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Mabouchita La reina de los resúmenes |
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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO CAP# 76: miércoles 2 de noviembre de 2005 - ¡EL PIANO! * Mansión -¡Pues mañana voy a hablar con el especialista y le contaré lo que está pasando! Él tendrá que decidirnos qué hacer -decide Ángela Abigail se marcha desesperada y Simón sale corriendo detrás de ella. Abigail entra al cuarto de su hijo y lo mira con dolor y enorme pena. Se sienta a su lado- Antonio, hijo -le suplica- ¿por qué lo hiciste? -y luego ya no puede más- ¡por qué lo hiciste! Antonio traga saliva, pero no la mira ni le responde. -¡Antonio por Dios! ¿qué te está pasando hijo mío? -llora Abigail- ¡dime qué te está pasando! -pero al no obtener respuesta, Abigail mira a Vicky. * Al día siguiente, Valeria y Simón caminan y conversan en el jardín. -¡Ahora resulta que después de todo lo que ha pasado tenemos que aguantarnos esto! -sufre Simón- ¡tenemos que llevar a mi hermano a un manicomio como si estuviera chiflado! -¡Simón, no te preocupes! -le consuela Valeria- ¡yo no creo que Antonio haya perdido la razón! Además vamos a buscar la posibilidad de ayudarlo. -¡Valeria! No trates de convencerme... ¡además puede que todos tengan razón! -suspira resignado- ¡ya cuánto tiempo lleva así! -¡Bueno! Casi el mismo tiempo que Salvador lleva herido. -¡Qué destino tan duro el de los dos! Uno en el cementerio y el otro en el manicomio. -¡Por Dios Simón! -se enoja Valeria- ¡no digas esas cosas! -Valeria, pues es la verdad... ¡así van a acabar! Con lo inteligente que es mi hermano, en la universidad siempre ha sido uno de los mejores alumnos, mi mamá tenía todas las esperanzas puestas en él. * Habitación de Simón y Antonio. Ángela entra y se sienta a su lado. Abigail arregla la habitación. -¡Viéndolo en ese estado! -se queja Abigail mientras hace la cama- ¡me pregunto de qué sirvieron todos los esfuerzos del señor Donoso y de todos nosotros! Ángela la mira dolida. link foto -¡Se entregó en cuerpo y alma a su carrera! -sigue Abigail- ¡seguro de poder responder! -hace una pausa- ¡y si no hubiera sido por...! -y mira a Ángela con rencor, -¡Ya basta! ¿no Abigail? -le corta Ángela muy dolida- ¿qué no te das cuenta que yo también sufro? -y se le llenan los ojos de lágrimas- ¡te juro que daría cualquier cosa por verlo recuperado! -¿También daría cualquier cosa por ver fuera de peligro a Salvador señorita? -pregunta Abigail con insidia y llena de dolor. -¡Por supuesto que sí Abigail! -Ángela se levanta enojada y la enfrenta- ¡porque lo aprecio sinceramente! Me resisto a aceptar su muerte... ¡quiero a Salvador, no con la misma intensidad que amo a Antonio, es un amor distinto! ¡pero lo quiero! -le afirma. Abigail. Abigail baja la cabeza y Ángela vuelve a su lugar. (Bueno, Ángela otra vez está vestida de una manera... pintoresca... una hiperminifalda y una blusa superescotada y botas violetas) Abigail se acerca a la cama donde Antonio duerme como un angelito- ¿Cuándo se van a llevar a Antonio? -pregunta Abigail. -¡Mañana! -le contesta Ángela- estuve hablando con los médicos y eso acordamos. Abigail asiente- ¡y entonces hoy puede ser su último día con nosotros! -dice con un profundo dolor. (¿y esto qué es? ¿qué pasa? ¡Abigail es la madre de Antonio y no es ninguna ignorante! Es la que tiene que decidir!!! Algo no funciona en esto, no tiene ni pies ni cabeza ) * En el jardín. Rebeca sentada en un banco. Walter se le acerca mirando con maldad y disgusto a Simón y a Valeria a lo lejos. -¡Con ese hay que tener mucho cuidado! Que no está loco como el hermanito sino que es un pícaro redomado - y se sienta al lado de Rebeca- ¡si nos descuidamos va a terminar enredando a la señorita Valeria como Antonio lo hizo con la señorita Ángela! Rebeca suspira, pero Valeria le es indiferente- ¿no han llamado del hospital Walter? -¡Para que! -salta Walter- ¿qué importa que no llamen? ¡si ese tipejo tiene una pata al otro lado ya! -y luego sonríe feliz- ¡las cosas se están recomponiendo! Porque ya están cayendo las alimañas. Rebeca que hacía amago de marcharse se detiene- ¡Como odia tanto a Salvador me imagino que estará feliz con su agonía! ¿no es cierto? -le dice con rabia. -¡No! -finge espanto Walter y se pone tieso- ¡no soy un inhumano! Soy sensible doña Rebeca... ¡si!... -y luego sonríe- ¡pero me entra un fresquito y un alivio al ver que la gente dañina cae tarde o temprano! -y la mira- ¡y usted consuélese también porque ya no va a sufrir más por él! No será suyo, ni de la señorita Ángela... ¡pero tampoco lo será de ninguna otra mujer! (bueno, es evidente que Walter conoce a Rebeca como a sus bolsillos) -¿Sabe Walter? -de pronto le confía Rebeca- ¡a lo mejor estaba comprometido! Tal vez era casado... tenía un