Libretos: Jose Fernando Perez y Julio Castaneda.
Co-escritora : Aida Naredo
Asesor Literario: Roberto Stopello.
CAP#126: GABRIEL ES TU PADRE
Casa Regina: Regina le habla a Juliana.
-Julianita...
–le dice con amor- yo hubiera querido que esto fuera en otra
circunstancias... –y mira con pena a Gabriel- pero ya no puedo
seguir ocultándolo.... GABRIEL ES TU PADRE.
Juliana la
mira espantada, se queda sin aire y luego mira para otro lado. Y luego
vuelve a mira a su madre con reproche en la mirada.
-Mami, ¿me estás diciendo qué Don Gabriel...?
-Yo
siempre quise decírtelo... pero tú no querías
saberlo.. ¡nunca me dejaste decirte la verdad Juliana!
Y Gabriel toma asiento al lado de Juliana.
-¿Pero por qué no me lo dijiste a mí? –le reprocha con pena a Regina.
-Pero no... –se desespera Juliana- ¡esto no puede ser mamita! Es imposible.... ¡es imposible!
-Yo sé cómo te sientes Juliana –con dolor Regina.
-¡No
mamita no puedes! –exclama Juliana- porque tú lo sabes
desde el principio (bueno... menos mal) –y Juliana se toma la
cabeza- pero yo me acabo de enterar y yo... todavía no lo
entiendo.
Gabriel sigue
boquiabierto y sin poder creer que él está sentado
ahí, en ese lugar, y frente a su propia hija.
-¡Ay Dios mío siento algo aquí horrible! –se queja Juliana.
-Regina
–le habla por fin Gabriel - ¡Por qué te quedaste
callada tanto tiempo! –le reclama- ¿por qué el
silencio? –le ruega una explicación.
-¡Por lo que haya sido eso ya no importa! –trata de salir de la situación Regina.
-¡Claro que sí importa mamita! –le reclama Juliana- porque a mí... ¡a mí si me importa!
Y Regina baja la cabeza llena de remordimientos y Gabriel lleno de dolor mira para otro lado.
Apto. Alberto: Baritza lee el mensaje de Guantes Negros.
“Don
Néstor Fonseca era inocente, cometieron el peor error de sus
vidas Alberto y tú, Bárbara Montesinos, me lo van a pagar
muy caro”
-No puede ser –gime Alberto cuando ve su millón evaporarse - ¡eso tiene que ser la broma de alguien!
-¿Ah si? –Baritza histérica- ¿de quién? –le grita.
-No sé... no sé... ¡de Xiomara!
-¡Xiomara
por favor! –se burla Baritza- ¡Xiomara no tiene las
neuronas para esto! –y lo mira- A ver Albertito... si se supone
que nosotros matamos al asesino del Guante Negro...
¿quién envió este mensaje?
-¡Qué voy a saber yo Bárbara! –desesperado.
-A
ver... quiero que me expliques una cosa... porque no la he entendido...
¿cómo comprobaste que Don Néstor Fonseca era el
asesino de los guantes negros? –furiosa- ¡cómo!
¡cómo hiciste para descubrirlo! –y amenaza-
¡asegúrame que matamos al hombre correcto!
Y
Alberto la mira con aire culpable, porque él ya sabía que
Don Néstor Fonseca no era el asesino de los Guantes Negros.
Academia: Luzmila y Charlie hablan...
-Marcos sospecha de Martiza –repite Luzmila y luego de una pausa- Y... ¿qué sospecha de ella?
-Bueno pues...
–Charlie- lo que me dijo Marcos es que Maritza está muy
rara desde hace un tiempo. ¡Imagínate que vio a Ginger con
un collar! Y él me juró que fue el collar que le
regaló a Maritza por el compromiso.
Y Luzmila recuerda cuando Juliana le contó que ese collar le regaló Marcos porque son novios oficiales.
-¿En qué piensas Luzmila?
-Es un collar plateado... plateado en forma de V.
-Sí, ese es.
-Marcos tiene toda la razón... ese collar se lo regaló a Maritza el día de su compromiso.
-¡Imagínate
hasta tu te acuerdas! –se escandaliza Charlie- ¡Y
cuándo se lo preguntó a Mariza, ella no lo
reconoció!
Luzmila mira para otro lado, porque ella sabe por qué.
Casa Regina: Regina debe dar explicaciones.
-¡Hija
perdóname! –le ruega - ¡perdóname!... yo
sé que cometí un error muy grave al callármelo...
debí decírtelo desde pequeña pero preferí
callármelo porque... estaba alimentando mi odio con ese silencio.
