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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO Todo querer nace de una necesidad, por consiguiente de una carencia; y por lo tanto de un sufrimiento. CAP# 110: miércoles 21 de diciembre de 2005 – ¡CONDESCENDENCIA! Mansión. Rebeca e Isabel desayunan. -¿Hablaste con Valeria Isabel? -le reclama Rebeca. -¡Sí! -responde Isabel. -¿Te contó algo de lo que ocurrió con Simón? -¡Si
me contó, pero no logré tranquilizarla, estaba muy
nerviosa porque se siente culpable por el mal entendido que tuvo con
él! -¿Malentendido? -¡Sí
tía, porque Simón está perdidamente enamorado de
ella y ella no siente nada por él! -Le dice Isabel impaciente
mientras desayuna. -¿Me
va a salir con lo que no siente nada? ¡Si se pasa la vida de
arriba para abajo como unos tortolitos, es que esa niña
está loca! -¡No
está loca! -La defiende Isabel-¡Es muy sensible, es muy
cariñosa y no está loca! -Se enoja- ¡Simón,
lo que pasa es que está tergiversando todo ese cariño!
¿Y ella qué puede hacer, que podemos hacer nosotras?
¡Absolutamente nada! Más que esperar que Simón
entre en razón. -¡A mí eso me parece muy extraño! -Dice Rebeca con su voz aguda. -¡No
tiene nada de extraño tía, nada de extraño
simplemente nos mantenemos al margen y ya! Es lo mejor que podemos
hacer -e Isabel da por terminado el desayuno. -¿Sales Isabel? -¡Sí,
voy a ver a mis abogados, y te voy a suplicar por favor que no
incomodes a Valeria con preguntas impertinentes como acostumbras! -La
corta- ¡por favor tía, está muy nerviosa y la mejor
manera de ayudarla es quedándonos calladitas! -Isabel se marcha. Rebeca pone cara agria. Isabel
está a punto de marcharse cuando suena su teléfono
portable -¡Bueno! -responde y luego suspira preocupada- ¡si
señorita soy Isabel Arroyo, confirme mi cita porque voy en
camino para allá, gracias! * En
el jardín Walter se pasea con el guapo celador, mirando su
famoso reloj. En ese momento ve aparecer a Isabel y se la queda mirando
con sospecha. -¡Walter!
-Isabel lo llama al darse cuenta de su expresión y se acerca
decidida -¡ya hace varios días que lo veo molesto conmigo,
si tiene algo que decirme dígamelo ya, pero le suplico que no se
quede callado porque me fastidia su actitud! -¿Y acaso usted cree que yo tuve la culpa? -Le pregunta Isabel directamente. Walter se sorprende pero rehuye su mirada. -¡Perfecto!
-sonríe Isabel con sorna- ¿Entonces se puede saber por
qué molesta tanto Valeria, se la vive interrogándola como
si fuera un investigador? -Le dice Isabel enojada- ¡no lo
aguanto, no soporto su actitud! -¡Y
yo no soporto la suya! -De pronto explota Walter -¡porque usted
jamás se debió llevar a don Andrés a un lugar tan
apartado! -¡Lo
que le sucedió a Andrés en esa casa le pudo haber
sucedido en ésta o en un hospital! -Le dice Isabel segura-
¿o acaso se olvida que estaba trastornado y que quería
suicidarse desde hace tiempo? -¡Nada
le hubiera pasado si yo lo hubiera vigilado, pero usted me
impidió acompañarlo, a pesar de que yo era su empleado de
confianza y que me ocupaba de todas sus cosas exclusivamente! -¡Que
bueno que tocó ese tema Walter! -Sonríe Isabel-
¿usted no cree que su presencia en esta casa ya sobra? Walter se queda pálido y traga saliva con dificultad-¡señora Isabel! -¡Muerto
Andrés, usted no tiene a nadie, a nadie a quien servir! -Y lo
mira fríamente -¡yo le recomiendo que me pida su renuncia
porque de lo contrario me voy a ver obligada a despedirlo, yo no
necesito sus servicios Walter! Walter se quedan sin poder hablar, y en ese momento llega Salvador. -¡Buenos días Salvador! ¿Por qué tan temprano? -Se le acerca Isabel. -¡Bueno,
no le dé tanta importancia, así como para descuidar su
trabajo y venir a buscarlo! -Se extraña Isabel. -¡No,
él también forma parte de mi trabajo! -Le responde de
manera extraña Salvador y se dirige a la casa. Isabel se queda intrigada y lo mira alejarse con sospecha. Luego se dirige a su auto. * Salvador entra a la casa y se encuentra con Abigail que riega las plantas. Salvador le dice que viene a hablar con Simón. * Habitación de Simón. Simón
nuevamente vuelve a hacer su maleta cuando golpean a la puerta
-¡Simón, abra por favor que tenemos que hablar! -Le exige
Salvador. Simón deja de hacer su maleta y le abre la puerta enojado. Habitación de Valeria. Vicky le cuenta a Valeria que Salvador acaba de llegar y está hablando con Simón porque no fue a trabajar. -¿Por qué? -¡Es que no quiero causarle más problemas por mi culpa! -¡Si
usted es más buena que el pan dulce, y yo sé que es
incapaz de hacerle daño a nadie, entonces trate de calmarse!
