Mabouchita
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Cap # 124 <--> Cap # 126

Libretos: Jose Fernando Perez y Julio Castaneda.
Co-escritora : Aida Naredo
Asesor Literario: Roberto Stopello.

CAP#125: jueves 9 de junio de 2005 - JULIANA LES QUITA LA FORMULA

 
Casa Mutti: Marcos estaciona su auto en el parking exterior de su casa. Un auto llega detrás. Juliana baja.
-¡Juliana! –grita Marcos y se tira sobre ella- ¡Qué bueno que estás bien! Por Dios ¡qué estás bien! – y la mira y la abraza sin poder creer a tanta felicidad- Por favor que estaba muy preocupado por ti... ¡Qué bueno verte! ¿Qué pasó?.
-¿Estás preocupado por mí? –sonríe esperanzada y llena de sentimientos Juliana- ¿Ya no piensas que soy una loca?
-No... ¡claro que no! –y está feliz- yo quiero... ¡qué me disculpes por no haber confiado en ti! Por no haberte creído... yo... siquiera ya saliste de ese lugar –y la abraza muy fuerte, con mucho amor y no la suelta- ¡Gracias a Dios!

-¡ESTO ES EL COLMO! –les grita Baritza que llega- ¡QUE HACES AQUÍ JULIANA! ¿Y en mis propias narices? .

 Y Juliana se achica llena de miedo y Marcos se enoja.

 -¡Pero qué te pasa! –muy molesto- ¿A qué te refieres con eso de en tus propias narices de qué? ¡Juliana llegó sana y salva!... –y mira a Juliana- ¡tenemos que estar felices! Por Dios.

-¿Sana y salva de quién? –se acerca amenazadoramente Baritza a Juliana.

-¡Ay ya Marcos! –dice Juliana- Yo no quiero que discutan por mi culpa.

Baritza la mira feliz.

-Maritza... –dice suavemente Juliana- además... vine a hablar contigo.

-¡Ha! –se ríe Baritza- ¡No me digas que te escapaste del manicomio solamente para hablar conmigo!

-Si quieres verlo de esa forma... –Juliana baja la cabeza- pues sí.

 ¡Y ante esta conversación la cara de Marcos es de antología! Está con los ojos cuadrados y la boca abierta.

 (jejeje.... cuidado que te puede entrar una mosca!!... eso me decía mi mamá )

 -Bueno... –continúa lenta y sumisamente Juliana- ya que están los dos... quiero aprovechar para decirles que yo... –y Baritza achica los ojos calculadoramente- yo no me voy a meter en su relación... y qué reconozco que me equivoqué cuando fui a la iglesia –y Baritza jubila de placer, realmente todo le sale bien- y... Marcos –y mira a Marcos con ojitos tristes – delante de Maritza te digo... ¡que no nos vamos a volver a ver nunca! – y mira a otro lado- ¡Necesito paz!

-Juliana –le dice Marcos- créeme que yo no sabía lo que te estaban haciendo en ese lugar... yo... me enteré que te estaban dando una droga muy fuerte... –Y Julina sufre de solo recordar esto- sí... ¡Te pido disculpas por favor! –le ruega, pero Baritza lo mira con odio.

(hummm...cuates... creo que Marquitos corre peligro... Baritza no lo puede controlar)

-¡Yo fui el que te llevó a ese sitio y no sé cómo pasó! –se apena Marcos- ¡Créeme que no sé como pasó! Yo... tengo la sospecha de alguien –y mira a Baritza.

Y ahora es Baritza quien se queda boquiabierta.

-¿Eh... quién? –no  aguanta y pregunta- ¿De quién hablas Marcos? –exige.

Juliana la mira con miedo.

-La única persona que... –y Marcos hace una pausa- que quisiera hacerte daño es... –y vuelve a mirar a Maritza- ¡es Bárbara Montesinos!

Y Baritza lo mira calculadoramente... preguntándose hasta dónde Marcos sabe la verdad.  Juliana mira a Marcos con miedo.

 
(Esto pinta bien amig@s! 
 )

En un parque de la ciudad: El cuerpo de Don Néstor Fonseca yace inmóvil...  unas manos enguantadas y un rostro enmascarado se acercan a él con pena y respeto... y tal vez ¿con cariño?... lentamente se saca el guante de una mano y le toma el pulso de la yugular... se queda pensativo.

 (Amig@s... ¡ay! Ojalá que sí y que Don Néstor Fonseca NO ESTE MUERTO)

 
Empresas Marbella: Alberto llega con aire culpable.  Rehuye la mirada de los empleados que le cruza... se queda pasmado frente a la puerta donde se lee “Néstor Fonseca – gerente”, y no puede evitar que su conciencia le recuerde que ahora es un asesino.  Asustado, sobresaltado y huyendo de la mirada de todos, se mete al toilette de la empresa, suda... se saca el saco, y se lava las manos desesperado y llorando... y en ese momento, ¡el agua se le convierte en sangre!... grita desesperado cuando se ve las manos llenas de sangre.

-¡Alberto! –se suplica a sí mismo- ¡cálmate! Shhh... estás alucinando... estás alucinando... nada te incrimina en la muerte de ese hombre –y mira su reflejo en el espejo... un hombre deshecho del remordimiento y cuya conciencia pesa mucho- shh... tranquilízate... respira –trata de calmarse respirando hondo.

(no, no... mi querido Alberto... y yo que te quería tanto... te olvidas de la pistola que usaste?)

Y de pronto reacciona.

-¡Soy un imbéci.l! ¡Un imbéci.l! ¡no debí matar a ese hombre! –cae en la cuenta- ¡Ahora estoy en manos de Bárbara Montesinos!

 

Casa Mutti: la conversación de Juliana, Baritza y Marcos continúa dentro de la casa.

-¿Bárbara Montesinos? –pregunta Baritza fingiendo terror.

Juliana la mira con verdadero terror y rehuye su mirada.

-¿Por qué llegaste a esa conclusión mi amor? –Baritza zalamera le pregunta a Marcos.

-¡Es la única persona que conozco que tiene el diablo en las venas! –dice Marcos con certitud y a Juliana le da mucho miedo de que hable mal de Bárbara enfrente de Baritza, desesperadamente detrás de Baritza trata de pasarle el mensaje a Marcos... pero Marcos está mirando a Baritza.

-Mira... no estoy seguro –le dice Marcos a Baritza- pero a mí me pareció ver a Romero en ese sitio... y ¡Romero es cómplice de Bárbara!

-¡Marcos por favor! –le interrumpe Juliana desesperada- Por favor déjame a solas con Maritza... ¿sí?

Pero Marcos la mira desesperado.

-¡Yo no me voy de aquí hasta que me perdones! –le suplica- Juliana.. quiero que sepas que me dolió profundamente haber descubierto los análisis de las pastillas.... ¡Te estaban envenenando!

(ayyayyayay!  Marquitos... estás pasando información confidencial al enemigo sin saberlo ayayayayay!)

Baritza se sorprende de lo que acaba de escuchar y esto la toma desprevenida.

