado de la fábrica. Ese hombre
puede ser muy peligroso. A lo mejor es un ratero... ¡y lo que
pretende es robarnos! Y
justamente es eso lo que está haciendo PedroSal. En el
escritorio secreto abre la caja fuerte y se lleva un fajo de billetes.
Luego sale tranquilamente. Casa
de servicio: Abigaíl y Antonio hablan. Abigaíl le pide
disculpas pero le dice que lo hace por su bien y le pide que ahora que
llegó la señora Isabel no se exponga con la
señorita Angela. PedroSal
sale activamente de la casa. Camina unos pasos y escucha los ladridos
de Azur, que parece llamarlo. Luego de un momento continúa y en
el jardín se encuentra con Simón. -¡Buenas noches joven! -Buenas noches señor -le contesta serio Simón. PedroSal sonríe y se marcha. Casa
Gaetana: la fiesta con los mariachis sigue y ella y Lupe bailan
felices. En ese momento se dan cuenta de que la cocina se está
incendiando. Todos salen corriendo pero siguen riendo. Casa
de servicio: Simon llega por fin y le cuenta a Antonio que le dio de
comer a Azur. Antonio piensa que se va a volver un perro salvaje.
Hablan del nuevo empleado y Antonio dice que está seguro que no
se va a quedar mucho tiempo. -Si no lo corrió Angela, lo va a hacer belleza del. -¿Ya llegó? -se sorprende Simón. -Sí, pero no alcanzó a verlo. -¡Qué raro! Acabo de verlo en la entrada de la casa. Calle
de la ciudad: PedroSal tomó un taxi que lo deja enfrente de la
casa de Gaetana. Antes de entrar mira con sospecha de todas las
botellas de restos de la fiesta. Entra en la casa y toda la casa
botella de agua por todos lados, los esfuerzos de apagar el incendio.
Grita él nombre de Gaetana y está aparece llena de
hollín. -¡Que pasó aquí! -Dice furioso PedroSal. Mansión: Isabel golpea la puerta de Valeria, quien hace pasar para qué hablen. -No podía esperar hasta mañana para saludarte -le dice Isabel mortificada-para ver como estabas. -Gracias -le dice seca Valeria. -Tu situación me preocupa y he estado pensando mucho en ti. -Cómo puedes ver, te obedecí y me quedé encerrada, tal como lo ordenaste. -Lo hice por tu bien, espero que lo entiendas. -Y lo
entiendo tan bien que me convencí de lo contrario. Tú
pretendes dominarme y obligarme a hacer lo que tú quieras. No
puedo permanecer a tu lado y estoy decidida a irme de tu casa.
Sólo estaba esperando a que llegaras para decirte. Esto
le duele a Isabel pero disimula -¡Qué coincidencia! Yo
también llegué a esa conclusión. Porque si
tú no te sientes a gusto conmigo y no aceptas las condiciones
que yo pongo, entonces no te voy a detener ¡las puertas de esta
casa están abiertas para que te marches cuando quieras!
¿Mañana mismo si es posible? Casa
Gaetana: PedroSal piensa que Gaetana practicó otra de sus
sesiones espiritistas. Pero aparece Lupe y la defiende y le dice que
fue la fiesta de cumpleaños de Gaetana. -¿Es cierto que está cumpliendo años? -Y para que lo sepa lo estábamos pasando regio -y Lupe y Gaetana se abrazan y ríen a carcajadas. PedroSal le pide a Lupe que lo deje a solas con Gaetana. Lupe se retira. -No
fue mi intención tratarla tan duro -le dice sentándose a
su lado -pero yo siento que a veces usted no es sincera conmigo, a
pesar de toda la ayuda que me ha brindado, usted duda... ¡me
tiene miedo! -Si, le tengo miedo, ¿cómo no tenerlo? Si está frente a mí un ser que yo todavía desconozco. -¿no me conoce? -¡Una
cosa era Pedro José Donoso y otra muy distinta usted Salvador!