-insiste Vicky. * Habitación de Simón. Simón
con una actitud infantil sigue haciendo su maleta -¡Déjeme
en paz Salvador, no debió tomarse la molestia de venir a
buscarme!
En el comedor. Vicky le pregunta a Abigail si Salvador habló con Simón. -¡Están encerrados en el cuarto, me temo que van a haber problemas! -Se preocupa Abigail. -¡Válgame Dios! -¡Alcancé
a escuchar a Simón gritándole, yo no sé qué
pasa pero ese muchacho está totalmente fuera de control! -¡No se angustie más, vamos a confiar que Salvador lo va a tranquilizar! -Le consuela Vicky. * Habitación de Simón. -¡Si
yo no le echo la culpa a nadie de lo sucedido, la culpa la tengo yo,
por ingenuo y por llenarme la cabeza de idioteces! -¿Es
lo único que le importa, no? -Se burla de Simón
-¡mi trabajo! Si estuviera en mi pellejo no diría lo mismo.
Salvador
suspira y de pronto se pone nervioso al escuchar esta
verdad-¡Muchacho, yo nunca imaginé!... -lo mira
desesperado -¿usted cree que me gusta tenerlo como rival? -habla
como el viejo Donoso- ¡Le juro que nunca imaginé en la
vida encontrarme en una situación como ésta, tan absurda!
¡Por Dios! Salvador
suspira -¡Simón, yo no sabía que usted estaba
interesado en ella! Recuerde, usted me confesó que había
encontrado a la mujer de sus sueños, a mí me llenó
de alegría, pero usted nunca me dijo de quien se trataba. Simón
ríe cínico- ¡Poco o nada le hubiera importado, de
todas formas hubiera seguido con ella para burlarse de mi! -¡No,
no digas necedades por favor! -Se molesta Salvador- ¡por favor
acepte que estaba confundido! A ver dígame ¿en
algún momento le dijo a Valeria que estaba enamorado de ella, y
quería ser su novio, se lo dijo? -¿Y alguna vez ella le dijo que lo amaba como un hombre y no como un amigo? Simón dolido se sienta en la cama y no contesta. Salvador
se siento su lado en la cama -¡Muchacho, tranquilo, escuche!
¡Usted tiene toda la vida por delante, está comenzando a
vivir, yo no, yo no puedo darme ese lujo, yo no puedo fallar! -Le
confiesa Salvador- ¡la última oportunidad que tengo de ser
feliz es al lado de Valeria! -y luego le dice con ojos muy negros-
¡no voy a renunciar a ella Simón, ni por usted ni por
nadie! qué es esto... ¿sabes que te estás muriendo y quieres condenar a Valeria contigo?)Simón
la mira los ojos -¡Y si la quiere tanto como dice!...