-¿Las pastillas? –pregunta simulando inocencia- ¿De qué pastillas hablan? –le exige a Juliana.

-¡Por favor Marcos! –le ruega Juliana- ¡Déjame sola con Maritza! ¿sí? -Marcos la mira sin entender y sorprendido- ¿Sí? ¡te lo pido!

-¡Marcos mi amor por favor! –a Baritza le llega el mensaje- ¡Mirala! ¿no te das cuenta de cómo está? –finge mucha pena- Esta pobre muchacha acaba de salir del manicomio –Y ante estas palabras Marcos la mira con desestimación- Ya estás enterado –y le acaricia la barbilla- ¡Déjanos solas mi amor!.

Marcos no quiere pero ante la cara de pena de Juliana decide irse.

-Te entiendo Juliana –le dice- Yo... en tu lugar pensaría lo peor –le acaricia un brazo y se marcha.

Solas, Juliana y Baritza se miden con la mirada.

-¡Ahora sí mosquita muerta! ¡Dime para qué viniste! ¿Dónde te escondiste? ¿Dónde te metiste cuando te escapaste del manicomio? –le exige con voz amenazadora.

-Fui a la policía –le dice con una vocecita Juliana.

(WOW!  OMG! No puedo creerlo... como siempre en esta novela los escritores me dejan boquiabierta y patidifusa... esto no me lo hubiera podido imaginar!  CHAPEAU!)

Baritza la mira altiva y sin palabras.

 

Comisaría: Nuestro cada día más guapo Sherlock Rosales... (mmmm... t-shirt negro que le queda muy bien) habla por teléfono.

-¿Cómo va todo?... ¿Ya Juliana habló con Maritza?

-Sí señor –dice un policía apostado en un auto afuera de la casa de los Mutti- Estaba hablando con Marcos Mutti y con Maritza, pero ya se entraron.

-¿Y puedes escuchar lo que están diciendo?

-Negativo señor. Están muy lejos de mí.

-Tranquilo –dice seguro Sherlock Rosales – Juliana ya me contará... ¡Aguilar! No quiero que levantes ninguna sospecha... pero tampoco quiero que descuides a Juliana... ¿Ok? –le dice muy preocupado- Apenas termine me la trae.

-¡Sí mi teniente! –afirma Aguilar.  Baja del auto, taxi disfrazado, y se acerca lentamente a la casa de los Mutti.

 
En la comisaría.

-¡Ay! –suspira Rosales- Esperemos que Maritza muerda el anzuelo –le dice a López- en este momento Juliana le debe estar diciendo que vino aquí a declarar... para limpiar el nombre de Maritza –pero duda ante la inteligencia de Baritza- mumm –reflexiona- si logramos que no se dé cuenta de que la estamos cazando... ¡esa mujer caerá!

Pero la cara de Sherlock Rosales no muestra felicidad sino intensa preocupació.

-Conozco ese tipo de mujeres, López –confiesa- ¡la avaricia las mata y les hace cometer errores!
-¡Y los va a cometer señor!

-¡Seguro que sí López!

 

Casa Mutti: Marcos encuentra a su papá tirado en el sillón con los ojos cerrados, Antonia a su lado.

-Entonces... ¿Qué es lo que tienen que decirme?

Papi Mutti mira a Antonia

-A ver... ¿por qué me están viendo con esa cara desde que entré? –interroga Marcos.

-Pa... –dice Antonia- yo creo que no tiene sentido que lo guardes más- Díselo.

Papi Mutti se mira las manos.  Marcos espera.

-¡Regina me confesó que Juliana es mi hija! –dice Papi Mutti sin anestesia.

Marcos se queda sorprendido y mira a Antonia.  Antonia hace gestos con los ojos de que no cree esto.

 

En otro lugar de la casa Mutti Baritza está furiosa.

-¡Vas a la policía y yo debo hacer fiestas! –le grita a Juliana, mientras ésta la mira como a un perro rabioso- ¡Por Dios! ¿Qué fue lo que le dijiste- y se le descompone la cara de histeria.

 (Wow! Bravo Paola Rey... muy buena actuación!)

 -Si te estoy buscando... –le dice Juliana mirándole a los ojos- si estoy dando la cara no es porque te denuncié... hice todo lo contrario... fui a aclarar mi error de cuando fui a tu boda... con Marcos –Baritza se tranquiliza y pone cara de desprecio- y como no hay denuncia en contra mía pues... ¡me dejaron libre! –hace una pausa- y ellos me interrogaron sobre la relación de nosotras y sobre la herencia y... ¡y yo le dije al detective que yo todo, TODO, te lo había cedido voluntariamente! –suspira Juliana con miedo.

Baritza pone cara diabólica.

-Te estás portando de una forma... ¡muy inteligente Julianita! –y le acaricia un pelo de la cara.

-Quiero que... –suplica Juliana - ¡ya no exista la guerra entro nosotras! –llora- ¡ya te he dado todo!... yo te lo suplico ¡déjame en paz! –Baritza sonríe feliz-  ¡y yo te dejaré en paz a ti!... pero sólo te pido una cosa... ¡no me obligues a abandonar mi casa y a mi mamita! ¡Por favor!

Baritza la mira y calcula fríamente.

-¿Sabes qué? –dice de repente – ¡NO TE CREO!

-¿Qué? –dice Juliana sin disimular el espanto- ¿Qué es lo que no me cree?

Baritza la mira con ojos de demencia.

-¡No creo que vayas de dejar de molestar a Marcos! –Juliana la sigue mirando con miedo- ¡Porque se te nota que estás loquita por él! –hace una pausa mientras reflexiona- Así que... necesito una prueba –concluye- Necesito algo que me devuelva la confianza en tí.

-¿Qué? –se desespera Juliana- ¿Otra prueba? ¡Dios mío!  ¿Pero qué mas quiere?

Y Baritza ríe diabólicamente.

(Ay no! Y ahora qué? Qué le pedirá?)

Empresas Marbella: Alberto trata de leer unos documentos, pero tiene un dolor de cabeza terrible. Entra Navarro que se inquieta.

-¡Don Alberto! –se ríe- ¿Pero qué cara es esa? ¡parece que hubiera visto un cadáver!

(y sí... justamente acaba de verlo :p  ... perdón no pude aguantarme)

-¡Déjate de estupideces Navarro! –ronco le dice Alberto pero sin gritar- ¿Qué haces aquí? ¿eh?

-Ya me iba y vi esta luz encendida... y... ¡no sabía que estuviera en Marbella! –y lo mira con duda.

-Me la pasé toda la tarde encerrado con la... ¡Maritza! –miente Alberto- haciendo algunas proyecciones.

-¡Qué extraño! –se exclama Navarro- yo juraba que esa señora no había venido en todo el día.

-¡Claro que sí! –afirma Alberto- estábamos... en la oficina privada. A la que se entra directo... por la calle.

-¿Y Don Néstor Fonseca estaba con ustedes?

-No... no, no... inclusive la última vez que yo lo vi estaba contigo, en su oficina... ¿no recuerdas?

