Libretos: Jose Fernando Perez y Julio Castaneda.
Co-escritora : Aida Naredo
Asesor Literario: Roberto Stopello.
CAP#122: lunes 6 de junio de 2005 - REUNIÓN DE DELINCUENTES
Parking: reunión
-Buenas noches -Alberto
-Es Alberto Gutierrez –Baritza
-A mí me sobran las presentaciones... muy bien que lo conozco.
-¡Se lo decía a Pedro! –furiosa Baritza- ¡ya cállese Romero!
-Mucho gusto, yo soy Pedro Baraja. El que donde pone el ojo pone la bala.
-Si, si claro, tú nunca fallas Pedro –se burla Alberto.
-No es un chiste –bromea Romero- él fue el que le pegó un tiro en las Empresas Mutti.
Y todos ríen a carcajadas.
-¡Ya lo sé imbécil! – y se acerca amenazadoramente a Pedro- ¡Y tú eres un gran...!
(esto más bien parece una reunión de alacranes)
Pero el Punk saca una pistola para defender a Pedro y apunta a Alberto. Alberto levanta las manos.
-Está bien.. –se retira Alberto.
-¡Cálmate
torito! –le dice reconciliador Pedro- que ese tiro no era para
ti... era para la antigua... Maritza Ferrer.
-¡Bueno ya! –explota Baritza- ¡se calman los tres!
-Tengo una
última pregunta –dice Pedro y se acerca a Baritza, Romero
y Alberto - ¿el señor sabe que usted no es Martiza Ferrer
sino Bárbara Montesinos?
-Ya se lo
dije... –dice segura Baritza- y Alberto está en proceso de
aceptación- ¿verdad? – y le acaricia la barbilla a
Alberto.
-Eso lo
hablamos tu y yo en privado –dice Alberto separándose como
si quemara- Por el momento alguien me puede decir...
¿cuál es el honor de estar aquí con todos ustedes?
-Pedro me
citó a una reunión –explica Baritza- pero yo
aproveché para convocarlos a todos. ¡Porque les tengo un
reto! Quiero que entre todos atrapemos al asesino del guante negro
–muy segura de sí misma.
Muy cerca de ellos, detrás de una columna Guantes Negros, ¡ESCUCHA TODO!
Casa de Reposo Plenitud: Sigue la conversación de Marcos y Luzmila.
-¡Luzmila no puedo creer lo que me estás diciendo! –Marcos - ¡Eso no es cierto!
-¡Créeme
Marcos! –suplica Luzmila y le tiende las pastillas- vi cuando
sacó estas pastillas de ese mueble. ¡Las tenía
escondidas! ¡Nunca se las tomó porque ella está
segura de que con esto la están drogando! Y lo peor... cree que
tu ordenaste que le dieran esto.
-¡Es otro invento de su mente! –incrédulo Marcos- es... ¡imposible! Por favor... Luzmila.
-¿Por
qué dices eso Marcos?... ¿viste? ¿para qué
te lo conté? ¡yo sabía que tu no me lo ibas a
creer! –suspira- y ahora Juliana sí se va a molestar
conmigo.
-¡El que
está molesto soy yo! –le grita Marcos- ¡A ver
cómo se te ocurre a ayudarla!... ¡a sacarla de
aquí! ¿qué te pasa? ¿y sabes qué es
lo peor? ¡Fue culpa mía porque yo fui quien te trajo
aquí!
Luzmila la mira muy ofendida.
-¿A
Maritza si no te importó traerla verdad? –le dice Luzmila
con todo el dolor de Juliana en su corazón.
-¡Ya fue suficiente Luzmila! ¡No más!– le grita Marcos- ¡No más!.
-¡Pues
ayúdame! –le llora Luzmila- yo no se que hacer... no
sé si creerte a ti, no sé si creerle a Juliana... no
sé que pensar... ¡ayúdame! –le suplica.
-Mira..
–se calma Marcos - ¡calmémosno! -piensa-
hagamos una cosa... ¡mañana a primera hora llevemos esas
pastillas para que le hagan un análisis!
