Mabouchita
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Cap # 123 <--> Cap # 125

Libretos: Jose Fernando Perez y Julio Castaneda.
Co-escritora : Aida Naredo
Asesor Literario: Roberto Stopello.

CAP#124: miércoles 8 de junio 2005 - JULIANA DECIDE ACTUAR 

 (Hola mis amig@s, por favor no se ilusionen que les termine el resumen hoy.. pero aquí les pongo un poquitito)

 Apto. X: El detective Rosales amenaza llevarse a Juliana a la comisaría detenida.

 (Lo llamo X porque todavía no sabemos dónde está Juliana :o :o  )

 -¡No! -grita Juliana desesperada- ¡Yo le voy a explicar todo! ¡Pero aquí! -exige.

-¿Cómo así que le vas a explicar TODO? -se espanta Luzmila

-Si Luzmila... -dice Juliana muy cansada- Ya no puedo más... le voy a confesar TODA LA VERDAD.

 Luzmila le dice que no con la mirada, que la van a tomar por loca. Regina que no entiende la mira con dolor y desesperación.

 (ayyaya amiguit@s... si a Juliana se le ocurre decir toda la verdad... no termina en la cárcel, ¡sino de vuelta al manicomio!  :( :( :(   )

 -Juliana... ¿estás segura de lo que vas a hacer? –Luzmila

-Si Luzmi –le dice Juliana- yo necesito pedir ayuda –y mira a Regina- mamita... espérame afuera por favor.

-¡Ay no! ¡No Juliana –se enoja Regina ante la mirada de Rosales- ¡yo de aquí no me muevo!

-Mamita por favor, no me hagas las cosas más difíciles

-Vamos... –reacciona Luzmila y se lleva a Regina- tranquila Doña Regina... comadre... suerte

-¡Juliana! -Regina no quiere pero sale igual

 Detective Rosales mira a Juliana. 

 (sii... ya saben... esa mirada que pone cada vez que ve a Julianita... :p :p  )

 -La verdad no entiendo por qué no quieres que tu mamá escuche esto...

-Yo no quiero involucrarla... le voy a contar todo pero con una condición... que proteja a mi mamita.

-¿Protegerla de quien?

-¡De MARITZA FERRER!

 (Ufff!  Cuates que alivio que dijo este nombre y no BM... veremos como sigue la cosa   )

 El detective Rosales se acuclilla lentamente... con cara de haber encontrado la piedra de Rosetta.

 -A ese punto quería llegar Juliana... –y la mira profundamente- ¿Cuál es el misterio? –lleno de curiosidad.

 (ayyyyayayy si aquí le dice que es Bárbara Montesinos nos jod... mejor no digo) :D :D 

 -Maritza me chantajeó con hacerme daño a mi o a mi gente. Me obligó a mentir – y llora- Yo soy la viuda de Juan Tobías... yo sí me casé con él y... ¡y recibí toda su herencia! Pero ella me la quitó.

 Los ojos de nuestro Sherlock Rosales se llenan de lágrimas (mmm sí que le gusta Juliana :p ) y de indignación.

 Academia: Baritza y el collar.

-¡Vaya! ¡Vaya! ¿Cómo puedes decirme que ese collar te parece poca cosa? –Marcos extremamente molesto -¿No estás hablando en serio o sí?

-¿Pero qué pasa con ese collarcito mi amor? –se hunde más Baritza y se le acerca sensualmente y le acaricia el pelo- ¿Por qué tienes esa cara?.

-¿Por qué tengo esa cara? –la imita Marcos con sorna- ¡Maritza!

 Pero Baritza no cae en la cuenta de lo que pasa y pasa al contraataque.

 -Mi amor... ¿no será que en vez del collar, lo que pasa es que te gusta esa cualquiera? –y apunta con el índice despreciativamente a Ginger.

-¡No estás hablando en serio! –sigue incrédulo Marcos- ¡Debes estar jugando!

-A ver no te entiendo... ¡Dime Marcos! ¿qué es lo que pasa?

-¡Qué es lo que pasa! –la mira decepcionado y enojado - ¡NADA! –le grita y hace una pausa... lo piensa y continúa- lo peor que...

 Y en ese momento llegan corriendo Nachito y Pedrito a abrazar a Baritza.

-¡Mi madrina! –feliz Pedrito.

-¿Viniste a visitarme verdad? –dice feliz Nachito

Y los dos abrazan a Baritza que se muere del asco.

 Marcos los deja y va muy enojado y frustrado junto a Charlie.

-¿Qué onda mi hermano? –se asusta Charlie.

-Charlie... –dice Marcos con los ojos llenos de pena- ¡ESA NO ES LA MUJER DE LA CUAL YO ME ENAMORE!

 (¡Wow! Cuatoches esto está genial!)

 Casa Mutti: Nuestro querido Papi Mutti, está esperando a Antonia.

-¡Hola Pa! –y lo mira y se asusta porque lo ve muy descompuesto- ¿Y esa cara? ¿Qué pasa?

-El pasado me está cobrando una factura terrible Antonia –la mira desesperado- Regina me dijo que Juliana Soler es mi hija.

-¿Qué? -Antonia se queda helada y se sienta lentamente.

Apto. X: Juliana sentada en la cama le cuenta a nuestro Sherlock.