-¡Ah sí! –sonríe Navarro- perfectamente... sí claro –y hace una pausa y mira extrañamente a Alberto- ¡Pobre Don Néstor! –afirma de repente y Alberto reacciona como si le hubiera picado una cobra- No sé por qué tengo la extraña sensación de que no lo volveremos a ver muy seguido por aquí.

Alberto se queda pálido.

-¿Por... por qué lo dices Navarro?

-Ha.. ha.. –ríe éste- especulaciones mías... cómo yo siempre pensaba que éste no es el negocio de Don Néstor... ¡a él le gusta el ganado! Por las pieles claro.

- Pieles... ¿Qué pieles?... ¿de qué hablas?

-Don Néstor tiene una pasión famosa... ¡le encantan las pieles! –y lo mira sonriente- ¡tiene una colección tan grande de guantes! Que hasta los tiene aquí, en la oficina, en la casa... ¡se la pasa alardeando sobre ellas! –y lo mira cómplice- le debe costar una fortuna.

Alberto baja la cabeza cabizbajo y lleno de remordimientos.

-Alguna vez estuve en casa de los Fonseca –continúa impávido Navarro- y Don Néstor se pasó la noche entera entreteniendo a sus invitados mostrándoles cada par y diciéndoles ¡en qué lugar del mundo los había comprado! –y se ríe- ¿Una locura verdad?.

Alberto trata de simular una risa, pero se le cuaja en medio de la cara.

(y sí mi Albertito... te equivocaste de hombre con Guantes Negros... no era nuestro Don Néstor nice  )

Academia:  Paco baja muy bien acompañado de Chela.   La gente baila.  Entran Regina y Luzmila preocupadas.

-¡Regina! –la llama Paco con cara de remordimientos- ¿Cómo estás? –pausa mientras Regina lo mira- ¿mejor?

-¡Sí! –miente Regina y mira a Luzmila- Fui a dar una vuelta con Luzmila.  Es que estoy preocupada por mi hija –y se miran las dos.

-¿Juiana no aparece todavía? –se asusta Paco- ¡Entonces tenemos que salir a buscarla entre todos!

(Bueno, amig@s, este Paco como reacciona lento ¿no?  Juliana anda perdida hace rato y Regina se lo dijo hace días! :confuso: :confuso:  )

-Eh... no... no... –Luzmila pone cara de ojos cuadrados- no maestro... ¡tranquilo que ella va a aparecer!  Lo mejor... es no contarle nada a la gente de la Academia –Paco la mira sin comprender- Dios quiera que todo salga bien Doña Regina –consuela a Regina que sonríe- Permiso... voy a acostar a los niños. 

(jejeje esto me hizo reír... recordé a una forista que dice que Pedrito siempre está acostándose en esta novela! :p :p  )

Paco se queda solo con Regina.

-Regina... –dice Paco – necesito que hablemos sobre Gabriel Mutti y lo que le dijiste sobre Juliana.

-¡No! –le grita Regina- ¡Yo no quiero hablar de ellos!, no quiero hablar de Gabriel, ni de su hijo, ni de ningún Mutti! ¡No quiero!

Paco la mira atónito y también toda la gente de la Academia que dejó de hablar ante sus alaridos.

-¿Pasa algo? –les pregunta tranquilamente Regina y todos vuelve a bailar.

link Telemundo fotos

 
Casa Mutti: Marcos se acerca a su papá.

-¡Esto no tiene sentido! –se sienta Marcos- ¡No puede ser! Esto es un invento de Doña Regina... por Dios.

 (ay Marquitos, pierdes puntitos :( :(  )

 -Yo no sé... estoy confundido... ¡no lo sé! –afirma Gabriel- para colmo Maritza me dijo que Regina y Tapia han sido amantes toda la vida... ¡y eso confirma lo que me dijo el maestro Tapia!

-¿Maritza te dijo eso? –se espanta Marcos.

-Sí GATO, pero entiende... él mismo lo dijo... está muy confundido.

-Yo también –Marcos- Doña Regina está desvariando... ¿no te acuerdas que inventó que yo estaba saliendo con Juliana? –le recuerda- ¿Y ahora resulta que tú eres el papá de ella?

-Bueno... sí, sí... ¡ya lo sé! –se molesta Gabriel- pero ¿con qué sentido lo haría? ¡Por qué!

-¡No lo sé! –exclama Marcos- ¡No lo sé! Pero no tiene sentido. A lo mejor porque su hija está internada y te pidió ayuda... y tú le ofreciste los médicos especialistas... y ella pensará que cuesta un dineral... ¿eso no fue lo que tú me dijiste?

 (ay Marquitos, está disparando en contra de tu propio bando )

 -Sí, si.. –consiente Gabriel- pero yo también le dije a Regina que podía disponer del dinero de Juliana por la venta de las cremas.

-Papá perdóname pero... ¡eso no tiene sentido! Doña Regina está totalmente loca... ¿cómo qué...?

-¡Marcos te pido por favor! –le corta Gabriel molesto- que no vuelvas a hablar de Regina en esa forma... ¡te lo pido por favor!... esa mujer puede ser lo que sea... pero estoy seguro de que siente algo muy especial por mí.

-A mi me consta –afirma Marcos- me consta... y los vi besándose – y Antonia pone cara de espanto de niña chiquita.

-No.. ¡yo no estoy hablando de eso Marcos! –Gabriel molesto con Marcos- no estoy hablando de eso... ¡ella lleva veinte años siguiendo mis pasos! ¡Adorándome! –pausa- ¡lo mínimo que puedo sentir por Regina Soler es un poco de respeto y agradecimiento por preocuparse tanto por mí! –mira a sus hijos a quienes está dando una lección – así que les voy a pedir por favor... ¡no vuelvan a hablar mal de ella en esta casa! Y les voy a decir algo más –Antonia y Marcos ponen cara regañados- y espero que me comprendan hijos... ¡yo necesito saber la verdad! –y se le llenan los ojos de lágrimas- ¡y voy a llegar hasta las últimas consecuencias para saber si Juliana es mi hija!

Marcos lo mira apenado y asiente con la cabeza.

 (WOW! ESTE ES MI PAPI MUTTI, ¡MI HEROE! ¡BRAVO! :D :D  )

(CONCURSO CERRADO! :D :D :D 

Excelente el concurso y las respuestas... pero NADIE adivinó...  porque Baritza se salió con una maldad magistral... jejeje pero TODOS son ganadores, porque el premio es:  SEGUIMOS EL CUENTITO!
 )

 

Casa Mutti: Juliana y Baritza.

-¡Pero si ya tiene todo lo que quería! –Juliana ruega- ¿Qué más puedo darle?

-La formulita que se vende como pan caliente –dice Baritza con odio en la mirada- ¡la que levantó de las cenizas a Empresas Mutti! ¡Ha! ¿Cómo es que se llama? –se burla.

-Juliana de noche –susurra Juliana.

-Quiero... ¡qué les retires el derecho a los Mutti! –y ríe con una carcajada insana- ¡Qué a partir de mañana no puedan fabricar ni un solo frasco más! –y sigue riendo- ¡Vamos  a acabar con la gallinita de los huevos de oro!

Juliana se queda sin habla.