-Hum hum –asiente Luzmila.
-Cuando
tengamos los resultados –continúa Marcos- vamos a ver
quién tiene la razón. Si Juliana o los médicos
especialistas –y subraya estas dos últimas palabras-
¿si? –mientras Luzmila le pasa las pastillas y lo mira con
ojos desesperados- Si Juliana está en lo cierto... ¡yo
mismo me encargo de sacarla de aquí! ¿Ya?.
Luzmila se queda mirándolo.
(AYAYAYA CUATOCHES... y si Baritza se encuentra las pastillas!!!!)
Academia: En
la calle Martín consuela a Regina que llora desesperadamente
luego de escuchar que Juliana está internada en un manicomio.
-¡Regina por favor todo fue un malentendido! -trata de mentirle Paco.
-¡No!
¡No! –le grita Regina- yo escuché claramente cuando
este muchacho te dijo que Juliana estaba loca... ¡y que estaba
recluida en un manicomio! ¿Dónde está mi hija?
–llora y se vuelve hacia Martin- ¡yo quiero verla!
¿dónde está?
-Yo lo único que sé... –trata de arreglar Charlie- ¡que no sé nada!
(jejeje se nos volvió Sócrates Charlie)
-¡Fue una broma pesada de Charlie! –desesperado Paco mientras Charlie asiente con la cabeza.
-¡A
mí no me trates cómo si fuera una niña a la que
puedas engañar! –le grita Regina- ¡Quiero que llamen
a Luzmila y a Marcos para que me lo nieguen en la cara!
-Pero Doña Regina, mire... –trata de decir Charlie.
-¡No!
Nada... ¡nada! –amenaza Regina- o me los llaman... o soy yo
la que va a llamar... ¡pero a la policía! –llora-
¿dónde está mi hija?
(eso es muy buena idea, sí señor, aunque no se si soluciona algo de este enredo)
Casa de reposo Plenitud: El maldito enfermero Camilo aparece en la celda de Juliana.
-Tienes que
tomar más medicamentos Juliana. Todavía te falta
otra dosis el día de hoy... a ver... no te pongas bruta mi
linda. Son para tu bien –dice mientras toma las pastillas y
Juliana lo mira con pavor- pero son las órdenes de los
médicos y de... MARCOS MUTTI- subraya.
-No... no por favor –le suplica Juliana- yo sé que esas pastillas son malas.
-Todos dicen lo mismo –se burla- abre la boca.
Y le mete las
pastillas y a la fuerza la obliga a tragarlas. Le examina la boca
para ver que realmente se las tragó.
-Esto te va a
poner ahora... – y se ríe sin terminar la frase-
¡Feliz Viaje! –le desea con maldad y la deja sola.
Juliana empieza a dormirse aunque trata de no hacerlo.
Parking:
-Quiero saber de qué estan hablando... ¿quien es el famoso Guante Negro? –Pedro
-No lo se
–Baritza- precisamente... ése es el reto. Se supone
–y mira a Romero- que a alguno de ustedes se le presentó
–Romero mira a otro lado- pero no lo pude reconocer porque
tenía una malla en la cara. A mi me atacó personalmente
pero no pudo conmigo... ni yo pude con él –con rabia- no
sé si es un hombre o una mujer pero usa guantes negros que
después manda en una caja... le gusta enviar anónimos a
sus víctimas o a la policía.
-Esa persona intentó matar a mi señora cuando estuvo en el hospital –gime Romero.
-Esa persona fue la que... te cerró el oxigeno.
-Exacto –afirma Baritza- justamente.
-Pues
déjenme decirles que a mí me tiene MAS QUE LOCALIZADO
–dice Alberto- me manda anónimos como un desquiciado... y
aparte encima de todo... yo sé que ha estado dentro de mi casa
VARIAS VECES.
-Señora...
–dice Romero mirando a Alberto- ¿cómo puede estar
segura de que ese asesino no es alguno de nosotros?
