Mabouchita
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Cap # 129 <--> Cap # 131

Libretos: Jose Fernando Perez y Julio Castaneda.
Co-escritora : Aida Naredo
Asesor Literario: Roberto Stopello.


CAP#130: Y MARCOS LE CREE

 

Academia: Paco sigue deambulando y recordando a Regina. De pronto ve a Regina y a Juliana caminando, puesto que Juliana ha decidido llevar a su mamá con Javier para que la proteja.  Sin pensarlo, cruza la calle sin mirar para acercarse a elles.

 

Un auto (jejee el mismo auto ‘anodino’, el auto viejo modificado, que ya conocen... está pintado de azul fosforescente y el frente pintado de rasa brillante, como con olas, o sea perfectamente camuflado para que no llame la atención :D :D  ) aparece a toda velocidad.

 

Pedro está al volante y lo atropella violentamente. Paco vuela con el impacto. Juliana y Regina son testigos. Dentro del auto Pedro ríe a carcajadas, eufórico de su hazaña, por haber hecho bien el encargo de Baritza.

 

(realmente este Pedro no tiene sentimientos... ¿y por qué el pobre Paco otra vez? :confuso: :confuso:  )

 

-¡Padrino! –grita Juliana y cierra los ojos al momento del impacto.

 

(bueno... pobre Paco y ni siquiera sabemos si va a sobrevivir... :( :(   aunque yo creo que sí,  porque ya saben... Paco sobrevivió de un salto al vacío del techo de la Academia, de un balazo en la cabeza que ni cicatriz le quedó, de un ataque cardiaco cuando donaba su riñón a Pedrito... :p :p   bueno, ¿qué le hace una mancha más a la pantera negra? :p :p  )

 

(Y otra cosa... disculpen...pero esta última escena... jejeje Paco parecía Spiderman por lo alto que voló por el choque...  :D :D   )

 

Juliana y Regina reconocen a Pedro quien había parado un momento a asegurarse que su presa estaba bien muerta, las ve, arranca y huye. Juliana y Regina y otros vecinos corren desesperados a auxiliar a Paco. Paco yace en el suelo inconsciente y no escucha los gritos de desesperación de Juliana y Regina.

-¡Es el maestro! –grita Nelson, el chico guapo de la Academia.

-¡Nelson llama ya a una ambulancia! –le grita Juliana- ¡Y avísale a todos! ¡CORRE! - y Nelson sale disparado.

-Paco, por favor –suplica Regina- ¡Ay Paco no te mueras! –le ruega a gritos y le acaricia la calva.

-¡NO! ¡No se va a morir! –Juliana- ¿Verdad Padrino? ¡Padrino!

-¡PACO! –Regina.

 

Empresas Mutti: Gabriel resignado a la quiebra, Baritza feliz toda vestida de negro está preciosa y muy guapa, Marcos muy enojado con Juliana, muy guapo, jeans carpintero, camisa a cuadros que se le ve bajo el pulóver bordó y campera de cuero negra.

 

(wow! Amigochas, como va la lista de las que lo quieren consolar??? Apúntenme, apúntenme... :D :D  jeje... y que no se entere mi marido :D :D  )

 

-¡Yo no puedo creer que Juliana sea capaz de hacernos algo como esto! –dice Marcos desesperado- ¡No puede ser! –se niega.

-¡Ni yo! –gime Baritza.

 

Y aquí pasa algo raro amig@s, Marcos la mira con mucha desconfianza, no le cree (será cierto tanta bonheur? :D :D  )

-¡Don Gabriel! –clama Baritza- ¡yo le insistí, yo le rogué! Pero me dijo que está arrepentida... ¡qué ya no piensa vendérmela ni a mí ni a nadie!

Y en ese momento de desesperación Gabriel sin darse cuenta deja escapar una verdad.

-¡No puedo creer que MI PROPIA HIJA me haga esto!

 

(Ayayay Gabrielito... qué consecuencias tendrá esta metida de pata? :confuso: :confuso:  )

 

Y Bartiza lo mira con cara de espanto y maldad, y lentamente se sienta.

-¡Ya confirmó que es su hija! –exclama y Gabriel pone cara de que metió la pata- ¡Ay por Dios! –finge pena Baritza- Si lo fuera, ¡por lo menos le hubiera temblado el corazón cuando le dije que esa fórmula era para usted!

-¿Le dijiste que era para Empresas Mutti? –se sorprende Gabriel.

-Si... –Y Baritza traga saliva... rápido... otra excusa inventada- Sí, porque no tuve otra alternativa... ¡se lo rogué de mil maneras! Se lo dije, pero ¡nada! ¡NADA!

Y esto para Gabriel es como una estocada final.

-¡Entonces sí estamos perdidos Marcos! ¡ESTAMOS PERDIDOS! ¡SE ACABO TODO! –con lágrimas que se le cuajan en los ojos.

-¡Papá no digas eso por favor! –le ruega Marcos- ¡Tiene que haber otra salida! ¿si?, no nos precipitemos –trata de calmarlo.

-Yo... –dice de pronto Baritza- yo tengo una alternativa... ¡PARA QUE EMPRESAS MUTTI SALGA DE LA QUIEBRA!

-¿Cuál? –le pregunta cerrando los ojos Gabriel.

-¡VENDAME EMPRESAS MUTTI DON GABRIEL! –y Baritza apenas puede disimular su regocijo... pone unos ojos de maldad y triunfo absolutos- ¡PARA UNIRLA CON MARBELLA! ¿mmm?

Y Gabriel la mira, luego mira a Marcos, como si considerara la proposición... pero Marcos... Marcos amiguit@s tiene una mirada muy obscura... muy indescifrable... como triste... no sonríe... simplemente mira a Baritza sin ninguna emoción.

 

(¿qué pasará? ¿aceptarán? :ahh: :ahh:  )

 

Parque: Alberto con mucho miedo frente a Guantes Negros.

-¿Qué quieres? ¿por qué me citaste aquí eh?

 

(mmm... no sé si es porque está en diferentes niveles, pero Guantes es más bajo que Alberto)

 

La cámara enfoca a Guantes Negros, tiene un sobretodo negro, sombrero negro, una máscara negra, guantes negros... no se puede saber si es hombre o mujer.

-¡Hey! ¡hey! ¡hey contéstame! –le grita Alberto- ¡Claro no hablas! ¡RATA! Porque tú no ERES BARBARA MONTESINOS ESCONDIDA DETRÁS DE ESA MALLA RIDICULA ¡hey contéstame!  –le grita furioso.

 

Detrás de Alberto pero sin ver a Guantes Negros se acerca sigilosamente el detective Javier Rosales, mi querido Sherlock.  Guantes Negros se da cuenta y emprende la huida... Javier no lo ve.

-¡Alberto Gutierrez! –le grita Rosales sonriendo porque tiene una buena presa- ¿qué hace aquí?

 

(ayyy mi sherlockito... no sabes lo cerca que estuviste de otro pez... mucho más grande!)

 

Alberto se pega otro susto (menos mal que no sufre del corazón) y se queda mirándolo boquiabierto, cuando mira hacia dónde estaba Guantes Negros, éste ya desapareció.

 

Pieza Luzmila: Luzmila acaba de decirle a Charlie que nunca lo quiso y que lo engañaba.  Charlie reacciona con el corazón en pedazos.

-¿Por qué me estas diciendo que no me quieres cuando yo sé que no es cierto? –le reclama Charlie- ¿qué pasa Luzmi?.