Y ahora es Gabriel que la mira espantado.
-¿De qué hablas? –le pregunta.
-¡El
odio que acumulé contra ti desde el principio Gabriel! –le
dice con rabia Regina- ¿Qué querías que hiciera?,
yo me sentí perdida el día que supe que estaba
embarazada... y descubrí que no podía contar contigo
–y Gabriel la mira con remordimientos- ¡ese día
juré que jamás te lo iba decir! ¡jamás!
–y se queja arrepentida- ¡por bruta! ¡por bruta!
–y llora- pensé que al callarme me estaba burlando de
ti... y lo único que yo hice fue criar una hija que pensaba que
su papá estaba muerto. Hasta hace muy poco le conté
que vivía.
Y Juliana está muy dolida y muy lejos.
-Tarde o temprano el destino siempre nos echa en cara las mentiras –dice Gabriel.
-Para ti es muy fácil decir eso -le dice Regina con rabia.
-¡No
Regina! –le grita Gabriel perdiendo la compostura- ¡Yo
crié a dos hijos que no son de mi propia sangre y nunca les
oculté la verdad!
-¡Mira
yo sé que cometí muchos errores! –Regina-
¿Pero tú qué hubieras hecho? –le grita-
¡Por qué no te pones en mis zapatos!
Y ante esta pelea de sus padres Juliana no sabe qué hacer. Gabriel se da cuenta.
-¡Juliana!
–y trata de acariciarla... pero no se atreve a tocarla –
Juliana yo pensé que lo sabías –se disculpa-
Juliana yo pensé que lo sabías y por eso nos estabas
quitando los derechos de venta de la crema... por venganza y por
rabia... ¡pero ahora me doy cuenta de que no fue por eso!
-No lo hice
por eso –le dice Juliana con toda la rabia de sus veintitantos
años- ¡pero ahora me alegra de haberlo hecho!
Y Regina cierra los ojos con toda la pena del mundo.
Apto. Alberto: Baritza furiosa con Alberto.
-¡Alberto
por favor! –le grita- Dime que por lo menos revisaste esa casa y
no solamente encontraste un montón de guantes... –con
rabia- no sé... alguna evidencia... algún
pasamontañas, ¡algo!.
-Navarro me
dijo que Don Néstor Fonseca era un coleccionista de guantes...
yo pienso que esa era una pantalla para cubrirse.
Y Bartiza llega de furor trata de darle una bofetada pero Alberto le toma del brazo y la detiene.
-Mucho cuidado
Bárbara –le advierte- yo no soy Romero y las cosas conmigo
son a otro precio... ¿qué ya se te olvidó que
somos socios?
-Te dejaste
llevar por la avaricia –Baritza jadeando- el dinero de la
recompensa te cegó... ¡por Dios Alberto!
¿cómo fuiste capaz de decirme que Don Néstor era
el asesino de los guantes Negros solamente por una colección de
guantes! ¡Imbécil.!
-Hay otras
cosas de por medio –elabora Alberto - ¿a quién
más que a él le interesa que la asesina de su hijo no se
quedara con su fortuna?
-¡El no sabía que yo soy Bárbara Montesinos!
-¡Bárbara por Dios! –le grita Alberto- ¿Y qué te hace estar tan segura?
-Y bueno
supongamos que no... A ver.. ¿qué intención
tendría él de hacerle daño a Maritza?
¡NINGUNA! Ninguna... él no querría acabar con su
nuera –y se pasea de un lado a otro- ¡Ay por Dios
cómo no pensé en eso antes! –y de pronto dice
fría- Quiero que vuelvas a ese parque.
-¿Qué? ¿Estás loca y para qué?
-Necesito
comprobar que el cuerpo de Don Néstor está ahí...
porque si es así como parece... y se supone que este mensaje es
del asesino es porque se supone que es tipo nos está
siguiendo. Vio cuando le disparamos y seguro ¡se
llevó el cuerpo de Néstor Fonseca!
Academia: Luzmila y Charlie.
-Yo estaba
ahí cuando Marcos le preguntó a Maritza por ese collar...
y ella o se le olvidó o se hizo la loca... ¡y Marcos
estaba muy molesto por eso?
-Y a Ginger... ¿le preguntaron de dónde lo sacó?
-¡Claro! Pero ya la conoces... ella dijo que se lo regaló un admirador.
-¡Ha! Esa vieja se lo robó Charlie.
-Puede ser... o puede ser que a Maritza se le perdió y no le quiere decir a Marcos.
-No. Una mujer jamás olvida un regalo como ese.