hijo. Walter inmediatamente se pone alerta- ¿Por qué lo dice? -¡Por nada Walter! -se corta Rebeca- ¡no me haga caso! Pero ya Walter está intrigado y va a seguir interrogándola cuando aparece el vigilante- ¿Sucede algo? -¡Buscan a la señora Isabel! -¿Quién! -se levanta Walter. -¡Una gente muy rara! ¿quiere llamar a la señora? -¡No! Un momento, déjeme a averiguar -dice Walter y se dirige al gran portón de entrada. Rebeca queda sola y pensativa. Al llegar a la reja Walter escudriña con disgusto a los dos personajes que esperan detrás de las rejas... ¡Felipe y Cantalicia! * Dentro de la casa. Vicky y Abigail ponen la mesa. -¡Ay Abigail no se angustie! -le consuela Vicky- ¡piense que si se lo llevan es por su bien! -¡Hasta Simón está de acuerdo Vicky! -reconoce Abigail- ¡pero mira! si por mí fuera yo no permitiría que se lo llevaran de esta casa. -¡Pos a lo mejor es lo mejor para el muchacho! Uno no puede ser tan terco y sobretodo jugar con la salud de los muchachos. -¡Depende de lo que pase con Antonio! -le cuenta Abigail- ¡yo me voy de esta casa! Vicky pone cara de espanto- ¡No me diga eso Abigail! -¡Ya está decidido Vicky! -afirma Abigail- ¡basta de soberbia! Si tengo que regresar con mis hermanas pues regreso con ellas... ¡total prefiero las humillaciones de la familia que la de la gente extraña! -¿Ya habló de eso con Simón? -¡No me importa lo que diga Vicky! Yo ya no quiero estar aquí... ¡ya! -y luego mira para todos lados- ¡hay como... no sé... como una mala vibración en el aire! Están pasando cosas muy raras desde que murió don Pedro José. Vicky la mira con aprensión. * En el jardín. Walter mira a Cantalicia y a Felipe con desdén y los deja al otro lado de las rejas del gran portón- ¿Cómo dijo que se llamaba? -pregunta. -¡Felipe Madero! Necesitamos hablar con la señora Isabel Arroyo o con el señor Corona. -El señor Corona se fue muy temprano a su oficina. -¿Y la señora Arroyo si está? -gime Cantalicia. -¡Si está! -y Walter la mira de pies a cabeza- pero no sé si pueda recibirlos... ¿A qué se debe el motivo de esta visita? -¡Lo que pasa es que yo tengo una urgencia muy grande! -empieza a llorar Cantalicia. Pero Felipe la corta- ¡Es un asunto estrictamente privado! Nosotros lo vamos a discutir con la señora Isabel Arroyo o su esposo. -¿Y esta señorita? -y mira a Cantalicia con desprecio- ¿también tiene que conversar con ella? -¡También! -le afirma Felipe- así que le agradezco infinitamente que me anuncie con ella. Walter se arregla el uniforme y toma una decisión- ¡Iré a avisarle! -y va para la casa seguido del celador. Cantalicia sonríe con esperanzas pero Felipe no. -¿Con quien hablaba Walter? -lo detiene Rebeca. -Con una gente muy rara que busca a la señora Isabel, francamente su aspecto no me gusta para nada. Rebeca curiosa, va para el portón de entrada que está lejos mientras Walter entra a la casa. El celador quiere seguirlo pero Walter de un gesto lo detiene y va solo. Rebeca llega hasta reja y se encuentra con Felipe y Cantalicia esperando- ¿Pero qué diablos hacen aquí? -les grita- ¿Cómo se atreven a venir? ¡Esto es el colmo! * Walter entra a la casa distraído y tropieza con la aspiradora con la cual Norita está limpiando y cae al suelo aparatosamente. -¡Usted lo hizo a propósito! -le grita desde el suelo. -¿Se golpeó muy fuerte? -se preocupa Norita. -¡Por poco me rompo un hueso! -exagera Walter- ¡cretina! -la insulta. -¡Entonces fíjese por donde camina! -le contesta Norita- ¡yo no tuve la culpa! Isabel baja las escaleras y al ver a Walter tirado en el suelo les pregunta- ¿Qué pasó? ¡Walter! Walter se levanta rápidamente- ¡Nada! Nada señora... vine a informarle que la están buscando -e Isabel lo mira intrigada. * En el enome portón de entrada detrás de las rejas. -¡Tranquila señora! Que no venimos a molestarla a usted -le contesta Felipe molesto- ¡sólo queremos hablar con su sobrina la señora Isabel Arroyo! -¡Como se les ocurre! -les grita Rebeca con su voz aguda- ¡ella es una mujer muy ocupada y no está dispuesta a escuchar esta sarta de embustes! -y luego los amenaza- ¡o se largan o llamo a la policía! -¡No creo que sea un delito averiguar sobre una persona! -Felipe cada vez más molesto. -¡Ay por favor! -se burla Rebeca- ¡ella no les va a decir más de lo que yo les dije! Salvador Cerinza ya no trabaja en esta casa -les miente- ¡se fue y no sabemos donde localizarlo! -Bueno, pero es que a lo mejor la señora sabe alguna cosita que usted no sabe -llora Cantalicia- ¡déjenos hablar con ella aunque sea un ratito! -le ruega. -¡Pero por favor! -les grita Rebeca- ¡yo no voy a dejarle pasar ese mal rato! -y los echa- ¡he dicho! O se largan o los hago retirar ahora mismo -y se pone a gritar a pleno pulmón al celador- ¡Pablo Emilio! -¡No se moleste en echarnos señora! -le grita Felipe- ¡que nosotros nos vamos voluntariamente! -¡Ay no! -llora