¿entonces por qué ocultaron su relación? -dice
Simón con razón. Salvador
traga saliva -¡Porque tenemos miedo que alguien intente
destruirnos, intente separarnos! -Le dice Salvador- ¡usted mismo
puede hacerlo si se deja llevar por la ira y nos descubre ante los
demás! (Ahh... Pedro... Simón se levanta disgustado- ¡Por favor, yo no soy tan mezquino con usted! Es difícil ser tan mezquino como Pedro)-¡Bueno entonces ponga de un lado sus sentimientos y por favor regrese al trabajo! -¡Sí,
tal vez tenga razón, pero yo nunca le voy a perdonar que me haya
robado el amor de Valeria! -Le dice Simón con rabia- ¡y no
me importa que trate de convencerme de lo contrario! -y Simón
sin saberlo le dice una gran verdad- ¡yo siento que me la
robó! Salvador
suspira y luego habla como Pedro-¡Loquito, loquito! -Se le acerca
Salvador y le dice con voz ultratumba- ¡domine sus bríos! Salvador
se acerca- ¡Piense lo que quiera muchacho! -dice con un aire
cansado- ¡pero vamos, regresa el trabajo, yo mismo lo llevo! Pero Simón ríe con burla y decepción -¡Yo con usted no voy a ningún lado! -¡De aquí no me voy a mover sin usted Simón! -Le dice Salvador seguro de sí mismo. -¿Es una orden Salvador Cerinza? -se burla Simón enfatizando el nombre. -¡Tómelo
como quiera muchacho, por favor no mezcle las obligaciones laborales
con lo personal! -Le exige- ¡ándale! Vamos que se hace
tarde. * Momentos más tarde Salvador se marcha. Abigail mira con sospecha a Valeria. * En la sala. Walter y Rebeca ven subir a Valeria al piso superior. -¿Todavía
se resiste a creer que Cerinza no está involucrado en todo lo
malo que ocurre en esta casa? Le -dice Walter con rabia
-¡está enredado en todo, incluyendo el altercado entre
Simón y su sobrina Valeria! Rebeca
lo mira sospechando que dice la verdad -¡Hay algo muy
extraño! Es verdad Walter -y ríe nerviosa-¡algo muy
extraño que no alcanzo a imaginar, pero es muy extraño
Walter! -¿Ah no? ¡Muchas cosas doña Rebeca, muchas! -¡Walter! ¿Es cierto que Isabel le ha pedido la renuncia? -¡Quiere deshacerse de mí porque no quiere que nadie le diga sus verdades en su cara! - le dice Walter. -¡Pero
usted tenía que ser más prudente si quería
mantenerse en esta casa, pero no, no, se alborota y se todo a perder
Walter! -le grita Rebeca- ¡yo se lo advertí! -¡Prefiero
ser altanero a seguir aceptando humillaciones sin protestar porque
estoy harto de ser como un perro que todo mundo quiere botar de esta
casa cuando le dé la gana! -Explota Walter- ¡y no, no! Se
equivoca la señora Isabel porque no va a ser fácil
deshacerse de mi... ¡eso se lo aseguro! Y Walter se retira y Rebeca se queda con su cara agria. * Llega
la noche y Abigail arregla el cuarto de Simón cuando entra Vicky
que le dice que ya no se preocupe más por Simón. -¡Si
por lo menos supiera lo que le pasa podría aconsejar lo pero
nada... él prefiere hacerle confidencias a los demás!
-suspira Abigail. -¡Tal vez no quiere molestar la con sus problemas! -¡Ese
Simón, siempre con sus líos amorosos, mira que
parecía más fuerte y más práctico que
Antonio! Pero es mucho más débil, siempre se enamora de
la persona equivocada. -¡Pues
ojala el despecho no le haga cometer más locuras! Virgencita de
Guadalupe, protégelo y tráelo con bien. -¡Esta
noche va a llegar tarde! Ángela y Antonio lo invitaron a salir,
a ver si así se le despejan un poco las marañas que trae
en la cabeza. * Un restaurante muy alegre. Antonio y Simón brindan con tequila. -¡No
hay nada mejor que salir y disfrutar una buena cena, música
¿y por qué no? unas copitas! -dice alegre Antonio. Pero Simón no sonríe. -¡Simón quita esa cara, Valeria es incapaz de lastimar a nadie! -Dice Ángela. -¡Yo
estoy de acuerdo con Ángela, lo que pasó es una simple
confusión de sentimientos, si lo piensas verías que