-¡Pasa que no quiero verte más! –dice Luzmila y le rehuye la mirada.

-¿Pero por qué no? ¡no entiendo!

-¿Qué tienes que entender Charlie? –Luzmila mira al cielo pidiendo ayuda- ¡te lo estoy diciendo! No te quiero y te he estado engañando.

Y Charlie la mira sin poder creer lo que escucha.

-¡Ay! –suspira Luzmila y baja los ojos- la verdad... la verdad es que... hay otro hombre en mi vida –miente Luzmila.

-¿Otro hombre? –y Charlie calcula un rato- ¡no inventes! Di la verdad... ¿quién es? –con duda.

-Es una persona que conocí hace poco... es un hombre increíble – Y Charlie la mira con el corazón en la boca- y bueno... –continúa mintiendo Luzmila- no tiene los problemas que tú tienes ahora que vas a ser padre.

-¡No Luzmi! –le corta Charlie- no digas eso... –y se le corta la voz- tú... ¡tú no me harías algo así!

-No quiero... no quiero verte sufrir Charlie... pero yo te lo dije una y otra vez –y se levanta y mira para otro lado- ¡que tú a mí no me gustabas! –y sin mirar a Charlie ahoga sus lágrimas.

-No... ¡no puedo creer que ahora se te haga muy complicado el hecho de... que yo voy a ser papá! Cuando antes tú fuiste la que me apoyaste...

-¡Y lo voy a seguir haciendo!... te voy a apoyar... pero como una amiga... ¡Esto es muy difícil para los dos! Pero... pero así son las cosas... ¡y te lo tenía que decir de una vez!

Y Charlie tiene realmente el corazón hecho trizas.

 

 

Calle de la Academia: Todos los del vecindario muertos de preocupación por el pobre Paco tirado en la calle.

-¡Ay pobrecito Paco! –Regina.

-¡Si Padrino resiste! –Juliana- ¡Arggg! –dice con rabia- ¡resiste!.

-¡Si Paco no te vayas! –le ruega Regina- ¡Así no me interesa vivir! ¡Paco!

Y en ese momento llega corriendo desesperado Martín.

-¡Ya me dijo Nelson y ya llamé a la ambulancia! Ya viene en camino.

 

Debe aclarar por la buena reputación de nuestro guapo guardaespaldas (ya saben... ejjeje mi hija me lo pidió para... ) que Regina y Juliana le ordenaron no seguirlas porque éstas dos iban de incógnito a ver a Javier para que esconda a la mamita de Juliana.

-¡Paco aguanta! ¡aguanta! –Regina.

-¡No lo mueva Doña Regina! Es peligroso –Martín.

-¡Aaaayyyyy ya no respira! –grita Regina.

-Si respira Doña Regina –Martín- ya viene la ambulancia.

Y todos los del barrio gritan y se desesperan por el Maestro Paco.

 

Empresas Marbella: hora de decisiones... Baritza espera segura de su victoria la respuesta de Gabriel.

-¡Papá! A ver... –Marcos- si vendemos nuestra empresa a Marbella...  se van a convertir en una sola empresa y por ende vamos...

-¡Marcos por Dios! –le corta Baritza y nunca sabremos qué iba a decir Marcos... Baritza lo corta menospreciando su opinión- ¡Es la única forma que veo para ayudarlos! Marbella tiene muy buen capital y puede comprar empresas Mutti sin problemas –y mira fingiendo inocencia a Gabriel- ¿qué me dice Don Gabriel?

-¡A ver por favor! –Marcos- ¡por favor pensemos las cosas y no tomemos decisiones precipitadas! ¡Tiene que haber otra salida! ¿no?

Baritza fastidiada con Marcos.

-Hijo es difícil... –empieza Gabriel y en ese instante suena uno de los teléfonos de la empresa- Con permiso –dice y atiende la llamada.

-¡Sí húbole! –pausa- Sí... aquí está –mira a Baritza -Te van a pasar una llamada Baritza... parece que tienes tu celular apagado.

-¿Si? -Baritza contesta el teléfono con fastidio mientras Gabriel conversa con Marcos.

-¡Al fin le encuentro! –Pedro al otro lado de la línea- Misión cumplida Jefe... al calvito le salió peluca –y se ríe solo de su broma de mal gusto- Ahora va como un angelito directico al cielo.

-¡Muy bien! –Baritza susurra en la cima de su triunfo- ¡Muy bien Navarro! –miente porque está frente a Marcos y Gabriel – ahora vaya para dónde le indiqué.

-Iré con Romero al Rancho Grande –Pedro.

Rancho Grande es la Hacienda de Juan Tobías.

-¡Perfecto! –jubila Bariza –Y hágame un favor... no quiero que vuelva a llamar aquí... ¡no quiero molestar a Don Gabriel!

Mientras Baritza habla, Marcos mantiene una conversación con su papá pero no deja de vigilar a Baritza, cada rato le lanza miradas llenas de sospechas.

Pedro corta malhumorado y Baritza jubilante.  Baritza mira a Gabriel que es un hombre destrozado.

-Maritza... –dice suspirando lleno de dolor- Lo pensamos mejor con Marcos... ¡y estamos de acuerdo! Tienes razón...

-¡Me parece perfecto que estén de acuerdo! –Baritza feliz y triunfante- ¡Yo solo quiero ayudar!

-Pues sí... –Marcos dudoso- vamos a vender la empresa... –y hace una pausa- pero con la condición de que mi papá sea el Presidente.

A Baritza se le hiela la sonrisa de triunfo total que tenía en la cara.

-¿Cómo? –pregunta y los mira con cara glacial.

 

Parque: Nuestro Sherlock Rosales interroga a Alberto.

-Solo... solamente estoy dando un paseo- inventa Alberto- sinceramente... esto del trabajo... he estado un poco estresado y el hecho de caminar por aquí me... me relaja un poco... sí... ¡siempre lo hago! Pero... ¿usted qué está haciendo por aquí detective... eh.. ? ¿y por qué la pregunta? –y Rosales lo mira sin emociones- ¿acaso está buscando a alguien en específico? ¿o me está siguiendo mis pasos?

-¿Por qué estaba siguiendo a Juliana Soler ayer? –frío.

Alberto se queda sin habla... no se esperaba esta pregunta.

 

Pieza Luzmila: Charlie se pasea como un león enjaulado con el corazón destrozado.

-¡No puedo creer que me rechaces porque según tú ahora que voy a ser papá...! ¿mi vida va a ser muy complicada?

-Sí... sí –sigue mintiendo Luzmila- Sí va a tener muchas responsabilidades... y entre esas... ¡tiempo! ¡tiempo para cuidar a tu hijo! Y eso es normal.

-¡Y es un tiempo que yo pensaba pasar contigo y con él! –y la mira con mucho dolor- ¡No Luzmi! No... –le ruega- ¡tú no eres así! ¡Yo estoy seguro que todo lo que me estás diciendo es porque Giselle vino a verte!

 

(uff!! A Charlie sí le funcionan las neuronas)

 

-Por favor –le ruega Charlie- ¡dime qué te dijo Giselle para que cambiaras de opinión!
-¡Ella simplemente me dijo dio la noticia Charlie! ¿y quieres que te sea honesta? Me sentí feliz... –miente- porque por fin me quité este peso de encima y no... veía la hora de decirte que yo estaba con otro hombre y... de poderte explicar Charlie.

Pero Charlie no le cree.