Cantalicia- ¡no don Felipe! -¡Vámonos Cantalicia! -le habla Felipe- ¡que con esta señora de por medio no vamos a poder averiguar nada! -¡Eso es bueno que lo vaya entendiendo! -les dice Rebeca con una mirada malvada -¡Y entiendo también que usted nos está ocultando el paradero de Salvador Cerinza! -le contesta seguro de si mismo Felipe- ¡pero lo vamos a encontrar! De eso puede estar segura -y diciendo esto toma a Cantalicia del brazo y se la lleva. Rebeca los mira partir con aire de fastidio y disgusto. * Dentro de la casa- ¡Por favor explíquese Walter! Que no le entiendo nada -Isabel impaciente va hacia la sala. -¡Ya se lo dije señora Isabel! -dice Walter mientras se soba el codo que le duele- Es gente muy extraña... un señor de apellido Madero acompañado de una señorita insignificante. click foto -¿Y qué es lo que buscan aquí? -se intriga Isabel. -¡Me dijeron que se trata de un asunto absolutamente personal! -Bueno... -acepta Isabel- ¡que pasen! Rebeca entra en ese momento y la escucha- ¡Ya se marcharon! -les anuncia. Tanto Walter como Isabel se quedan sorprendidos. -¿Cómo que ya se marcharon? -se sorprende Isabel- ¿los que vinieron a buscarme a mí? -¡Si! -finge tranquilidad Rebeca- ¡pero no era nada importante! Solamente venían a pedir ayuda para un fondo de madres solteras o algo así. -¿Y como es que sabían mi nombre y la dirección de esta casa? -¡Ay mi amor! -suspira Rebeca- cuando de pedir dinero se trata ¡todo se averigua! Ya no te preocupes Isabelita... ¡imagino que ya no van a regresar más! Ring.... en ese momento suena el teléfono y todos saltan. Rebeca aparta a Walter de un golpe- ¡No se preocupe Walter! Yo contesto -y atiende- ¡Si! si... Ángela Donoso... ¡si claro!... ¿quién le llama? -pausa- ¿del hospital? -Rebeca pone cara de angustia. Isabel tiembla de miedo. -¡Si! claro que la voy a llamar enseguida -sigue Rebeca- ¡pero perdóneme! ¿usted no me puede decir si se trata de algo relacionado con el señor Salvador Cerinza? Isabel sufre de la angustia y se tuerce las manos. -¡Claro! Si ya entiendo -dice Rebeca con voz frustrada- ¡un momento por favor! -y ordena- ¡Walter llame a Ángela inmediatamente! -y le grita histérica- ¡ahora mismo! Walter sube corriendo. -¿Qué pasa tía? -Isabel no puede de la angustia- ¡qué te dicen! -¡No! Quieren a Ángela... -y la mira casi llorando- ¡evidentemente tienen una noticia que no es muy buena Isabel! Ángela llega corriendo y toma el teléfono- ¡Bueno! Si señorita, soy Ángela Donoso -pausa- ¿Cómo? -y abre los ojos con horror- ¿cuándo ocurrió? -hace una pausa- ¡Voy para allá! -y sin mirar a nadie tira el teléfono y sale corriendo a tomar su autro. -¡Ángela! -Rebeca la sigue gritando- ¡Ángela! Por favor... ¡que pasa! Isabel con cara de funeral se queda quieta sentada en el sofá, temblando. Rebeca vuelve- ¡Isabel! Es evidente... -dice acongojada- ¡Salvador murió! Isabel simplemente la mira temblando sin decir palabra y Walter suspira aliviado. * Llega la noche. Azur ladra en el jardín solo y nervioso. En el comedor están Rebeca y Valeria mirando los platos que no tocan. Rebeca empieza a llorar- ¡Retire eso no quiero comer! -le ordena a Norita. -¿Y usted tampoco señorita? -Norita le pregunta a Valeira. -¡Tampoco Norita! Y Norita recoge los platos y se los lleva- Con permiso. (Gente de producción, si ponen a una actriz a servir en una casa elegante, hay que enseñarle un poco de hotelería, la pobre se hizo un lío que casi los echa, "la comida se sirve por la izquierda y los platos se retiran por la derecha"... aquí les dejo dos sitios muy interesantes... ¡siempre da gusto aprender un poco! Sitio etiqueta de bodas y eventos Sitio México-Cocina-Etiqueta ) -¿No ha llamado? -pregunta Valeria. -¡No! No se ha sabido absolutamente nada Valeria -dice Rebeca con voz quejumbrosa- ¡desde que Ángela salió como una loca ese teléfono no ha timbrado para nada! -¿Y si hablamos nosotras? -sugiere Valeria. -¡Ya lo hice! Pero no me quieren dar ninguna información mi amor -y empieza a llorar- ¿pero total para que? Si ya sabemos que Salvador murió, Valeria traga saliva a punto de llorar y se levanta de la mesa y se marcha. -¡Ay Salvador! -Rebeca se tira sobre la mesa a llorar- ¡no voy a volver a verte nunca más! ¡nunca más! Hospital. Ángela llora desconsoladamente mirando un lecho vacío. link foto Entra el doctor Duarte con aire de total incredulidad- ¿Cómo es posible que haya sucedido? -se escandaliza- ¡no puedo explicarlo señorita Donoso! -¡Yo tampoco! -dice Ángela entre sollozos- ¡y nadie viene que me explique nada doctor! link foto -¡Imposible! ¡Salvador Cerinza desaparecido! -grita el doctor- ¿pero como puede desaparecer un paciente que estaba agonizando? ¡no pudo haber salido de aquí! -y luego se dice a si mismo- ¿o quien pudo llevárselo? -¡Usted cree que alguien se lo llevó! -se asusta Ángela. -¡Bueno! No pudo