fuiste muy injusto en tratar así a Valeria! -Dice Antonio. -¡Si
me invitaron aquí con la intención hacerme un lavado de
cerebro están perdiendo su tiempo, mejor los dejo solos para que
disfruten de su noche, que yo no estoy de ánimo para fiestas! -¡Simón, estamos aquí por ti no nos puedes plantar! -se queja Ángela. -¡Ángela, es que me siento muy mal, y la verdad me da mucha pena pero no quiero hablar contigo de eso! -¿Pero
por qué? Yo a ti te considero como mi hermano y quiero estar
contigo en compañía de Antonio ¡no me niegues el
derecho de compartir tus penas Simón! -¡Gracias, yo sé que me lo dices de corazón! -¡Mi amor, voy a llamar a tu mamá para avisarle que llegamos tarde -dice Ángela y los deja solos. -¿Se lo contaste todo a Ángela? -Le pregunta sorprendido Simón cuando Ángela se aleja. -¡No,
preferí no contarle lo de Salvador, no conviene que la gente se
entere de la relación que tiene Salvador con Valeria! -Dice
Antonio- ¿te imaginarías el lío que se
armaría si la señora Isabel y doña Rebeca se
enteran de esto? -¡Se armaría tremendo escándalo, y Valeria sería la más perjudicada! -¡Bueno, ya ves, si de verdad la quieres deberías de protegerla! -¡Sí,
tienes razón, yo no tengo derecho a perjudicarla aunque
esté saliendo con otro tipo! -Admite Simón -¡total
ella no tiene la culpa de haberse enamorado de Salvador! -¡Bueno, por lo menos ya lo entendiste, eso es un gran avance! -¡Al que no pienso disculpar es a Salvador! -¡Simón,
entiendo que estés enojado con él, pero tampoco puedes
condenarlo, es un buen tipo y siempre se ha preocupado por nosotros! -¡Sí,
pues mira como la está regando a última hora, lo que hizo
con la mano lo está borrando con el pie! -¡Tampoco es para tanto, lo que pasó contigo fue simplemente un accidente! -¡Pues
aún así Antonio, no puedo evitarlo, ya la confianza que
yo le tenía se perdió por completo! Y además algo
me dice que él no le conviene Valeria. -¡Simón, no te dejes cegar por el despecho! -¿Pero tú no te das cuenta? ¡Cada vez nos sale con más sorpresas, es muy misterioso! -¡A mí me parece un buen tipo y lo respeto! -¡Antonio,
por favor piénsalo bien! ¿No se estará cobrando
los favores que nos hizo? Tengo motivos de sobra para dudar de
él, por despecho o por lo que quieras, pero yo no voy a volver a
confiar en Salvador ¡nunca! -Y Simón se toma de un trago
su tequila. * Mansión. Llega la noche y Walter se pasea por el jardín vigilando misteriosamente como es su costumbre. * En
la sala Rebeca le habla a Isabel de manera falsa -¡Nadie puede
negar que en algunas ocasiones Walter se toma atribuciones que no le
corresponden y resulta soberbio! Y hasta ofende con sus comentarios,
pero ¿Isabel, tú crees que estás obrando
justamente con él mi amor? -Le ruega- ¿para qué
despedirlo, si ha pasado prácticamente toda su vida en esta casa? Isabel la mira enojada. -¡Y
pienso que a pesar de las circunstancias ha demostrado cierta lealtad!
No puedes juzgarlo por el aprecio que sentía por Andresito. -¡Si
ese aprecio se vuelve en contra de mí, yo no lo voy a soportar!
De un simple servidor, se va a convertir en mi peor enemigo...
¡te lo aseguro! Rebeca se toma su copa y ríe -¡Puede ser un estupendo aliado si lo atraes en vez de atacarlo! -¡Tú
deja de defenderlo! ¿Quieres? Es más, ya no me platiques
de él... ¡no me interesa! -Le grita- ¡yo sé
muy bien lo que hago, sé a quién retener a mi lado y a
quien alejar! Punto - Isabel deja su copa y le pregunta
-¿qué has sabido del problema entre Simón y
Valeria? -¡Nada,
absolutamente nada! Ella se ha pasado todo el día encerrada y
Simón salió con Salvador desde temprano. Pero Isabel empieza a sospechar algo raro. -¡Isabelita! ¿Crees que Salvador tenga algo que ver en la pelea de esos dos? -De pronto le pregunta Rebeca. -¡No!