Los buenos espíritus no se adueñan de cuerpos ajenos...
-y lo señala con el dedo acusadoramente -¡usted se
robó el cuerpo de ese pobre campesino! -¡Lo hice involuntariamente! -Se levanta enojado PedroSal y le grita -¡involuntariamente! -Usted sabía que el fin se acercaba y comenzó a acecharlo para posesionarse de él. -¿Me está acusando de verdugo? -No, pero usted es una persona que necesita ayuda... usted no puede quedarse en este plano terrenal... ¡no puede! -Usted quiere deshacerse de mi. -¡Ay
por favor! Salvador... entiéndame... ¡usted es un alma
perdida! Y tiene que buscar la paz, tiene que encontrar el camino para
ir a ese lugar que realmente le corresponde. -¡Si
ese lugar realmente existe... Yo aún no estoy preparado!
Gaetana... algo o alguien me está dando una oportunidad...
¡de resolver todos los problemas que yo dejé siendo Pedro
José Donoso! Yo no voy a desaprovechar esa oportunidad... -se lo suplico hombre... ¡usted tiene que irse al lugar que le corresponde! -Y le grita- ¡yo puedo ayudarlo! -¡No
me voy a ir a ningún lado! -Le grita más fuerte PedroSal
-le guste o no aquí me quedo -y saca el fajo de billetes de su
bolsillo y se lo tira sobre una mesa -aquí está todo el
dinero que le prometí... dígame si es suficiente para
pagar sus deudas. -Es suficiente -murmura Gaetana sin mirar El dinero. -Que
pase buena noche Gaetana Charry -le saluda seriamente PedroSal
-¡que tenga un feliz cumpleaños y que cumpla muchos
más! -y se retira. Gaetana recoge el dinero y se lo guarda Al
día siguiente en la mansión: Simon va a darle de comer a
Azur. Desde el jardín de la casa Walter trata de ver
adónde se dirige Simón. Aparece Antonio y le pregunta
qué espía. Walter le dice que piensa que Simón le
da de comer al perro. -Usted es un perfecto imbécil -se burla Antonio. -Cuide su lengua muchacho, no sea atrevido. -Reconozca que solamente los imbéciles como usted pueden hacer alianzas con personas como doña Rebeca. -Yo hago alianzas con quien me de la regalada gana, es mi problema. -Usted
está faltando a la memoria de don Pedro José. Usted es un
traidor. Quizás por eso el perro lo atacó. Dentro
de la casa Valeria prepara su maleta, entra la tía Rebeca y
trata de convencerla que se quede. Le dice que ella puede interceder
por ella. -No
te molestes tía, no es necesario ¡esto se acabó!
Aquí se eso lo un estorbo y no pienso vivir en esas condiciones.