-Mira
desgraciado –le responde Alberto- si estás hablando por
mí le hago saber que esa rata ha estado mandándole
anónimos a la policía con datos comprometedores... sobre
mi. ¿Ahora qué crees que seré igual de
imbecil que tú como para mandarmelos a mí mismo?
-Si, si, si –interrumpe Pedro- se oye muy bonito... ¿pero quien nos asegura de que es verdad lo que dices?
-¡A mí me importa lo que todos aquí piensen...!
-¡Bueno
ya se calman! -grita Baritza- precisamente ese es el reto. Yo no
descarto a ninguno. Podría ser cualqueira de ustedes... hasta
yo... ¡yo podría estar poniéndoles una trampa!
El punk se rasca la cabeza con la punta de su pistola.
-Asi que quiero –continua Baritza- que atrapemos al Guante Negro. ¡Quiero tenerlo frente a mí!
-¿Y
toda esta misión tan peligrosa por... unas felicitaciones o un
aplauso? –se burla Pedro y sus secuaces lo secundan con risas
groseras- ¿qué mas gana el que lo encuentra?
-Primero...
ganamos seguridad –le dice seria Baritza- un enemigo bajo
tierra... pero además pienso ponerle precio a su cabeza... una
cantidad bastante tentadora. ¡ha! ¡un millón de
dólares!.
A Pedro se le iluminan los dolaritos en los ojos, sus secuaces felices, Alberto abre la boca de sólo pensar en ese monto.
Casa de reposo Plenitud: Luzmila acaba de entregarle las pastillas a Marcos.
-Conste
compadre –le advierte llena de miedo- que te di esas pastillas
porque confío en ti... ¡a pesar de todo lo que me
contó Juliana! ¡a pesar de todo lo que YO HE VISTO!
¡CONFIO EN TI MARCOS! –le subraya.
-¡Esperemos
los resultados de los análisis para saber la verdad!...
–Marcos- mientras tanto tranquila... calmémonos
–aparece el doctor- Doctor... ¿ya llegó la doctora
Rodriguez?
-Ya viene en camino.
-Yo
quisiera... –dice Marcos y Luzmila le hace señas
desesperadas de que no diga nada de las pastillas- ver a Juliana antes
–termina Marcos.
Suena el celular de Marcos.
-Permiso
–se excusa Marcos- ¡Charlie! Si... Doña Regina
–se queda cortado- yo entiendo... –baja el teléfono
y le dice a Luzmila- Doña Regina se enteró de todo y
quiere venir para acá – Perdón.. si.. tiene toda la
razón...
Y Marcos se ve obligado a darle a Regina la dirección del manicomio.
Academia:
Pedrito y Nachito hablan. Nachito le cuenta sus desventuras, las veces
que durmió sobre cartones. Y se emociona al saber que
podrá volver a la escuela. Pedrito le saca un
cartón con todas sus cosas guardadas. En medio de sus
juguetes Nachito saca un collar de platino muy valioso.
-¿Y eso qué es? -pregunta Pedrito.
-Un juguete de niña –responde tranquilo Nachito.
Este es el
collar que Marcos le había regalado a Maritza cuando se hicieron
novios. El primer regalo de Marcos a Maritza que Regina
había descubierto y vendido a un usurero para pagarse ‘los
hilos de plata’. Pedro luego se lo había comprado al
usurero para Ginger.
Parking: Pedro dice que ese dinero es más de lo que él ha visto en toda su vida.
-¡Por ese dinero me retiro de la mala vida! –bromea y sus secuaces se ríen con él- Me apunto.
-Me
cerró el oxigeno en el hospital –dice con rabia Baritza-
la otra noche casi me mata, descubrió el sótano donde
estábamos escondidos y se lo dijo a la policía.
¡Eso es todo lo que sabemos!
-Estoy casi
seguro de que me mandó el anónimo...
–continúa Alberto- tiene mucha información...
¡sabe moverse inteligentemente!
-A mí
me contactó para que traicionara a mi doña Bárbara
pero no caí en la trampa –dice orgulloso Romero.