haber salido de aquí por sus propios medios... ¡estaba muriéndose! -y repite- ¡muriéndose! * Mansión. Andrés sube al piso superior y golpea a la puerta de la habitación de Isabel- ¡Isabel! -la llama. Dentro de la habitación, en la oscuridad Isabel está sentada en un sillón y llora. Andrés sigue golpeando la puerta. Isabel hace un esfuerzo para calmarse y disimular. -¡Isabel sé que estás ahí! -grita Andrés- ¡abre! -y al no tener respuesta, impaciente entra, se sorprende al encontrar todo oscuro- ¿qué haces en la oscuridad? -le reclama y prende la luz. -¡No! -le ruega Isabel- ¡no prendas la luz! ¡no! -y tiene espasmos- ¡no hace falta! -se molesta- ¡con la luz que había era suficiente! Andrés se acerca y la estudia- ¿Qué te pasa? -le dice al verla toda descompuesta. Se arrodilla al lado del sillón- ¡Estás así por el imbécil que murió esta tarde! -¡Déjame sola Andrés! -le ruega Isabel- ¡déjame sola por favor! -y en susurro del alma- ¡déjame sola! Pero Andrés no se mueve- ¡Soy tu esposo! -se impone- ¡debo estar a tu lado! Isabel empieza a llorar con espasmos y se le va la respiración- ¡déjame sola! -y traga aire con desesperación- ¡déjame sola! -le grita- ¡Qué no entiendes! -desaforada e histérica- ¡déjame! -y le muestra la puerta- ¡lárgate! -a todo pulmón. Andrés furioso golpea el brazo del sillón y se levanta- ¡Como quieras! -y se marcha ofendido. Al quedar sola Isabel suspira y llora desesperadamente - ¡Quizás fue lo mejor! -se susurra a si misma- ¡si! -y mira al cielo- ¡tal vez fue lo mejor! ¡lo que tenía que pasar! ¡lo mejor! -y toma aire para calmarse. * Habitación Antonio y Simón. -¡Pues quizás fue lo mejor! -Simón dice exactamente lo mismo- ¡ya llevaba mucho tiempo agonizando! Abigail vela a Antonio que duerme en su cama y Vicky está parada en el medio de la habitación. -¡Es justo que descansara! -sigue Simón. -¡No será fácil aceptar su muerte! -dice Abigail- a pesar de todo era un hombre de buenos sentimientos, y quería ayudarnos - y luego dice sin esperanzas- ¡pero todo lo bueno se acaba! -¿Por qué la señorita Ángela no llama? -se queja Vicky- y nos cuenta que pasa -y empieza a llorar. -¿Y acaso no lo sabemos ya? -exclama Simón. -¡No estamos seguros de nada Simón! Es cierto que la señorita Ángela estaba muy angustiada después de hablar por teléfono... ¿pero por qué? -les pregunta- ¿por qué Salvador murió o por otra cosa? -y llora. * Hospital. Varios doctores hablan preocupados con varios guardias de seguridad. El director del hospital se acerca a Ángela- ¡Estamos investigando lo sucedido señorita Donoso! Pero entienda que debemos ser muy cuidadoso con eso, no podemos dejar que hayan alarmas que puedan dañarnos a todos. -¡Precisamente por eso alguien tiene que responder! -exige Ángela- ¡como dijo el doctor Duarte! ¿cómo es posible que un paciente desaparezca y menos en el estado en que estaba Salvador? -¡Quizás lo llevaron a una sala de cirugía confundiéndolo con otro paciente! -sugiere el doctor Duarte. (ehuue... bueno... bueno.. si por ahí vamos... a lo mejor ya tiene una pierna de menos... o algo así... Comentario de mi marido: a lo mejor lo llevaron a la sala de ginecología confundiéndolo con una pacienta!! Jejeje...) -¡Claro! Entendemos eso y lo estamos buscando -contesta el director- ¡lo que pasa es que no podemos imaginar que él se haya ido de este hospital! Ahora señorita.... ¿por qué mejor usted no se va para su casa? Si cualquier cosa sucede nosotros le informamos -le promete. -¡Lo siento doctor! -Ángela se pone en sus trece- ¡pero yo no pienso moverme de aquí! Hasta que no me digan que pasó con Salvador... ¡si está vivo o muerto! -y le repite- ¡no pienso salir de aquí! ¿me oye? El director mueve la cabeza resignado. * Mansión. Nuestro moribundo aparece en muy buen estado de salud. Atléticamente se mete al jardín de la mansión y se agazapa vigilando que el celador no lo vea en su ronda nocturna. (Se acuclilló sin ningún problema, ni dolor... lol!) Está vestido con un uniforme azul de enfermero, sobre un suéter blanco y tiene puestos unos blanquísimos súper tenis. (Qué suerte tuvo de encontrar su número, porque con lo alto que es Mario Cimarro, seguro que usa unas canoas como zapatos.... jejeje... ¡sin ofensas Mario! ) * Apartamento Felipe. Muy guapo todo vestido de negro, Felipe se baña y rebaña con colonia. Evidentemente está de noche de juerga. Cantalicia aparece con su misma ropa desteñida y le pregunta- ¿Va a salir esta noche don Felipe? -¡Si! voy a encontrarme con unos amigos allá en la cantina -y sigue bañándose con colonia- ¡usted debería descansar y dejar la lloradera! Y Cantalicia vuelta a llorar. -¡Porque se le van a gastar los ojos! -se impacienta Felipe- ¡usted no se cansa de hacer eso! -¡Don Felipe! -Cantalicia entre sollozos- ¿cómo quiere que esté después de lo que pasó hoy? Felipe la mira con aire de pedirle