-Juan Tobías Fonseca se enamoró de mí... –y dice con ternura- y me pidió en matrimonio en el peor momento de mi vida... ese hombre fue... ¡cómo una luz en mi camino! Pero la felicidad duró muy poco... usted sabe que a él lo mató Bárbara Montesinos ¿verdad?

-Si... –admite Rosales- así está en el expediente... si.

-Ella tuvo amoríos con Juan Tobías hace mucho tiempo... pero él se dio cuenta que a ¡ella lo único que le interesaba era su dinero!.. y la echó de su lado... –hace una pausa- eso lo sé porque Juan Tobías me lo contó.

Rosales asiente y se impacienta - ¿Y entonces?.

-Entonces yo... –y mira a Rosales- yo estaba embarazada de Marcos.

 ¡Rosales abre los ojos como platos!

 (¡WOW! Hasta yo me quede boquiabierta ante tanta audacia)

 -Pero por unos manejos que hizo Bárbara –continúa Juliana- todos creyeron que yo era una delincuente y ¡me tocó huir! – Y en todo eso... tuve un accidente y perdí a mi hijo –llora- Y en ese momento Juan Tobías me ayudó muchísimo a recuperarme y... yo me di cuenta de que Marcos se iba a casar con Xiomara y... por eso acepté casarme con Juan Tobías.  Hasta que... él se murió y yo me enteré que el me heredaba toda su fortuna.

-¿Entonces por qué esa herencia la tiene Maritza hoy en día?

-¡Déjeme! –y Juliana se tapa la cara- ¡Déjeme terminar mi historia!

 (ayayyy... me muero de miedo... porque hasta ahora está hablando como Maritza... que disimule y que no la tome por loca!!! Please!!! )

 -Cuándo fueron a dar lectura del testamento de Juan Tobías, ¡Bárbara me encerró en la oficina del abogado de él!  E incendió la oficina porque ¡quería matarme! Pero no pudo... ¡ella fue la que se quemó! –mira a Rosales- Me imagino que eso lo sabe también... –Rosales asiente- y cuando ella se recuperó ¡me forzó a hacer un pacto! A cambio de no hacerme daño a mí... ni a mi mamita – hace una pausa-  y... el pacto era que yo le tenía que ceder TODO, ¡TODO A MARITZA FERRER!

 -Entiendo Juliana –le cree Rosales- ¿Pero... por qué Bárbara te pide a ti que le cedas todo a Maritza Ferrer? –la escudriña- ¿Cuál es la relación –y junta los dedos- qué existe entre ellas?

-¡Bárbara y Maritza son la misma persona! –le responde Juliana.

 (Y nuestro Sherlock se queda patidifuso, boquiabierto, atónito... pobre hombre... con Don Néstor y Juliana es él quien termina en el asilo)

 -¡Ay no! –se da cuenta Juliana de la cara de Rosales- ¡Yo no le voy a decir más porque usted va a creer que yo estoy loca! –llora.

-He interrogado a muchas personas en toda mi carrera y ... –dice lentamente Rosales- y sé que todo lo que está diciendo es totalmente cierto.

-¿Es verdad? –sonríe feliz Juliana- ¿me cree? –ella no lo puede creer- ¿me va a ayudar? –dice con ilusión y esperanza.

-Si... pero tienes que decirme una pieza que me hace falta en este rompecabezas...

-Mmm mum –asiente Juliana feliz.

-¿Cuál es la relación que existe entre Bárbara y Maritza?

 (JEJEJJE AMIGOCH@S, NO ME FALLO ROSALITOS, A EL NO LE TRAEN CUENTOS!)

 Academia:  Baritza no disimula la cara de asco de estar con Pedrito y Nachito.

-¡Mírala! –de lejos le dice Marcos espantado a Charlie -  ¿Me equivoco o parece que le incomodan los niños?

-¡Se ve incómoda en verdad! –se ríe Charlie – como mínimo.

-Charlie... ¿en qué momento cambiaron las cosas? –dice triste - ¡Qué extraño!

-El día en que se casaron mi hermano –se burla Charlie.

-Tu no entiendes... para Maritza.. el matrimonio era como un sueño... ¡casarnos era como un sueño! ¿Y me puedes creer que se le olvidó el collar que le regalé de compromiso?

-¿Y de dónde habrá sacado... Ginger... ese collar que le regalaste a Maritza?

-Pues no lo sé... pero ¡lo voy a averiguar! –dice enojado Marcos- ¡Nelson! –llama al chico que baila con Ginger- ¿me permites un segundo hablar con Ginger?

-¡Bueno! -Ginger feliz – y acaso quieres ¿clases de baile? –y le coquetea.

-¿Se puede saber de dónde sacaste ese collar?

Ginger se toca el collar y mira a Marcos extrañada.

 Al otro lado del salón de baile... Nachito y Pedrito acosan a Baritza.

-¡La policía me dijo que no dijera nada! pero.. a ti sí.. porque eres buena –inocente Nachito.

-¡Ay Pedrito! –dice Baritza con toda la maldad posible- ¡Tu papá es un animal!

-Pues sí.. –lo defiende Nachito- pero él no tiene la culpa de que su papá haya salido torcido... ¿no?

-Pedrito –exige Baritza- ¿Dónde está tu mamá?

-Me fue a buscar a la escuela y salió.

-¿Y te dijo para dónde iba?

-No.

-Y ¿han visto a Juliana?

-No la he visto desde que llegué –se queja Nachito- ¿por qué no habrá venido a visitarme?

-No se  -dice de mala gana Baritza - ¿y ustedes tampoco han visto a doña Regina?