-Bueno... pero entonces... ¿cuál es la explicación a todo esto Luzmi?
-A Ginger le saco la verdad... creo saber que está pasando Charlie.
Empresas
Mutti: Marcos se entrevista con Archibaldo que le muestra los
documentos por los cuales la química Soler les retira el derecho
de la crema. También le dice muy preocupado que tienen
pedidos de todo el país y del exterior y que no van a poder
cumplir. Marcos se desespera.
-No quiero ser alarmista... pero éste es la catástrofe para la empresa – afirma Archibaldo.
De repente, entra un hombre de seguridad y muy preocupado le anuncia que debe ver un video de seguridad.
Casa Regina: Gabriel trata de consolar a Juliana.
-Entiendo tu
dolor Juliana, pero para mí también ha sido una
revelación... ¡créeme no me siento mejor!
Pero Juliana piensa en cuando su madre le contó que su padre estaba vivo.
“-Por primera vez en tu vida... dime qué fue lo que paso entre mi papá y tú.
-Tu papá y yo estuvimos juntos una sola noche. Y el fruto de esa noche fuiste tú.
-¿Y por qué te dejó? ¿se dio cuenta que estabas embarazada y no me quería verdad?
-No... hija,
no fue eso, yo no sabía nada de la vida personal de tu
papá... y cuando fui corriendo a su casa a contarle que estaba
esperando un hijo suyo... ¡me encontré con la sorpresa de
que estaba casado y tenía dos hijos”
A Juliana le corren las lágrimas.
-¿Sabe
qué siento? –le grita a Gabriel- ¡Dolor, pena,
renco! ¡y estoy llena de rabia! Porque usted disfrutó una
noche con mi mamita... y después regresó con su esposa y
con sus hijos... ¡usted se burló de mi mami!
-¡Juliana! –le reprocha Regina.
-¡Eso es
cierto mamá! –llora Juliana- ¿O es que crees que ya
se me olvidó todo lo que me contaste cuando yo me enteré
que mi papá estaba vivo?
-¡Juliana!
Si tú estas buscando a quien echarle la culpa... ¡esa soy
yo y no Gabriel! ¡La única culpable de todo esto soy yo!
-¡No me
vas a obligar a creer...! –se niega Juliana- ¡que este
señor no tiene la culpa! –y se dirige a Gabriel y le
reprocha con dolor - ¿o ahora me va a negar que en ese momento
no estaba casado y con hijos y nunca se lo dijo a mi mamá?
–llora- ¿eso es mentira?
-No –le
responde Gabriel mirándole a los ojos- No es mentira. Por eso
entiendo que digas que soy culpable... debí decirle a tu
mamá en qué situación estaba mi vida en el momento
en que nos conocimos. ¡Yo cometí un gran error!
-El único error –con rabia Juliana- fue que mi mamá se dejara seducir por usted.
-Juliana si te
sirve de algo... déjame contarte que la noche... en que
estuvimos juntos con tu madre... yo pensé que mi matrimonio con
Carla se había terminado... ¡estábamos separados
Juliana!
-¡Pero estaba casado! –le grita Juliana- ¡estaba
casado y por eso no le creo ni una sola palabra de lo que me
está diciendo! – y de repente llora desconsolada-
¡Ay! ¡Todo ha sido una mentira! –y se toma la cabeza
entre las manos- ¡Mi vida es una mentira!
-¡Ay no! –trata de consolarla Regina- mi hija no digas eso.
-¡Pero
es la verdad mamá! ¡Tú me mentiste a mí!
¡Tú le mentiste a él! ¡El te mintió a
ti!.. y yo... ¡yo lo único que he hecho es mentirle a
Marcos!
Y se levanta desesperada.
-¿Julianita para dónde vas? –Regina
-¡Me voy! ¡Me voy porque necesito estar sola! ¡Quiero estar sola!
Gabriel se levanta y corre tras ella.
-¡Juliana hija!
-¡No me llame hija! –explota Juliana- ¡No me llame
hija porque usted no es mi padre! A mí la única que me
crió fue mi mamá... todas las mañanas
desperté sin ver la cara de mi papá... ¡Nunca la
vi! ¡jamás!
Empresas Marbella: Navarro lee un documento cuando entra Sherlock Rosales.
-Detective, buenas tardes.
-Buenas, ¿cómo está? Estoy buscando a Don Néstor Fonseca.
-No... Don
Néstor no ha llegado todavía... él se fue temprano
ayer... ¿quiere que lo llamemos a la casa o al celular?
-En la casa no está y en el celular no responde.
