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El Cuerpo del DeseoUna historia Original de JULIO JIMENEZ Libretos: IVAN MARTINEZ LOZANO * En la mitología popular de muchas culturas, los fantasmas (del griego φαντασμα, "aparición") son supuestos espíritus o almas desencarnadas que se manifiestarían entre los vivos de forma perceptible (por ejemplo, tomando una apariencia visible, produciendo sonidos u olores o desplazando objetos: véase poltergeist, Banshee). La creencia en fantasmas, testimoniada desde los primeros textos escritos sumerios y egipcios, se encuentra extendida por todo el mundo, con variantes muy diversas. Estudios recientes indican que muchos occidentales creen en fantasmas y en la vida después de la muerte. CAP# 141:
lunes 6 de febrero de 2006 – UN FANTASMA
Walter
espía a Gaetana y Salvador. Rebeca lo
descubre- ¿Qué hace espiando en la puerta? ¿está con alguien? -¿Dónde
están los demás que no los he visto? -Deben
estar tramando algo porque están abajo reunidos, hablando misteriosamente. -Entonces
tenemos que averiguar qué se proponen ¡ándele Walter! -¡No!
–se niega Walter- ¡no quiero meterme en problemas doña Rebeca! Por favor, es
que ellos son muy desconfiados. Rebeca lo mira con desprecio. (Hummm... * En la
sala están todos reunidos. -Nada
ganamos en desconfiar de nosotros mismos, tenemos que unirnos para enfrentar a
esta situación –Ángela- ¿no les parece? -Yo
estoy de acuerdo con mi cuñadita, pero siempre y cuando hablemos de frente y
sin tratar de proteger a nadie y sin tapujos –Simón. -¡Me
imagino que lo dices por mí! –se enoja Antonio. -Si hermanito,
está demostrado que tú sabes de ese tipo mucho más que cualquiera de nosotros y
no haces más que cubrirlo. -¡Yo no
sé nada más que ustedes, de eso pueden estar seguros! -¡Claro
que sí! –Ángela- No lo niegues… eres el único de todos nosotros que no se
impresiona con nada de lo que sucede con él. -¡Claro
que me impresionó! Pero no quiero pensar más de la cuenta para no trastornarme
como la otra vez. -Yo
creo que Antonio tiene razón- con miedo Abigail- no debemos quebrarnos la
cabeza por cosas que carecen de importancia. -¿Entonces
qué ma? Dejamos las cosas así como están hasta que nos saquen con una camisa de
fuerza –Simón- ¡no señores! Vamos a aclarar esta situación de una buena vez
aunque nos cueste trabajo… a ver Antonio… ¿Quién es realmente Salvador Cerinza?
Di lo que sepas o lo que pretendas saber. Antonio
mira a lo lejos- ¡Es que a ciencia cierta no lo sé y lo que suponga les va a
parecer absurdo! -¿Puedo
decir que don Pedro José no murió? –avanza Antonio- ¿les sonaría absurdo si les
digo que regresó en el cuerpo de Salvador Cerinza? Abigail
lo mira asustada. Ángela se muerde los
labios. Simón se queda pálido. * Las
Cruces. En la
iglesia el padre lee la Biblia cuando golpean a la puerta y entra Fátima-
Disculpe que lo interrumpa padre, lamento mucho lo que sucedió con la señora
esa… ¡le repito que yo no le veo nada de malo en que le haya comentado la
historia de Salvador y que le haya llevado a la casa de Cantalicia! Además
¿Quién se perjudica con eso padre? -¡Ella
misma! Nunca debió averiguar lo que no debía… ¡solamente se atormenta! -No
entiendo por qué, además cuando pasó todo lo del fenómeno ese… ¡mucha gente
vino al pueblo a curiosear! –sigue Fátima- ¡lo curioso es que yo pensé que ya
estaba olvidado el asunto! Pero al parecer todavía sigue mucha gente
interesada. -Ojala
todo se tratara de simple curiosidad, pero es un asunto mucho más delicado… esa
señora no es una persona cualquiera Fátima. -Precisamente
por eso padre es que personalmente le colaboré, además me parece ser que es una
periodista muy importante y que quiere investigar a fondo la historia de
Salvador. -¡Fátima,
Fátima! Ella no es ninguna periodista muy importante… ¡es la esposa de Salvador
Cerinza! -¡Hijole!