-Mi madrina no ha venido hoy... pero tranquila Maritza –inocente Nachito- ya va a anochecer y Luzmila y Doña Regina no tardan en llegar.

 
Apto. X: afuera... Doña Regina exige a Luzmila que le diga que pasa.

-Doña Regina... no tengo ninguna verdad para contarle –Luzmila

Regina se queja de dolor de cabeza y le pide unas pastillas.  A Luzmila se le hace la luz.

-¡El resultado! ¡El resultado de las pastillas Doña Regina! –y llama por teléfono a Juliana para avisarle que va con su mamita a buscar los resultados de las pastillas.

 Dentro del apto.

-Era Luzmila –dice Juliana y corta.

-Ahora sí... explícame... ¿por qué me dices que Bárbara y Maritza son la misma persona?

Pero esta vez... parece (espero) que Juliana aprendió la lección.

-Porque todo lo que quiere Bárbara lo hace Maritza. Y... todo el dinero de Maritza es para Bárbara.

-¿Entonces ellas dos son cómplices?

-Si... –duda Juliana- por esa razón Marcos me encerró en el manicomio.  Pero él no tiene la culpa... –lo defiende ante la mirada inquisidora de Rosales- porque él ama a Maritza. Y él no cree que esa mujer sea una impostora... ¡Dios mío! Todo esto es por mi culpa –llora.

-¿Por qué te culpas Juliana? –le dice con pena Rosales, y le toma la mano.

-Porque.... si yo no hubiera entrado en la vida de Marcos... ¡nada de esto hubiera pasado! Y él.. y mi gente... ¡no estarían en peligro!

-Ahora entiendo por qué Juan Tobias se enamoró de ti – y la mira con mucha ternura.

 (jejeje... música de violines cuatochas... nuestro Rosalitos está cayendo prendido en Juliana. Jejeje)

 -¿Usted me cree? –Juliana le pregunta con ilusión.

-¡Claro que te creo! –sin soltarle la mano.

-¡Ay gracias! –agradece Juliana – Gracias... gracias.. ¡no sabe cuanto se lo agradezco!

-Por favor.. ¡ponga a esa mujer presa! Se lo suplico.

-Pero para eso tú tienes que denunciarla por extorsión.

-¿Denunciarla? –se espanta Juliana- ¡Ay no! ¡Ay no! Yo no la voy a denunciar ... yo no voy a poner en peligro la vida de mi mamá y la vida de mi gente... ¡No!

-Entonces no podemos hacer nada –le dice calmo Rosales- necesitamos pruebas para atraparla y solo tú puedes denunciarla.

Juliana lo mira desesperada.

-¡Ella es una delincuente!
-Puede ser Juliana.... pero si la llevo presa... a los dos minutos saldría libre.. ¡al parecer todo fue normal! La transacción, le traspasaste la herencia... ella no te robó nada... ¡además apareciste con una pistola el día de su boda apuntándoles! Y eso te incrimina a ti y no a ella.

-Pero... –se asusta Juliana- ¡pero esa pistola no es mía! Era de Xiomara... la ex-mujer de Marcos que llegó con ella.. y pues.. pues se le cayó y yo la recogí... ¡y cómo me puse tan nerviosa! Pues yo... yo no sabía qué hacer... ¡y  cómo yo quería impedir que Marcos se casara con esa delincuente! Todos creyeron que yo los quería matar. Pero eso no es verdad – le dice con convicción Juliana- ¡La única verdad es que yo estoy perdida! Y que me busca la policía –llora- y que me acabo de escapar de un manicomio. Y... ¡no! Yo no voy a denunciar a Maritza Ferrer ¡no!

 (ay Julianita... un poco de ovarios ¡por favor!)

 Pero ahí está nuestro detective Rosales que la apoya.  Le toma de las dos rodillas y se le acerca.

 -No todo está perdido Juliana –le dice seriamente- ¡Todavía hay algo que podemos hacer!

 Juliana lo mira incrédula y a la vez con esperanzas.

 Casa Mutti: Papi Mutti busca consuelo en Antonia.

-Yo no entiendo por qué Regina esperó todos estos años para decirme que esa muchacha era mi hija –se queja Gabriel

-¿Lo estás dando por sentado? –dice dolida Antonia.

 (¡Oh no! Lo que nos faltaba... Antonia celosa)

 -¿Por qué tenía que mentirme?

-Porque... porque esa señora no es muy normal que digamos... ¡porque lo pudo haber dicho en un ataque de desesperación!

-No... no... no –defiende Papi Mutti a Regina- yo la sentí sincera.  Estaba muy mal – y de repente recuerda- aunque... después Maritza me sembró la duda.

-¡Se lo dijiste! –se sorprende Antonia.

-Si... y ella me dijo que el maestro Tapia y Regina ¡han sido amantes todos estos años!

-Pero.. –dice Antonia- lo tenían muy escondido.

-Yo asumí durante toda mi vida ¡qué no podía tener hijos! –dice desesperado- y me casé con tu mamá y los adopté a ustedes.

-No... –dice Antonia buena gente- no lo pudo haber hecho por dinero... porque te lo habría dicho desde el principio.

 -Don Gabriel tiene visita - Entra la nana.

-No quiero recibir a nadie.

-¡Pero a mí si va a tener que recibirme señor! –se presenta Paco muy enojado.

 A Papi Mutti esto no le causa ninguna gracia.