-El se fue temprano ayer y yo creo que debe estar por llegar.
-Y.... ¿cuándo fue la última vez que lo vio?
-¿Y por qué lo dice detective... pasa algo?
-Le agradecería que se limitara a contestar mi pregunta.
-Si...
claro... ayer estuvo con Don Néstor hasta que llegó un
accionista de la empresa... Alberto Gutierrez, los dejé y desde
entonces no he vuelto a verlo.
-¿Y cuándo fue la última vez que vio a Don Alberto?
-Por la
noche... tarde... estaba en su oficina... dijo que estuvo encerrado
toda la tarde con Maritza Ferrer, la presidenta, en una oficina
que da directo a la calle.
-¿Y usted lo vio en esa oficina?
-No –dice después de una pausa- fíjese que no.
-Le agradezco. Con permiso.
-Suyo- y Navarro se queda con una mirada de interrogación.
Apto. Alberto: Alberto histérico.
-¡Si lo que dices es verdad, en cualquier momento vamos a tener a la policía tocando a la puerta!
-¡Bueno tampoco! –Baritza pierde paciencia- deja la paranoia.
-¿Paranoia? ¿tú crees que le cuesta enviar un anónimo a la policía?
-Pero no dejamos evidencias –fría- no hay rastros. Es la palabra de un anónimo contra la nuestra.
Y se preocupa
sobre la coartada. Alberto le dice que hizo lo que pudo
para convencer a Navarro que estaban juntos en la oficina privada.
-¿Sabes qué Bárbara? Voy a ir a ese parque para sacarnos esta duda.
-¡No!
–reacciona Baritza –mejor no... puede ser una trampa...
¡de pronto quiere que el asesino vuelva al lugar del crimen!
¡Ha! – se rie –tengo a unas personas para que hagan
este trabajo –y llama por teléfono.
Empresas
Mutti: Marcos espantado ve el video de seguridad donde se ve a Romeo
entrando a las empresas Mutti disfrazado de mensajero.
Academia:
Luzmila y Charlie siguen hablando cuando escuchan que Juliana entra
llorando al laboratorio de la tía Mercedes. Luzmila sale
detrás de Juliana y luego de una pausa sale Charlie
detrás de ella.
Juliana llora desconsolada.
-¡Ay
Juli! –Luzmila- ¿qué pasó? ¿por
qué estás llorando? No me digas que salió algo mal
del plan.
-Es que... ¡es que me acabo de enterar de algo horrible! De toda la verdad
-¿De cual verdad comadre?
-Mi mamá estaba con Don Gabriel en la casa y me dijeron que Gabriel Mutti es mi papá.
Charlie que
acaba de entrar escucha todo y se queda (ya saben...si... ) con los
ojos cuadrados. Juliana le ruega que no repita nada. Y
Charlie lo promete y se marcha.
-¿De dónde sacaste que Gabriel Mutti es tu papá?
-Porque Don Gabriel está en mi casa y me lo dijo mi mamá frente a él.
-¿De verdad?
-Si...
¡Ay Dios mío! ¿por qué tuve que ir a esa
empresa? ¿por qué tuve que conocer a Marcos?
-Bueno Julita
–la consuela Luzmila- por lo menos sí hay algo de bueno en
todo esto... es que Marcos es hijo adoptado... lo que quiere decir que
tú y él no son hermanos.
-¡No me
importa! ¡No me importa nada! ¡No me importa
Gabriel, no me importa Marcos! –con rabia Juliana- Luzmi, ese
hombre abandonó a mi mamá cuando más lo necesitaba
y ¡yo no quiero volver a verlo nunca más en mi vida!
Casa Regina: Gabriel y Regina
-¿Por
qué tenían que suceder las cosas así? –dice
Regina y Gabriel tímidamente le toma la mano con amor-Yo
guardé ese secreto durante años... y ahora sin más
ni más mi pobre hija tiene que enterarse de este modo –y
llora.
-¿Por qué lo callaste? - Gabriel pregunta y le acaricia el pelo.
-¡Por
orgullo Gabriel! Por mi maldito orgullo. Tú no sabes el
daño que le he hecho a mi hija –y llora- la he lastimado
toda la vida. Y para acabarla tú no me crees –y lo
mira a los ojos.
-Entiéndeme
Regina –ruega Gabriel – es muy difícil asimilar una
noticia como ésta... ¡yo pensé que no podía
tener hijos! –la mira desesperado- los médicos me dijeron
que era un problema que no se podía superar... ¡pero se
equivocaron! –y le sonríe- se equivocaron... contigo las
cosas fueron distintas.