–se asusta Fátima- ¿la esposa? -¡Se
casó con él hace muy poco! Por eso vino a averiguar el pasado de ese hombre. Fátima lo mira apenada. (Hummm... * Una
carretera. Muy
entrada la noche Isabel conduce todavía muy nerviosa y recuerda a Cantalicia. “-¿Cuántos
años vivió con usted Salvador? -¡Más
de catorce años señito! Nos juntamos cuando éramos muy jovencitos. -¿Nunca
se han separado? ¿siempre han vivido juntos? -¡Nunca!
Se lo puedo jurar, o sea, íbamos al pueblo pero yo siempre lo acompañaba. -¡No
puede ser, no puede ser!” E
Isabel repite lo mismo y de pronto se asusta con las maniobras de otro
auto. Y luego vuelve a recordar. “Isabel
y Salvador. -A
veces dices cosas y te comportas de una manera muy extraña… ¡siento que no te
conozco. -Es
cierto… ¡te casaste con un completo desconocido Isabel! Debo darte tiempo,
igual que a todos los demás… ¡tiempo para que aprendan a conocer quien es el
verdadero Salvador Cerinza” De
pronto Isabel frena bruscamente haciendo chirriar las llantas, vuelve a la
realidad asustada, se toma la cabeza entre las manos desesperada. Isabel
llora desconsoladamente. * Mansión. Todo es
un desastre, todos gritan. Antonio
reaccionando violentamente se tira sobre Simón y lo ataca y ambos pelean -¡Suéltalo
Antonio! –gritan Ángela y Abigail y los separan. -¡Basta ya! –grita Abigail- ¡basta!
-¿Qué demonios les pasa? –se enoja Ángela- ¡respétenme! -¿Que
significa ese comportamiento Antonio? –grita Abigail- ¡no consideras el estado
en que está tu mujer! ¡sé conciente por el amor de Dios! -¡Perdónenme!
Pero me hace perder la paciencia –grita Antonio apuntado a Simón- ¡no tiene por
qué burlarse de lo que dije! -¡Me
sentí como un imbécil, como un ridículo por lo que estaba diciendo! –grita
Antonio- y perdóname pero me enojé. -¡Pues
no me dejaste terminar de hablar estúpido! -¡Antonio!
–grita Ángela otra vez- ¡basta por favor! -¡Ya
Antonio! Vamos por parte… ¡yo no quise decir eso! Lo que pasa es que tú te
arrebatas y no me dejas terminar de explicar las cosas. -Miren
–decide Abigail- será mejor que suspendamos esta reunión que no nos está
conduciendo a nada bueno… ¡ya no tiene ningún sentido esto! -¡Mira!
Olvidemos ese tema de una buena vez –le corta Abigail gritando. -¡No
mamá! ¡no lo vamos a hacer! –grita Simón y hace una pausa- porque… -se aclara la garganta- ¡porque yo estoy de
acuerdo con lo que dice Antonio! Todos
lo miran boquiabiertos. -¿Y
ahora a ti que te pasa? –se sorprende Antonio- ¿te estás burlando de mí otra
vez? -¡No!
Yo sé que es estúpido… que es absurdo…
¡ridículo! Lo que ustedes quieran… ¡pero
yo también pienso que el espíritu de Pedro José
sigue viviendo en el cuerpo de
Salvador! -¡Yo ya
me cansé de tratar de encontrar una explicación y no la veo por ningún lado!
–Simón. Abigail
se toma la cabeza. -A ver…
¿Cómo diablos explican que Salvador conozca detalles y momentos de mi vida que
ni yo mismo me acordaba? –sigue Simón- ¿y por que siento que cuando me habla es
don Pedro José el que lo hace? ¡con sus mismas palabras! Y a todos nos pasa lo
mismo… ¿o no Ángela? Ángela
a punto de llorar- ¡Así es! Él conoce tantos detalles y secretos que una
persona ajena a nuestras vidas no sabría. Abigail
se desespera. -Por
ejemplo, la joya que me entregó el día de mi boda, era algo que solamente mi
papá yo sabíamos… y ahora… ¡la música del piano! Es un regalo que me hizo en mi
cumpleaños cuando era una niña. -Mira
–se desespera Abigail- no pensemos en estas cosas… ¡yo les ruego que dejemos
todo como está! Se trata de puras coincidencias…. ¡de casualidades! -¿Coincidencias,
casualidades Abigail? ¡por favor! –se enoja Ángela- ¡este es un hombre con
muchos conocimientos! Todos los ejecutivos están impresionados de cómo maneja
la empresa. -¡Ni
trabajando 30 años ahí alguien podría saber lo que él sabe! –Simón- eso no se
consigue con ninguna información. -¡Olvidemos
este tema porque ahora soy yo la que lo considera absurdo, ridículo y jalado de
los pelos! -grita Abigail. Ángela
y Antonio la miran. -¿Ya
ves? –se enoja- Atácame como hiciste con tu hermano Simón por decir lo que
piensa ¡atacame! -¡Mamá!