 Academia: Marcos interroga a Giner.

-Respóndeme lo que te pregunté... ¿de dónde sacaste ese collar? –le exige a Ginger- ¡y no me vengas con rodeos!

-Me lo regaló –juega Ginger- un... hombre... ¡un amante!

-Vaya –cruza los brazos Marcos.

-¡Si quieres te lo digo en francés! –ríe Ginger- ¡Mi lou regalou un amantu! Y asunto cerrado –y lo deja plantado.

 -¡Vaya! –se burla Marcos y se acerca a Charlie.

-¿Qué te dijo el limón ácido? –se burla Charlie.

-Ella no tiene la menor idea de cuánto cuesta ese collar... porque sino ya lo hubiera vendido.

-Oye... ¿estás totalmente seguro de que ese es el mismo collar? –desconfía Charlie.

-Primero.... –no le escucha Marcos- encuentro a Maritza en casa de Alberto sin que me dijera nada... segundo, estábamos en el laboratorio y se quemó como una principiante... y en tercero, ¿no reconoce el collar que yo le di de compromiso Charlie? –está muy decepcionado- Es más... Juliana fue la que me dijo que la pusiera a prueba ¡diciéndole que hiciera una fórmula!

-Y... ya estoy viendo por dónde vienen los tiros mi hermano –se burla Charlie- ¿no es Juliana la que está enamorada de ti? ¿la que está obsesionada casi hasta la enfermedad?

Y Marcos se queda boquiabierto porque entendió muy bien la indirecta de Charlie.

 (o fue más bien directa?)

 -¿A mí sabes que se me hace? –sigue Charlie impávido- que tú la estás nombrando mucho.

-¡Yo te dijo una cosa y sales con otra! –le grita Marcos.

-¡Ay disculpenme! –los interrumpe Baritza- que les corte esta plática tan animada... pero es que ya me tengo que ir... es muy tarde.

-¡Muy tarde! –con sorna Marcos- ¿Muy tarde para qué?

-Tengo que ir a ver unos asuntos en Marbella.  La muestra que me pediste... te la dejé en el laboratorio. Nos vemos esta noche –y se le acerca sensualmente- mi amor –le susurra y lo besa lascivamente.

Baritza se va y Marcos se limpia los labios.  (jejejeje otra vez) Charlie mira a Baritza sin creer en lo descarada que fue.

-¿Ves lo que te digo? –se queja Marcos- ¡Maritza jamás hubiera hecho algo así! ... no sé... me hubiera preguntado... ¿nos vemos más tarde?.. ¿qué vas a hacer? Pero así...

-¡Uff mi hermano! Si está... ¡pero rara! –acuerda Charlie.

Marcos se vuelve a limpiar la boca.

 Empresas Marbella: Alberto entra en el escritorio de Don Néstor y busca los guantes negros que había visto antes.

-¿Será este hombre el asesino de los Guantes Negros? –se pregunta y decide ir a la casa de Don Néstor para investigarlo.

Apto. X:

-¿Cree que se puede hacer algo para atraparla? –pregunta Juliana- porque esa mujer es muy hábil detective.

-Juliana –le dice suavemente Rosales- creo que llegó el momento que me puedes decir... Javier.

 (jejeje... ya le está arrastrando el ala... jejeje... pero dejenme decirles que está guapérrimo!)

 -Hummm –ríe tímida Juliana- Está bien... Javier.

-¡Claro que podemos hacer algo!... vamos a montarle una trampa –y achica los ojos- ¡vamos a cazar a la cazadora! Y para eso... está tú.

-¿Yo? –se asusta- no.. ¡yo le tengo pánico!
-Pero no vas a dar los pasos tú sola –la calma Rosales- yo te voy a ayudar... cuando uno se enfrenta a una mente tan maquiavélica como la de esa mujer... ¡hay que saber pensar como ella!
-No le entiendo –dice Julianita con su vocecita.

-Poco a poco... –se ríe Rosales- pero créeme que vamos a poder atraparla... siempre y cuando sigas mis instrucciones.

-¿Vas a hablar con ella? –se espanta Juliana- ¡ten mucho cuidado!
-No... no, no... ¡yo no tengo nada que hablar con ella! Eso la pondría sobre aviso... ¡quien va a enfrentar a esa mujer hoy mismo! Eres tú.

 Y Juliana se queda sin saber qué decir.

 -¡Ja! ¿Enfrentarla yo? –reacciona con espanto- ¿hoy?

-Juliana confía en mi –Rosales- no te va a pasar nada.

-¡Ay no! Es que yo conozco a esa mujer... y a mí... me da mucho miedo ¡ella es el demonio!
-Y de pronto es el demonio –afirma Rosales –pero yo soy la Ley y ahí voy a estar... ¡te aseguro que no te va a tocar!
-Si pero... si llega a salir algo mal... ¡seguro va a atacar a mi mamita!
-Mmm Mmm –niega Rosales- nosotros nos encargaremos de que eso no suceda – y la mira a los ojos-  Juliana.. ¿confías en mi?

-Si... –dice sinceramente Juliana- Si porque tu confiaste en mí.

-Entonces pon mucha atención a lo que te voy a decir.

 Casa Mutti: Paco está dispuesto a todo.

-Bueno... los voy a dejar solos para que hablen –dice Antonia- pero por favor... ¡compórtense civilizadamente! – y se retira.