SIGUE... @2005 Copyright by Mabouchita! Z;D -- Mansión: en el pasillo se encuentran Isabel y Angela. Se miran como enemigas. Isabel le pregunta como sigue. -De la pierna mejor, pero de estado de ánimo no muy bien. -Es normal, se presentaron muchos problemas en mi ausencia. -Pues
sí, era de esperarse, si ordenaste que Valeria permaneciera
encerrada y dejaste a tu tía a cargo de la casa... ¡es
obvio que los empleados estén desesperados! No soportan a tu
tía. -¿Y también le vas a echar la culpa de lo que sucedió con Walter? -No,
no le voy a echar la culpa. La culpa fue de Walter por dispararle al
perro, Azur lo único que hizo fue atacarlo en defensa propia. -A nadie le consta que Walter haya disparado. -Muchas
personas escucharon el disparo y quiero aprovechar para mencionarte
algo... el perro va a regresar a esta casa y yo lo voy a defender de
cualquier persona que le quiera hacer daño... y eso te incluye
ti. -Está
bien -acepta Isabel- y dime una cosa Angela... ¿piensas defender
también al nuevo empleado de esta casa? -No, ese señor no es mi problema. Yo no lo contraté. -Ésa es una decisión que prefiero dejarte ti. -Me
parece muy bien, porque yo la verdad es que no estoy de acuerdo con la
presencia de ese tipo en esta casa. En cuanto llegue lo voy a despedir. Calle: ajeno a todo esto Salvador va en un taxi a su trabajo. Mansión:
Abigaíl descubre que Simón le lleva comida a Azur, le
ruega que no se metan problemas. Simón le dice lo hace para que
Azur no se ponga a cazar a los patos de la vecindad. Abigaíl se
da por vencida y para cambiar de tema le pide que le presente a su
novia, Consuelito. Simón duda pero al final le promete que lo
hará. Llega
PedroSal a la mansión. En el jardín Walter lo controla
con el reloj de que llegue a hora. PedroSal lo mira con desdén y
sigue caminando por el enorme jardín. -Buenos días Abigaíl. Abigaíl asusta con su mirada -Su uniforme está en la lavandería, ahorita se lo traigo. -No se preocupe, yo puedo hacerlo. -Pero si usted no sabe dónde está. -Si
lo sé, perfectamente. Y también sé que Ud.
debería seguir administrando esta casa. Aunque algunas personas
se empeñan en ignorarlo... ¡nadie puede hacerlo mejor que
usted! Y dejando a Abigaíl patidifusa se encamina hacia la lavandería. Dentro
de la casa Isabel habla con Rebeca. Rebeca le ruega que no deje
marcharse a Valeria porque siente una lástima terrible. -Yo
también tía, pero no voy a dar mi brazo a torcer. Valeria
necesita en enfrentarse al mundo... a lo mejor eso la hace madurar. -¿A
dónde irá ? ¿Que hará sin nosotras? Esa
pobre infeliz puede morir en la calle sin una mano que le ayude. -¡Tampoco seas tan dramática! Yo le voy a dar dinero... al menos para que sobreviva por unos días. -¡Ay Valeria! -Le ruega Rebeca -piénsalo bien... esa soberbia que te gastas puede perjudicarte terriblemente. -No
trates de convencerla tía -dice fría Isabel -si ella
tomó la decisión de marcharse, a mí me parece muy
bien que se vaya. Nosotras no podemos detenerla. En la
lavandería PedroSal se cambia mientras Walter lo espía
por la rendija de la puerta. Abigaíl lo descubre y se lo reclama. En la habitación de Isabel la conversación sigue con Valeria. -No necesito tu apoyo -le dice orgullosa Valeria. -¿Y
que te apoyo estás hablando -le dice con sorna Isabel- si en
esta casa lo único que recibiste fueron humillaciones?
Ahórrate todos tus agradecimientos... ¡y ojalá que
lejos de mí te vaya mucho mejor! Nada más te aconsejo que
moderes tu carácter porque la verdad es que te puede ir muy
mal... y acuérdate que cuando cruces por esa puerta y llegues a
la calle... ¡la vida no es un paraíso Valeria! Y para
sobrevivir hay que enfrentar los golpes y aprender a sobreponerse de
ellos. Valeria
se acerca y le da un beso en la mejilla... Isabel hace el gesto de
abrazarla pero se contiene. Valeria se marcha cuando Isabel le grita
-¡espérate! -Y le hace un cheque. -No hagas eso, no es necesario -dice Valeria. -No te puedes ir con las manos vacías. -De verdad Isabel, te digo que no es necesario -dice Valeria muy orgullosa. Y se marcha. Esto
pone furiosa a Isabel que sale corriendo detrás de ella
-¡Valeria, ven acá! ¡Te estoy hablando! -Y la
alcanza en el pasillo -Valeria, por favor -le ruega -deja al lado tanta
soberbia... ¿quieres? Te juro que estás muy equivocadas
si piensas que así vas a conseguir algo en la vida. Acepta
mí ayuda... ¡o te juro Valeria que te vas a arrepentir!. En ese momento llega Walter a interrumpirla. Isabel le dice que no la moleste. -Es que el nuevo hecho chofer acaba de llegar y pensé que le interesaría saberlo -insiste Walter. -Lo
quieras o no vas a aceptar mi ayuda... ¡porque es la única
condición que yo te pongo para que salgas de esta casa!