 (Y YO TAMBIÉN ME QUEDE MUDA! :ahh: :ahh:  )

 -¿Pero...? –Juliana la mira horrorizada con tanta maldad -  ¿Pero cómo quiere que yo le quite esa crema a ¡Don Gabriel! ? –la mira incrédula- Si usted está casada con Marcos... ¿para qué quiere que se arruinen otra vez?

 

-¡Eres demasiado ingenua niñita! –Baritza la mira despectivamente – ahora tengo TODO EL DINERO QUE NO TENIA ANTES, y gracias a ti.  Y cuando Empresas Mutti se vaya a la quiebra.... ¡Voy a comprar todas sus acciones y sus propiedades! –susurra con voz de loca- y la voy a volver a levantar con tu crema... –y se burla mientras repite el nombre- J.U.L.I.A.N.A D.E N.O.C.H.E. – y ríe con esa carcajada de loca que ya escuchamos antes- pero esta vez junto a Empresas Marbella... ¡un solo Emporio de Belleza bajo mi poder!

Pero para Juliana esto es demasiado.

-Usted es un demonio –le dice ante la cara de júbilo de Baritza- pídame lo que sea... otra cosa... pero eso no... ¡por favor! –le ruega y suplica.

-¡Es eso o nada! –fríamente Baritza- Recuerda que el que empieza mal conmigo... TERMINA MAL –la amenaza- ¡Ah!.. y hablando de terminar mal... –se burla- creo que nuestro querido ex-suegro se enteró de nuestro secreto.

-Don Néstor... –se asusta de muerte Juliana- él.. ¿él sabe que usted es Bárbara?

-Sí –Baritza sonríe con sarcasmo- ¡Ay pero no te preocupes! Ya no tendrás que dar explicaciones.

Y Juliana se queda horrorizada y muerta de espanto.

-Mejor esta noche –continúa Baritza- reza por su alma, para ver si lo dejan entrar al cielo.

Juliana se tapa la boca y se quiere morir del dolor.

-Usted... –apenas puede pronunciar- ¿usted lo mató?

-¡Ha! –se burla Baritza – Ahora si dime... ¿Qué quieres... la paz o el ataúd de tu madre?

-No... no –traga saliva Juliana- eso no... no... yo... Yo le voy a decir... yo voy mañana a la empresa.

-¿Mañana? –y Baritza se arregla el pelo- NO... ¡Hoy mismo se lo vas a decir! –y la agarra del brazo y la mete adentro de la casa.

(Comentario aparte... buena combinación de cámaras y tomas... perfecta la conversación e intercambio físico entre las ‘dos’ artistas :) :)  )

Casa Mutti: Dentro de la casa, en la sala, están sentados... Gabriel, Marcos y Antonia.

-Yo no tengo nada que decir... –dice Marcos- Yo no entiendo nada.

-Entiéndenos –adiciona Antonia- En esta casa siempre se han dicho las cosas de frente... y ése es el punto de vista de Marcos.

-Antonia... yo los entiendo –dice Papi Mutti en buen padre- pero entiéndanme a mí ¡por favor!–les ruega- Yo no quiero que vuelvan a hablar mal de Regina... no... ¡No lo hagan! –y los mira- Y discúlpenme por haberme puesto así.

-¡Está bien! –sonríe por fin Marcos- por cierto... afuera está Juliana con Maritza.

Esta noticia deja sin habla a Gabriel.

-¿Por qué no me lo dijiste? –y Gabriel se levanta para ir a verla

-¡Papá qué vas a hacer! –le ataja Marcos- ¿qué vas a hacer? ¿ella sabe algo de esto? –lo mira- Yo tengo entendido que ella no sabe quién es su padre... y tampoco sabemos si tú lo eres.

(Bueno... no es para defender a Marcos... pero hay que reconocer que Regina siempre se ha portado más loca que una cabra! :o :o  )

-Así que yo creo que es mejor que dejemos esto en manos de Doña Regina –concluye Marcos- ¿no te parece?

-No.. no sé... –balbucea todo emocionado Gabriel- quiero verla... quiero preguntarle cosas –se emociona- ¡Juliana! –grita su nombre cuando Juliana y Baritza entran a la sala.

-¡Sabemos qué es tarde y no son horas de hacer visitas! –anuncia con frialdad Baritza- Pero Juliana... tiene un asunto que decirnos... –finge sorpresa- ¡No me lo ha querido decir! –finge pena- A ver Julianita... –amenaza con la mirada a Juliana - ¡te oímos!

Juliana baja los ojos y luego los levanta y mira con mucho dolor a Gabriel.  Gabriel mira a Marcos y a Antonia.

 

Academia: habitación de Luzmila.  Le dedica atención a Nachito.

-A ver mi príncipe... ¿cómo te fue en la escuela?

-Bien... todos se alegraron de verme excepto... –y hace una pausa dudando – Maritza.

-¿Dónde la vieron –se alarma Luzmila.

-Allá abajo... nos preguntó por ti, por Juliana y por mi madrina Regina.

-¿Y ustedes qué le dijeron?

-Pues la verdad... que no sabíamos dónde estaban ninguna de ustedes.

-Oiganme muy bien lo que les voy a decir... – y cierra la puerta- Ustedes son unos hombrecitos y sé que me van a entender.  Nunca le digan a Maritza nada de lo que pasa en esta casa.

-La otra vez me dijiste lo mismo –pregunta Pedrito- ¿por qué?

-Porque esa mujer no es la misma niños... ¡ella cambió mucho! Prométanme... Prométanme que nunca van a verse con ella si yo no estoy presente... y si a ella le da la gana de invitarlos a salir... ustedes se niegan... ¿está claro?

Y los dos niños lo prometen.

 

En otro lugar, Paco arrastra a Regina a su habitación para hablarle.

-¡Paco! –se queja Regina- ¿para qué me trajiste a tu habitación.

-Porque allá afuera todos nos estaban mirando –desesperado- y lo que tengo que decirte es muy grave Regina.

-¡A mí no me vas a hablar de Gabriel Mutti!  ¡yo no quiero saber nada!

-¡Escúchame y cálmate! Yo sé que me vas a matar con lo que te voy a decir... –y la sienta en la cama- pero... pero... estuve en la casa de ese señor –confiesa.

-¡Qué! –grita Regina y se levanta como un resorte- ¡Tu fuiste a la casa de Gabriel! –se espanta Regina -¿Paco qué hiciste? –dice sin esperanzas y llorando.

-¡Metí la pata! ¡Pero es que me ofendió lo que dijo de ti! Discutimos feo y además... –se calla.

-¿Además qué? –espera lo peor Regina.

-¡Me dijo que Maritza le había contado que tu y yo éramos amantes!

Regina se queda con la boca abierta y se sienta lentamente en la cama.

-¡Y a mí no me quedó más remedio que sí! –continúa Paco- que era toda la verdad... ¡que tú y yo éramos amantes y que... Juliana era mi hija!

-Ayyyy –dice Regina inaudiblemente y se le queda mirando.

(mmm... tal vez no haya sido tan malo lo que dijo Paco... :virados: )


Casa Mutti: sigue la reunión.