-Eso quiere
decir que se mueve fácilmente entre nosotros... por lo cual no
me extrañaría que sea alguien... ¡que todos
conocemos! –concluye Alberto.
-Puede ser
cualquiera de nosotros como ya lo dije –Baritza- ¡o alguien
que nos conoce muy bien cómo tu lo dijiste! Bueno –se
cansa- ¡hay una fortuna esperando para el que lo atrape! Asi que
a trabajar... los llamo para nuestra próxima reunión.
Todos se marchan, pero Alberto la toma del brazo.
-Espera, antes de que te vayas quiero decirte algo... en privado.
Los dejan solos.
-¿Qué quieres Alberto?
-No me gustó para nada que me involucraras... ¡en tu equipo de estrellas de delincuentes!
-Te
involucré intencionalmente en un círculo del cual no
tienes escapes... así que si me traicionas a mí no
solamente te la verás conmigo sino con ellos
también. Llegó la hora de que te empieces a portar
derechito Alberto –lo amenaza.
-¿Qué te hace pensar de que no soy el Guante Negro ese?
-¡Ay Alberto! –se burla Baritza- ¡Realmente NUNCA ME CONOCISTE! –le dice y se marcha con Romero.
-Quién
lo iba a creer –se queda hablando sólo Alberto- esa
mujer... Bárbara Montesinos... pero algún día me
va a tener que decir quien es ese... CIRUJANO y ¡qué
hicieron con la verdadera Maritza Ferrer!
(JIJIJIJI esto
si me dió risa, porque no solamente le pusieron la cara de
Maritza a Bárbara sino que también ‘la
aplastaron’ si entienden lo que quiero decir)
Alberto mira
para todos lados en el parking... se marcha... y detrás de
él lentamente una MANO ENGUANTADA DE NEGRO baja lentamente.
Casa de Reposo Plenitud:
-Necesito ver a Juliana para decirle que viene su mamá a verla –dice Marcos.
-Por favor... no la vaya a atormentar y no le vaya a decir nada que la altere.
-Marcos perdón que te lo diga... ¡pero no creo que sea conveniente que hables con ella!
-Luzmila, después de lo que acabamos de hablar he pensado muchas
cosas, así que yo sé lo que hago. Necesito que
confíe en mi... decirle que le creo... que se tranquilice...
¡yo estoy seguro de que mi visita le va a hacer bien!
Academia:
Nachito le dice que había encontrado el collar en el piso, y
entre él y Pedrito deciden regalárselo a Luzmila.
-Bueno, bueno –aparece Ginger.
-¿Tú que haces aquí Ginger? –Pedrito
Ginger finge
que vino a ver a Nachito para averiguar sobre Pedro, qué dijo a
la policía. Nachito le dice que no puede decir nada.
Y en ese momento ve el collar.
-¡Ayyyy! Mi collar –y quiere arrancárselo de las manos a Nachito.
Casa de reposo
Plenitud: El enfermero maldito le abre la puerta de la cárcel de
Juliana a Marcos. Se queda ahí parado. Marcos entra
y ve a Juliana por el suelo totalmente dopada.
-¡Déjenos solos! –ordena.
-Pero es que la paciente... no se encuentra nada bien... podría...
-¡Conozco
perfectamente a Juliana! –se enoja Marcos- y se que sería
incapaz de hacerme daño. Por favor ¡retírese!.
Y Camilo el maldito debe irse contra su voluntad.
Marcos se acerca lentamente a Juliana y la abraza. Juliana tiene los ojos desorbitados.
-Juliana
–le susurra y le acaricia el pelo, se sienta a su lado- Juliana
soy yo Marcos –llora- ¡estas peor! ¿qué
pasó? No puedo creer que estés así... –se
lamenta- no puedo creer lo que está pasando... ¿que
pasó Juliana? ¡qué pasó! –y la sigue
acariciando el pelo y la cara.
Juliana dice algo inentiligible.
-¡No te entiendo! –llora Marcos- habla más claro... ¿si? –le suplica.
-Dile
–susurra Juliana- dile a Maritza... que prepare una
fórmula química... ella no es capaz... porque esa mujer
es Bárbara.