-Continúa Isabel hablándole a Valeria e ignorando a
Walter. En
ese momento la interrumpe Rebeca para rogarle que no despida a
Salvador. Isabel la calla y se marcha enojada a ver al chofer. No lo
encuentra en la sala y sale al jardín a buscarlo. Lo mira de espaldas y se acerca lentamente a él. PedroSal no se da cuenta que ella se acerca. -Señor... -lo llama impaciente Isabel. PedroSal se da la vuelta lentamente para mirarla. En su mirada hay todo el amor del mundo por Isabel. ♫ Regresas al final, sin importar el tiempo que pasó, y estás en otra piel, más fiel que la anterior ♫ Isabel
se queda sin habla y lo mira sorprendida. Hay electricidad en el
ambiente, esas miradas. Isabel respira entrecortadamente y lo mira
soñadora. Traga saliva y se acerca lentamente. Como por
magnetismo PedroSal también se acerca lentamente ♫ Y vuelves otra vez, como si comenzaras a vivir ¿quien te embrujó? ¿quien te adivinó? ¿porque te alejó de mí? ♫ -Así que... -se recompone Isabel- que usted es... el empleado que contrató mi tía. -lo
soy -dice PedroSal todavía mirandola como a una estrella
inalcanzable -si usted es... debe ser doña Isabel Arroyo...
viuda de don Pedro José Donoso. Y otra vez se miran y se hace un silencio. ♫ Y vuelves otra vez, como si comenzaras a vivir ¿quien te embrujó? ¿quien te adivinó? ♫ Dentro
de la casa Rebeca y Walter discuten. Rebeca le dice que está
celoso. Walter lo niega. En ese momento Valeria trata de salir pero
Rebeca se lo impide. -No te vas a mover de aquí sin la autorización de Isabel. Afuera en el jardín la conversación continua: -Si
ya lo decidió... yo no tengo nada más que decirle
-PedroSal -usted es la dueña de la casa y sus deseos son
órdenes... ¡y sus órdenes no se deben discutir!. Isabel
lo sigue mirando como hipnotizada -pues gracias... gracias por
entenderlo... porque mi tía no está autorizada para
contratar personal nuevo y créame que a mi me cuesta mucho
trabajo explicárselo a usted porque sé que es el
único perjudicado. -Por favor no se preocupe, de veras -y la sigue mirando con cariño y amor- yo la entiendo perfectamente. -Bien, pues a manera de indemnización yo le pago la semana completa... señor... -Cerinza,
mi nombre es Salvador Cerinza... y déjeme decirle que... usted
es... -y la mira con adoración y traga saliva y suspira -es...
es muy generosa. Le agradezco su ofrecimiento. Ambos se sonríen. -Pues si no hay nada más que decir -se despide Isabel. -Yo... -vuelve a tragar saliva PedroSal -voy a cambiarme el uniforme señora, con permiso. -¡Salvador!
-De pronto lo detiene Isabel- antes de que se vaya me gustaría
hacerle una pregunta que me tiene un poco intrigada. -La escucho. Y de
pronto Isabel lo mira con sospecha - Me gustaría saber...