-Lo mejor es
que te vayas – y Regina le acaricia el rostro- Vete ahora mismo
Gabriel – y de repente se acuerda- ¿por qué
tenía que pasar esto ahora que Marcos metió a mi hija en
un manicomio? –y sufre- pobrecita... lo tiene que estar odiando a
él... y a ti también.
-Es por eso
que tengo que hablar con ella –le afirma Gabriel- ¡Tengo
que aclarar todo esto Regina! – y se calma- te confieso que
cuándo vi todas esas fotos mías en tu cuarto ya tuve un
presentimiento.
-¿Ahora
entiendes por qué las tenía? –le dice Regina con
amor- ¿Entiendes por qué guardé silencio y por
qué te guardé toda esa devoción durante tantos
años?
-Regina MI AMOR –le susurra Gabriel y le acaricia el rostro –Debiste confesármelo cuando nos encontramos.
-No lo hice
por miedo –llora Regina y apoya el rostro en su mano... luego se
separa – Gabriel yo no supe hacer las cosas –confiesa-
¡Ay soy tan vanidosa y tan orgullosa que lo único que hice
fue destrozar mi vida y la de mi hija! ¡Ay yo soy una
estupida! –y se tapa el rostro con las manos mientras Gabriel le
acaricia el pelo y la mira con amor.
Empresas
Marbella: Marcos sigue investigando la visita de Romero. Nadie
entiende cómo entró y por dónde. Tampoco saben
para qué vino.
-Cuando se
enteré mi papá se va a molestar muchísimo. Estoy
seguro de que está bajo las órdenes de Bárbara
pero... ¿con qué intenciones? ¿por qué
está aquí?
Un parque de
la ciudad: Pedro busca el cadáver de Don Néstor Fonseca,
y lo asusta Romero, quien también busca lo mismo. No encuentran
nada.
Apto. Alberto: Alberto sigue desesperado mirando las noticias en la tele. No hay nada.
-¿Qué hacemos>
-Esperar... esperar las noticias de Pedro y Romero –le dice Baritza y se sirve un güisqui Tocan a la puerta- ¡Sea quien sea no abras la boca! –le ordena
Alberto abre y es nuestro Sherlock Rosales.
-Señor Gutierrez ¿cómo está?
-Bien.
-¿Puedo
pasar? –y pasa sin esperar respuesta y ve a
Baritza-¡Señora Maritza! Que sorpresa... qué bueno
que la veo aquí así ahorro tiempo.
-¿Puedo ayudarlo en algo?
-Espero que sí... vengo a preguntarles por Néstor Fonseca.
-¿Por qué tendríamos que saber dónde está Néstor Fonseca? –se molesta Baritza.
-Bueno...
fui a buscarlo a Marbella y me dijeron que la última persona que
lo había visto era usted señor Gutierrez.
-Así es –finge calma Alberto – pero ¿pasa algo? ¿le pasó algo a... Néstor?
-No...
solamente lo estoy buscando para hablar algo urgente con él pero
no aparece por ninguna parte. ¿Usted lo ha visto Maritza?
-No
–y se pone nerviosa ante su mirada- yo vine a la casa de Alberto
porque necesitaba resolver algunos asuntos de trabajo.
-Bueno...
–la mira burlón Rosales- no le estoy preguntando
qué hace con su tiempo... ¿por qué se pone
nerviosa Maritza?
-Pero
bueno –trata de arreglar la cosa- es natural... si viene hasta
aquí a preguntar por Don Néstor Fonseca es porque algo
raro está pasando.
-No
tranquila... no se altere... no ha pasado nada... bueno... hasta donde
nosotros sepamos –hace una pausa- si lo ven o si les llama
díganle que me urge hablar con él – y se va a
retirar cuando se detiene- ¡Ah! por cierto Maritza, Juliana Soler
estuvo en la comisaría dando declaraciones, se retractó
de todas las acusaciones que hizo en su contra... creo que debió
ser un shock nervioso.
-¡Qué
bueno! –sonríe por fin Baritza feliz- ¡qué
bien que todo se haya aclarado y que Julianita haya recuperado su
cordura!
-Así parece... con su permiso.
Se marcha... Alberto cierra la puerta furioso.
-¡Algo definitivamente está pasando aquí!
Academia:
-Todo esto es
una avalancha que se me viene encima –llora Juliana- primero
Bárbara se roba el espejo y piensa en Maritza Ferrer... luego
Marcos se casa con ella, Don Néstor no aparece... y ahora...
¡que Don Gabriel es mi papá!