-¡Pero cómo se atreve a venir aquí después de lo que hizo en casa de Regina! –le grita Gabriel.

-¡Perdóneme pero lo que le hizo a Regina no tiene nombre! –le acusa Paco- ¿cómo se atrevió a dudar de una mujer que no ha hecho más que amarlo gratis toda la vida?

-¡Perdón! Pero de un momento a otro Regina me dice que ¡yo tuve una hija con ella! –grita más fuerte- ¡Durante años los médicos me aseguraron que yo no podía tener hijos! ¿a usted... le parece que para mí es fácil asumir algo así?

-¡Ya le dije que no se atreva a dudar de Regina! –Paco y lo mira de pies a cabeza- ¡Es una lástima que ella se haya fijado en un hombre que no la merece! Y que no vale la pena.

-Maestro Tapia –dice Gabriel con voz ronca- cálmese por favor... está en mi casa.  Yo también... quiero mucho a Maritza y confío en ella... y Maritza me dijo que Usted y Regina... ¡desde hace mucho tiempo han sido amantes!
-¡Qué! –esto es demasiado para Paco-  ¡Maritza es una desgraciada que no sabe ni lo que dice!

Un laboratorio: Luzmila arrastra a Regina para buscar el resultado de los análisis de las pastillas que le daban a Juliana en el manicomio.  Regina no entiende por qué están ahí.

-Déjeme y le explico Doña Regina, a Juliana supuestamente le estaban dando unas pastillas para tranquilizarla... pero ella está completamente segura de que esas pastillas eran ¡para volverla loca!
-¡Ay Dios mio! –gime Regina- ¿Y por qué? ¿Quién querría hacerle daño a mi hija? ¿Por qué querían volverla loca? –grita

Y Marcos y Charlie entran en ese momento.

-¡Charlie! ¡Marcos! –se asusta Luzmila- ¿viniste con Maritza?

-No –le responde Marcos- Doña Regina... Luzmila... ¿ya se enteraron que Juliana se escapó de la casa de Reposo?

-¿CASA DE REPOSO? –le subraya Regina- ¡MANICOMIO dirás!

-Si Marcos... ya nos enteramos –contesta Juliana.

Y llega una enfermera con los resultados y Marcos y Luzmila se abalanzan sobre los papeles... pero Luzmila no entiende nada.  Marcos se queda pálido.

-Esto no puede ser –dice en un suspiro- le estaban dando... benzodiacepina pura... –les explica, por supuesto todos se quedan sin entender nada (nosotros tampoco) - ¡Dios mío!

-¿Y eso que quiere decir? –se anima a preguntar Luzmila.

-Es un sedante muy fuerte... y en esas cantidades esa droga podría volverla loca en tres días... ¡o peor aún! Le podría quitar la vida... ¡no puede ser Dios mío! –y de repente cae en la cuenta- ¡Juliana estaba diciendo la verdad! –les dice- me dijo la verdad.

Academia: Llega Don Néstor y confirma con Nelson que vió a Juliana durante el día.  Nelson se lo confirma y Nestor comete el error de llamar a Baritza.  Le exige que le explique como alguien pudo ver a Juliana en plena luz del día.

Casa Don Néstor:  Alberto logra introducirse a la casa y busca por todos lados hasta que encuentra en un cajón varios pares de guantes negros y queda convencido.

-¡Lo sabía! ¡Lo sabía! ¡El maldito Néstor Fonseca es el asesino de los guantes Negros!

Un laboratorio: Regina cae en la cuenta.

-¡Qué está diciendo Marcos! ¿qué estaban tratando de envenenar a mi hija en ese lugar? –escandalizada.

-Señora –se excusa Marcos- yo no entiendo qué pasa... se supone que es una clínica decente y respetable.

-Bueno... posiblemente salió mal el examen –explica Charlie.

-¡No Charlie! –le grita Marcos- repitieron las pruebas dos veces... y no entiendo cómo pudo pasar esto.

-¿No lo entiende? –le exige Regina- ¡Usted tuvo la culpa! Marcos... usted dejó a mi hija en manos de esos ineptos... ¡la pudieron matar!

-Señora Regina...

-¡No me voy a calmar! –grita Regina y con razón- ¡No quiero! ¡No quiero! ¡No quiero! Mi pobre hija debió sufrir tanto entre esos locos... con razón ni siquiera me reconoció cuando fui a visitarla.

-Luzmila por favor –Marcos se dirige a Luzmila como a una tabla de salvación- ¡yo necesito hablar con Juliana! Necesito que me perdone... por todo esto.

-¡Hum! -Regina lo mira enojada.

-Comadre por favor... –suplica Marcos- tú tienes que saber dónde está ella después de que se escapó.

-¡Mira Marcos! –le responde Regina- Yo sé... –y Luzmila le hinca en la costilla- ¡Ay!

-Te estoy diciendo que no sé Marcos... ¡Qué no tengo la menor idea! –toma a Doña Regina del brazo- Doña Regina nos vamos para su casa y esperamos la llamada de Juliana.

-¡No no no Luzmila! –grita Marcos desesperado - ¡Entiéndeme! Yo necesito hablar con ella... ¡lo necesito! –suplica- necesito que me perdone por no haber creído en ella... por favor Luzmi –con los ojos llenos de lágrimas.

Y Charlie que ve a su amigo desesperado suplica también.

-Si quieren yo me puedo ir con ustedes.