¿porque se atrevió a asegurarle a mi tía que usted
y yo nos conocíamos de hace tiempo en la fábrica? Si
según yo no lo había visto en mi vida... no recuerdo que
haya trabajado allí. -Tiene toda la razón señora... ¡mentí!. -¿Y lo dice con ese cinismo? -Se enoja Isabel- a mí no me gusta que la gente mienta para conseguir trabajo. -Estoy
de acuerdo con usted señora, pero yo le juro que no lo hice con
mala intención. Es cierto, usted y yo no nos conocemos para
nada. Pero yo sí conocí muy bien a don Pedro José,
por eso es que me tomé el atrevimiento de decir a su casa. Esta vez Isabel no le cree para nada -¿Usted conoció a mi marido? -Se burla. -Si
señora, muy bien... ¡él ofreció emplearme!
Pero justo en ese momento estaba su empleado Walter. De no haber sido
así, él me hubiera convertido en su mano derecha.
¡Su empleado de confianza!. -¡Ah! -Isabel lo mira con desconfianza -¿otra mentira Salvador? -No -se divierte con ella PedroSal- se lo puedo comprobar, si lo desea. -¿Y cómo piensa comprobarlo? -Lo reta Isabel. Y
PedroSal saca un sobre cerrado de su solapa -Tal vez esto pueda
explicarlo mejor, es una carta escrita de puño y letra del
señor Donoso. Isabel toma la carta y la abre y se sorprende -¿Esto se lo dió mi marido? -Así es. Isabel lo mira sorprendida. En ese momento sale Valeria peleando con la tía. -Me
disculpa un momento por favor -se disculpa Isabel y se aleja para
arreglar el problema-¿que te dije? -Le dice a Valeria -te dije
que no salieras de esta casa hasta que no aceptara ser dinero que yo te
ofrezco y. -No
lo necesito Isabel... ¡puedo salir adelante por mis propios
medios! -Le grita- ya me diste suficiente en la vida y no pienso
deberte más. -Mira
escuincla terca -sin paciencia Isabel -para morir de hambre en la calle
te sobra muchísimo tiempo... así que me haces el favor de
meterte a la casa, si no quieres que te arme un escándalo
delante de toda la gente. -No vas a detenerme Isabel... déjame en paz. -En cuando termine de arreglar unos asuntos con el señor... entonces discutiremos el tuyo.. ¿De acuerdo? Valeria
va a contestar cuando se da cuenta de la presencia de PedroSal. Lo mira
y se queda embobada. Isabel se da cuenta. Valeria sonríe y
Salvador le devuelve la sonrisa. Esto es demasiado para Valeria y en
ese momento se marea y casi se desmaya. Isabel se asusta y Rebeca la
lleva dentro de la casa. -Discúlpeme
Salvador -vuelve Isabel -pero tengo que entrar a consultar algunas
cosas antes... antes de tomar una decisión con respecto usted.
Con permiso. SIGUE... @2005 Copyright by Mabouchita! Z;D Mansión:
Isabel se encuentra sentada en el escritorio de don Pedro José
Donoso. Detrás de ella está el impresionante cuadro de la
primera mujer de don Pedro. Entra Angela mientras Isabel se encuentra
concentrada en estudiar y comparar la carta de recomendación que
le entregó PedroSal. -Me mandaste llamar Isabel. -Si... por supuesto, es la de mi papá. -¿Estás completamente segura? -Si claro, su letra era inconfundible-Angela devuelve la carta (sin leerla??? que poco curiosa!!!!: -Eso
era justamente lo que estaba examinando. Esta letra coincide con los
documentos que firmó tu padre... la firma es la misma, no hay
duda. Es que esta carta me la entregó el nuevo chofer Salvador
Cerinza... es una carta de recomendación que le dio tu
papá. -¿Cómo? ¿Ese hombre conoció a mi papá? -Si...