-Mi Juli, yo sé que todo esto es muy duro pero recuerda que la tía Mercedes te lo dijo.
-Si... si
pero... yo nunca me imaginé que pasara todo esto... yo
realmente no sé si esto es lo peor... ¡yo ya no sé
si pueda más!
-Si Juliana, ¡si puedes! Recuerda que mil veces pediste dejar de ser Maritza Ferrer.
-Si, pero mira
lo caro que lo estoy pagando... hoy... hoy les quité los derecho
de mi fórmula a los Mutti –se pasa la mano por la cara
para secarse las lágrimas – estoy destruyendo a mi propio
papá y a Marcos –dice con dolor.
-Bueno ya no
más... seamos positivas... roguemos que ese plan del detective
salga bien y que a esa bruja la atrapan... y ya veras que todas las
cosas se aclaran.
-Si... pero
espero que no sea demasiado tarde –suspira Juliana- en este
momento Marcos me está odiando... él piensa que yo les
quité los derechos por venganza, porque él me
metió en el manicomio.
-Juliana... ¿estás completamente segura de que Marcos te odia?
-Cuándo salí de la casa de los Mutti –recuerda Juliana- me dijo que me quería.
-¡Ha!
–sonríe feliz Luzmial –entonces... tiene sentido lo
que Charlie me dijo. El me contó que Marcos no deja de hablar de
ti y que todo el tiempo te menciona... ¡Ay comadre! Yo sé
que no quiso hacerte daño.
-No, yo no entiendo de qué estas hablando.
-Charlie me
dijo que Marcos le comentó que extraña a la mujer de
antes... comadre ¡se está dando cuenta que esa mujer no
eres tú!
Abajo, Charlie
no sabe si contarle o no a Marcos lo que acaba de escuchar. En
ese momento Marcos lo llama para contarle que Romero estuvo en empresas
Mutti. Charlie le dice que tiene que venir a la Academia.
-Mira mi
hermano... yo no quiero pasar por chismoso porque... bueno porque
prometí no abrir la boca... ¡pero yo creo que tu
debería venir acá a hablar con Juliana.
-¿Con Juliana? –se preocupa Marcos- ¿Qué le pasó a Juliana?
-No le
pasó nada... pero mira yo no puedo decirte nada más... si
ven a hablar con Juliana y a ver qué te dice ella.
Afuera, Paco
sale a hablar con Chela que lo mira con ojitos enamorados. Y de
repente Paco ve el carro de Gabriel Mutti y va corriendo a meterse en
la casa de Juliana. Chela lo mira con pena y cariño.
(ayayaya ¿otra vez Paco meterá la pata?)
Casa Regina: Gabriel y Regina de tortolitos.
-¡Regina
no! No te eches la culpa de todo –le ruega- yo también
tengo parte de responsabilidad en esto... ¡tú por callar
la existencia de Juliana y yo... por haber tomado con demasiada
ligereza lo que pasó entre nosotros!
-¿Pero tú por qué ibas a saber lo que yo sentía por ti?
-Igual es como
dijo Juliana... yo me comporté miserablemente contigo cuando
fuiste a mi casa... y debí aclararte cuál era mi
situación... debí tener más consideración
con tus sentimientos.
-Y yo no
debí llenarme de soberbia y orgullo – y llora- y nunca...
¡nunca debí ocultarte la existencia de Juliana!
-MI AMOR
–le dice Gabriel y le toma la barbilla- nunca es tarde para
corregir los errores... ¿no crees? –y la mira con amor-
tú me has dado lo que ninguna mujer me pudo dar, ¡una
hija! ¡una hija de mi propia sangre!.
-¡Por
qué las cosas tuvieron que suceder así! –se queja
Regina- bueno.. aunque ahora me siento tranquila porque sé que
cuento contigo.
Y Gabriel le besa las manos... y poco a poco se acercan y se besan apasionadamente.
Y vuelta... hace su entrada triunfal Paquito.
-¡Un
momento qué está pasando aquí! ¡a qué
estamos jugando señor Mutti! ¡Cómo se atreve
a tratar de besar a Regina después de toda la basura que me dijo
de ella!
Apto. Alberto: Alberto desesperado.
-¡Ese
estúpid.o policía se está oliendo todo! Para
mí que él sabe que nosotros matamos a Néstor
Fonseca. ¿Le contaste a alguien?
-Se lo dije a Juliana Soler.
-¡Estás loca! ¿cómo pudiste decirle algo así a esa estúpid.a!
-Se lo dije para que se diera cuenta que conmigo nadie juega.