paciencia al cielo. -¡Siento que nadie va a decirnos nunca como encontrar a mi marido! -¡Yo estoy seguro de que algún miembro de esa familia puede darnos información! -le consuela Felipe y luego se enoja- ¡menos la tal Rebeca esa! Esa vieja maldita no dice nada y no sé por qué nos está ocultando la verdad. -¿Entonces que vamos a hacer? -pregunta desesperada Cantalicia- ¡si esa doña no quiere que nos arrimemos a la casa? Hasta dijo que nos iba a mentar a la policía. -¡Ya encontraré a alguien! -le promete- ¡sin que ella se de cuenta para que no pueda impedirlo! -y Felipe busca su billetera. -¿Usted cree que se pueda don Felipe? -sonríe Cantalicia a través de su llanto. Felipe cuenta su dinero- ¡A mi mientras más me retan menos me echo para atrás! -le sonríe- ¡me las juego todas! ¡hasta el final! -exclama- ¡hasta que me salga con la mía! Cantalicia vuelve a sonreír con esperanzas. -¡Bien! -se despide Felipe. Cantalicia toma el cordón de su ropa vieja y sucia y se seca las lágrimas. Felipe vuelve- ¡Ya! No, no, no ¡no se deprima! -y le pone una mano sobre la espalda- ¡yo no sé por qué... tenemos que pensar que hemos ganado mucho terreno hasta ahora! Y usted tranquilícese porque yo sospecho que su esposo no debe estar muy lejos y no sé por qué creo que todavía está trabajando en esa casa -y le palmea la espalda y se marcha. Cantalicia se queda sonriendo y se rasca los brazos con las manos. * Mansión. Salvador sigue agazapado en una posición muy difícil para un recién operado. link foto Una vez el peligro alejado, corre y se acerca a la casa. En el camino se encuentra con Azur y se arrodilla para acariciarlo. El celador vuelve a pasar cerca y Salvador corre... Azur feliz de jugar va corriendo detrás de él. Salvador se acerca a la puerta del pasillo secreto que da al jardín. * Bar. Gaetana sale corriendo y dispuesta a todo. Camilo corre detrás de ella y la detiene- ¡donde va doña Gaetana! -la toma de los brazos- ¡no cometa una locura! -¡Déjame Camilo por Dios! -grita Gaetana llorando- ¡suéltame! -se debate- ¡suéltame! -¡No señora! -le regaña Camilo- ¡no señora! ¿no ve que puede cometer una imprudencia? -¡Crees que después de lo que me contaste puedo quedarme con los brazos cruzados! -le grita Gaetana- ¡no señor! Yo tengo que averiguar qué fue lo que pasó... ¡tengo que hacerlo! -y muy decidida trata de irse. -¡No sea terca por Dios! -la detiene Camilo a la fuerza- ¡por favor no sea terca! ¿no ve que puede despertar sospechas y la pueden detener? ¡hay una alarma en el hospital por la desaparición de Salvador! Gaetana se detiene y lo amenaza con el dedo índice- ¡si es otra de tus mentiras Camilo! -y de pronto se descompone- ¡tú lo que quieres es ocultarme que Salvador murió! -se desespera- ¡eso es lo que tú quieres! -¡Yo le prometí decirle la verdad! Y eso es lo que estoy haciendo. Gaetana no tiene consuelo- ¡No me mientas Camilo! ¡no me mientas! -y se apoya en él llorando- ¡por favor! -¡Doña Gaetana! -y Camila la abraza- ¡no le estoy mintiendo! ¡que le estoy diciendo la verdad! Pero hágame caso por favor -le ruega- ¡hágame caso! Está muy mal... ¿vamos a la casa? ¿si? -¡No! No, no -se niega. -¡Si por favor! Vamos -y la conduce adentro. Gaetana sigue llorando- ¡Pobre Salvador! * Dentro de la casa. -¡Dios mío! -Gaetana- ¡me siento tan impotente! Salvador confió en mí... ¡por eso fue que me buscó! Y al final... ¡y al final lo abandoné Camilo! Camilo la obliga a sentarse en una silla- ¡no diga eso! Usted no tiene la culpa de nada. -¡Ay! Tuve que morir lejos de mí... ¡sin siquiera verlo una última vez! -¡Nadie ha dicho que Salvador está muerto! -protesta Camilo. -¡Nadie me asegura lo contrario Camilo! ¡nadie! -llora Gaetana- ¡Ay Dios mío! No voy a poder vivir con esta incertidumbre - y sigue llorando. Camilo la abraza y trata de consolarla. * Mansión. Valeria muy triste va a entrar a su cuarto, cuando decide ir a ver a Isabel. Duda un momento, pero luego entra a la habitación. Encuentra a Isabel tirada en el gran sofá de cuero negro. -¡Isabel! Ángela no llega y no tenemos noticias -le dice Valeria- ¡yo creo que deberíamos ir al hospital a averiguar! link foto -¡Averiguar qué! -le responde fría Isabel- ¿qué Salvador está muerto? link foto -¡Pues no sé! ¿no podríamos ayudar en algo? Debe estar muy angustiada. -¡Yo no pienso moverme de aquí! -responde Isabel terca- ¡no me interesa ve a Salvador muerto! -y tiembla- ¡no me interesa saber nada de él! -le afirma con rabia. -¿Tanto lo odias? -se sorprende Valeria. Isabel sonríe con amargura -¡Hay personas en esta vida que te causan tanta amargura Valeria! -y mira lo lejos- ¡tal vez es mejor imaginar que nunca existieron o que simplemente fueron una pesadilla! -¡Hablas con mucho resentimiento! -Valeria cada vez más sorprendida- ¡Como si te hubiera hecho mucho daño! Isabel se levanta del sofá como una