Marcos le abraza y llora.
Casa Mutti:
Papi Mutti aparece en su habitación, vistiendo solamente un slip
negro, mostrando músculos y tabletas de chocolate.
(ejejej amigochas, fiesta para los ojitos)
Suspira. Se mira en un espejo.
-¡Te vas a sorprender cuando te atrape! –amenaza fríamente.
-¿De
quién hablas? –aparece Maritza en el marco de la puerta,
muy seductora, y lo mira de pies a cabeza, evidentemente
admirando el estado físico de nuestro Papi Mutti.
Papi Mutti, se mira a sí mismo y baja la mirada porque no se siente cómodo con la mirada de Maritza.
-¡Maritza qué haces aquí! – se exclama.
-¡Ah!
–disimula Baritza- lo estaba buscando Don Gabriel... pero no
sabía que se estaba bañando... no sabía que lo iba
a encontrar... así –y lo mira otra vez.
-Discúlpame –dice cortado Gabriel.
-No... discúlpeme a mi... no debí entrar sin anunciarme –dice Baritza pero no se mueve para irse.
-Mmmm ¿qué se te ofrece? –dice molesto Gabriel.
-Ah... mejor te vistes y te espero afuera. Tengo algo muy importante que decirte. Permiso.
Papi Mutti se queda sin saber qué pensar.
Casa de Reposo Plenitud: Marcos sigue abrazando a Juliana fuertemente.
-Trata de relajarte... ¿si? No pienses en Maritza... ni en Bárbara... ni en nada que te haga daño.
Pero Juliana llora.
-¡No!
–dice Marcos al ver sus lágrimas- ya no quiero verte
así... –llora también- ¡se me parte el alma!
Juliana... óyeme bien... ¡yo no voy a permitir que nadie
te maltrate! Confía en mí – y sigue llorando.
-Tu no entiendes nada –le susurra Juliana.
-Yo quiero entenderte –Marcos le toma la cara entre las manos- quisiera ayudarte... pero no sé como.
-Dile a
Maritza... –se le va la voz- que prepare una fórmula...
ella no puede... porque esa mujer es Bárbara.
-¡No es
justo que estés pasando por esto! –llora Marcos-
Juliana... –la besa en la frente con amor- el tiempo nos
juntó tarde... nos juntó en un momento incorrecto.
¡Ay! –llora y la abraza – yo te aprecio mucho... te
aprecio mucho –repito- y tu no te mereces estar así...
¡no te lo mereces!
Academia:
Ginger le arrebata el collar a Nachito y amenaza enviar a la
cárcel a Nachito y a Pedrito. Nachito le pregunta que por
qué recien ahora pregunta por el collar. Ginger lo acusa
de ladrón, le dice que no abran el pico.
Casa de reposo Plenitud: Marcos vuelve destrozado y encuentra a Luzmila.
-¿qué pasó Marcos? ¿por qué traes esa cara? –se desespera Luzmila.
-¡Ay Luzmi! Juliana está muy mal.
-Yo te lo dije
Marcos... te lo advertí... ¡es por culpa de esos
medicamentos que le están dando! ¿ahora sí me
crees?
Entra Regina
con Charlie. Exige ver a Juliana. Marcos le dice que se
prepare porque lo que va a ver no le va a gustar.
Academia:
Paco convence a Don Néstor de volver otro día porque es
muy tarde. Antes de salir lo detiene Nelson, el chico de la
Academia, le dice que escuchó preguntar por un tipo pelado,
malencarado. Le dice que él vio a esta persona con Juliana
y que cuando le preguntó si era un familiar, Juliana le dijo que
si. Don Néstor se marcha convencido de que Romero es
pariente de Juliana.
Casa Mutti: Baritza prepara unos tragos para ella y papi Mutti.
-Voy a jugar contigo un rato Gabrielito. Nos vamos a divertir.
-Maritza aquí estoy –aparece Gabriel vestido- ¿qué es eso tan importante que tienes que decirme?