Pero si ese esperpento abrió la bocota vamos a tener que
arreglar cuentas.
Academia:
Juliana reflexiona que Bárbara ya sabe que su padre es Gabriel
Mutti, pero que no debe saber que ella también lo sabe.
Entra Javier Rosales, quien le avisa que no encuentran el cuerpo de Don
Néstor Fonseca. Juliana le dice que Baritza le
afirmó que lo mató.
-Juliana,
tú eres la única persona que nos puede ayudar a
esclarecer que pasó con Néstor Fonseca, quiero que
vuelvas a hablar con Maritza.
-No, yo no voy a hablar con esa mujer, yo no puedo- Juliana se muere de miedo.
-Pero ya dimos
los pasos más importantes. Tienes que sacar fuerzas...
sólo tú puedes desenmascarar a Maritza. Yo vengo de
hablar con ella.
-¿Y qué le dijo?
-Por supuesto me mintió pero logré ponerla nerviosa.
Y Rosales le pide de que vuelva a verla para averiguar en dónde está el cuerpo de Don Néstor Fonseca.
-No, no, no...
es demasiado peligroso y yo sé que ella se va a dar
cuenta. Además esa mujer vive en la casa de los Mutti y
les va a hacer daño.
-Pero Juliana que te pasa... nos estabas apoyando lo más de bien.
-Detective –le interrumpe Luzmila- lo que pasa es que Juliana se acaba de enterar que Gabriel Mutti es su papá.
Casa Regina:
-¡Paco qué es ese modo de entrar a mi casa! –Regina
-¡Qué
es ese modo tuyo Regina! ¿no te da vergüenza tanta
melosería con este señor que no ha hecho más que
dudar de ti? ¡Hay que tener dignidad!
-¿Dignidad? ¿tú me hablas de dignidad? Más
bien hay que tener dignidad para pedirle disculpas a Gabriel por entrar
a su casa y armar semejante lío.
-Reconozco que
cometí un error al irrumpir en su casa de esa manera
señor Mutti, pero estaba defendiendo a Regina, ¡no voy a
permitir que nadie la ofenda!
-¡ No! ¡No la ofenda usted maestro Tapia!
¡No la ofenda usted diciendo que Regina era su amante y que
Juliana era su hija cuando en realidad es MI HIJA!
-¡Ha! Finalmente lo aceptó.
-Paco... –seriamente Regina- dile a Gabriel que lo que dijiste no es verdad. ¡Díselo Paco!
-Si señor Mutti –se resigna Paco- desgraciadamente nada de
eso es verdad... ¡cuánto daría yo porque Julianita
fuera mi hija y porque Regina... correspondiera a mis sentimientos!
Pero no... ella siempre ha pensado en usted. Su alma,
corazón y vida pertenecen a usted.
-Y yo sin
saber nada –se duele Gabriel- y el día que me entero que
Juliana es mi hija ella le quita a empresas Mutti los derechos de su
crema.
Paco lo mira preocupado.
-¡Eso no
es verdad! –exclama Regina- Juliana es incapaz de hacerle
daño a nadie... ¡Todo esto es una maniobra de la
desgraciada de MARITZA FERRER! –grita con rabia.
Gabriel la mira muy extrañado.
Apto. Alberto:
Alberto le dice a Baritza que ‘la feíta’ es una loca
y pudo traicionarla. Baritza está segura de que Juliana le
tiene pánico, pero la llama por teléfono.
Casa Regina:
-Regina... no entiendo por qué dices que Baritza tiene que ver en la decisión de Juliana.
-¡Ay
Gabriel yo...! yo no puedo decirte nada... no puedo hablarte de eso...
¡pero por favor no vuelvas a mencionar a... Maritza Ferrer!
En ese momento suena el teléfono, es Baritza que pregunta por
Juliana. Regina disimula y le dice que no está.
-Gabriel... en nombre del todo daño que le hemos causado a nuestra hija... ¡prométeme...! –y se corta.
-¿Qué pasa Regina?
-Es que no
quiero seguir cometiendo disparates y yo no sé si lo que te voy
a pedir es correcto... pero no me preguntes nada –y enfrente de
Paco que los mira- Gabriel... ¡no le digas a nadie que Juliana es
tu hija! Ni a tus hijos y mucho menos a Maritza Ferrer.
¡Júramelo!
-¿Vamos a seguir con esta mentira? –se enoja Gabriel.
-Por lo menos que hasta Juliana hable contigo... y Gabriel yo sé por qué te lo digo.... por favor.
-Esta bien... te lo prometo.
-Ahora vete... yo no quiero que alguien te encuentre aquí.