fiera- ¡Traicionó mi confianza! ¿eso es poco? -grita con histeria -¡Pues no estoy de acuerdo contigo! -la enfrenta Valeria- ¡a mi nadie me va a convence de que Salvador es un mal hombre! -¡Era un maldito demonio que nos vino a destruir el mundo a todos! -Isabel completamente fuera de sí. -¡Pues a mí me parece que era un hombre sencillo! Honrado y quería protegernos a todos. Isabel la mira espantada- ¡Si claro! Claro, claro, claro -se convence y hay miedo en su mirada- ¡tú también caíste en su trampa Valeria! -y suspira profundo- ¡le doy gracias a Dios de que Salvador haya desaparecido de nuestras vidas! -le dice mirándola con amor. -¡Qué demonios dices! -se enoja Valeria- ¿acaso te alegra lo que pasó? -¡No! No... -e Isabel pierde control y se apoya en la cama y empieza a llorar a mares- ¡no! -susurra- ¡te juro que no! -y se le anuda la garganta- ¡me siento terriblemente mal! -y las lágrimas le corren por las mejillas- ¡muy mal! Valeria la mira con los ojos muy abiertos. -¡Pero a veces pienso! -con la cara bañada en llanto- que la muerte de Salvador fue lo mejor Valeria... ¡porque Salvador lo trastornaba todo! -y llora abiertamente- ¡porque ese Salvador era como una maldición! Valeria la mira cada vez más intrigada. Muy cerca de ellas. Salvador abre la puerta del jardín y se mete al pasillo secreto. Azur desesperado quiere seguirlo pero no puede. Habitación Antonio y Simón. Antonio lee muy concentrado su libro "La Reencarnación". Simón sale del baño y se sorprende- ¡Antonio! -lo llama- ¡Antonio! Pero Antonio no le responde y sigue leyendo. Simón cansado y frustrado sale del cuarto y en el pasillo se encuentra con su madre que lleva la ropa planchada- ¡Mamá! ¿si será necesario internar a Antonio en un sanatorio? -¡Ya está decidido hijo! Mañana van a venir a buscarlo. -¡Es que cada vez estoy más confundido! Acabo de verlo leyendo un libro. -¡Pues no le hagas caso! Con tu hermano ya todo resulta extraño. -¿Ángela no se ha comunicado? -¡No! -y Abigail mira su reloj- ¡pero no creo que tarde en llegar! Ya es bastante tarde. -¡Hasta me dan ganas de ir a buscarla al hospital! -dice Simón. -¡Simón no empieces por favor! -le regaña Abigail. -¡Mamá! Si es cierto que Salvador murió no podemos dejarla sola... ¡alguien tiene que acompañarla! -¡Si nos necesita ya nos llamará! -le corta Abigail- ¡Tú espera tranquilo! -le ordena y se aleja. * Hospital. -¡Escúcheme por lo que más quiera! -ruega el doctor Duarte- ¡nada gana quedándose aquí! ¡váyase para su casa! -¡No me iré sin saber que pasó con Salvador! -se niega Ángela. -¡Están buscando por todo el hospital! Lo que sucedió aquí es sumamente delicado señorita. -¡Justamente por eso no pienso moverme de aquí! Hasta que no sepa que pasó con él alguien tiene que responder. -¡Y responderán! ¿acaso no escuchó al director y a la policía? Ello la mantendrán informada de cualquier eventualidad. ¡Pero es inútil quedarse aquí por más tiempo! Por favor -le ruega- ¡váyase a la casa! -y se preocupa- ¡se está haciendo muy tarde y no debe andar sola por la calle! -¡No! Lo siento doctor, muchas gracias, pero ya se ha tomado muchas molestias por mí. ¡El que debería ir a descansar es usted! -¡Mire que estoy tan preocupado por usted como por su empleado! -¿En donde estará en este momento? -sufre Ángela. -Le juro que no puedo explicármelo ¡Pronto lo sabremos! Es imposible que un paciente moribundo se haya ido así... ¡de buenas a primeras! Y las probabilidades de que lo hayan sacado del hospital son mínimas. * Mansión. Salvador abre la puerta que comunica el cuarto secreto con el estudio y entra a su escritorio. link foto Prende el velador del escritorio. link foto Muy triste mira alrededor. Lentamente estudia todos los objetos y luego mira el retrato de la madre de Ángela. Luego desvía la mirada, se va muy lejos y recuerda a Isabel histérica y gritando llena de dolor y celos: "¡Tómelo como quiera! ¡como se le pegue la gana pero prepárese porque va a conocer quien es!... -y empieza a llorar- ¡Isabel Arroyo! -y respirando entrecortadamente- ¡si usted no se va por su propia voluntad entonces yo voy a encontrar la manera de librarme de usted! -y traga aire desesperada- ¡le juro que voy a encontrar la manera de librarme de usted! -y se le nubla la mirada de rabia y dolor- ¡así tenga que llegar a cualquier extremo!" Salvador vuelve a la realidad y su mirada negra es de acero y está llena de un terrible sufrimiento y determinación - ¡Yo también juro que llegaré a extremos para responder a tu desafío Isabel! -le promete. * En el comedor Andrés sentado a la mesa tiene una botella de coñac y se sirve un trago él mismo. Walter lo vigila- ¿no piensa dormir esta noche don Andrés? -¡Nadie duerme! -dice Andrés mientras mira su botella como si tuviera las respuestas- ¡estamos todos esperando la noticia! -y agrega amargado- ¡sobre todo Isabel! Ahí