-¡Habla Julianita! –exige Baritza ante la mirada llena de pena de Juliana- Estamos ansiosos por oír qué es lo que nos quieres decir.

-Este... yo... –y se le llenan los ojos de lágrimas y se le corta la voz.

-¡Juliana! –le interrumpe Gabriel- quiero que sepas que hablé con tu mamá y...

Marcos lo mira espantado y Juliana no le deja terminar.

-¡No! –grita- no... yo... yo... ¡yo no quiero saber nada! –y junta fuerzas- ¡sólo quiero decirles que... –se le corta la voz pero continúa- que retiro mis derechos de mi crema Juliana de Noche... ¡qué no pueden seguir fabricándola!
Y Baritza se tapa la cara con la mano para simular una sonrisa macabra... Y Gabriel se queda cómo una estatua... Antonia la mira enojada y Marcos mira a su papá con pena y luego intercambia una mirada con Antonia.

-Juliana por favor –habla por fin Gabriel- ¿qué estás diciendo?

-¡Qué... le retiro mis derechos a Empresas Mutti de mi crema Juliana de Noche!

Y Antonia baja la cabeza frustrada... Gabriel mira para otro lado y Marcos reacciona.

-¡Pero qué dices! ¿Tú sabes lo que significa para nosotros? ¡Tú no puedes hacernos eso!

-¡Y a ti qué! –Juliana contraataca- ¿A ti no te tembló el corazón para meterme en ese manicomio?

Baritza apenas puede disimular su alegría maquiavélica.

-¿De qué estás hablando? –dice asombrado Javier y mientras Antonia mira a Marcos buscando una respuesta.

-De que tu hijo me encerró en un manicomio –llora- y... ¡y me estaban dando un montón de pastillas porque él lo pidió! Para que yo... yo me enloqueciera y terminara cómo todos los locos que están allá –y las lágrimas le ruedan a cántaros por las mejillas.

Marcos se acerca a ella como si le hubieran clavado una espada en el corazón.

-Yo no hice eso por Dios –le dice mientras Papi Mutti no sabe qué decir.

-¡Sí Marcos! ¡Sí Marcos porque yo te vi! –dice Juliana con rabia y llanto- Yo te vi cuándo le estabas dando dinero a ése enfermero... ¡al enfermero que me daba las pastillas!

Gabriel se toma la cabeza en las manos.

-¡Un momento! –dice Marcos horrorizado- ¡Mírame a los ojos! ¿Tú me crees capaz de hacerte daño? –le suplica.

Juliana rehúsa mirarlo y Baritza achica los ojos estudiando el comportamiento de Marcos.

-¡Por favor! –sigue Marcos- yo tengo pruebas para demostrarte que yo no hice eso...  ¿Juliana qué estás haciendo? ¿Estás haciendo todo esto para vengarte... no es así? – y se impacienta- Pero nadie te pidió esa crema... ¡tú nos la diste y ahora vienes aquí a quitárnosla sin ninguna explicación!

 (Bueno... yo no estoy de acuerdo... si hay una explicación valedera)

 -¡Esto es pura venganza! –le grita Marcos y Juliana se achica- ¿no es cierto?

-Juliana por favor –se acerca Papi Mutti y ataja a Marcos- tenemos que hablar.

-¡No! –grita Juliana- ¡Yo no quiero hablar con nadie!  ¡Yo no quiero saber de nadie! No... –y se corta- yo mañana voy a la oficina y ... ¡ya! me da esos documentos... ¡ya por favor déjeme en paz!  -y llora- ¡no quiero saber de ninguno de ustedes! –y sale corriendo.

Baritza jubila.  Marcos quiere ir detrás de Juliana.

-¡Marcos por favor! –le ataja Baritza- ¿no te das cuenta?... ella lo único que quiere es que te humilles... –y suspira fingiendo indignación.

-¡No entiendo por qué nos hace esto! –exclama Gabriel- esa muchacha nos va a arruinar –y Antonia lo consuela.

-¡Esto es una pesadilla! –murmura Marcos y sale corriendo.

Baritza lo deja ir y se murmura para si misma.

-Y esto... sólo es el principio del fin de la familia Mutti –y se carcajea en silencio.

 

Afuera Juliana sube al carro del policía que la espera.

-¡Juliana! –sale Marcos corriendo detrás de ella- Juliana

-¿Todo está bien? - le pregunta Aguilar.

-Si... –le dice Juliana entre lágrimas- ¡Vámonos!

-¡Por favor espérese un momentito! –y Marcos impide que el auto se mueva- Juliana... ¡tienes que creerme! Yo jamás quise lastimarte por Dios.

-¡Arranque señor por favor! –suplica Juliana.

Pero Marcos está colgado de la puerta y el auto no puede moverse.

-¡No arranque! –exige Marcos- Juliana por favor... todo fue un malentendido... ¡perdóname! –suplica Marcos.

-¡No más Marcos! ¡No más! –le grita Juliana- Ya me hiciste suficiente daño con tratar de engarñarme... ¡cuándo supuestamente yo te importaba! –y llora- ¡Ya vamonos señor! –le ruega al policía.

-Espérate –suplica Marcos- sí me importas –y llora- créeme que me importas mucho –implora- y todo lo que te digo es cierto... ¡por favor perdóname ya!

Aguilar arranca y el auto se marcha haciendo ruido de neumáticos.

-Juliana pérdoname... fue un malentendido... por favor –y Marcos corre detrás del auto- ¡Juliana! –grita- ¡Juliana TE QUIERO! –grita desesperado y con el corazón.

 Juliana lo mira por la ventanilla.  Marcos queda parado en medio de la ruta.

 -¿Te quiero? –se pregunta a sí mismo- Eso fue lo que dije- y se queda solo y sin poder creerse a sí mismo.

Academia:  Regina se pasea como un león, mejor dicho, leona enjaulada.

-Regina –suplica Paco- Regina ¡yo sé que no debí decir semejante mentira tan tonta, tan absurda! ¡Pero es que me dio rabia que Gabriel Mutti hablara mal de ti!

-¡Estoy harta! –le grita Regina- De ti, de él, ¡de los dos! ¡No quiero saber nada! Francisco Tapia –le anuncia- no te vuelvas a meter en mi vida... ¡yo me sé defender sola!

-Regina... Regina todo lo hice por ti... ¡Regina! –le grita mientras Regina sale dando un portazo.

(Pues si... hay amores que matan, sin duda)

Paco desconsolado se sienta en la cama, furioso consigo mismo. 

Apto Alberto: Xiomara le acerca con un trago a Alberto que se come las uñas.

-¿Alberto, por qué estás viendo los noticieros de todos los canales desde que llegaste?  Los resultados de la bolsa de valores, está en el periódico... si quieres te lo busco.

Pero Alberto está muy lejos... “habrán encontrado el cadáver”  - piensa- “pero todavía no sale nada en los informativos... ¿por qué no dicen nada?” y cambia de canal con rabia, “y si ese hombre no era el famoso Guante Negro” –sigue pensando- “si es verdad lo que dice Navarro y esos guantes eran... ¿de una colección?... no... no, eso no puede ser, tiene que ser el asesino... tiene que serlo... tiene que ser Don Néstor Fonseca”.