¿Qué relación podrían tener? -Suspira
Isabel convencida -¡yo más bien creo que si Salvador vino
a ver a Simón, fue por el aprecio que le tiene y porque a lo
mejor le interesa que se siga cumpliendo con sus obligaciones en la
fábrica, nada más! -Y sin embargo está preocupada. En ese momento llegan Antonio, Ángela y Simón que saludan -¡Buenas noches! -dice en coro. Isabel contesta -¡Buenas noches!. Rebeca
no contesta -¡Ahí está el Simónsito este, no
tenía ni idea y que andaba con estos dos ! -Y los mira con
desprecio mientras ellos suben las escaleras. -¿A
él a qué habrá subido? ¡Espero que no haya
ido a darle más problemas a Valeria! -Se preocupa Isabel al ver
a Simón subir las escaleras con Antonio y Ángela. * En
el pasillo Antonio y Ángela despiden a Simón ante la
puerta de Valeria -¿Estás seguro que quieres hacerlo? -Le
pregunta Antonio. -¡Sí, no podría dormir en paz antes de hablar con ella! Antonio y Ángela se despiden deseándole lo mejor. Simón golpea la puerta de Valeria. * Valeria ya con un camisón celeste de seda -¡Adelante! Simón entra. Valeria se levanta y lo mira. Ambos se miran y suspiran. * Bar de Gaetana. Salvador
se sirve un tequila -¡Si alguien hubiera dicho que Simón y
yo nos veríamos enfrentados por la misma mujer, me habría
echado a reír!
(No... -¡Salvador,
hombre, se lo advertí tantas veces! Fíjese...
¡aún sin proponérselo esta comenzando a herir a las
personas que realmente quiere! Usted no quiere darse cuenta, pero
está parado sobre un barril de pólvora que puede explotar
en cualquier momento -le advierte Gaetana. Salvador
asiente -¡Trataré de evitarlo, retirándome a
tiempo! -Y luego le confiesa sus planes- ¡debo desaparecer de sus
vidas, inesperadamente como llegué! -¡Pero
no me pienso ir solo Gaetana! -Le dice Salvador con una mirada muy
negra- ¡me iré con Valeria, no pienso dejarla! -Y luego
mira lo lejos- ¡no voy a renunciar a ella por nada del mundo! * Mansión. En
la habitación de Valeria-¡Mi hermano cree que me
comporté como un niño resentido! Pero yo más bien
creo que me comporté como una bestia... Valeria, yo no
debía haberte dicho todas las estupideces que te dije, porque
tú no te mereces esto ¡te juro que estoy muy arrepentido! -¡Yo
sabía que no eres capaz de decirme todas esas cosas, y por eso
no le presté mucho caso a tus insultos, pero eres impulsivo y
eso forma parte de tu carácter! -Y Valeria suspira-
¡aunque debo confesar que me hiciste sentir muy mal Simón! -¿Cómo, Isabel? -Se sorprende Valeria. -¡Ella
creía que tú tenías interés en mí!
-sonríe triste Simón- ¡yo juraba que había
encontrado el amor de mi vida! Valeria
tiene y lo abraza -¡Ay Simón, no me hagas sentir peor de
lo que ya me siento! Haría cualquier cosa por verte feliz, eres
un muchacho sensacional y muy guapo, estoy segura de que muchas
muchachas se mueren de envidia de saber qué estás
interesado en mí. Simón
sonríe -¡Fíjate nada más las cosas tan
bonitas que me dices, cómo no me iba confundir, es que a los
idiotas como yo no se los puede decir nada bonito porque luego-luego
terminamos y ilusionándonos! Valeria
le pone una mano sobre el hombro-¡Simón, no eres
ningún tonto, y no toda la culpa es tuya! Yo también
tengo parte de culpa, por no haber evitado que pasara. -¡Valeria! ¿Me perdonas? Valeria
sonríe -¡Perdóname tú a mi, porque no
quisiera por nada del mundo perder tu amistad! -Y Valeria hace una
pausa- ¡porque te amo! (Ahhh, bueno... -¡Valeria! -Dice frustrado Simón y mirar a lo lejos. -¡Como
un amigo, como un hermano, desde el primer día en que te
conocí! -sigue Valeria poéticamente- Eso también
es una forma de amar, y yo te amo así -y con una mano trata de
acariciarlo. Simón rechaza su cariño. (Bravo Simón!!! -¡Valeria,
voy a tratar de corresponderte, pero para irme acostumbrando, te voy a
pedir de favor que no me abraces, ni de beses, porque de pronto me
traiciona el subconsciente! -¡Simón, por Dios! -se escandaliza Valeria. -¡Dame
tiempo, y que no te extrañe si ya no te hablo como antes o me
alejo un poco de ti, espero que me entiendas! -le ruega Simón. Valeria traga saliva -¡Está bien Simón, como tú quieras! Simón se va a retirar cuando se detiene -¡Valeria! ¿Te puedo hacer una pregunta? -¡Sí, dime! -¿Amas sinceramente a Salvador? -¡Más de lo que te imaginas! A
Simón se le llenan los ojos de lágrimas -¡Te deseo
toda la suerte del mundo! -Y hace un esfuerzo para detener las
lágrimas- ¡y ya sabes qué puedes contar conmigo si
algo llega pasar! -Y Simón sale del cuarto corriendo. * Al
salir al pasillo Simón se apoya en la puerta, muy triste y luego
baja las escaleras. Muy cerca, Isabel lo está mirando. * Jardín. Simón
se pasea en medio de la noche -¡Otra vez estoy en las mismas que
antes! Ay Dios mío, ayúdame, ayúdame...