-Además... –continúa Luzmila- mira... ¡no hay mal que por bien no venga! ¿si?... –le toma de la mano- es una muy buena oportunidad para que tú... esté con tu hijo... ¡mira lo mal que están Pedrito y Nachito por no tener un papá!

-¿Pues sabes qué? –Y Charlie llora, las lágrimas le corren por las mejillas- yo estoy seguro que tú... ¡que tú no me traicionarías de esa forma! –y llora y se levanta - ¡Giselle te dijo algo y si no me lo quieres decir yo voy a buscar a Giselle y la voy a obligar a Giselle que me diga qué es lo que te dijo! –le grita.

 

(wow! Bravo Charlie... ¡es mi nuevo héroe!!!!! Bravo Alfredo Ahnert muy buena actuación!)

 

Y Charlie se marcha golpeando la puerta y súbitamente Luzmila sale corriendo detrás de él..

 

Abajo, en la Academia, el salón de bailes repleto y la gente baila inconsciente de todos los problemas de nuestros protagonistas.  Ginger baila con Nino, bajo la atenta vigilancia de Antonia.

-¡Hola Charlie! –le grita Antonia cuando ve bajando a Charlie.

Charlie le hace un gesto con las manos de que no quiere hablar y se marcha.  Luzmila lo mira alejarse llorando.

-¡Hola! –se acerca cómo un ángel rubio Antonia (uyyy!! Sí... está muy bonita y angelical) - ¿qué pasa? ¿te puedo ayudar? –y se comporta como un ángel también.

Y Luzmila, que hace mucho tiempo está sola con sus problemas, porque Juliana tiene otros, de pronto mira a Antonia como su tabla de salvación y llorando se le abraza desesperada.

 

(ayyayay esta escena sí que me conmovió... hay veces que un verdadero amigo... una verdadera amiga... ¡hace tanta falta!)

 

Y en ese preciso instante... ¡Nelson entra gritando desesperado!

-¡Oigan! ¡atropellaron al maestro! –desesperado- ¡lo atropelló un carro!

 

La música para, y todos dejan de bailar y salen corriendo en tropa hacia la calle.

 

La única que se queda fría y sin fastidiada de parar el bailongo es Ginger.

-¡Ay pero para qué corren! –con enfado- ¡No pierdan el tiempo! ¡Ese viejo tiene más vidas que un gato! –y sonríe con malicia- bueno.. aunque a lo mejor esta vez... sí se cumple mi deseo – y cruza los dedos y desea con toda su alma- ¡Qué se muera! ¡qué se muera! ¡Qué se muera! –y luego feliz sigue practicando pasos de baile.

 

 

Calle Academia: La ambulancia llegó y los paramédicos se llevan a Paco en una camilla.  Llegan todos los de la Academia que quieren mucho a Paco gritando y haciendo escándalo.

-¡Yo me voy con é! –grita Regina y sube a la ambulancia.

-¡Fue espantoso! ¡Fue espantoso Luzmi! –explica llorando Juliana a Luzmi, Nino escucha- Yo no sé que pasa... ¡yo no sé si está bien! –y Nelson trata de confortarla mientras ambulancia, URMED*GAS se aleja con la sirena llorando.

Todos quedan llorando.

 

Empresas Mutti: Marcos cruzado de brazos mira desconfiado a Baritza.  Gabriel la mira. Baritza enojada por la condición impuesta.

-¡Cómo les acabo de explicar! –trata de convencerlos- ¡Va a ser muy difícil poner a Don Gabriel como presidente de las dos empresas!

-¡Maritza! –con sorna Marcos- ¡tú eres la presidenta! ¿Por qué no?

-Eh... –traga saliva- ¡porque yo sola no tomo las decisiones en Marbella! Hay una junta de accionistas... ¡empezando por Alberto Gutierrez!

Y Gabriel tiene una extraña media sonrisa en la cara.

-¡Lo sé! –Marcos cansado- ese desgraciado... ¿saben qué? –les grita cansado- ¡no acepto esa venta! ¡no lo permito!  ¡por favor!

Y con esto Baritza está realmente disgustada con Marcos.

-¡Don Gabriel! –irrumpe gritando Archibaldo- tenemos un caos en la fábrica... ¡quieren embargar los depósitos! El jefe de planta me acaba de informar que llegaron unos proveedores y están muy indignados.  ¡No los dejaron entrar! Pero... voy para allá con los abogados.

Esta noticia pone feliz a Baritza.

-Archibaldo –Gabriel- por favor ¡no permita el embargo!

Archibaldo sale en urgencia.

-Marcos mira –Gabriel resignado- mi capital se ha agotado.  Y el dinero que tanto tú como Antonia pusieron para sacarnos de la ruina (hhmmmm no me acordaba de lo de Antonia) también se está agotando... ¡no voy a permitir exponer el futuro de ustedes! ¡no lo voy a hacer! –con convicción.

Hace un silencio y toma fuerzas.

-Maritza... –le anuncia- voy a venderte Empresas Mutti... ¡y tú serás la presidenta de la nueva empresa!

Y Marcos no está feliz y sufre, pero no dice nada. Y mira la cara de Baritza.  Baritza a duras penas puede simular su maldad y su sonrisa satánica y de triunfo.

 

 

GABRIEL VENDE EMPRESAS MUTTI

(Buenas noches Jessica y que sueñes con muchos angelitos!!! mañana tendrás resumen completo... te lo prometo )

Parque: Rosales mira fríamente a Alberto.
-¿Y de dónde sacó esa idea tan loca detective? ¿por qué iba yo a hacer algo así? –Alberto- no le entiendo.
-Tal vez.. porque piensa que ella sabe algo de la desaparición de Don Néstor Fonseca.
-¿Juliana? –finge sorpresa- ¡Jamás se me ocurriría algo así! Pero francamente me gustaría saber que ha pasado con el señor Fonseca. Me dijeron que lo vieron en televisión y que ustedes no han podido encontrarlo... ¿es verdad?
-¡Así es! –y se le acerca- Pero usted no está tan sorprendido como aparenta –seriamente.
-¿Qué está insinuando detective? –finge ofenderse- ¿qué yo acaso tengo algo que ver con la desaparición del señor Fonseca?
-¡Dígame la verdad! –le exige Alberto- ¿Quién lo cito aquí eh?
Y mi Sherlock Rosales solamente lo mira con una demisonrisa irónica.

Empresas Mutti: Marcos no está de acuerdo.
-¡Saben qué! ¡NO! –y se pasea como un verdadero LEON- ¡Si fusionamos la empresa... las empresas... ¡ -y mira a su padre- ¡tú tienes que ser el presidente! –y mira a Baritza- Maritza por una razón... o por muchas... porque mi papá es una persona que conoce muy bien el negocio... tiene mucha experiencia y es reconocido a nivel mundial! ¡por favor!

(BIEN MARQUITOS!!! BRAVO!! )

-¡Marcos! –Baritza furiosa- ¡Estoy totalmente de acuerdo contigo! Pero entiéndeme mi amor... en este momento su situación es muy difícil... ¡y no sé qué van a decir los accionistas! No va a ser muy fácil convencerlos.
-¡Yo estoy seguro que sí! ¡claro que los vas a convencer! Además Maritza por favor... ¡tú eres la mayor accionista de la empresa! –y con sorna- ¿qué está pasando?
-¡Marcos! –interviene Gabriel- ¡Marcos por Dios no discutamos más!... Maritza tiene razón –Gabriel es un hombre cansado- No va a ser fácil convencerlos... ¡Empresas Mutti está por los suelos! –Y Baritza aprueba con la cabeza- en cambio... si Maritza va a ser la presidenta... entonces nosotros podremos...
-¡Pero no es justo! –grita Marcos- ¡No es justo ni es lo correcto!
Gabriel mira a otro lado y Baritza en ese momento cambia de cara y le dice a Marcos con tono amenazador.
-¡Siento que no confías en mi!
-Maritza –Marcos muy serio- no es que no confíe en ti... –miente- son... ¡son muchas cosas! –y hace una pausa- pero está bien –acepta- Te vendemos la empresa y tú serás la presidenta.
Gabriel cierra los ojos vencido... Baritza apenas puede disimular su regocijo insano.