-Primero un trago para relajarnos. Dry martini con doble aceituna.
Papi Mutti se queda helado porque es el trago que le gusta antes de irse a la cama.
-¡Perfecto! Pues brindemos por esa maravillosa coincidencia –le dice Baritza y se acerca seductoramente.
Papi Mutti la mira espantado.
-¿Por qué me miras así? ¿No te gustó?
-Si...
–se disculpa Gabriel- estoy pensando estupideces... es mi trago
preferido... pero acabas de brindar como lo hacía ella.
Baritza se come una aceituna morbosamente.
-¿Ella es quién? ¿Bárbara?
-Si... Bárbara.
-Quiero que
sea muy sincero conmigo Don Gabriel... ¿amaba a
Bárbara? ¿sigue amando a Bárbara Montesinos?
Gabriel se sienta y le pregunta por qué le pregunta eso.
-¡Perdóneme Don Gabriel! Fue un abuso de mi parte –suspira Baritza.
-No te
preocupes... te puedo responder... ¡si yo amé a
Bárbara intensamente! –Baritza sonrie- pero con esa misma
intensidad que amé a Bárbara ¡la detesto! ¡la
odio! Ella me hizo mucho daño y amenazó a mis hijos y eso
no se lo perdonaré nunca. Tarde o temprano daré con
ella y le haré pagar todo lo que hizo.
-Espero que las pistas que encontraron de Alberto le sirvan de algo.
-Estoy seguro
de que buscará a Alberto para recuperar el dinero que nos
robó... pero al primer movimiento bancario que haga los
atraparemos.
-Alberto es un
pobre diablo y les va a hacer muy fácil atraparlo porque ya lo
tienen. A la que tienen que encontrar es al cerebro de todos
¡a Bárbara! ¿qué se habrá hecho de
esa mujer?... Bárbara estará... si yo fuera ella y me
estuviera buscando tanta gente jamás iria a la casa de Alberto
–toma un trago- pérdoneme lo que le voy a decir Don
Gabriel, pero si no tienen pistas de esa mujer, es porque lo
están haciendo todo muy mal.
Casa de Reposo
Plenitud: Regina entra y abraza a su hija. Juliana no la reconoce
y solamente le dice que es una señora muy bonita. Regina
llora desconsolada.
Casa Mutti: Baritza se sigue burlando de los investigadores.
-Pero Maritza
entiende que Bárbara es una mujer muy astuta –le corta
Gabriel- Ella sabe cómo y dónde esconderse...
además tiene una gran ventaja... ¡no conocemos su
apariencia actual!
-Es cierto... ella en este momento debe estar muy... cambiada –se burla mirando a Gabriel- muy distinta.
-Si... sufrió muchas quemaduras.
-En lo poco
que le conocí ella es una mujer muy... coqueta... muy
vanidosa... y no creo que salga a la calle con quemaduras.
-Se habrá hecho cirugías –afirma Gabriel- ¿no creer?
La nana los
interrumpe para avisarles que lo buscan. Entra el detective que
se queda sorprendido con Baritza. Y prefiere hablar con ella.
Gabriel se retira. Baritza le comunica que canceló su luna de
miel por asuntos personales.
-Ya tengo
suficientes pruebas que indican que la única y verdadera viuda
de Juan Tobias Fonseca es Juliana Soler y no usted.
Baritza lo mira con odio.
-¿Por qué hizo creer a todo el mundo que quien se había casado con él era usted?
-Porque Juliana me dijo que la ayudara. Y yo lo hice.
-Señora por favor... ¿qué clase de juego es éste?
-Usted se hizo pasar por la viuda del señor Fonseca el día de su entierro.
-Si.. si.. yo
fui a la hacienda de Juan Tobias Fonseca porque Juliana me lo
pidió. La pobre estaba muy asustada –suspira-
tenía mucho miedo... y me dijo que no le dijera nada a nadie...
y se escapó... así que no tuve más remedio que
ayudarla.
-No me diga...
¡qué buena amiga! ¿no? Tan buena que hasta se
ofreció de ir a la cárcel en su lugar... por favor.