-¿Alguien? ¿quién?
-Vete Gabriel –le suplica Regina.
Y Gabriel le da un beso en la frente y se marcha. Paco queda con Regina que está muy preocupada.
Al salir se topa con Marcos.
-¡Papá!
¡qué bueno que te encuentro! Tu no sabes lo que
pasó, el infeliz de Romero entró en la empresa disfrazado
de mensajero... ¿lo puedes creer?
Y Gabriel se queda helado y su mirada se va muy lejos.
-¿Qué
te pasa viejo? –le pregunta Marcos- ¿Qué
hacías en casa de Doña Regina? –pausa-
claro... viniste a confirmar si... Juliana era tu hija. ¿Es tu
hija cierto?
Pero Gabriel lo mira sin responder.
Academia: en el laboratorio, Rosales, Luzmila y Juliana.
-Juliana, la
verdad lamento mucho de que te hayas enterado lo de tu padre
precisamente ahora... pero date cuenta de que lo que estás
haciendo es para el bien de muchas personas. Tienes que ver a Maritza y
averiguar dónde mataron a Fonseca porque no tenemos ninguna
pista.
-Detective
ayúdeme a entender algo -Luzmila – si ella va y le
pregunta a la bruja esa por Don Néstor y usted también ya
fue a preguntarle por Don Néstor, Maritza se va a dar cuenta de
que Juliana está con usted o no?
-Si pero no le
va a preguntar directamente, primero le habla de la fórmula y
todo eso y luego se irá dando, eso es.
-¡Ay diosito! –suspira Juliana.
-Julianita, respira profundo y voy a poner el celular en altavoz y la llamas.
Y llaman a Baritza.
-Si. - Baritza
-Soy yo Juliana.
-¿Te dijo Doña Regina que te llamé?
-No, yo no he hablado con mi mamita.
-Me dijo Doña Regina que no estabas en tu casa.
-No... estoy en el laboratorio, sola.
-¿Entonces por qué me estas llamando Julianita?
-Porque necesito verte.
-¿Y eso? –desconfía Baritza
-Porque ya
hablé con Gabriel y ya retiré los derechos de mi
fórmula, pero es mejor que no hablemos por celular porque
alguien puede estar oyendo la conversacion.
-Si es cierto. Nos vemos allá en una hora porque yo también tengo que hacerte algunas preguntas.
Corta y le dice a Alberto.
-Algo está pasando con este esperpento y voy a averiguar qué es.
Casa Regina: fuera de la casa Marcos y Gabriel.
-¿Qué
pasa por qué te quedas callado? ¿Estabas con Doña
Regina? Juliana está allí.
-No, estabamos Regina y yo solos.
-¿Te confirmó que ella es tu hija?
-Marcos
–le corta seco Gabriel- no hablamos de eso... yo solo vine para
que interceda con Juliana para que nos devuelva los derechos de la
crema. - Y se marcha.
Empresas
Marbella: Alberto descubre a Navarro hurgando los papeles de Don
Néstor Fonseca. Le cuenta que descubrió una nota en
su agenda que dice: “El joven Nelson debe explicarme la
verdad”
Calle: Baritza sube a su auto y Guantes Negros se le acerca y le pone un arma en la cabeza.
-¡Ha!
–rie Baritza- eres bastante astuto... siempre das un paso delante
de mí... ¡tú tienes el cadáver de
Néstor Fonseca! ¿verdad? ¿ dónde lo tienes?
En un lugar desconocido: unas manos cuidad a Don Néstor Fonseca que no está muerto pero está malherido.
Academia:
Juliana y Luzmila bajan al salón de baile. Luzmila le
desea que la virgencita la proteja en su entrevista con Baritza.
De pronto Juliana se queda pasmada.
-¿Qué
pasó? –se asusta Luzmila- ¿Juliana, qué te
pasó, por qué te quedaste así?. Ni que hubieras
visto al diablo... ¿qué pasó?
Juliana
está sin habla y detrás de ella entra Marcos que se queda
mirándolas y tal vez escuchando (no sé si está lo
suficientemente cerca y hay mucho ruido de música de baile).
Ginger baila feliz.
-¡El
collar que tiene Ginger! –por fin habla Juliana- ¡Ese fue
el collar que Marcos me regaló el día de nuestro
compromiso!
Marcos las mira sorprendido (¿habrá escuchado?) y se acerca corriendo a ellas
(MUY BUENO! )
FIN DEL CAPITULO
@2005 Narración by Mabouchita! Z;D
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Por favor no copie esta narración sin avisarme
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