-¡No Charlie! –se niega Luzmila- No... es que no es el momento para vernos. Marcos, lo que pasó en ese lugar no es cosa de niños... ¡no es un juego! A Juliana estuvieron a punto de matarla.. no podemos confiar en nadie.

-¡Bien dicho Luzmila! En nadie – subraya Regina- Con permiso –dice y se marchan.

 

Casa Mutti: sigue el duelo.

-¡No le voy a permitir que insulte a mi nuera!

-Yo sé por qué digo las cosas –le grita Paco- y le advierto una cosa... ¡yo estoy dispuesto a dar mi vida para defender la honra de Regina Soler!

-Si claro... claro... ¿se da cuenta? ¡Es obvio! Usted ama a Regina.

Antonia mira y escucha todo desde un rincón.

-¡Si! ¡Si la amo! ¡la he amado toda mi vida! –desaforado Paco- pero desgraciadamente el destino... por llamarlo de alguna manera porque me estoy refiriendo a usted... se interpuso en mi camino hace veinte años... y desde ese día Regina no ha tenido ojos para otro hombre.

-¡Cómo me cuesta creerlo! En aquella época... Regina siendo joven... siendo una modelo...

-¡No se atreva a decirlo! –le amenaza Paco y Gabriel se queda callado – a mi me resulta imposible creerlo... me es muy difícil creer cómo unas cuántas horas entre ella y usted fueron suficientes para colmar una vida entera.

-Maestro Tapia... ¡por favor póngase en mi lugar! –le suplica Gabriel- entiéndame yo estoy muy confundido... ¡han pasado muchos años y yo siempre pensé que no podía tener hijos!

Y a Antonia, desde su escondite, se le llenan los ojos de lágrimas.

-Y además –continúa Gabriel –lo que me dijo Maritza fue contundente.

-¡Ya no más! –grita Paco cansado- lo que piensen usted, Maritza y todo el mundo no me importa.  ¡Inventen lo que quieran! ¡Digan lo que se les dé la gana! Porque ¿sabe qué? –dice con rabia- en el fondo lo que le dijo Maritza es verdad... SI... ¡REGINA Y YO HEMOS SIDO AMANTES TODA LA VIDA Y JULIANA ES MI HIJA! ¿CONTENTO?

Antonia abre la boca sorprendida.

Apto. X: Juliana consiente.

-Si... haré lo que me diga –le afirma a Rosales- ¡Ay no sabe cuánto le agradezco que haya creído en mí! Es... tan difícil a veces seguir con todo esto... sentir todo el tiempo miedo... ¡y no poder poner a esa mujer en su lugar!
Y Rosales la toma entre sus brazos y la abraza tiernamente.

 (mmm... cuidado Marquitos... la competencia es fuerte!)

 -La atraparemos Julianita... la atraparemos –le asegura.

-Gracias –y Juliana se separa- gracias... debí decírselo antes... ¡siento como si me hubiera quitado un peso de encima! –dice feliz y luego se pone triste- ¡Ojalá Marcos me hubiera creído la mitad de lo que yo le he dicho!

-¿Y por qué tienes tanto interés en ayudarlo?

-Porque yo lo amo –le dice sinceramente Juliana.

-Eso... debes tratar de controlarlo un poco. No sabemos hasta qué punto Marcos está aliado con Maritza para hacerte daño.

-No –lo defiende Juliana- No, Marcos es un hombre bueno... es que Maritza lo domina. ¡ No lo puedo creer!  No puedo creer que Marcos haya tratado de hacerme daño! 

-Yo sé que no es fácil para ti. Pero tienes que tratar de guardar los sentimientos... de actuar más con la cabeza y menos con el corazón Juliana. Solo así podremos desenmascarar a Maritza ¿sabes?

 

En un parque de la ciudad: Don Néstor se encuentra con Baritza y le exige una explicación.  Suena el celular de Baritza y es Alberto que le dice que acaba de descubrir que Don Néstor es el asesino de los Guantes Negros.  Baritza no le cree pero le da cita en el mismo lugar.  Corta y le dice a Don Néstor que se oculten porque como es de noche va a cambiar de aspecto. 

 

 Casa de Reposo Plenitud: Marcos enfrenta a nuestro médico universal.

-¡Pero esto no puede ser! –se exclama el doctor – Esto es una dosis altísima de benzodiacepina...

-Esa dosis podría matar a una persona en poco tiempo –le reprocha Marcos.

-Y perdón ¿pero ese medicamento se lo estaban dando a Juliana aquí en este hospital? –pregunta Charlie.

-El enfermero todavía sigue en coma... pero cuando despierte él tiene que decir toda la verdad –dice Arboleda.

Marcos baja los ojos lleno de remordimiento.

-Pero si... –el doctor reconoce- si a Juliana le estaban dando esta dosis aquí en este hospital... ¡es porque alguien sí la quería matar!

Marcos y Chalie aprueban apesadumbrados.

 
Apto. X:

-Entonces cuento contigo- Rosales

-¡Haré lo que sea con tal de que mi mamá y mi gente estén fuera de peligro! Y usted pueda atrapar a Maritza Ferrer.

Y tocan a la puerta.  Sherlock Rosales toma su pistola alerta. Juliana se asusta. Pero son Luzmila y Doña Regina.

Luzmila entra y feliz les dice que trae el resultado de las pastillas.

-¿Tú conoces de estos químicos verdad? –Luzmila

-¡Ah! –se le va la respiración a Juliana- Me estaban matando... espero que esto sirva para comprobar que ese enfermero sí me quería matar pero en el forcejeo él mismo se inyectó.