y al parecer muy bien por lo que dice aquí... ¿te la
leo?... "por medio de la presente certifico que conozco ampliamente al
Sr. Salvador Cerinza quien ha demostrado ser una persona honrada,
responsable y trabajadora. Capaz de desempeñarse
satisfactoriamente en cualquier trabajo. Estoy dispuesto a proveer
información personal acerca de él pues es digno de mi
aprecio y de mi confianza. Cualquier información comunicarse a
los teléfonos..." dió todos los teléfonos de la
oficina, la dirección completa y el teléfono de esta casa
también. ¿Qué opinas de esto Angela? -y le vuelve
a pasar la carta. -Definitivamente es la letra de mi papá, esta recomendación es auténtica, no me cabe la menor duda. -¿A ti nunca te había mostrado esta carta antes? -No,
para nada, y la verdad me parece muy extraño porque si él
lo hubiera hecho yo lo hubiera tratado de otra manera. Isabel
suspira -me entrego esta carta a última hora, justo en el
momento en que lo iba a despedir... Angela... a mí ese hombre me
parece muy extraño ¿tú qué piensas de
él? -No lo sé, me desconcierta cada vez más. -A
mí también. Cuando a mí me hablaron del nuevo
chofer de la casa... no sé... me imaginé otra clase de
persona. -¿A qué te refieres? -No
sé, diferente. Este hombre es muy soberbio ¿no te parece?
Y su mirada me inquieta... no sé que tiene... me pone muy
nerviosa Angela. Por momentos sentí que... como si quisiera leer
mis pensamientos. -A mi
me pasó algo parecido, pero bueno, si mi papá
escribió esa carta no podemos dudar de él -y de pronto
recuerda algo y mira hacia otro lado- aunque bueno... él se
equivocó muchas veces con las personas a las que más
confianza les tenía -y mira fijamente a Isabel. (wow!!! Isabel
decide ignorar la última frase -Angela... ¿tú
crees que podemos despedir a este... chofer... con este tipo de
recomendación? Angela se queda pensando. En el
jardín PedroSal espera y se acaricia la muñeca izquierda
nerviosamente. De pronto se da cuenta que Valeria lo observa desde una
ventana y la mira. -¡Usted! Acompáñeme al estudio... las señoras necesitan hablarle... seguramente para despedirlo. -¡Walter!
-Le llama PedroSal secamente- no es necesario que me acompañe,
yo me sé perfectamente el camino -y Walter se queda sorprendido. -Yo
no sé porque tienen tantas contemplaciones con este individuo...
¡yo lo echaría a la calle inmediatamente sin
contemplaciones! -Y lo mira con odio. En el
estudio Isabel y Angela lo interrogan. Ángela sentada e Isabel
parada detrás del escritorio. PedroSal no le quita la mirada. -¿Dónde y cuándo conoció a mi papá? -En
una de las sucursales de la empresa -y la mira con cariño- donde
trabajé como maquinista -y vuelve a mirar a Isabel. -Pero yo tengo entendido que todas las sucursales cerraron... ¿no es cierto? -lo sigue interrogando Isabel. -Y usted me dijo que había llegado la ciudad hace poco... -también lo acosa Angela. -Cuando
cerraron las sucursales decidí marcharme a mi pueblo... y
regresé hace unos meses... fue entonces cuando don Pedro
José gentilmente me dió la recomendación... y si
mal no recuerdo fue una semana antes de casarse. -¿Y dónde le entregó esa carta? -Isabel. -En su despacho privado de la fábrica. -Sinceramente me extraña que no lo haya invitado a trabajar en ese momento si tanto lo apreciaba. -Yo
no quería seguir trabajando en la fábrica... necesitaba
encontrar una actividad diferente... por eso decidí venir hasta
acá... ¡pero no se preocupen por mi! Si no pueden ayudarme
yo lo entiendo perfectamente... a fin de cuenta este era un trabajo
transitorio, no definitivo. -Pero podría ser... -dice mirandolo fijamente Isabel- definitivo. ¿O no Angela? (Bravo Isabel... pides consejo a Angela! - Isabel 1) ♫ Y vuelves otra vez, como si comenzaras a vivir ¿quien te embrujó? ¿quien te adivinó? ¿porque te alejó de mí? ♫ Y mientras Isabel y PedroSal se miran extrañamente, Angela los mira los dos. En la empresa Simon y Andrés discuten como siempre. -¡Si
no cumples con tu trabajo yo mismo te despediré! Aunque Angela y
toda la gente que te defiende ponga el grito al cielo. -¡Simón!