-Alberto –le habla Xiomara- ¡Eh! ¿me estás oyendo?

Xiomara se enoja y Alberto la echa y le pide que se vaya a su hotel.

 
Casa Mutti: escena de cama... Marcos se saca la camisa (wow) y Baritza muestra un buen parachoques (disfruten chicos)

-¿Pero por qué le dijiste a mi papá que el maestro Tapia y Doña Regina eran amantes? –enojad Marcos- ¿De donde sacaste semejante tontería?.

Baritza lo mira con deseo. Marcos se mete a la cama.

-Porque es verdad –gime- es verdad.. y sí se lo dije porque... ¡porque tu papá estaba muy mal por las mentiras que dijo esa señora! –y se acerca sensualmente- ¿O tú crees que Juliana sea hija de tu padre?

-¿Cómo que lo creo? ¡Estás mal! –le dice Marcos- Si Juliana fuera hija de mi papá y fuera mi hermanastra... ¡y ya no sé ni lo que pienso!

-Ay no mi amor... entonces... no hablemos más de esto –y se le acerca con ganas de comérselo entero.

Baritza le toma la cara entre las manos y lo besa lascivamente y con pasión... Marcos trata de responder... pero después de un rato algo le da asco y no puede... se separa y se limpia la boca.

-¿Qué te pasa?  Estás muy frío conmigo –se queja Baritza.

-Debe ser por todo lo que pasó hoy –se excusa Marcos.

-¡Ha! –se enoja Baritza- no lo puedo creer. ¡Qué hasta este punto se haya metido Juliana en nuestra relación! ¿por qué es por ella que estás así, o no?

-Por ella y por todo lo que pasó hoy –se cansa Marcos- simplemente estoy cansado... y quiero descansar... ¿ya? –y la mira con cansancio.

 Marcos se acuesta en la cama y le da la espalda a Baritza... su mente viaja lejos.  Baritza se queda sentada y furiosa.  Con rabia y frustración.

Comisaría: Juliana rinde cuentas de su misión.

-¡Esa mujer es muy mala! –llora desconsolada Juliana- ¡Mató a Don Néstor sin misericordia!

-¡Tranquilízate Juliana!  -Rosales- Ya mandé pedir información a todos lados.  En pocos momentos me lo van a confirmar.

-No... yo tengo la culpa –y su dolor es tremendo- yo tengo la culpa de la muerte de Don Néstor.

 (bueno... lo siento... pero sí en parte es verdad)

 -¡Juliana! –suspira desesperado nuestro Sherlock Rosales- Tú no tienes ninguna responsabilidad en eso.  ¡Por favor!

-Si... sí... –le responde Juliana- yo sí la tengo y yo sé por qué se lo digo.

-No te voy a llevar la contraria –mueve la cabeza negativamente Rosales y cambia de tema- Salvo la nueva jugada de Maritza para que les retires los derechos de la fórmula todo lo demás salió bien.

-Yo creo... –y se seca las lágrimas- yo creo que ella me creyó.

-Eso es lo más importante –festeja Rosales.

-Jefe... –entra López- averiguamos en todas las estaciones de policía, bomberos, morgues, hospitales... ¡en todas partes! Y no hay ningún cadáver identificado con el nombre de Néstor Fonseca.

 (ay... solo espero que Rosales no crea que Juliana le miente)

 -Pero ¡tiene que estar en algún lugar! –exclama Juliana- porque ella me dijo que lo había matado.

-Si, pero también pudo haber sido una forma de impresionarte –pero él mismo no se cree- ¡Sigan buscando! –le ordena a López.

-¡Virgencita! –reza Juliana- Ojalá sea mentira... y que Don Néstor está bien.

-Ahora igual voy a abrir una investigación –le afirma Sherlock Rosales, hace una pausa- lo cierto es que ella te presionó para que retires los derechos de esa fórmula que le vendiste a empresas Mutti. Te presionó y lo logró.

-Ay pero –le explica Juliana- si yo retiro esa fórmula esa familia se va a arruinar.

-Si... pero ya le diste tu palabra a Maritza y no te puedes echar para atrás –seriamente Rosales- eso la sacaría de las casillas y no queremos que nuestro plan se caiga... ahora con respecto a los Mutti –y la mira- Juliana... ¡no sufras tanto! Es una familia con mucho dinero.

-Pero es horrible lo que voy a hacer... –Juliana- Imagínese que Marcos cree que es una venganza.

-Juliana –razona nuestro Sherlock- míralo así... al quitarles la fórmula... vas a lograr dos cosas... la primera, Maritza va a creer que te tiene totalmente dominada, y eso es muy bueno, porque va a actuar libremente, a sus anchas y mientras tanto nosotros la podemos vigilar sin que ella se dé cuenta. En segundo... –hace una pausa y la mira- te vas a alejar un poco de Marcos Mutti, y eso es bueno porque no sabemos hasta qué punto está aliado con esa mujer... ¡ya te lo dije!

 (jejeje... yo sigo convencida de que nuestro Sherlockito está en las redes de Julianita).

-Mmm –asiente Juliana y se seca las lágrimas- permiso... me tengo que ir a mi casa –le sonríe- Mi mamita debe estar preocupada por mí.

-Juliana –la ataja Rosales y la mira con ojos muy tiernos y con amor- ¿te importa mucho ese hombre verdad?

-Si –le contesta Juliana sin anestesia- lo amo con toda la fuerza de mi corazón.

Juliana se levanta y se marcha.  Sherlock Rosales se queda muy triste y pensativo.

Hotel:  Pedro tirado en la cama y con zapatos puestos (uyy... qué sucio) Ginger llega feliz.  Pedro la insulta y le dice que está vestida como callejera.  Pedro le pregunta si está borracha.

-Oye Pedro –le pregunta Ginger- ¿de dónde sacaste tú este collar?

-Lo compré... ¿por qué?

-Marcos Mutti no hace más que perseguirme por toda la Academia con la pregunta de él... quiere saber quién me lo regaló... obviamente yo no le dije que fuiste tú.

-Tengo que averiguar por qué está tan interesado en ese collar, el ricanchoncito ese –dice Pedro con desprecio.

Y Ginger y Pedro se besan.

 

Casa Mutti: Marcos no puede dormir.  Justamente esta pensando en el collar y de que Baritza no lo reconoció.

Recuerda.

“-¡Vaya! ¡Vaya! ¿Cómo puedes decirme que ese collar te parece poca cosa? –Marcos extremamente molesto -¿No estás hablando en serio o sí?

-¿Pero qué pasa con ese collarcito mi amor? –se hunde más Baritza y se le acerca sensualmente y le acaricia el pelo- ¿Por qué tienes esa cara?.”

Y sigue recordando.