¡esto es demasiado fuerte para mí Dios! ¿Por
qué me tiene que pasar esto a mí? ¡Dios mío!
-Y Simón se pone a llorar como un niño. Cerca de él Abigail lo ve pero no se acerca, su corazón se llena de dolor al ver a su hijo sufriendo tanto. (ufff... menos mal que lo deja sufrir en paz!! * Mansión. Varios
días pasan. Simón corre a la piscina y se zambulle en un
movimiento perfecto. Luego nada disfrutando del agua. Muy cerca del
Walter lo mira con aire reprobador. * En el comedor desayunan Abigail, Antonio y Ángela. -¡Estuvo
deprimido por algunos días pero afortunadamente yo lo veo
más animado, por lo menos ya no se encierra cuando regresa de la
fábrica! -Está haciendo deporte y está comiendo bien, por lo menos me hizo caso con algunos consejitos -ríe Antonio. -¡Se
ha alejado muchísimo de Valeria! Ni siquiera la menciona...
ojala que en algunos días todo vuelva a ser como antes -desea
Ángela. -¡Bendita
sea la juventud, que después de una caída vuelve a
levantarse para seguir dando guerra! Dentro de poco se va a enamorar de
otra -dice Vicky. -¡No
lo creo Vicky, su asunto con Valeria lo dejó muy marcado! Dudo
que vuelva a buscarse otra mujer durante mucho tiempo. -Mejor dejamos de hablar de él porque si nos escucha se va a molestar! -Abigail. -¿Y por qué no viene a desayunar? -Pregunta Ángela. -¡Porque está nadando en la alberca como hace todos los días antes de ir a la oficina! -¡Tengo que ir a prepararle la ropa porque me dijo que esta noche va a asistir a un cóctel de la empresa! -¡Hoy
es el nombramiento de Garcés como director general, la junta
directiva lo eligió como reemplazo de Andrés! -dice
Ángela. -¡Y creo que es una buena decisión porque según he oído es un hombre muy capacitado! -Dice Antonio. -¡Y los va a hacer mejor que Andrés, desde segura mi amor! -¿Y doña Isabel estuvo de acuerdo con ese nombramiento? -¡Lo
acepto sin ningún reparo aunque en el fondo no lo simpatiza
porque siempre fue rival de Andrés! Que inicia dice
Ángela. -¡Entonces seguramente no asistirá al cóctel de hoy! -¡Te
equivocas Abigail, Isabel sabe anteponer sus intereses comerciales a
sus antipatías, así que yo creo que no faltara! -Y luego
les orientan al- ¡el que no debe faltar es este príncipe!
-Y ambos sonríe y se besan. -Vas a creer que ir muy elegante Antonio -se burla Abigail. -¡Claro, tengo que estar a la altura de la dueña! * En su habitación Isabel habla por teléfono mientras Rebeca escucha. -¡Sí,
claro, no tengo ningún inconveniente en presentarme en cuanto
ustedes lo soliciten! -Se pone muy nerviosa- ¡si señor,
ahí estaré! ¿A qué hora y cuándo?