-Tengo entendido de que ahora está en coma –dice Rosales y todas se quedan sorprendidos y asustados – pero con esto te salvaste de la cárcel –y las tres ríen felices.

Regina exige saber todo.

-Entre menos sepas es mejor mamita. Yo sé por qué te lo digo.

-Juli, ¿tu le contaste todo? ¿TODO? -Luzmila

-¿Qué está pasando aquí? –explota Regina- Luzmila tú sabes algo que Juliana no me quiere contar. ¿Cuál es el misterio? –exige.

-A ver- corta Rosales- No hay ningún misterio- Hay un enemigo metido en la casa... un peligro tanto para Juliana como para ustedes.

-¡Ay no! –se asusta Regina- ¿Y quién es el enemigo?

-Maritza mamá –le dice Juliana.

-¿Cómo? ¡Ahora sí no entiendo nada! –Se niega a creerlo.

-Señora –le corta Rosales- después de haber escuchado la confesión de Juliana estoy seguro de que Maritza no es la persona que aparenta ser... pero tenemos que probarlo.

Y Rosales les cuenta el plan que va a permitir reunir evidencias en su contra.

 

Casa Mutti: Antonia está tratando de convencer a su papá de que Juliana no es su hija.

-Seguramente lo que te dijo el maestro Paco si es verdad y Juliana es su hija. Yo no veo al maestro Tapia como una persona que diga algo así si no es cierto.

-No.... Regina tiene que darme una explicación... ¡Tengo que hablar con ella!

-¡No! –le impide Antonia- Estás muy mal... ¡mírate! Y si ella te mintió tienes que tener mucho cuidado... ¡no puedes confiar en ella!

-¡Yo no puedo creer que Regina me haya...!
-¡Regina nos mintió cuando dijo que era la mamá de Maritza! –le grita Antonia- ¿por qué no iba a hacerlo ahora?.

-Si... –admite Gabriel- es posible... es posible... pero Antonia... entiende.. yo también tengo parte de la responsabilidad en esto... Yo estuve con Regina en esa noche... y no puedo negar que aquella muchachita me encantó... ¡me volvió loco! Y si no hubiera sido porque yo deseaba de todo corazón estar con tu mamá... yo la hubiera ido a buscar... no sé... ¿y si Juliana es mi hija?

-No... no te preocupes por eso ahora. Mira –y se le llenan los ojos de lágrimas- si Juliana no es tu hija... ¡ya tienes una! ¡soy yo! – y se abraza con su papá.

 

Academia:  Paco llega destrozado y rompiendo todo.

-¡Por qué le dije que Juliana es mi hija! –se reprocha- ¡Cómo pude perder el control de esa manera! ¡Soy un bruto! ¡Un animal! –llora- No... cuando Regina se dé cuenta de lo que hice por culpa del amor que le tengo... ¡me va a matar! Paco Tapia –se habla solo- recapacita... reacciona... piensa con la cabeza.

Y en ese momento entra Chela (jejeje su salvación creo yo)

-¡Perdón Maestro! Lo oí llegar... ¿qué le pasa? –se acerca a él- ¿lo puedo ayudar?

-No... nadie puede ayudarme Chela... yo soy un estúpido, un torpe enamorado que sólo comete errores.

-Cuando uno está enamorado es capaz de cometer las peores locuras. Y sobre todo equivocarse. Pero todo tiene solución.

-No... esto no tiene solución. No es posible.

-En la vida todo tiene solución.

Y Chela lo abraza y el maestro Paco hunde la cabeza en su pelo tan bonito.

 

Empresas Mutti: en el laboratorio Marcos sigue hablando con Charlie.

-¿Viste cómo se puso Doña Regina?

-Pues Luzmila también estaba un poco rara –Charlie se rasca la cabeza.  No quiso que nos pusiéramos de acuerdo para buscar a Juliana y ellas son grandes amigas.

-Pues hay que encontrarla –sufre Marcos- No está bien que esté en la calle sola... así... está muy frágil... es una niña indefensa... ¡pobrecita!

-¡Jaja! –se le ríe Charlie- ¿Ya te escuchaste cómo estás hablando de Juliana?

-¿Cómo?

-Parece que te tuviera chiflado.

Entra Giselle para avisarle a Marcos que Antonia quiere que vaya a la casa.

 

Apto. X: Regina se preocupa por la seguridad de Juliana. 

-No le va a pasar nada señora... ya se lo dije... ¡nadie se va a dar cuenta de que estamos con ella! Eso si... recuerden... esta conversación nunca existió. ¿Claro?

-Si. Pico cerrado –dice Luzmila.

Regina abraza a Juliana y se despiden.

-Detective Rosales... –se detiene Regina en la puerta- se la encargo.

(jejeje... qué más quisiera Rosales)

 Quedan solos y Rosales se le acerca.

-¿Estás lista?

Juliana asiente.

  

Un parque de la ciudad:  Baritza engaña  a Don Néstor.

-¡Alguien debe tener algo en contra mía porque me están siguiendo!

-Ya es de noche... y tú no te has transformado en Juliana –se sorprende Don Néstor.

-Llegó el momento que yo le explique lo que está pasando... yo... ya no soy ni Maritza ni Juliana Soler.

-¡Explícame lo que sucede!