(mmm... realmente creo que terminará más loca que una cabra )

-¡Ah! –jubila Baritza ya casi sin disimular- por favor... ¿por qué ponen esas caras?... ¡éste es un negocio del cual ambas empresas van a salir beneficiadas!
Pero tanto Gabriel como Marcos no cambian de cara.
-¡Don Gabriel! –continúa Baritza- le doy mi palabra de que apenas Empresas Mutti empiece a alzar vuelo... ¡le devuelvo la compañía! Pero por ahora –y se siente muy generosa- ¡también le ofrezco la vicepresidencia!
-Esta bien Martiza –habla Gabriel- no estamos en condiciones de exigir nada...
-¿Y de qué nos sirve? –duda Marcos ante tanta confianza- ¡si no tenemos la fórmula de Juliana! –y se pregunta a sí mismo- ¿qué estamos haciendo?
-¡No se preocupen! –les tranquiliza Baritza- no se preocupen... ¡yo voy a hacer hasta lo imposible para que esa mujercita nos devuelva la fórmula!... ¡es que no me parece justo que esa mujer les haga tanto daño!
A Gabriel le duelen estas palabras pero disimula.
-¿Cuándo quieres que firmemos la venta?
Y Marcos la mira.
-¡Hoy! –Baritza quiere apurar el negocio- ¡sí ahora mismo! –la cara de Marcos se descompone- ¡Voy a citar una junta de emergencia con los abogados de Marbella! –y se excusa- según lo que dijo Archibaldo la situación es muy grave y no podemos dar plazos si queremos salvar a Empresas Mutti.
-Ni modo –se levanta Marcos y se acerca a su padre- tendremos que hablar con los accionistas minoritarios de la empresa también y... ¡Qué sea lo que Dios quiera! ¿ya?
-¡Ha! –ríe Baritza feliz- Don Gabriel... Marcos... ¡tomaron la mejor decisión! –y ahora sin ningún tapujo demuestra su verdadera personalidad - ¡YO COMO PRESIDENTA DE LAS DOS EMPRESAS les prometo que las voy a levantar! Y que entonces... ¡SERA UN SOLO EMPORIO QUE NO TENDRA COMPETENCIA A NIVEL MUNDIAL! –y sonriendo como demente se levanta y se marcha- Permiso.
Gabriel destrozado mira a Marcos. Marcos se sienta lentamente y mira a su padre.

(uff!! Baritza ya no puede disimular su locura )

Parque:

-¡No! –se burla Rosales- Nadie me citó aquí. Casualmente estoy en un operativo aquí cerca... y vine a este parque a pasear un rato. ¿Qué curioso no? Al parecer tenemos los mismos gustos... ¡a mí también me encanta venir a los parques a despejar las ideas! Sobre todo cuando tengo casos no resueltos como el de Don Néstor Fonseca.

-Bueno –Alberto encubre su miedo- Pues entonces lo dejo para que siga pensando –y hace amago de alejarse.

-¡Ah! –con sorna Rosales- Señor Gutierrez... todavía no ha respondido a mi pregunta... ¿por qué estaba siguiendo a Juliana Soler ayer?

Y Alberto no sabe qué decir.

-Perdón... ¿usted me está acusando de algo?

-No... digamos que no... –y hace una pausa sustancial – ¡al menos no todavía! –con burla.

-¿Todavía? –repite Alberto - ¡Pues déjeme le hago una pregunta! ¿cómo se posible...?

Pero suena el teléfono de Rosales. Nuestro Sherlock atiende... y aquí hay algo raro... en la pantallita del teléfono celular se ve perfectamente una foto... de una mujer y un niño.

 

(mmm... ¿será viudo Rosales?... ¿divorciado o separado? :( :(  ¿qué historia tiene? )

 

-¡Diga! –Y Rosales pone cara de sorpresa y preocupación, Alberto trata de adivinar que pasa- Ok... ¡ya voy para allá! –corta Rosales.

-Eh... ¿encontraron a Néstor? –prueba Alberto.

-No –le mira con sorna- es una emergencia. ¡Ya pronto nos volveremos a ver! –y le amenaza directamente- ¡tal vez en la Comisaría! ¿no? –y se marcha dejando a un Alberto muerto de miedo, furioso y muy nervioso.

 

(Bravo Paulo Quevedo, muy buena actuación :o :o  )

 

Hospital: Llevan a Paco a urgencias.

-¡Ay Paco está muy mal! –llora Regina- ¡de ésta no se va salvar! –le dice a Juliana que llega- ¡si supieras todo lo que le hicieron en la ambulancia! ¡ay!

-Tranquila mamita.  ¡No te preocupes! Mi padrino es fuerte... ¡hay que tener fe!

 

Y muy cerca nuestro guapo guardaespaldas Martín (ay amigas... tienen que pedirle una foto a Leo porque realmente está muy guapo :D :D  )  consuela a Luzmila, la abraza.

-Tranquila Luzmila.

-¿Pero qué pasó Martín? ¿por qué pasó esto? ¿cómo el salvaje que iba manejando no vio al maestro?

Juliana la escucha.

-Esto no fue un accidente Luzmi – le dice mientras abraza a su mamá- fue a propósito.

-¿De qué estas hablando Juliana?

-¡Qué yo vi al conductor! El que estaba manejando ¡era Pedro!

Y Luzmila se tapa la cara.

 

Haciendo Juan Tobías: Romero espera en el granero... dónde habían tenido secuestrada a Juliana.  Entran tranquilamente Pedro y sus dos compinches... los inefables Punk y La Negra.

-¡Qué hacía afuera! –se asusta Romero - ¡éntrense de una vez!  La vieja Refugio no nos puede ver.

 

(bueno... hago un comentario aparte... ¡hay una lindísima gallina en primera plana! Es tan bonita que me recuerda a mi infancia... teníamos un gallinero en el campo, está pero requetechula mi gallina :D :D  )

 

Pedro y sus secuaces se ríen abiertamente de Romero cuando éste corre a cerrar la puerta del escondite.

-¿Y a este par de payasos para que los trajo? –y Romero mira con desprecio a El Punk y la Negra.

 

Para los que no ven la novela.  El Punk es rubio, altísimo, muy fuerte, con la cabeza pelada como ya se imaginan, que ahora para ‘despistar la cubre con un gorro rojo, muy fuerte y está muy enamorado de La Negra, que es blanca, retacona y bajita, gordísima y tiene el pelo pintado de rojo. Los dos siempre utilizan lentes negros y son muy, pero muy malos.  Pero es muy romántico como se quieren y se cuidan el uno al otro.

 

El trío de Pedro ríe a carcajadas.

 

-¡Doña Bárbara se va a enojar si sabe que usted anda trayendo a sus mugrosas amistades! –grita Romero muy amanerado.

Ah.. Romero está como siempre muy elegante... sombrero negro, gabardina negra, polo blanco.