¿Por qué crees que me trastorné? Por preguntarme quien era Salvador… de donde
venia y por qué lo sabía todo… ¡por qué piensa exactamente de la misma manera
que don Pedro José! Ahí en mi cuarto
están los libros que lo comprueban. Abigail
mueve la cabeza negativamente. * En su
habitación Salvador se examina en un espejo, http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/McYEtiq9QEaGe_r7.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/kruzPUyHBY0EEPdG.jpg En la
sala. -¡No es
cierto que Salvador y Gaetana se pusieron de acuerdo para apoderarse de esta
casa ni nada por el estilo! –Antonio- a ellos dos los une el espiritismo, lo
mismo que pasaba cuando vivía don Pedro José. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/5vqYOBBuLZrJH0AA.jpg -A lo
mejor los dos consiguieron algo que parecía imposible –avanza Simón. Ángela
los mira alucinada- Tal vez Gaetana invocó el espíritu de mi papá. -Y el
espíritu acudió al llamado para posesionarse del cuerpo de Salvador. Abigail
salta- ¡Ay por Dios! No digan una palabra más… ¡no sigan suponiendo atrocidades
que me están poniendo muy nerviosa! Respeten la memoria de los muertos. -Es que
nuestra obligación es analizar a fondo este misterio Abigail –Ángela. -¡No!
Nuestra obligación es dejar de decir disparates. No sean niños morbosos
inventando cuentos de miedo y eso no puede ser. -Bueno
mamá, entonces tú como explicas todo esto –Simón. -¡Mira!
No quiero buscarles explicaciones y no quiero faltarle a la memoria de un ser
tan querido como Pedro José, ¡no acepto nada de lo que están diciendo de
Salvador! Antonio
la mira serio. Vicky
entra corriendo- ¡Perdón que los interrumpa pero acabo de ver el coche de doña
Isabel llegando a la casa! Todos
se quedan de una pieza, callados y preocupados, mirándose uno al otro. * Isabel
estaciona el auto y baja su maleta ella misma.
Durante un largo rato mira la casa, hacia la ventana de su habitación. Aparece
Walter corriendo- ¡Buenas noches señora Isabel! ¿le fue bien en su viaje? http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/xgonYCMcRuGkzBP2.jpg -No ha
salido en ningún momento, debe estar esperándola –le anuncia Walter. Isabel
suspira y mira con miedo a la ventana del primer piso. -¿La
ayudo para llevarle su equipaje a su habitación? –pregunta Walter al ver que
Isabel sigue prendida a su maleta como si fuera un salvavidas. -¡No
Walter! Yo la llevo –se niega rotundamente- Gracias –y como si fuera un
fantasma se dirige a la casa. Walter
la mira sorprendido. * Isabel
entra a la casa y encuentra a la reunión de la sala, todos los Domínguez y
Vicky mirándola como alucinados. Se detiene y les sonríe - ¡Buenas
Noches! –saluda. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/VjR89wy0DzoElu82.jpg Isabel
vuelve a tirar su maleta y sube escaleras arriba ante la mirada silenciosa y
llena de temor de todos. * Habitación
de Rebeca. Está
feliz y se pasea al lado de una cama cubierta con sabanas rojas de seda (uff
* Isabel
se da un baño, envuelta en una bata blanca se aplica crema, con la mirada y el
pensamiento perdidos. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/ryMCAv_BbK05ZyYA.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/nd6OGARbaRTDaMw1.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/pgLNaUFrf5EqI0Ba.jpg -¡Debes
estar cansada! Yo sin embargo no hice absolutamente nada… ¡me limité a recibir
la visita de mi amiga Gaetana! Isabel
suspira- Y me imagino que la seguirás frecuentando… ¿no es cierto? -¡Si!