“Juliana pérdoname... fue un malentendido... por favor –y Marcos corre detrás del auto- ¡Juliana! –grita- ¡Juliana TE QUIERO! –grita desesperado y con el corazón. Juliiana lo mira por la ventanilla.  Marcos queda parado en medio de la ruta. -¿Te quiero? –se pregunta a sí mismo- Eso fue lo que dije- y se queda solo y sin poder creerse a sí mismo.”

Mira a Martiza dormida a su lado como un angelito.

“¿Qué me está pasando?” –se pregunta- “Yo amo a esta mujer que está aquí a mi lado... ¿pero por qué le dije a Juliana semejante barbaridad?... ¡por qué Marcos!” –y sufre.

Baritza abre los ojos y lo mira desconfiada.  Marcos le sonríe tranquilizador.

 

Casa Regina: Juliana llama desesperada a Don Néstor Fonseca.

-¡Don Néstor! ¿por qué no me contesta? –corta- ¿será que Javier tenía razón y que Bárbara me dijo eso solamente para asustarme? ¡Ay no! –y sufre- Mañana cuando les diga a los Mutti que les voy a quitar la fórmula... Marcos me va a odiar para siempre.

Y Juliana también recuerda. “¡Juliana! –grita- ¡Juliana TE QUIERO!” y sonríe soñadora.

-¿Marcos por qué me habrá dicho eso?- se pregunta- ¿será que está mal con esa bruja? –y enseguida se reprocha - ¡Ay no! ¡No Juliana! No te puedes hacer ilusiones. No. Mejor me voy a dormir... porque mañana va a ser un día muy difícil.

AMANECE

Empresas Mutti: Papi Mutti trabaja en su escritorio.

-¡Don Gabriel! –le anuncian –la señorita Soler está aquí preguntando por usted.

-¡Dígale que pasa! –dice Papi Mutti y se toma la cabeza.

Tocan a la puerta.

-¡Adelante! –dice Papi Mutti.

-¡Buen día! –saluda tímida Juliana.

Juliana viste pantalón claro ajustado al cuerpo, camisa negra.

(mmm... Juliana no está despampanante pero no está mal vestida, está hasta bonita, solamente el flequillo ese que le tapa la cara.)

Papi Mutti le ofrece asiento.

-Lamento no poder decirte lo mismo Juliana... me imagino que viniste a...

-¡Si! –le corta Juliana- aquí tengo el documento... ¡ya lo firmé! –se lo entrega- Ahí dice que le retiro todos mis derechos sobre la crema Juliana de Noche.

Papi Mutti mira los documentos enojado.

-Juliana... ¿sabes por qué puedes retirarlos? –le dice molesto- porque Marcos confiaba en ti... no hicimos el contrato como siempre lo hacemos... con una cláusula dónde los derechos nos pertenecen por veinte o treinta años. Y mira con qué nos sales.

-Lo siento Don Gabriel –dice Juliana con dolor- No sabe cuánto me cuesta hacer esto... pero es que no tenía otra salida.

-¿Cómo? –se sorprende Papi Mutti -¿Cómo que no tenías otra salida? ¡Juliana! ¿Por qué quieres hacernos daño?

-¡Ay! –Juliana no puede enfrentar la mirada de su padre y se levanta para retirarse– Permiso.

-¡Juliana! –la llama Papi Mutti- Esto tiene que ver con lo que pasó entre tu madre y conmigo... ¿verdad?

 Juliana lo mira sin entender.

 -No entiendo... ¿de qué habla?

-Por favor... ¡no tiene sentido que mientas! –le suplica Papi Mutti- Mira... yo hablé con tu madre –se corta- dime algo... ¿quién es tu padre?

 (jejeje esto si que se complica)

 Academia: en la pieza de Nino, éste prepara el desayuno para Antonia.

-¿Y para qué te quería tu papá que te demoraste tanto?

-Estaba muy confundido –suspira Antonia- Doña Regina le soltó una grandísima... ¡le dijo que Juliana era su hija!

 Y Antonia espera la sorpresa de Nino... pero la que se lleva la sorpresa es ella.

 -Pues eso lo sabe todo el mundo –le dice Nino calmamente.

-¿Cómo? –pone cara de espanto Antonia.

-Juliana es hija de Regina.

-No... ¡no! Lo que estoy diciendo es que Doña Regina le dijo que era hija de él... de mi papá.

Ahora si Nino se sorprende.

 

Empresas Mutti: Juliana no entiende nada.

-No entiendo esa pregunta.

-Es muy simple Juliana. ¿Quién es tu padre?

-Ehee... perdóneme Don Gabriel, pero esto es algo muy privado de la familia –y se quiere ir.

-Tu madre nunca te ha dicho quién es tu padre... ¡es eso! –le dice Papi Mutti.

-No... nunca me lo ha dicho –admite Juliana- Y... la verdad... cuando me lo iba a decir yo le dijo que no lo hiciera... porque... ¡porque es mejor no hablar de ese irresponsable! –y Papi Mutti tiene los ojos llenos de dolor- ¡que abandonó a mi mamita y me abandonó a mi a nuestra suerte!... ¡No lo conozco ni lo quiero conocer nunca! –afirma- Permiso –y se marcha.

Papi Mutti se queda con el dolor en el corazón.

-¡Ah! –suspira- ¡No! Yo no puedo seguir con esta duda.  Hoy mismo tengo que saber la verdad.

Y mientras tanto Juliana baja las escaleras de la empresa para marcharse y la acosan las modelos.

-¡Ay pero miren quién está aquí! –Altamira- ¿Tú no eres la que se apareció en la boda con una pistola? ¿no es cierto?

Y todas ríen a carcajadas.

-¡Déjenme pasar por favor! –pide Juliana y ninguna se aparta.

-Cuidado chicas –otra modelo- ¡Puede sacar de su cartera una pistola y nos asesina a todas!

Y todas vuelven a reirse a carcajadas.

Pero aparece Marcos.

-¿Qué es lo que está pasando aquí? –les pone en su lugar- ¿se puede saber? –y todas se cortan – Mejor regresen a su lugar de trabajo.

-Si Marcos –y todas se marchan calladitas.

Marcos se queda mirando a Juliana (que ahora que la veo mejor está MUY GUAPA)

-Gracias por salvarme de esas mujeres –le dice Juliana.

-No les hagas caso... –y mira para otro lado- Juliana... yo anoche... yo no pude dormir un solo minuto.

-Yo tampoco –confiesa Juliana y también mira a otro lado.

-Si... si escuchaste lo que te dije anoche cuando te fuiste –le dice Marcos.

-Si... –asiente Juliana- si escuché.

-PUES ES LA VERDAD –le dice Marcos- Yo... en este momento... no sé... estoy sintiendo algo muy especial por ti.

Y Juliana le mira con ojos llenos de amor y sin saber que hacer. 

-No me digas eso por favor Marcos –y se le llenan los ojos de lágrimas- porque... tú sabes lo que siento por ti y... –Marcos mira para otro lado- me haces mucho daño.

-Mira... yo no quiero confundirte –Marcos dice con pena- simplemente... me di cuenta de que te tengo mucho cariño... después de lo que sucedió en ese lugar... te aprecio mucho y... eres muy importante para mí y es la verdad –y tiene los ojos vidriados de lágrimas.