-¿Y a ti que te importa metiche? –amenazador Pedro- Esto lo consulto yo con MI JEFA... ¡confórmate con saber que ya me tiene más confianza a mi que a ti! –y todos vuelve a reír a coro.

-Ja Ja –remeda Romero.

-Para algo me entrega los trabajos más difíciles  -Pedro y se le acerca amenazador- ¿o no muchachos?

Y ante esto tanto el Punk como la Negra se acercan y empiezan a molestar a Romero, lo empujan, lo golpean.

-¡Hágase el duro! –la Negra.

-¡Qué se acostumbre este calvito! Ya va a saber quien es el jefe del grupo –El Punk.

-¡Pandilla de ratas! –explota Romero- ¡ustedes jamás estarán a mi nivel! Comenzando por usted Pedro. ¡Sueña si piensa que una escoria como usted puede tener lugar al lado de una mujer como mi doña Bárbara! –y toma empuje y se lanza a atacar a Pedro.

-¡Ahora sí te la buscaste Romero! –grita Pedro lo empuja y saca una navaja.

Romero saca una pistola... y en ese momento tocan al portón... y todos se quedan de una pieza.

-¿Quién está ahí? –grita Refugios al otro lado de la puerta mientras escucha atentamente- ¿señor es usted? –y sigue golpeando con fuerza- ¿quiénes están adentro?.

Y adentro los alacranes se miran con miedo.

 

(ayyyayy Refugitos... deberías haber llegado unos minutos más tarde... cuando los alacranes se hubieran terminado de matar todos entre ellos :confuso: :confuso:  )

 

 

 

Empresas Mutti: Marcos da un fuerte abrazo a su papá. Se demuestran mucho amor.  Se separan y Gabriel se sienta en su escritorio y Marcos enfrente.

-Hijo... ¡yo sé que no estás de acuerdo con la venta! Pero... ¡no teníamos alternativa!

-¿Sabes? Se supone que debería sentirme tranquilo porque mi esposa va a ser la presidenta de la empresa... ¡PERO NO! –y Marcos tiene una cara de entierro- NO ME SIENTO BIEN PAPA.

-¿Por qué lo dices?

-Mi relación con Maritza ha cambiado mucho –muy triste Marcos- yo... te va a parecer loco lo que te voy a decir... ¡pero siento que ésa no es la mujer de la cual yo me enamoré! –y lo mira desesperado- ¡está muy distinta!

-Si... –dice luego de una pausa Gabriel muy pensativo- Estoy de acuerdo contigo... ¡yo también lo he notado! Hace cosas.. que me tiene desconcertado...

-¿Cómo cuales? –interroga exaltado Marcos.

-No sé... –suspira Gabriel- detalles... la forma de hablar... de caminar... de vestir... ¡no sé! –y de pronto mira a Marcos- ¿Marcos tú sabias que cuando Romero entró a la empresa disfrazado de mensajero lo encontré en el laboratorio con Maritza?

-¿Qué dices? –espantado Marcos.

 

(bueno... ojalá y que nuestros Mutti se den cuenta de algo... :virados: :virados:   )

 

Hacienda Juan Tobias: Refugios sigue golpeando la puerta.

-¿Quién está ahí adentro?

Romero con señas hace que se escondan... Pedro y sus mosqueteros se esconden detrás de un barril...

 

(sobre este barril... muy tranquila está nuestra gallinita que ni se espanta... los mira atentamente... y decide compartir con ellos su espacio... comentario de mi marido: estos son tan buenos en la vida real que ni a una gallina asustan :D :D  )

 

Mientras tanto nuestro D’Artagnan... perdón... quise decir Romero... esconde su pistola y abre la puerta.  La puerta se abre con un chirrido siniestro.

-No pasa nada Doñita... puede irse tranquila –Romero a Refugios- ¡Estoy esperando a Doña Bar...! –y tartamudea- ¡a Doña Maritza!

Y Refugios lo mira detrás de 20 centímetros de vidrio, unos lentes que hacen que sus ojos se vean enormes. 

-¡Pues lamento desilusionarlo...! pero desde que la doña se casó con el joven Mutti... ¡no ha vuelto para estos lares! Y mucho menos ha llamado...

Y mientras habla espía atentamente por todos lados...

 

(mmm... será realmente tan ciega cómo nos hacen creer? :ahh: :ahh:  )

 

-Pues a mí si me llamó y me dio que la esperara aquí.

-¿Ah? ¿Ah sí? –Refugios se pone alerta- ¿la doña viene para acá? –hace una pausa con miedo- pues... ¡si la doña viene y no me encuentra usted le dice que yo salí a hacer unas compras al pueblo!

-¡Sí! ¡Sí yo le digo! –dice Romero feliz de sacársela de encima- ¡hasta luego! –y le cierra la puerta en las narices, mientras Refugios se queda sospechando.

Romero entra y los tres maleantes salen de su escondite.

-¿Qué dijo la vieja? –Pedro.

-¡Cállense y escóndanse! Porque si se da cuenta que no estoy solo la vieja va a sospechar. ¡Ya vamos! –les ordena Romero.

Y Romero los mira con desprecio mientras los tres vuelven junto a mi gallinita, que está tan tranquila que apenas los mira.  Pedro y sus secuaces se burlan a carcajadas de Romero y sus gestos amanerados.

 

Hospital: Llega Chela, que está muy bonita, muy preocupada por Paco.

-¿Hay noticias del maestro?

-Una enfermera nos dijo que los médicos lo tenían en la sala de operaciones y que van a demorar un buen rato.

-Por un momento le falló el corazón... pero reaccionó –Regina- confiamos en que pueda soportar la operación – y llora.

 

(si... no hay duda que nuestro Maestro Paco es un gato de siete vidas, pero si las contamos, ya usó... tirarse del techo, paro cardiaco operación donación riñón, balazo en la cabeza, atropello, otro paro cardíaco... 5 de ellas... a ver escritores... ¡ya dejen de utilizar a mi maestro Paco y se lo dejan a Chela ¡por favor! :o :o   )

 

-Sí - Juliana consuela a su mamá.

-Todos los del barrio están rezando Doña Regina, yo sé que la virgen nos va a hacer el milagrito –Luzmila.

-¡Yo debí haber estado con él! –llora Chela- ¡él estaba tan triste hoy! Me habló de lo más triste de su vida...

-¡Ay Chela! ¡Ya! ¡Ya! ¡Ya! –la calla Regina- Yo sé que soy la causante de su tristeza... ¡ay! Y ahora le pasa esto... –Regina sin consuelo.

 

Muy cerca Antonia conforta a Nino.

-El es cómo un papá para mí Antonia –le confiesa Nino con llanto- Por él yo no terminé siendo un delincuente... ¡Ay! –suspira lleno de dolor y lágrimas. Si se muere... yo...

-¡No! Mi amor... él no se va a morir vas a ver... ¡se va a poner bien! ¡no te preocupes!

Pero Nino llora a moco tendido.

 

Mientras Juliana abraza a su mamá aparece muy preocupado nuestro guapo detective que se acuclilla frente a Juliana.

-¡Vine tan pronto me informaron! Lamento mucho lo del maestro.

Y Regina decide dejar solos a Juliana con Javier y lleva a Luzmila a tomar un café. Chela las sigue. Apenas se van nuestro Javier se sienta al lado de Juliana y la abraza con todas sus fuerzas.

 

Nuestro guapo detective está de matar... pantalón negro, t-shirt negro, campera negra...