–afirma Salvador- imagino que te mortifica la idea de tener que encontrarla. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/kHTTvl5bRnLos6uT.jpg Salvador
se acerca por la espalda, estudiándola. Isabel
recuerda a Pedro. “-Sufro
mucho al saber que me queda poco tiempo de vida y que te voy a tener que dejar
sola –ante la mirada inquieta y preocupada de Isabel- a ti, a mi hija y a
tantas otras personas que amo profundamente y que me necesitan.” “-Desahógate
mi amor –le acaricia el rostro- no tienes que recurrir a nadie… ¡tú puedes
confiar en mí!” “-No mi
vida –Pedro la mira con amor – no quiero agobiarte con mis necesidades ni mi
achaques… ¡a ti te quiero recordar siempre hermosa, siempre feliz y radiante!
–Isabel baja los ojos- ¡y que no desconfíes de mis reuniones con Gaetana! Sólo
estoy tratando de encontrar la fortaleza y la paz espiritual que necesito –le
confiesa.” Isabel
mira a Salvador- No, te equivocas –le dice- no me molesta que frecuentes a
Gaetana… ¡me imagino que lo harás para encontrar esa paz espiritual como lo
hacia Pedro! ¿no es cierto? http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/IraLEhmbZ0HIUaDh.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/9Gz161G0jgxEn7aP.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/W1NMGiwE4aKnGO25.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/Sg39WhDH97LXYeMO.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/kHTTvl5bRnLos6uT.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/Lhj5rPqFONEWnWwC.jpg * Temblando
como una hoja Isabel cierra la puerta detrás de ella y camina por el pasillo huyendo del fantasma, http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/8Fb5qXBuqlh7HT8e.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/MfK65Qq_ZuY6YaZ2.jpg Rebeca
la mira enojada. -Pedro
quería mucho a Azur –piensa en voz alta Isabel- ¿verdad? -¡Pues
si! –se enoja aún más- ¡aunque ese perro es una fiera! Es un peligro. Isabel
cierra los ojos y sigue- Pero para Salvador no es un peligro… ¡a él lo aceptó
con el mismo cariño que le demostraba a Pedro! -¡Si!
–suspira Isabel- ¡quizás porque su instinto les hace saber muchas más cosas que
nosotros! Rebeca
la mira como si estuviera loca- ¡Regresaste muy extraña Isabel! -Mucho
más extraño es lo que averigüé tía –le advierte Isabel con terror en la mirada
y tragando saliva. Rebeca
sonríe feliz y segura de su victoria- ¿Ah si? Comprobaste lo que te dije…
hablaste con Felipe Madero y te diste cuenta que no te mentí al asegurarte que
Salvador tiene una mujer y un hijo. -¡Comprobé
mucho más! –le responde misteriosa Isabel- comprobé que el hombre que tú me
hablaste no es el hombre con el que yo me casé. -No te
entiendo –se molesta Rebeca- veo que sigue engañada. -¡No
tía! –Isabel cierra los ojos con desesperación- ¡la que está terriblemente
engañada eres tú! –le advierte. -¡Lo
estás protegiendo Isabel! –le grita Rebeca- y si eso es así yo tendré que
marcharme antes de que me eches. -¡Por
favor tía! –Isabel abre los ojos y le ruega- ¡yo no voy a dejar que te vayas de
esta casa! Quiero que continúes a mi lado. -Por
supuesto. -¡Pero
vas a tener que tener mucho cuidado! –le advierte Isabel- ¡no hables mal de
Salvador en esta casa! Rebeca
se pone histérica- ¡Isabel! -Yo
entiendo que tengas mucho miedo tía, pero es cuando menos debes desafiarlo
–dice enigmáticamente- puede ser un enemigo muy peligroso para ti. -¿Reconoces
que es un enemigo? –se sorprende Rebeca. -¡Si tía! –Isabel se abraza a si misma con miedo- ¡puede ser terriblemente peligros! Pero me siento más unida a él más que nunca… ¡no pienso dejar de amarlo por nada de este mundo!
-¡No te entiendo mujer! –se espanta Rebeca- ¡que está pasando contigo! ¡no te
entiendo! -¡No!
–sufre Isabel- ¡yo tampoco me entiendo! * Mansión. Amanece. Al lado de la piscina Isabel lee el periódico “America Latina”.