anda desesperada. -¿Desesperada por comprobar que ha muerto? -Walter. -¡A lo mejor por eso sufre tanto! -se burla Andrés- ¡yo también estoy esperando que Ángela regrese y nos confirme que Cerinza murió -y sonríe con esperanzas. -¡No hay necesidad de que nadie se lo confirme señor! -dice Walter triunfalmente- ¡es un hecho don Andrés! ¡es un hecho! -y se dirige al bar- ¡y vamos a celebrar por eso! -y saca otra copa. -¿A celebrar? -y los bellos ojos de Andrés llenos de locura. -¡Si! nadie en esta casa le ha dado las gracias por el favor que nos ha hecho usted a todos nosotros y a mí en especial -le dice Walter y se sirve- ¡le estoy sumamente agradecido don Andrés! -y mira su vaso- ¡porque yo recibí maltratos de parte de esa bestia! -le confía. -¡Ya nadie dirá que eres un ladrón de joyas! -se burla Andrés con una demisonrisa. Walter se queda de una pieza, disgustado con el comentario y decide contraatacar. Le sonríe hipócritamente- ¡Y nadie se acercará nunca más... -hace una pausa- a la señorita Ángela! -y lo mira irónico- ¡y mucho menos a la señora Isabel! Andrés se queda inmóvil y recibe el golpe. Walter le pone su vaso para brindar pero Andrés con rabia lo desdeña. Walter se pone pálido. * En el estudio. Salvador lleno de dolor se sienta a su piano y suavemente... empieza a tocar las teclas... y las bellas notas de una música eterna traspasan los muros, invaden la casa y descienden al comedor. ♫ Noche de Ronda de Agustín Lara - arreglo para piano ♫ (Nota: el arreglo abajo no es el que toca Salvador, pero es muy parecido) Noche de Ronda - Arreglo para piano de René Ramos ♫ (¡Noche de ronda! Que bella música... una pausa por favor... recordemos a este gran hombre... ¡Agustín Lara! ) * En el comedor Walter está sentado a la mesa con Andrés mientras ambos festejan con sus vasos de coñac la muerte de Cerinza cuando las notas bajan. Andrés se sorprende y levanta la oreja- ¿Es Valeria? Walter también se sorprende y saca su reloj 'Dad'- ¡Pero esta no es una hora apropiada para ensayar señor! Andrés escucha atentamente- ¡no puede ser ella! Suena demasiado bien. Walter se empieza a poner pálido- ¡qué extraño señor! -murmura- ¡está tocando la melodía que tocaba el señor Donoso! Andrés se pone tieso y le dice- ¡Y suena en el estudio! Walter asiente empezando a tener miedo. Andrés abre la boca sorprendido. * En el estudio. Salvador completamente embrujado por su música y su piano pone el alma en tocarla. link foto Y una lágrima... empieza a hacer un surco sobre su mejilla. * Rebeca baja pálida del piso superior asustada y corriendo por las escaleras hacia la sala. Se detiene fascinada en el rellano de la escalera y se queda inmóvil escuchando. * En la habitación de Isabel, Valeria lee mientras vela el sueño de Isabel. De pronto escucha las notas... sorprendida deja de leer. link foto Se acerca a la puerta y la entreabre. Las notas entran libre y puramente al cuarto de Isabel. Valeria va corriendo y sacude a Isabel- ¡Isabel! -la despierta- ¡Isabel escucha! Isabel entreabre los ojos somnolienta. link foto -¡Escucha Isabel! -le exige Valeria. Isabel se despierta completamente y escucha la música que viene del estudio. link foto Valeria abre los ojos asustadas. Isabel se levanta- ¿Qué demonios está pasando? -pregunta. * Habitación Antonio y Simón. Antonio escucha las notas y se despierta sorprendido. link foto En su cama, Simón deja de leer y se pone a escuchar atentamente. link foto Abigail entra asustada- ¡Muchachos! ¿escuchan lo mismo que yo? -¿No es Valeria? -pregunta Simón. -¡No! No ¡ella no puede ser! -tiembla Abigail- ¡es la música que tocaba el señor Donoso! Antonio, como un sonámbulo se levanta y sale del cuarto. -¡Antonio! ¿dónde vas? -Abigail y Simón corren detrás. * En la sala Andrés y Walter que vienen del comedor encuentran a Rebeca inmóvil y asustada. -¿Es su sobrina? -pregunta Walter. -¡No lo sé! -dice Rebeca abrazándose a sí misma asustada- ¡pero además está prohibido entrar al estudio y ella no toca de esa manera Walter! Andrés la mira inquieto y se pone más nervioso cuando ve que detrás de Rebeca, en las escaleras aparecen Isabel y Valeria intrigadas. * La bella música sigue sonando e invadiendo cada rincón de la casa y conquistando a sus habitantes o llenándolos de terror. * Al pie de la escalera Walter y Andrés, en el primer escalón Rebeca, más arriba Valeria e Isabel. Los cinco se miran. La música sigue sonando... e Isabel sonríe. * En el estudio Salvador toca con dolor, fuego y pasión y las lágrimas ya libres de su prisión corren libres por su mejilla. * En la sala. -¿Quién está tocando el piano? -exige Andrés. Nadie responde. Isabel baja lentamente unos escalones. En ese momento Antonio llega como una tromba y pasa en medio de ellos y sube al piso superior. -¡Antonio! No te muevas de aquí -trata de detenerlo Abigail. -¡Mamá