 

(amig@s... como les dije antes... mejor que se apure Marquitos... porque la competencia está muy fuerte :D :D  )

 

-¡Ay Julianita! –le dice mientras la abraza muy fuerte- ¡en lo que necesites puede confiar en mi! –y la besa en el pelo- ¡lo único que quiero es que estés bien! –y la vuelve a besar cariñosamente- ¡qué toda tu familia esté bien! ¡qué los tuyos estén bien! ¡qué tú estés bien! –y la arrulla entre sus fuertes brazos.

 

Y Juliana que tanto necesita consuelo, se deja y se siente bien.

-¡Gracias Javier! –le agradece de corazón y se separa y lo mira a los ojos - ¡es tan importante para mí saber que cuento contigo!

Javier sonríe feliz de ser un consuelo para Juliana.

-Pero lo que pasó hoy no fue un accidente –seria Juliana y Javier se pone alerta- ¡Maritza mandó a Pedro para que atropellara a mi padrino!

Y Javier se toma de la cabeza y mira a Juliana desconsolado.

 

(mmm... para hacerme completamente feliz... me encantaría que llegara Marcos y los viera abrazaditos y que se muriera de celos... JJIJIJI... Estaría buenísimo... :D :D  )

 

 

 

Hospital: Juliana llora y Javier la consuela.

-¡Esa mujer es una arpía! ¡un monstruo! Y ya no aguanto más su chantaje... –llora.

-Debes actuar con cautela Juliana –y le toma de la mano.

-No puedo... ¡no puedo! Yo... estaba desesperada... por eso quería buscarte y quería que me ayudaras a esconder a mi mamita... porque estaba decidida... ¡a contarle toda la verdad a Marcos! Y justo pasó esto con mi padrino.

-Debiste avisarme antes de dar ese paso –suspira Javier.

-No puedo más –y las lágrimas le caen a torrentes- estoy muy cansada de su chantaje... como te dije... ¡ella me volvió a amenazar en mi casa! Y yo pensé que iba a hacer algo contra mi mamita... por eso yo salí con ella... pero no... ¡lo que hizo la bruja esa fue mandar a Pedro que atropellara a mi Padrino! ¡Ay por favor Javier! –le ruega- ¡tienes que detenerla!... hoy fue mi padrino... mañana puede ser mi mamá... o Luzmila o cualquiera.

-No Juliana... –trata de consolarla- a partir de hoy un grupo de mis hombres va a estar vigilando día y noche la Concordia... en cuanto a Pedro Baraja... ¡te prometo que lo voy a agarra y lo voy a hacer cantar! Y ésta vez sí me voy a asegurar que pague para siempre en una cárcel de máxima seguridad... y una vez tengamos a Pedro... daremos con Maritza... ¡y daremos con Bárbara y con todos sus cómplices... como Alberto Gutierrez!
-¿Qué?

-Sí... estuve interrogando a Alberto Gutierrez, le estaba preguntando por qué te estaba siguiendo el otro día... ¡lo tengo vigilado y el tipo está metido en esto hasta el cuello! Pronto... ¡voy a desmantelar toda esa banda de criminales Juliana! Te lo prometo... –y la mira con esos ojitos (de puerca viuda) llenos de amor- ¡Te lo juro!

-Gracias –murmura Juliana y lo mira con unos ojitos cuajados de lágrimas y suspira porque por fin alguien le da un apoyo- Muchas gracias Javier –y sonríe en medio de sus lágrimas- ¡No sabes cuánta tranquilidad me dan tus palabras!.

-Y todo esto lo hago con... –y Javier se corta- con mucho gusto... –se corrige- ¡No mereces estar pasando por todo esto Juliana! –Juliana le sonríe y Javier la vuelve a abrazar muy pero muy fuerte.

Y Juliana se deja consolar.  Luzmila entra y los ve a abrazados, ve con pena a su amiga que por fin está tranquila y Luzmila sonríe.

 

Empresas Mutti: Marcos muy molesto.

-¡Maritza debió decirnos que Romero se metió al laboratorio para amenazarla!  ¡por lo menos decírmelo a mí! –se escandaliza Marcos.

-¡Yo le dije lo mismo! –Papi Mutti- Parece que Romero la amenazó y le pidió dinero de parte de Bárbara... ¡al menos eso fue lo que dijo Maritza!
-¡Ah! –suspira Marcos cansado y desilusionado- ¡Mientras Bárbara no aparezca no vamos a estar tranquilos! ¿Ahora por qué Maritza no me dijo lo de Romero? –y mira a su padre- ¿sabes qué papá? Han pasado tantas cosas... ¡ella está tan distinta! –se queja- su tono de voz... sus gestos... su manera de pensar... ¡es como si estuviera con otra persona!

Y Gabriel lo mira serio y no responde.

-Y va a ser feo lo que voy a decir pero... –continúa Marcos- pero ¡yo no confío en ella! Yo no confío en ella –se vuelve a repetir.

-Eso es grave... ¡es grave Marcos! Pero no podemos hacer nada... ¡después de lo que nos hizo Juliana estamos en manos de Maritza!

-Sí... pero ella debió ofrecerte la presidencia a ti.

-¡No Marcos! Ella va a poner el dinero... mira... confiemos en que pronto vamos a recuperar la empresa... –suspira.

-Todo esto por culpa de Juliana –dice Marcos con rabia- ¿por qué cambiaron las cosas tan radicalmente? ¿qué le hicimos? –se interroga- hasta en algún momento llegamos a creer que Marcos era tu hija.

Ante esto Gabriel se encuentra en un dilema.

-Marcos... ¡Marcos no debería decirte esto porque Regina me pidió que no lo dijera! Pero... por favor te pido ¡no se lo comentes a tu esposa! –y Marcos asiente- SI... SI... JULIANA ES MI HIJA.

Marcos lo mira no muy sorprendido.

 

Café: Baritza entra triunfante.

-¡Espera que te diga de dónde vengo y lo que conseguí! –le dice a Alberto que la espera mientras se sienta.

-A ver... –Alberto nervioso- antes de que me digas cualquier cosa... ¡yo quiero saber si fuiste tú la que me citaste en ese parque!
-¿De qué diablos me hablas?

-¡De lo que me estás oyendo Bárbara! –y la mira amenazador- a mi se me hace que... la que nos está engañando aquí a todos ¡eres tú! ¡Dime que no eres el Guante Negro ese...!

-¿De qué hablas imbéci.l? A ver... ¿entonces para qué te cité aquí? Te dije por teléfono que estaba en empresas Mutti.

-Recibí nuevamente un anónimo en el que ese... desgraciado me citó en ese parque.

-¡Ha! –se burla Baritza- ¡y tú caíste redondito! Y acudiste.

-¿Y qué hacía Bárbara? ¡me amenazó con entregar el arma a la policía, con la que matamos a Néstor Fonseca, si no iba.

-¿Lo viste? –se interesa Baritza.

-¡Sí! Si lo vi... unos segundos... ¡hasta que llegó el detective Rosales!

-¿Qué? ¿Rosales? –y mira a los costados con miedo- ¿y qué estaba él ahí?

-¡No sé! –le grita Alberto- de pronto el tipo de los Guantes Negros estaba ahí y luego desapareció... tal vez fue una trampa para que la policía me atrapara.