Vicky
le sirve café. -Gracias
–Isabel. Pero
Vicky no se marcha e Isabel le sonríe extrañada. * Dentro
de la casa. -¿Entonces
hay esperanzas señora Rebeca? –Walter pregunta con ansiedad- ¿es posible que la
señora Isabel reaccione ante ese miserable? -¡Walter,
indudablemente está cambiando de opinión respecto a él! –le cuenta Rebeca de malhumor-
¡pero no debemos cantar victoria! -No sé,
noto algo extraño en su mirada, en sus palabras Walter… -y su voz aguda sube de
tono- ¡Isabel no es la misma mujer que salió de aquí hace dos días! -Ahora
me faltan razones para atacar a Salvador- Rebeca baja la voz- sin embargo…
sigue de parte de él… Walter… ¡no entiendo nada! Su obsesión es terriblemente
confusa. * Piscina. -¿Se le
ofrece algo mas señora? –Vicky pregunta. -¡Buenos
días! –interrumpe Salvador. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/9a8H6JeSTtmJ7EYn.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/_Vw1UCySyuV6QS9s.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/YLY1QSXc8nQ_XJa3.jpg Salvador
le acaricia el rostro y se marcha. Vicky lo
ve partir y vuelve a preguntar-¿Entonces qué le traigo? http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/CCyVV2P6eH5OzvQj.jpg -¡Ay!
Por lo visto hoy todo el mundo se puso de acuerdo porque nadie quiso ir al
comedor a desayunar. Bueno… mientras tanto voy a ir a ayudar a la señorita
Valeria a terminar su maleta. Isabel
salta- ¿La maleta? -¡Señora!
Calladita me veo más bonita –responde Vicky, cuando por supuesto su intención
era pasar este mensaje. -¿Cuál
maleta Vicky? –insiste Isabel. -¡Pues
fíjese que la señorita Valeria está decidida a irse! Y dijo que terminando de
empacarla que iba a venir a hablar con usted. -¡No!
–Isabel se levanta decidida- ¡déjelo Vicky! Yo voy a verla –y entra a la casa
corriendo. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/V7ZPsTUVD7g8LKrq.jpg Habitación
de Valeria. Valeria
prepara su maleta (por enésima vez -Abigail,
lo tengo decidido –responde Valeria.
-¡Ay
niña! No sé qué decirle, la verdad yo sé que las cosas andan muy mal… si yo
pudiera también me iría de esta casa… -suspira- ¡me iría con usted! (y
esto? -¡Como
no! –sale corriendo Abigail. Isabel
y Valeria se enfrentan con la mirada.
Valeria suspira tratando de reunir fuerzas. Isabel vuelve a mirar la maleta. * Citricos
Donoso. Ramirez
descubre a Simón hurgando y buscando en la oficina de Salvador como si fuera un
ladrón. -¿Qué
estás haciendo aquí? –se sorprende. Simón
lo mira culpable- ¡Nada don Evelio! –miente- ¡nada importante! -A
Salvador no le gustaría ver que le revuelve su escritorio –le advierte- sabes
lo delicado que es para sus cosas. -No
necesito ni que me lo diga –y como ya está descubierto sigue buscando. -¿Qué
estás mirando? –interroga Evelio. -¡Algo
bien interesante! –y le muestra unos papeles- ¡mire! Acérquese don Evelio…
observe cuidadosamente estos dos documentos y dígame. -No veo
nada raro –dice Evelio luego de estudiarlos- una letra grande y pareja… la
letra de Salvador… ¿Qué tiene de malo? -¡Muchísimo!