déjalo! -la detiene Simón. Antonio ya está en el piso superior. -¡No vamos a dejarlo solo! -decide Andrés- ¡subamos! link foto Y todos suben... Andrés, Abigail, Valeira, Simón, Vicky... link foto Isabel y Walter.... ¡la última y reluctante Rebeca! Que no tiene muchas ganas de ir a ver a un fantasma. * Piso superior. Antonio trata de abrir la puerta del estudio que está cerrada con llave- ¡Señor Donoso! -llama- ¡señor Donoso yo sé que se encuentra ahí! -toca la puerta- ¡déjeme entrar! Todos llegan al piso superior y miran a Antonio como si estuviera loco mientras la música sigue sonando. link foto * Afuera Ángela estaciona su auto, baja y se mete a la casa. * En el estudio Salvador sigue tocando concentrado y sin escuchar a nada ni a nadie. Tocando... y llorando... ¡y completamente ido! * Afuera Antonio sigue golpeando- ¡señor Donoso! -lo llama desesperado- ¡señor Donoso abra la puerta por favor! Quiero hablar con usted. link foto Andrés pierde el control de sus nervios y lo ataca- ¡A quien llamas imbécil! -y de un golpe lo empuja de la puerta- ¡el viejo está muerto! -¡No me toque Andrés! -le contesta Antonio y lo reta- ¡Ahora siente miedo! ¿no es cierto? Y la increíblemente bella música sigue sonando. -¡Todos ustedes sienten miedo! -sigue Antonio- ¡señor Donoso está muerto y sin embargo se encuentra allí adentro tocando el piano como acostumbraba! -¡Usted está completamente loco! -le grita Walter. Y las notas siguen viajando. -¡Puede que no esté más loco que los que no aceptan ciertas realidades! Porque yo ya las estoy aceptando. * La música llega a su apoteosis a su climax. * -¡Tenemos que abrir esa puerta a como dé lugar! -decide Isabel. -¡No hay las llaves y Ángela todavía no regresa! -le recuerda Rebeca muy alejada. * Suenan las últimas notas de Noche de Ronda y todos quedan en silencio. * En ese momento llega Ángela -¿Qué está pasando? -¡Ángela tienes que abrir la puerta del estudio! -le ruega Simón. -¿Pero por qué? -se sorprende- ¿qué pasa? -¡Alguien estaba tocando el piano! -¡Ángela! -le exige Andrés- ¡abre la puerta por favor! -¡Es tu papá que ha regresado! -le anuncia Antonio. Ángela lo mira espantada. * Afuera en el jardín, Azur espera a Salvador muy nervioso e intranquilo. * En el estudio, Salvador toma aire y regresa a la realidad. Se da cuenta de que van a entrar. Con gran pena y dolor del alma, junta fuerzas.. cierra el piano y se marcha. * En el pasillo. -¡Qué esperas Ángela! -le grita Andrés- ¡abre la puerta! link foto Ángela busca la llave en un bolsillo y abre la puerta, la deja abierta y enfrenta a Andrés. Antonio se ubica al lado de Ángela -¡Ahora si puede pasar señor Corona! -le desafía. link foto Súbitamente Andrés siente un pánico total y se queda inmóvil. link foto Andrés se da la vuelta y llama- ¡Walter! -¡Si señor! -se cuadra Walter. -¡Tú primero! -le ordena. -¡Bien señor! - Y Walter se hace paso y se apresta a entrar, pero en el umbral de la puerta se queda inmóvil y lívido. link foto Lentamente se vuelve hacia Andrés y susurra- ¡no me atrevo señor! Andrés quiere matarlo con la mirada. link foto -¡Pues yo si quiero entrar! -decide Valeria. -¡Yo también! -exclama Isabel y de un paso decidido entra al estudio, detrás de ella entra Valeria. Isabel entra y mira el gran estudio vacío- ¡Aquí no hay nadie! aquí no hay absolutamente nada - y se acerca al piano y se apoya sobre él. link foto Todos entran y estudian el lugar. -¡Efectivamente aquí no hay nadie! -dice Walter. link foto -¿Quién estaba tocando el piano entonces? -grita Andrés histérico- ¿El fantasma de don Pedro? -se burla- ¡yo no creo en fantasmas! -¡Es que todos lo escuchamos! -dice Abigail asustada- ¡era la misma música que tocaba don Pedro José! ¡la misma música! -¡Don Pedro José regresó! -anuncia Antonio- ¡eso es indudable! -¡Por favor Antonio no diga tonterías! -suspira Isabel- ¡usted no está bien de la cabeza ahorita! -¡Estoy mucho mejor que cualquiera de ustedes! -le afirma Antonio- ¡cuando vengan a llevarme al sanatorio donde pretenden meterme van a tener que llevarse a uno de ustedes también! -les advierte- ¡porque a mí ni a rastras me sacan de esta casa! -les anuncia. -¡Alguien quiere jugarnos una mala pasada! -dice Andrés que sigue estudiando cada rincón del estudio- ¡no lo van a lograr! ¿dónde está el imbécil que tocaba el piano? -grita- ¿dónde está? Todos se miran y nadie contesta. Afuera. Salvador sale al jardín y encuentra a Azur que lo espera. link foto Mira a todos lados para comprobar que el celador no está cerca. link foto Y se arrodilla y acaricia a Azur con mucho cariño. link foto * FIN DEL CAPITULO (Advertencia: este página contiene links a otros sitios ajenos a mi resposabilidad) @2005 Narración by Mabouchita! Z;D Por favor no ponga esta narración en otro sitio sin avisarme |
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