-¡Te dije que tuvieras cuidado! –con mucha rabia Baritza y vuelve a mirar a los costados- ¡Ten cuidado y abre muy bien los ojos! Ese detective es una plaga y no hay que darle oportunidad de nada... ¿oíste? ¡de nada! ¡ni a él ni al tipo ese de los Guantes Negros! –y ahora le sonríe- ¡Mucho menos ahora! –le anuncia feliz- QUE SOY LA DUEÑA DE EMPRESAS MUTTI.

Alberto se queda mirándola perplejo.

 

 

 

Empresas Muttti: Gabriel piensa que Juliana lo odia.

-¿Entiendes Marcos por qué Juliana nos está hundiendo? Porque ella piensa que yo engañé a Regina... ¡ella piensa que yo las abandoné! Y te juro hijo... que yo... nunca supe que Regina había quedado embarazada... ¡no lo sabía! Marcos... –lo mira con pena- ¡mi propia hija me está destruyendo!

-¡Precisamente hay que convencerla de lo contrario! Por más que sea... ¡Juliana no puede empujarnos a la quiebra de esa manera!

-Bueno... lo está haciendo –triste.

-Yo... voy a hacer el último intento con ella... papá... ella es una buena persona.. yo – y se corta porque suena su celular y lo atiende- ¡Si cachorra! ¿qué pasa? ¿cómo? ¿cuándo ocurrió?... ya mismo voy para allá.

-¿Qué pasó? ¿qué dijo Antonia?

-Atropellaron al maestro Tapia y parece que está muy grave.

Gabriel suspira.

 

Hospital: Javier sigue embobado mirando a Juliana. Le sonríe con ternura.

-¿Por qué me miras así? –se da cuenta Juliana- ¿pasa algo?

-¡Aha! ¿sabes que eres una mujer muy fuerte Juliana? –y la mira soñador- has pasado por todas esas cosas y no te das por vencida... ¡no sabes cuánto... ¡ -y traga saliva- ¡cuánto te admiro!... la verdad entiendo por qué Juan Tobías se enamoró de ti -Juliana sonríe- ¡eres tan sincera! ¡tan leal! –y la mira con amor y se muerde los labios- ¡no es justo por todo lo que estás pasando! Y quiero que confíes en mi... ¡lo que quieras! ¡lo que necesites! No dudes en pedírmelo ¿ok?.

-Quiero que protejas a los míos Javier... –le dice Juliana mirándole a los ojos- porque estoy dispuesta a CONTARLE TODA LA VERDAD A MARCOS.

Y Javier se la queda mirando preocupado... pero asiente con la cabeza.  Juliana y Javier se quedan mirándose a los ojos profundamente.

 

Empresas Mutti: Gabriel busca a Cristina y en su lugar encuentra a Xiomara.

-¡Cristina!... perdón Xiomara... ¿Cristina no está?

-¡No! –se burla Xiomara- ella viene cuando le da la gana. No tengo la menor idea de dónde está –y Javier se va a marchar- pero... –lo detiene- si quieres algo de este departamento puedes pedírmelo a mi.

-No... no, dile a Cristina que la buscaba por unos comunicados que tenemos que publicar..

-¡Gabriel! Yo hago lo que necesites... soy mucho mejor que Cristina... ¿de qué comunicados me hablas? Es una campaña nueva o...

-¡Tarde o temprano lo sabrás por tu amiguito Alberto Gutierrez! Así que es mejor que lo sepas por mi.  Vendí Empresas Mutti a otra empresa.

-¿Y a cuál empresa? –asombrada

-¡A Marbella! ¿contenta? –y Gabriel la deja plantada.

 

(mmm... ¿será una indicación de que Cristina es la Guantes Negros, que no esté en la empresa? :chevere: :chevere:  )

 

Hospital: Javier y Juliana bajan unas escaleras hablando.

-¿Estas dispuesta a contarle a Marcos que Maritza te ha estado manipulando? –se preocupa Javier- ¡tienes que tener mucho cuidado Juliana! ¡Vuelvo y te digo que no sabemos todavía las intenciones de Marcos!

Y se detienen.

-¡Pero yo estoy segura de que él es una víctima de esa mujer! –lo defiende Juliana.

-Eso pronto lo sabremos –se resigna Javier- lo que sí te voy a pedir cuando estés hablando con él... ¡obsérvalo! ¡mira a ver como reacciona porque si no te cree lo más seguro es que va a ir a contarle todo a Maritza!

-¡Ay Dios mio! –se asusta Juliana.

-Tranquila... si eso pasa –nuestro querido Sherlock Rosales la tranquiliza- ¡yo entraré en acción!  Ya di órdenes y... CONFIA EN MI.

-¿Por qué? ¿Por qué pasa esto?  ¿Por qué sí tú me crees y Marcos no? –se duele Juliana- ¡Yo sé que es por mi culpa! ¡porque yo le he dicho muchas mentiras a Marcos! –sufre.

 

(eh bon...pues si... es la verdad :o :o  )

 

Y Juliana llora y a Javier se le rompe el corazón y cómo Juliana está unos escalones más arriba, los sube para abrazarla y la vuelve a consolar.

-¡Juliana! –le reprocha- ¡No me gusta verte así!  -y la abraza con toda la fuerza posible y Juliana se hunde en sus brazos...  Y EN ESE MOMENTO...

 

(JEJEJEJE... EL MOMENTO QUE TANTO ESPERABAMOS... JEJEJE QUE MALOS SOMOS!!! :D :D :D  )

 

En ese momento... entra Marcos que se queda pálido (dije ¿pálido? No... más bien se queda ¡verde! :p  ) de los celos.

-¡VAYA! –les dice y se para al lado de Juliana en el mismo escalón que ella y enfrenta con los ojos a Javier que está un escalón más abajo.

 

(jejeje... si los ojos fueran cuchillos ya nuestro Javiercito estaría en pedacitos... :D :D   )

 

Javier se separa de Juliana, la mira a los ojos y luego mira a Marcos.  Juliana lo mira y  baja los ojos.  Marcos mira a Juliana y luego mira celoso a Javier.  Marcos traga saliva.

 

 

Hospital: El trío Javier, Marcos y Juliana.  Javier baja la cabeza resignado ante la presencia de Marcos.

-¡Disculpen que los interrumpa pero... ¡ -Marcos muerto de celos- ¿qué se sabe del maestro Tapia?

-En un momento nos dan noticias –con una vocecita Juliana.

-¡Bueno! No los interrumpo más –enojado se dispone a irse- ¡Permiso!

 

Esta conversación pasa en las escaleras... Juliana está un escalón más alto... Marcos baja los escalones.

-¡Marcos! –le llama Juliana.

Y Marcos se da la vuelta para mirar a Juliana más arriba, y entonces él y Javier quedan uno al lado del otro, y Juliana más arriba los mira.  La cámara les da un primer plano.

 

(wow! Mis queridas amigas, uno al lado del otro... casi vestidos iguales... ¡qué difícil está elegir!... :D :D   Javier parece un poquito más alto que Marcos :D :D  )

 

Javier mira de reojo a Marcos. Marcos mira a Juliana.

-Dime -seco y de mal humor.

-¿Viniste con Maritza?

-No.

-¿Pero ella va a venir? –con miedo Juliana.

-¡No! –impaciente Marcos- ¡Pero si te interesa saberlo!... Maritza está reunida... con unos abogados de Marbella, ya que tú nos quitaste la fórmula... ¡la empresa es un caos! ¡nos llueven las demandas! Y no tenemos liquidez... pero bueno... -con sorna- ¡afortunadamente ella nos va ayudar! Le vamos a vender la empresa a ella y será la presidenta de las dos empresas –y la mira con rabia- ¿está bien?