Porque este documento fue escrito por Salvador, pero este otro… ¡fue escrito
por don Pedro José! -Hasta
las firmas son muy parecidas. -Si… ya
veo.. ¡yo no me había percatado antes! –y le devuelve los papeles- sin embargo…
-se queda pensativo- ¡no es lo único que tiene en común Salvador con el difunto
Donoso! -Salvador
debió de recibir mucha influencia del señor Donoso porque coincide con él en
muchos puntos, y no solamente lo digo yo… ¡lo sabe toda la empresa! –y luego
reflexiona- ¡si el difunto Donoso hubiera tenido un hijo, no se hubiese
parecido tanto a él!... ¡como Salvador Cerinza! Simón inquieto mira a la distancia. (Hummm... * Mansión. -¡Entiendo
que tengas tus razones para estar enojada conmigo! –se enoja Isabel- ¡pero deja
de comportarte como una niña estúpida! Si tú no le das importancia a esas
cosas… ¿Por qué me regresaste los vestidos que te di? -¡Bueno,
porque en el lugar donde voy no los voy a utilizar! -Voy al
sanatorio de donde me sacaste. -¿Por
qué al sanatorio? –se asusta genuinamente Isabel- ¿Por qué? -Me voy
a encargar de los pacientes como asistente de las enfermeras –Valeria hace una
pausa y explica- ¡hablé con la directora de la institución y me ofrece el
empleo! -Isabel,
las cosas han cambiado mucho –suspira profundamente Valeria- prefiero tener un
trabajo modesto que seguir encerrada en esta casa como una inútil. -¿Por
qué mejor no me confiesas que lo que quieres es escapar por el desengaño que
tuviste con Salvador? –Isabel cambia el tono. -¡Piensa
lo que quieras! –tiembla Valeria- ¡el caso es que me voy! –y cierra su maleta y
luego la mira- Isabel… te agradezco mucho todo lo que hiciste por mí durante
este tiempo. Isabel
desvía la mirada… mira al suelo- Yo creo que… -le dice sin mirarla- que tendrás
que agradecerme algo muchísimo más importante –y suspira- ¡el haberte liberado
de Salvador! -¡No
quisiera hablar de eso! -¡Yo
sí! Porque te aseguro que si te hubieras escapado con él… ahorita lo
lamentarías con toda tu alma. -¡Tienes
mucha razón! –responde enojada Valeria- ¡tengo que agradecértelo! Porque estaba
completamente ciega… estaba totalmente equivocada con respecto a ese hombre. Isabel
sonríe con amargura- ¡No más que yo! -¿Tan
pronto? –se sorprende- ¿tan pronto te decepcionaste de él? Isabel
no responde y le ruega- ¡Te suplico que no te vayas porque te necesito más que
nunca! -¿Me
necesitas? –y Valeria no puede atajar las lágrimas- ¿realmente me necesitas?
Porque siempre que intento marcharme me dices lo mismo… ¡por favor Isabel deja
de manipularme! -Esta vez
va en serio (Qué? -¿Para
qué? –se enoja Valeria- ¿para hacerme pagar con lágrimas todos los favores que
me has hecho? ¿para hacerme soportar situaciones imposibles? Isabel
no responde. -¡Eres una
mujer muy cruel Isabel! -Algo
terrible está a punto de suceder Valeria –le cuenta Isabel con voz llena de
miedo- de veras… ¡necesito de tu apoyo! –y le toma la mano con desesperación-
¡necesito de ti! ¡necesito de la tía! ¡necesito de todos! –y luego la mira a
los ojos- ¡yo te prometo que te voy a decir toda la verdad, discúlpame si no
puedo hacerlo en este momento! -¡Se
trata de Pedro! –le lanza Isabel y toma aire profundamente- ¡sé que no te
puedes marchar de esta casa! –le repite- ¡no te puedes marchar! Valeria
la mira sorprendida y se queda quieta. * Sala. El
doctor es recibido por Norita que corre a avisar a la señora Ángela. Isabel, muy elegante, se topa con él- ¡Buenos
días doctor! -Doctor…
-se acerca Isabel tentativamente- necesito hablar con usted… ¿tal vez me pueda
regalar unos minutos? -Vengo
a ver a la señora Ángela pero dispongo de unos minutos. -¿Gusta
un café? * Momentos
después toman el café en la sala. -La veo
muy nerviosa, y no entiendo exactamente lo que me quiere hablar… ¿Qué clase de
médico es el que me dice que quiere consultar? -Bueno…
primero que nada me gustaría saber si puedo confiar plenamente en usted. -¡Claro
que sí! Hábleme francamente, seré muy discreto. -De
acuerdo –se anima- lo que sucede doctor, es que no estoy buscando un médico
común y corriente, sino un especialista en ciencias ocultas. El
doctor se sorprende y se aleja instintivamente de ella- ¿Ciencias ocultas? -Mire
doctor, estoy muy interesada en consultar un profesional de la materia, y no sé
donde encontrarlo… ese es el problema… ¡me da mucho miedo toparme con un
charlatán! Es por eso que me dirijo a usted… no sé… a lo mejor usted conoce a
alguien con esas características y me puede ayudar. -Bueno
–duda el doctor- conozco a un siquiatra que le podría ayudar. -¡No
estoy loca! –salta Isabel- no es para que me examine a mí. -No se
preocupe… sé exactamente lo que habla… ¡no se preocupe! El siquiatra al que me
refiero se dedica actualmente a la parasicología. Isabel
lo mira esperanzada. -Pienso
que es lo que está buscando… un parasicólogo… ¿o me equivoco señora Isabel? * Afuera
en el jardín, Walter examina el auto del doctor cuando aparece Rebeca-¡Walter!