-Juliana y yo éramos como hermanas y yo... tuve que aceptar lo que vino. Tenía que ayudar a mi Julianita.
-Y por eso ella le cedió toda su herencia... un buen pago por el servicio.
-¡No! No
es lo que usted piensa... Juliana me cedió todos sus bienes para
que yo los administrara porque ella tenía miedo de que por sus
malos manejos todo se fuera al piso.
-Claro
–se burla Sherlock Rosales- ¿quien rechazaría una
oferta tan multimillonaria? ¡qué suerte tiene que le hagan
este tipo de encargos! –pausa- y me imagino... que los Mutti
están enterados de todo esto ¿no?
-No... ellos no lo saben... Julianita me lo pidió.
-Por lo visto
usted se convirtió en el ángel protector de Juliana
Soler. Y seguramente por eso ambas estaban en el sótano de
las empresas Mutti. Bueno.. las dos con Bárbara Montesino.
-Si... fue allí donde me llevó esa mujer.
-Pues tanto Juliana como usted van a tener que ir a la comisaría. Tienen muchas cosas que aclararme.
-¡Claro!
Yo iré cuando usted me diga... pero Juliana... pobre mi
Julianita... ¡a ella la internaron en el manicomio La Plenitud!
Rosales pone cara de espanto.
-¿Cuando fue eso?
-¡Qué no vió los periódicos! No se dió cuenta de lo que Juliana hizo en mi boda?
-Si..
si... estoy enterado... ahora voy para allá para hablar con
Juliana. Ya veremos si todo lo que me dijo es cierto. ¡Que
tenga una feliz noche Martiza!
Baritza queda furiosa y llama a Romero.
-¡Romero!
–le grita- hable con el enfermero. Quiero que ponga fuera
de órbita a Juliana, que ¡la ponga en coma pero ya!
– y se toma su martini de un trago.
Academia:
Marcos acompaña a Regina, Martín, Luzmila y Charlie
también. Regina se culpa. Marcos le dice que
mañana la viene a buscar para ir a visitarla. Regina le
dice que contará los minutos. Luzmila le dice a Marcos que no es
justo. Charlie se queda con Luzmila en la Academia para
protegerla de Pedro.
-Siempre lo he dicho ¡cuando el pobre lava... llueve! –se queja Luzmila.
Marcos le promete que si las pastillas son lo que Juliana dice la sacan de ese sitio.
Casa de reposo Plenitud: El maldito enfermero va a inyectar a Juliana cuando escucha llegar al doctor.
-¡Parece que no vas a entrar en coma todavía! –le dice y esconde los medicamentos.
El doctor
entra con Rosales y se sorprende de verlo y lo manda a su casa.
Camilo se asusta cuando ve al detective Rosales y se marcha.
-Juliana –le habla Rosales- Soy yo Javier Rosales. ¿Me escuchas?
-No me hagan nada –llora Juliana.
-No te voy a hacer nada. Solo quiero hacerte una pregunta.
-No me haga mas daño. Por favor no me haga más daño.
-¿Quien te va a hacer daño Juliana? ¿Por qué mintió acerca de su boda con Juan Tobias?
-Juan Tobias –delira Juliana- él lo sabía. Él me quería, él me quería.
-¿Qué sabía? ¡trate de contestarme Juliana! Es importante.
Pero Juliana pierde el conocimiento.
Casa Mutti: Baritza besa a Marcos por todo el cuerpo. Marcos la interroga sobre el detective.
-¿Pero no me dijiste que el detective quería hablar con mi papá?
-Si... – y lo besa- pero luego me encontró y prefirió hablar conmigo.
-¿Y qué quería saber de Juliana?
-Que
si tan amigas éramos. Que si era una persona de fiar....y todas
esas cosas... me obligó a decirle que la pobre está en un
manicomio. ¡Pobre Juliana!
Marcos piensa en las palabras de Juliana.
-¿Me estás oyendo mi amor?
-Si...
qué pena pero la vida tiene que seguir. Mi amor... mañana
quiero que me acompañes en la empresa quiero que trabajemos en
algo.