-Me estás diciendo eso –y Juliana  no puede evitar que se le escape una lágrima- porque... sabes que vine a quitarte la fórmula... ¿verdad?

-No me creas tan bajo –le dice con dolor Marcos- Juliana, yo sé que tú no vas a perdonarme... lo que te pasó en ese lugar... porque crees que yo quise hacerte daño... y ¡eso no fue así! –y hace una pausa- ¡Hoy estuve allá y quería ver al desgraciado de ese enfermero que quiso hacerte daño! Y lamentablemente está en coma y yo te prometo que voy a...

-¡Bueno ya! –le corta Juliana- yo no quiero seguir hablando más.

Y Juliana pasa a su lado con la cara bañada en llanto

-¡Juliana! –y Marcos la ataja del brazo- Juliana yo...

 
[Alguna ilusión,
para hacer vivir
todos mis anhelos] 

-Juliana yo sé que viniste aquí para quitarnos la fórmula –termina Marcos y rompe el encanto.  Juliana se marcha.  Marcos se queda muy confundido.

Academia: En la pieza de Nino.

-Eso de que Juliana es hija de tu papá es puro cuento –le afirma Nino.

-¿Y cómo es eso? –Antonia.

-¡Doña Regina siempre se está inventando historias, mi amor! Ella se cree demasiado importante. A esa vieja siempre le faltaron tornillos en el coco. Pero de verdad mira... en serio.

(Y sí... la antigua Regina era así)

Antonia lo mira preocupada.

-Ya... ¡ya no pienses más en eso! –Nino- dile a tu papá que no... que no se preocupe que eso es mentira.

Pero Antonia duda.

En otra pieza Luzmila y Chalie se besan con cariño.

-Tienes toda la razón mi amor... tú tienes la culpa de nada Chalie –Luzmila- aquí el único rollo que yo tengo es con Marcos.

-Bueno... pero puedo ayudar en algo –pregunta Charlie.

-No.. no sé.. tú eres su mejor amigo y no quiero que le vayas con cuentos.

-Pues mira... si quieres que te sea sincero... Marcos está de cabeza –le confiesa- no sabes lo mal que se puso cuando descubrió lo que le hicieron a Juliana en el manicomio.

-¿De verdad?

-¡Claro! Y es que ahora... ¡no me para de hablar de Juliana! Si que está loco –y se queda pensativo- primero no me paraba de hablar de Maritza... y ahora de Juliana.

-Charlie... lo que tú me estás diciendo es que Marcos es inocente. ¡Qué él no tiene la culpa de todo lo que le pasó a Juliana!

-¿No te estoy diciendo que él no me para de hablar de ella? –y hace una pausa- Y además... él está muy... bueno es que... –y le hace una confidencia- ¡sospecha de Maritza!

Luzmila se queda boquiabierta.

Apto. Alberto: Alberto desesperado busca las noticias policiales en el diario.  Tocan a la puerta. Abre y entra Baritza toda vestida de violeta.

(mm... está fea... le cambiaron el peinado, liso, y el maquillaje cambió también)

-¿Por qué me llamaste con tanta prisa? –dice enojada.

-¡Bárbara aquí algo raro está pasando! –y tira el periódico sobre la mesa- ¡ya leí todos los periódicos! ¡vi todos los noticieros! Y no hay una sola señal del cadáver de Néstor Fonseca... ¿Qué está pasando?

-¡Deja los nervios! –se le burla- ¡Estás muy alterado! No se... –dice indiferente- seguramente nadie lo habrá encontrado. Dónde lo mataste está muy lejos de la entrada del parque y... pasarán dos o tres días hasta que alguien lo encuentre. ¡Así que deja la paranoia! ¿quieres?

-Tienes la sangre fría –la acusa Alberto- si yo tenía alguna duda de que eras Bárbara Montesinos créeme que la acabo de borrar de mi mente.

-Bueno... por lo pronto te voy a hacer un cheque por UN MILLON DE DOLARES... ¿mucho dinero verdad? –y saca la chequera- mientras tanto cuéntame cómo hiciste para descubrir que Néstor Fonseca era el asesino de los Guantes Negros.

-Bueno... ¡muy fácil! –elabora Alberto- Yo..

Y se interrumpe porque alguien tiró un sobre bajo la puerta.

-¿Qué es eso? –dice Alberto helado- Eso no estaba ahí cuando tu entraste.

Y afuera del apartamento Guantes Negros deja una caja blanca.

-¡QUE SIGNIFICA ESTO! –grita Baritza y Alberto abre la puerta pero ya no hay nadie. Alberto recoge la carta y el sobre.- ES EL ASESINO DE LOS GUANTES NEGROS –exclama Baritza.

-¡No puede ser! –murmura Alberto mientras Baritza abre el sobre y lee el mensaje hecho de pedazos de letras de periódicos.

“Don Néstor Fonseca era inocente, cometieron el peor error de sus vidas Alberto y tú... Bárbara Montesinos... me lo van a pagar muy caro”

Baritza suspira con rabia y Alberto desesperado se toma la cabeza con las dos manos.

Casa Regina:

-Mamita... –le dice Juliana- tú eres muy importante para mí.

-Y tú también para mí Juliana – y le sonríe- hija... yo sé que tú no me puedes contar todo lo que le dijiste a Javier Rosales. Pero yo confío en ti –y la mira- Julianita... ¿por qué has estado llorando? ¿por qué saliste tan temprano?

-Porque fui a ver a Gabriel Mutti, mamá.

-¿Para qué? –se asusta Regina.

-Para hacer algo que el detective Javier me recomendó... pero lo importante no es eso... ¡sino lo que me dijo!

-¿Qué te contó? –le pregunta ansiosa Regina.

Y tocan a la puerta.  Juliana abre. ¡Es PAPI MUTTI!

-¿Don Gabriel qué hace aquí?

-Juliana yo... –y ve a Regina- ¡Qué bueno que las encuentro a las dos! –y se acerca a Regina que mira para otro lado- ¡Quiero hablar con las dos! –mira a Regina- Regina... quiero que repitas delante de Juliana... lo que me juraste ayer aquí en esta casa.

-Mami –dice Juliana sin comprender lo que pasa- Mamita... ¿de qué está hablando Don Gabriel?

-Ya supe lo que te dijo Tapia - le contesta Regina a Papi Mutti- Y no es verdad –le aclara mirándole a los ojos.

Juliana no sabe lo que pasa.

-Pero tienes razón –continúa firme Regina- llegó el momento –y mira a Juliana que está espantada- Juliana ven... ¡ven! –le dice Regina para que se siente a su lado.

Gabriel le ofrece la silla y Regina le toma las manos con amor.

-Julianita... –le dice con amor- yo hubiera querido que esto fuera en otra circunstancias... –y mira con pena a Gabriel- pero ya no puedo seguir ocultándolo.... GABRIEL ES TU PADRE.

Juliana la mira espantada, se queda sin aire y luego mira para otro lado.  Y luego vuelve a mira a su madre con reproche en la mirada.

FIN DEL CAPITULO

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@2005 Narración by Mabouchita! Z;D

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