¿Qué tiempo hace que llegó el doctor? -Hace
un momento, pero ahora se encuentra con la señora Isabel en la sala. -No
puede ser con Isabel, Isabel salió. -Pensaba
hacerlo –le corrige Walter- llegó el médico, hablaron unas palabras y volvió a
entrar. -¡Me
tiene intrigadísima su comportamiento Walter! ¿sabe de qué estuvo hablando con
Valeria? -Parece
que discutieron muy fuertemente. -Apuesto
a que sabe todo lo que se dijeron… ¿Por qué no me lo cuenta hombre? Rebeca
se mueve nerviosa y vuelve a mirar hacia la sala- ¿Qué estarán hablando esos
dos? Me extraña muchísimo que Isabelita se preocupe por la salud de Ángela ¿no? Y ambos se miran intrigados. (Hummm... * En la
sala el doctor anota en un papel un nombre y una dirección - ¡En cuestión de
temas paranormales no me atrevería a recomendarle a nadie! Pero este es un
médico muy serio y yo confío en él… Juan Carlos Robledo… así se llama, es un
excelente profesional y creo que puede ayudarla. -¡Ojalá
y yo pudiera platicarle a usted la razón por la que lo busco! -No se
preocupe señora Isabel, yo no acostumbro a meterme en los asuntos personales de
nadie, solo quiero colaborar con usted. Norita
aparece- La señora Ángela la espera. -Enseguida
subo –y luego a Isabel- el sugiero que lo llama y haga una cita lo antes
posible… tiene muchos compromisos y no va a ser fácil contactarlo. -Me
imagino, no sabe cuanto se lo agradezco. -Con su
permiso. -Propio
– Isabel mira el papel y reflexiona largamente, luego toma el teléfono y llama-
Gracias señorita… ¿con el consultorio del doctor Robledo? –pausa- No, no hace
falta… simplemente necesito saber la dirección. * Una
carretera. Isabel
conduce en su Range Rover, sin sonreír, y recuerda Cantalicia. “-Estaba
todo diferente, hacía cosas que nunca hacía antes.” “-¿Qué
cosas, qué cosas?” “-Pues…¡se
bañaba mucho! Caminaba diferente y hasta la mirada le cambió. Y luego cuando se
despertó sabia leer… ¡sabía muchas cosas! Como un señor de esos todos
inteligentes.” “- ¿Y
qué hicieron con él?” “-Primero
lo metieron en un hospital y ahí lo tuvieron por muchos días.” “-Me
acuerdo que trajeron a unos doctores de muy lejos para verlo… y luego gentes de
los periódicos.” Isabel
conduce con un objetivo. * Mansión. -Estuvo
platicando un buen rato con Isabel –comenta Ángela mientras el doctor la
examina. -Quería
hacerme unas preguntas. -¿Se
siente mal? –se interesa- ¿le sucede algo? -No
precisamente, se trataba de una cuestión sin importancia. -¡Ay!
Es que debe sentirse muy mal, al igual que todos en esta casa… ¡estamos
atravesando por una crisis nerviosa muy fuerte! (Hummm... * Consultorio. -¿Isabel
Arroyo? –una secretaria indiferente- Usted no tiene cita con el doctor ¿verdad?
–examina su agenda. -No,
vine a hacerla personalmente. -Está
complicado, el doctor podrá atenderla hasta dentro de 2 o 3 meses. -¿Tanto
tiempo tengo que esperar? –Isabel se sorprende enojada. -Me
temo que sí porque su agenda está muy llena hasta fin de mes y luego saldrá de
viaje… ¿usted quiere que escriba su nombre en la lista? -¡No!