-¿Qué? –se sorprende Baritza.
-Mejor descansemos. Mañana te cuento.
AMANECE.
Laboratorio:
A Marcos y a Lumila le prometen los resultados de las pastillas para
esa misma tarde. Luzmila sufre y duda sobre lo que va a
pasar. Marcos consuela a Luzmila cuando aparecen Charlie y
Giselle para hacerse los análisis de paternidad. Luzmila
se muere de celos. Giselle se burla de ella.
Apto. Alberto: Xiomara interroga a Alberto.
-¿A qué se debe tanto misterio Alberto? ¿Por qué no me dices dónde fuiste anoche?
-Xiomara, ya te lo dije, estaba con unos amigos.
-No
te creo. Regresaste con una cara como si hubieras estado en el
infierno. ¿Vas a seguir con secretos conmigo Alberto?
Porque no te conviene.
-Bueno.
Ya. Estaba con Maritza y unos tipos que la ayudan. Quiere que
entre todos la ayudemos a atrapar al asesino del Guante Negro.
-Ya veo. ¿Y tu le piensas ayudar después de todo lo que nos ha hecho?
-Si yo planeo ayudarla... porque yo tambien quiero dar con esa rata. Me debe muchas.
-Bueno... me imagino que no será fácil dar con ese hombre –dice inocentemente Xiomara.
-¿Tu que sabes? ¿Y quien te dijo a ti que es un hombre Xiomara?
-¿Es mujer?
-Puede ser cualquier persona que nos rodea... ¡cualquiera! ¡cualquiera! Hasta tu.
-¿Ahora tengo cara de asesina? ¿Acaso crees que soy capaz de hacer todo lo que hizo esa persona?
-¿Tu?
–se rie Alberto- tu serias la última persona de la cual yo
sospecharía – y se acerca y le da un beso- Pero cuando yo
te digo cualquiera... me refiero por ejemplo a Nestor Fonseca o el
mismo Navarro.
Empresas
Marbella: Navarro entra a la oficina de Don Nestor. Hay un
sobretodo negro y en el suelo unos guantes negros tirados.
-¿Y esos guantes? Debieron caer del abrigo... de Don Nestor.
-¡Navarro! ¿qué hace usted en mi oficina? –entra gritando Don Nestor.
Laboratorio:
Charlie se emociona al ver al bebe con la ecografía. Pero
a Giselle no le causa ninguna gracia. La doctora les hace escuchar los
latidos del corazón del bebe.
Casa de reposo
Plenitud: Camilo el maldito entra otra vez a la pieza de Juliana con
los medicamentos. Juliana está perfectamente consciente
pero disimula. Camilo prepara la inyección.
-Anoche no
pude aplicarte esta inyeccion pero ahora si tengo que hacerlo –le
dice- porque me van a dar un buen dinero por esto... vamos
Julianita. Se una niña buena y dame tu brazo.
¡Tu decides! Si lo hacemos a las buenas o lo hacemos a mi modo.
Pero Juliana lo ataca como una fiera y la aguja se hunde en la pierna del enfermero.
Empresas Mutti: Marcos cita a Baritza en el laboratorio. Saca unas fórmulas de la caja fuerte.
-¿Qué
es lo que pasa mi amor? –entra fastidiada Baritza - ¿por
qué tanto misterio? Me dijeron que estabas aquí
-¿Por
qué te extrañas? ¡Quédamos en encontrarnos
en el laboratorio! ¿no? – Necesito que te pongas esto.
-No te entiendo... ¿para qué la bata?
-Mira...
ésta es la ecuación química de Juliana de
Noche. Aquí están todos los ingredientes y necesito
que por favor... me hagas unas muestras para enviar al exterior.
(HAHAHAH AMIG@S,la cara de Baritza!!! QUE BUENO!!! NO SABE QUE HACER!!!)
FIN DEL CAPITULO
@2005 Narración by Mabouchita! Z;D
www.mabouchita.com
Por favor no copie esta narración sin avisarme
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