 

Y Juliana lo mira culpable, luego mira a Javier.  Javier mira a Marcos y luego mira interrogadoramente a Juliana.

 

(jejeje excelente juego de miradas :D :D  ¡que dicen todo!)

 

Empresas Mutti: Giselle muy contenta le cuenta a Altamira que ‘su barriguita’ es su boleto de salvación porque la empresa va a quebrar.

 

(qué rápido corren los chismes :virados: :virados:  )

 

-Giselle, ¿o sea que ya convenciste a Charlie que te pague todos los gastos del embarazo?

-No seas tan chismosa –se ríe Giselle.

-¿Me podrías dejar un momento con Giselle? –las interrumpe Charlie.

-Si claro –y Altamira se retira.

-¡Giselle hey! ¡Quiero que me digas con qué cuento le saliste a Luzmila! ¡Quiero que me digas todo lo que le dijiste y quiero la verdad! –le exige.

Pero Giselle se ríe burlona.

 

Hospital: Aparece nuestro único médico ante todo el barrio la Concordia que espera noticias de Paco en el hospital.

 

(ya lo conocen... el cirujano, operó al maestro Tapia, ginecólogo, le anunció a Maritza de su embarazo, médico general y de primeros auxilios, atendió a Paco cuando se tiró del techo, psicólogo y psiquiatra en el manicomio, el que ha conseguido el don de la ubicuidad, porque se pasea de un hospital a otro instantáneamente.... :p :p   jejeje, me sigue gustando, claro que perdió muchos puntitos cuando nos falló en el manicomio... pero en fin... nadie es perfecto... ejjeje :p :p  )

 

El Doctor Arboleda, puesto que así lo llaman, les avisa que la cirugía salió bien y que el maestro sobrevivió.

-¡Es un milagro que esté vivo después del golpe que recibió! –les anuncia.

-¡Y gracias a la virgencita! –Luzmila.

-Pero no todas son buenas noticias –muy serio Arboleda y en ese momento llega Gabriel y se pone detrás de Regina- El maestro sufrió una fractura doble en las piernas... ¡no sabemos si vuelve a caminar!

Antonia y Nino se descomponen. Se hace un silencio sepulcral.

-No va a volver a bailar –susurra Regina pero a pesar de esto todos la escuchan. Luzmila la mira espantada.

-Bueno... ahora hay que ver como evoluciona –concluye Arboleda y se retira.

-¡Ay! –gime Regina- ¡yo tengo la culpa! –y de pronto ve a Gabriel- ¡tú tienes la culpa! –le dice y Gabriel la mira sin entender esta acusación – Nosotros no... Gabriel... –y se desmaya. 

 

Gabriel la retiene en sus fuertes brazos para que no caiga al piso, todos se acercan.  Gabriel la levanta en sus brazos.

 

Casa de Escandulfa: Entra Refugios gritando su nombre.

-¡Escandulfa! ¿está ahí?... ¿ahora dónde se habrá ido esta mujer? –y se acerca al lecho donde yace Don Néstor Fonseca- ¿cómo sigue Don Néstor?

Don Néstor Fonseca ya no tiene los tubitos de aire, pero tiene oxigeno y suero intravenoso. Refugios se sienta a velarlo.

-¡Ay! –se pega el susto cuando Guantes Negros entra de repente- ¡No sabía que usted estaba aquí! -Refugio conoce a Guantes Negros- ¿y yo no sé qué le está pasando?...  ¿por qué se viste así tan raro así de negro?...  ¿con esos guantes negros?... ¿por qué?... ¿para que?  -lo acribilla de preguntas.

 

Pero Guantes Negros no responde... y solamente abre y cierra las manos muy nervioso/a.

 

Café: Baritza y Alberto brindan.

-Después de todo lo que me has contado no me queda la menor duda de que eres Bárbara Montesinos.  Solamente Bárbara sería capaz de hacer un negocio así –y sonríe y brindan- ¡Salud! Mmm... ¿sabes? –y la mira a los labios- ¡hace tanto tiempo que quería hacer esto!

Y Alberto se acerca y la besa. Baritza le pone una mano en el cuello y corresponde con vicio.  Se besan largamente.

 

(ayayay no me digan que nadie los ve??? :confuso: :confuso:  )

 

-No te apures... –sensual Baritza- tengo que darle instrucciones a los abogados... ¡darle comunicaciones a los accionistas! ¡vamos a ver cómo reaccionan cuándo les diga que Gabriel Mutti va a ser el vicepresidente!

-¿Cómo? –Alberto reacciona como si le hubiera picado una cobra- ¿Gabriel Mutti vicepresidente? ¡De ninguna manera!

-¡Alberto yo les ofrecí! –se impacienta Baritza.

-¡No! ¡No! ¡Te equivocas en eso Bárbara! –enojado- ¡EL VICEPRESIDENTE TENGO QUE SER YO! ¡NADIE MAS!

 

Y hace su entrada triunfal Xiomara.

-¿Y A MI QUE PUESTO ME TOCA EN ESTA NUEVA EMPRESA?

Y Baritza los mira con fastidio a los dos.

 

(jejje esto estuvo MUY BUENO... todos peleándose por la torta!  Xiomara otra vicepresidencia? Ya parece esas empresas dónde todos son capitanes y no hay marineros jejeje :D :D  )

 

 

Hospital:

-Bueno voy a entrar –se despide Javier- averiguo cómo está el maestro y vengo a avisarte –le dice a Juliana, mira a Marcos como despedida. Marcos mira para otro lado.

Cuando quedan solos Marcos suspira.

-¡No sabía que eras... tan amiga del detective! –no aguanta los celos.

-Marcos... –suspira Juliana- siento mucho que... ¡que le tengas que vender la Empresa Mutti a Maritza! ¡y mucho más aún que ella sea la presidenta!

-Pues... no nos queda otra opción – sin mirarla- ¡y me imagino que debes estar feliz! –la enfrenta con la mirada ¿no?.

-¡Marcos! Tienes muchas razones para odiarme... pero... ¡Créeme que todo lo que estoy haciendo... lo estoy haciendo bajo presión!

Y Marcos la mira boquiabierto.

-¡Marcos por favor! Hay muchas cosas que yo no te he contado por miedo...

-¿Por miedo? –sorprendido- ¿a qué? ¡A QUE! –le exige.

-Mira... escúchame... escúchame, trata de creer en mis palabras... ¡a pesar de todo lo que ha pasado créeme que yo no le quiero hacer mal a tu papá!

-Juliana... –triste- por más que intente creerte... ¡la verdad es otra! ¡nos estás haciendo mucho daño a todos!

-¡Pero porque me han obligado! –con firmeza- Marcos... ¡llegó la hora de que hagas lo que tengas que hacer y dejes de dudar de mi! ¡Mírame Marcos!...-le ruega- ¡Prométeme que vas a creer en mis palabras por lo menos una sola vez en la vida! ¡Te lo suplico!

-¡No sé por qué Juliana! –Marcos confundido- pero... ¡pero veo en tus ojos que eres incapaz de mentirme y que me estás diciendo la verdad!

Y antes estas palabras Juliana respira aliviada.

-¿Me crees? –feliz.

-Absolutamente sí –le dice Marcos como embrujado.

Juliana le sonríe feliz.  Marcos la mira asombrado de lo que acaba de decir.

 

FIN DEL CAPITULO

@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

Por favor no copie esta narración sin avisarme
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