–Isabel calcula rápidamente- ¿el doctor se encuentra ahorita? -Si,
pero está ocupado. Isabel
se acerca y le propone- Señorita… ¿no podría comentarle que vengo de parte del
doctor Duarte si me puede recibir? -¡Ay,
lo siento mucho señora! –se niega la secretaria- ¡pero yo no puedo
interrumpirlo! -¡Ay
señorita! –Isabel baja la voz y se acerca más- ¡yo estoy dispuesta a pagar el
doble por la cita! -¡Señora,
no se trata de dinero! Usted puede pagar diez veces más pero el doctor no puede
atenderla… ¿quiere que escriba su nombre o no? -¡No!
–Isabel le sonríe, toma su cartera y decidida se dirige a la oficina del doctor
a paso rápido. Antes
que la puedan detener abre la puerta y entra. * El doctor
Robledo está al teléfono- Yo estoy totalmente de acuerdo con usted, claro que
sí, sería la semana que viene - cuando
ve entrar a Isabel decidida- ¡un momento! –y sorprendido enfrenta a Isabel- ¿en
qué puedo servirlo señora? Detrás
entra la secretaria corriendo- ¡Doctor, disculpe, entró sin autorización y no
pude detenerla! -Por
favor no insista ¡ya le dije que el doctor no puede atenderla! –le grita la
enfermera-¿Tiene la amabilidad de retirarse? Pero el
doctor está impresionado con Isabel y corta a su secretaria - Cristina, por
favor déjela –y vuelve al teléfono- Después le hablo señora, permiso –corta y
luego se dirige a Isabel- Debo atender a una paciente, pero si me espera 20 minutos,
le prometo que le atenderé con mucho gusto… ¿de acuerdo? –le propone mirándola
con ojos muy negros. (Este
doctor parece sacado de una película de terror!! * En el
consultorio. Más
tarde el doctor Robledo habla- ¡Claro que es posible! –y le sirve agua- ¡la
idea, créame que es aterradora, pero no podemos descartarla! -De
acuerdo, entonces usted cree que esto sí puede ser posible. http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/bKEsRfAERQKLsmak.jpg http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/e8YXoYIzqbm_3Htz.jpg El
doctor se apoya sobre su escritorio y dice con voz misterios- Algunas
experiencias con mis pacientes. Isabel
se pone nerviosa- ¡Mire doctor! Yo me resisto a creer en estas cosas… ¡se lo
juro, me resisto! Pero estoy demasiado confundida y muy desconcertada con todas
las pruebas que tengo de la persona que le hablé… ¡por eso vine a buscarlo, ya
no sé qué hacer! -¡Señora!
¿usted no se estará dejando llevar por la ansiedad? -¡No lo
creo! –sonríe nerviosa. -Hay
personas que se resisten a la idea de perder a un ser querido e incluso algunos
se aferran a otras personas buscando similitudes y recuerdos… por ejemplo. -¡No
doctor, no es mi caso! –niega con vehemencia- ¡le repito que yo sí tengo
pruebas! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/HBdn5jkjXin4cHCP.jpg -¡Sí,
así es! http://cuerpo.my-album.us/slike/620819/bknZT5wt6_ZxV5Xb.jpg -¡Si,
de hecho ya fue, eso es definitivo! Fue a buscarnos. -¿Observa
costumbres, comportamientos o reacciones muy similares a los del difunto? -¡Completamente!
-¿Reconoce
lugares, situaciones, o incluso personas que no tiene por qué conocer? -¡Sí!
–se desespera Isabel- ¡todo lo que acaba de decir y muchísimo más! Hasta el
grado que estamos todos confundidos y estamos alterados… ¡asombrados! ¡ya no
sabemos qué hacer! -De una
persona que falleció hace un año exactamente y que regresó en el cuerpo de otro
hombre. El
doctor abre los ojos como platos-Está usted muy angustiada. -¡Y
cómo no lo voy a estar! –grita Isabel y pierde la compostura- ¡si le digo que…!
–y no se atreve pero luego continua- ¡que esa persona…! –respira muy agitada-
¡es el hombre con el que me acabo de casar –le levanta de la silla histérica-
¡por favor entiéndame! Es muy extraño, no es un ser normal –la voz le tiembla-
¡cuando está junto a mí yo siento que no está él sino otra persona junto a mí! -¿Quién? -¡Es
espíritu de mi primer esposo! El doctor se apoya en el respaldo de su silla y examina a Isabel atentamente. Isabel se muerde los labios nerviosa. (humm... cuidado Isabel.. te pueden tomar por loca!! * FIN DEL CAPITULO
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