-¡Descubrí el secreto del espejito de tu nuera! –rie- y bueno... ¡me lo robé! Y deseé ser Martiza Ferrer y aquí estoy... y para no tener problemas con él... rompí ese maldito espejo.

-¡No puede ser!

-¡Quería verte Néstor Fonseca! A mi no se me olvidan tus amenazas en la casa de Doña Regina, te morías por verme en la cárcel y me juraste que no iba a tener ni un quinto de la herencia de tu hijo... y mira... ahora soy la dueña y heredera de todo.

-Yo no entiendo nada... ¡si no eres Juliana ni Maritza! ¿entonces quien eres?

Y Baritza saca una pistola del bolso y lo apunta.

-La vejez te volvió lento... ¿no me reconoces?

-¡ Vaya! Vaya! –llega Alberto- Don Néstor Fonseca y Bárbara Montesinos –exclama.

(ay cuatitos, la cosa se pone fea)

- ¿Quién lo iba a imaginar? –sigue Alberto - ¡Don Néstor Fonseca! El intachable, el honorable, es la famosa rata asesina de los Guantes Negros.

-¡No seas estupid.o! –lo calla Baritza y luego le dice a Don Néstor- ¡No sabe con cuánta ansiedad esperé este momento!

-¡Tú eres Bárbara Montesinos!
-¡Claro que soy yo! –rie a carcajadas- ¡y tú no me impresionaste con el cuentico ése de los Guantes Negros!

Pero Don Néstor es un hueso duro de roer y ataca a Bartiza, pero Alberto se interpone y lo domina.

-¡Desgraciada! ¡Mátame porque sino te mato yo!

-No te voy a matar... lo va a hacer mi socio... ¡él te descubrió así que él se lleva el premio mayor!
-¿Estás bromeando no? –se queda verde Alberto.

-¡Hazlo imbéci.l! –le exige Baritza y le pasa el arma- Sino no vas a ver ni un solo centavo del millón de dólares.

-¡Mátame! –le grita Don Néstor- pero tarde o temprano –le advierte- la verdad saldrá a la luz.

-¡YO NO SOY UN ASESINO! –llora Alberto.

-¡Que lo hagas imbécil! –le exige Baritza.

-SON UNOS ASESINOS –les dice Don Néstor- ¡LOS DOS SON UNOS ASESINOS!.

-AAAAAAAAAAARRRRRHHHHHGGGG!!!! –Alberto da un grito gutural y animal y ¡DISPARA!

 

Don Néstor cae.  Alberto llora.  Baritza ríe diabólicamente a carcajadas.

-¡PERFECTO! –le dice- ahora ya somos socios de verdad... sabes mis secretos más oscuros... y yo los tuyos –vuelve a reír mientras Don Néstor agoniza- Muaaa! –le manda un beso- Tenemos que crearnos una coartada... tenemos que hacer creer que estuvimos en Marbella.

-¿Y cómo Bárbara? –dice ronco Alberto- si todos el personal... las secretarias ¡no te han visto en todo el santo día!
-Estuvimos en el privado de arriba –elabora Baritza- el que tiene la puerta de entrada directa a la calle.  ¡Habla con Navarro para que ratifique nuestra coartada! ¿o quieres darle explicaciones a la policía?

-¿Y con él qué vamos a hacer? –dice Alberto mirando el cuerpo.

-Dejarlo ahí... ¿o prefieres llevártelo a tu casa? –ríe otra vez- Me tengo ir –anuncia- ya... que Néstor Fonseca está muerto... me tengo que encargar de Juliana –amenaza - ¡se creyó muy lista escapándose del manicomio! Pues yo... ¡seré más lista que ella! –piensa- voy a hablar con Marcos para que me diga dónde está.  ¡Felicitaciones! –le dice a Alberto y lo besa- mi amor- Alberto la rechaza y huye.

Apto. X: Rosales le pone un policía a Juliana.

-Confía en que éste policía te protegerá en caso de cualquier contratiempo Juliana.

-¡Estoy tan asustada!

-Respira profundo –con ternura Rosales- estás en buenas manos... ya sabes lo que tienes que decirle a esa mujer...

-Si...

-Buena suerte Juliana – y se marcha pero tiene ganas de quedarse.

 

Un parque desconocido: Guantes Negros se acerca lentamente al cuerpo inmóvil de Don Néstor, le toma la yugular en busca de vida... le acaricia el rostro y se tapa la cara.

 

Casa Mutti: Marcos estaciona su auto en el parking de su casa.  Un auto atrás. Juliana baja.

-¡Juliana! –grita Marcos y se tira sobre ella- ¡Qué  bueno que estás bien! Por Dios ¡qué estás bien! – y la mira y la abraza sin poder creer a tanta felicidad- Por favor que estaba muy preocupada por ti... ¡Qué bueno verte! ¿qué pasó?.

-¿Estás preocupado por mí? –sonríe Juliana- ¿Ya no piensas que soy una loca?

-No... ¡claro que no! –y está feliz- yo quiero... ¡que me disculpes por no haber confiado en ti! Por no haberte creído... yo... siquiera ya saliste de ese lugar –y la abraza fuerte y no la suelta- ¡Gracias a Dios!

-¡ESTO ES EL COLMO! –les grita Baritza que llega- ¡QUE HACES AQUÍ JULIANA! ¿Y en mis propias narices? .

 (WOW! QUE CAPITULAZO!).

FIN DEL CAPITULO

@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

www.mabouchita.com

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