-furioso Andrés- si quieres progresar deberías dejar de
ser tan altanero, deberías ser más humilde. -¿Humilde?
Si yo me paso de respetuoso con mis superiores... si envalentono con
usted es porque usted me ataca por cuestiones personales... porque de
mi trabajo no puede quejarse. -Yo sé marcar las diferencias. -Usted involucra mi relación con la familia Donoso y por eso no me trata como un simple trabajador. -Tal vez tengas razón, me voy a olvidar quién eres y qué haces aquí. -Perfecto... ¡me parece perfecto! -¡Espero
que tú hagas lo mismo conmigo! A partir de hoy soy el director
general de esta empresa... vamos a marcar la distancia... ¡a
trabajar! Andrés se marcha y Simón queda furioso. -Zorro
desgraciado... ¡ojalá don Pedro José estuviera vivo
para qué se diera cuenta la clase de plaga que es! (jejeje pues te va a escuchar... te a escuchar!!! En la
casa se llama a una reunión a todos los empleados. Están
todos reunidos en la sala. Isabel y Angela paradas una al lado de la
otra.
-Bien
pues... -empieza Isabel- que esta casa jamás había estado
tan desorganizada como lo está ahora... ya me enteré de
todos los contratiempos que surgieron en mi ausencia y...
¡tendré que reconocer que la gran parte de la culpa la
tengo yo por haber puesto al frente de esta casa a mi tía Rebeca! -¡Isabel por favor! -Se molesta Rebeca- no empieces a regañarme delante de toda esta gente.
-Estamos
hablando sin rodeos... y sin rodeos te pido por favor... que aceptes
que no has podido con la administración de esta casa. (Bravo Isabel... Isabel 1 -Hice todo lo que me pediste... tampoco soy la mujer maravilla, ni mucho menos. -Angela
y yo -continúa Isabel- ya llegamos a un arreglo... decidimos
hacer ciertas modificaciones en la administración de la casa -y
Angela sonríe a Abigaíl -y primero que nada decidimos que
el señor Salvador Cerinza sea el chofer definitivo de la casa. Esto
le cae como un balde de agua fría a Walter - Con el debido
respeto que se merecen -la interrumpe- no me parece apropiado... para
manejar los automóviles yo me valgo solo. -No
se preocupe Walter -interviene Angela- usted está contratado
como mayordomo de esta casa y ese es el oficio que debe
desempeñar. Además de que vigilará y
administrará esta casa con la ayuda de Abigaíl. (Bien Angela - Angela 1 -¿Está usted de acuerdo Abigaíl? -Pregunta Isabel. -Si los cambios son para mejorar... con mucho gusto señora Isabel -acepta Abigaíl. -Y usted Walter... ¿está de acuerdo o hay algo que le molesta? -le dice severa Isabel. -No tengo nada que decir -dice nervioso Walter. Esto
causa alegría para todos los empleados. Recostado tranquilamente
en un pilar, PedroSal se divierte y sonríe mientras las observa.
PedroSal sonríe mientras la mira. -Pueden retirarse. Todos
los empleados queda muy contentos con la nueva organización de
la casa. PedroSal mira sonriendo con aire de triunfo a Abigaíl y
a Antonio. Luego se marcha. -También
la señora Isabel lo aceptó -se enoja Antonio -¿
qué diablos tiene ese tipo para ganarse la confianza de todos?
-dice con rabia - ¿qué poder tiene mamá ? Abigaíl lo mira pensativa y no sabe qué responder. (BUENO... sin duda... PedroSal anda poniendo orden en su casa!!! FIN DEL CAPITULO (Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme |
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