-Hace una pausa- ¡claro, estaré ahí con mucho gusto
y puntual! Hasta luego - y corta. Rebeca se acerca preocupada -¿qué pasa Isabelita, malas noticias? -¡No sé si buenas o malas, pero todo eso no me gusta, me hablaron del departamento de policía! -¿Por qué razón? -¡No
me lo especificaron tía, pero estoy segura de que es algo
relacionado con la muerte de Andrés y me tengo que presentar el
lunes a la 11 de la mañana! -¿Por qué? -Se desespera Rebeca- ¡no entiendo! -¡Yo
sí! -Sonríe Isabel con amargura -¡porque
seguramente alguien metió sus manos para ensuciar y revolver
todo esto! -¿Será esa mujer Isabel, la tal Inírida Fernández? -¡Ella
juró que no se quedaría quieta! -Suspira Isabel-
¡esa tipa es capaz de absolutamente de todo, yo estoy segura de
que me acusó de asesinato! -¡No, mi amor, eso ni lo digas, sería espantoso Isabel! En ese momento se escuchan pasos detrás de la puerta. Isabel
escucha y luego silenciosamente abre la puerta y encuentra a Walter
escuchando que trata de disimular arreglando un cuadro. -¡Por
pura casualidad, se me larga de aquí en este momento! -Le grita
histérica- ¡no lo soporto, no soporto que me estén
espiando! -¡Es
que no puede ser posible que no pueda tener intimidad en mi propio
cuarto Walter! -Le sigue gritando- ¡solamente porque un
entrometido se le ocurre estar fiscalizando mis conversaciones! Yo
sé lo advertí, se lo advertí... ¡si usted no
renuncia, entonces yo me voy a ver en la obligación de echarlo
de esta casa! Walter la mira con rabia. -¡Esa hora ya llegó Walter! -le grita Isabel. -¡Ahora
ha llegado también mi hora de hablar con usted a solas,
señora Isabel, porque quisiera decirle unas cuantas cosas y no
quisiera que su tía las escuchara! Isabel
lo mira sorprendida -¡Tía, haz el favor de retirarte y te
suplico que no sigas el ejemplo de este señor si no quieres
tener problemas conmigo! -¡Permiso! -Le dice Rebeca con rabia a Walter y se marcha. Isabel
hace pasar a Walter a su cuarto -¡Rápido! -Y golpea al
cerrar la puerta-¡Bien, diga lo que tenga que decir y
rápido, sin ningún rodeo por qué no sabe
cómo deseo verlo fuera de esta casa lo más pronto
posible! -¿Qué demonios está diciendo? Isabel se pone nerviosa -¡Eso no es cierto, es una mentira! -¡Tenía
que matarlo, porque sino él lo hubiera hecho con usted! -Walter
la enfrenta con la verdad- ¡usted tenían dos razones para
hacerlo! -y le enumera con los dedos- ¡Salvar su propia vida y
recobrar su libertad!. Isabel se pone histérica -¡Ya cállese, ni una sola palabra más! Sinfonía nº 5 de Beethoven
Isabel trata de calmarse -¡No hay nada que aclarar! -¿Está
segura de eso? -hace una pausa burlona- ¿Fue bien claro el
intento de suicidio de don Andrés, hubo testigos, alguien lo
vio? -se ríe- ¡Porque ni siquiera su prima Valeria la
puede ayudar! ¿Verdad? ¡Porque apenas uno se acerca a la
señorita Valeria!... -y la imita temblando como una hoja-
¡y se pone a temblar como una adolescente! -Se ríe
burlonamente. Isabel
no aguanta más y le da un golpe tremendo, una bofetada tremenda
que envía a Walter al otro lado del cuarto-¡Qué ya
se calle! -Y se enfrentan. Ambos se quedan callados. Walter la mira con odio. Isabel se da cuenta de su error. -¡Este...
es el último golpe que usted me da en mi vida señora
Isabel! -dice Walter con odio y tartamudea -¡ahora
prepárese a recibir mi golpe, porque va a ser terrible!
¡Porque la va a hundir en los mismísimos infierno! -Y
Walter sale del cuarto. -¡Walter! -lo llama Isabel al darse cuenta que Walter ha salido de la habitación -¡Walter! -grita. Pero Walter no vuelve. * Cuarto de Walter. Y de pronto se da cuenta de que no tiene adónde ir. -Aunque no tenga dónde guarecerme -se da cuenta- ¡pero voy a cumplir mi promesa, la voy a desenmascarar ante la policía, lo juro! Ese golpe que usted me ha dado Isabel Arroyo le va a salir muy caro -y Walter busca unas llaves nerviosamente- ¡se va a arrepentir toda su vida! De haberme atacado miserable -y abre un closet en el cual se encuentran muchas joyas link foto -¡Mi colección privada! -y los ojos le brillan de placer- ¡Al fin me vas a servir para algo! FIN DEL CAPITULO
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